Capitulo 2
Conner subió de nuevo a la habitación de su hotel, aunque realmente podría haber dejado ese estupido hotel no tenía ninguna gana de ver a Devin o Cassidy y que estos le asaltaran a preguntas, necesitaba soledad para volverse duro, necesitaba soledad para no volver a caer en la idiotez de confiar.
Y tampoco quería que ellos lo asaltaran a preguntas.
Era divertido como había pasado de ser un Ranger respetado y un joven popular con amigos extraños pero leales y gente que le adoraba a no ser más que una sombra que no tenía ningún deseo de seguir adelante con su camino y había terminado con un idiota como Devin y una prepotente como Cassidy.
Aunque no era del todo malo estar con ellos, su dolor era tan grande no que no podía compararse y ese dolor solo tenía un culpable.
Trent Fernandez.
Le encantaría poder demostrar que su ataque era completamente fundado, que Trent no había hecho otra cosa que jugar con ellos todo lo que había querido y más, pero por desgracia, Kira esta nublada por él y Ethan era demasiado inocente para pensar mal.
Su única esperanza había sido el Dr.O y hasta él le había fallado, solo Hayley le había dado algo de paz aunque no le aliviaba, le servía para seguir adelante.
Se metió en la ducha después de desnudarse esperando que el agua caliente le ayudara a quitarse de la cabeza todo aquellos pensamientos, los recuerdos doloros y la pena que le ahogaba el corazón, pero no hizo más que relajar sus doloridos musculos y hacer algo más dura su soledad.
Conner movió su cabeza antes de centrar sus pensamientos en Mesogog, sabía que se acercaba su hora de volver, sabía que podría hacerlo y antes de que pasara tenía que encontrar la manera de recuperar su gema y usarla convinada con la gema verde para poder tener el poder de vencer a su gran mal.
Aunque solo iba a ser algo imposible aún con la gema verde, tenerla era un punto a favor y lo único que tenía.
Se imagino por un momento lo que sería de su ciudad y después del mundo si él no era capaz de parar a Mesogog, si la gema verde convinada con la suya no era bastante para pararlo o si ni siquiera podía recuperar su gema roja a tiempo.
Sin ella no tendría opciones.
Y si era eso lo que iba a pasar, ni siquiera Trent y su super equipo serían capaces de hacer nada, aún con él de lider, no eran fuertes para vencer a Mesogog, por mucho que Trent pensara lo contrario.
-Idiota...-susurro.-...¡Idiota!
El muy imbecil, él tenía la culpa de todo, él y Mesogog le habían arruinado la vida hasta un punto irreparable que nadie jamás podría curar, Trent se creía bastante para dirigir la victoria, pero se estaba equivocando de mala manera.
¿Que te importa?
El mundo no le había ayudado a él, ni siquiera sus amigos lo habían hecho, ¿porque le importaba?, la respuesta era que a pesar de todo, era incapaz de quedarse quieto sin hacer nada mientras inocentes eran heridos por cosas que no tenían nada que ver con ellos.
Los monstruos de Mesogog era duros de vencer, pero no tenia nada en comparación con lo que sería una vez que Mesogog, Elsa y Zeltrax llegaran a Reefside para conquistarla.
Sin sus poderes, lo matarían mientras se reían en su cara y después, irían a por Ethan, Dr.O, Hayley y Kira...
Kira...
Salió de la ducha mientras miraba la cicatriz de su pecho, la última que había tomado por ella antes de que ella lo apartara de su lado a gritos.
La última herida que le hizo Trent.
Algún día...
A diferencia de Trent, Conner tenía muchas más cosas en las que pensar que su venganza, tenía que descubrir como recuperar su poder y vencer a Mesogog antes de que fuera demasiado tarde, tenía que adivinar como vencer a sus monstruos con forma humana sin parecer un psicopata.
Si solo hubiera alguna manera de hacerles ver la verdad, si solo pudiera enseñarles que los humanos que ellos protegían, eran monstruos de Mesogog estrategicamente posicionados, pero no era posible, él ya no era más que un loco.
Y tendría que pelear solo una batalla que, probablemente, lo mataría antes de empezar y si eso pasaba, nadie querría estar en la ciudad para cuando Mesogog llegara.
Se seco el cuerpo y el pelo con las toallas y decidió que por su bien mental, lo mejor era no pensar más en lo que pasaría, tenía la gema verde, ella le había reconocido como su dueño y pronto volvería a tener su gema roja con él, pero hasta que la recuperara, podría intentar dormir unas horas.
Decidió dormir sin ropa debido a pesar del frío que asolaba la ciudad e intento dormir sin éxito ya que sus pesadillas estaban plagadas de la dominación de Mesogog en el mundo y la destrucción de los Rangers.
Sus amigos.
Mesogog los mataría a todos y a sus familias y después dejaría a sus monstruos sueltos por la ciudad para aterrorizar a los humanos.
Pero había más pesadillas que lo perseguían, las peores eran las que mostraban a sus amigos dandole la espalda por un líder que los llevaría a la caída.
Uno que los había vuelto contra él.
Dejalo correr, Conner, no tiene solución...
Tenía que pensar en el futuro, era la única esperanza de algo que estaba por llegar y era lo único que debía preocuparle de ahora en adelante.
Cerror los ojos y se obligo a olvidar todo el dolor y el sufrimiento, tenía que salvar la ciudad y el mundo y nada, ni su misma venganza, podía evitarlo.
Kira paseo por las calles de Reefside intentando pensar que hacer con Conner ahora que sabía donde estaba, tal vez debería hacerlo desaparecer sin más, estaba claro que era un peligro y estaba loco.
Pero...no podía hacerlo, no sería ella quien lo destruyera, no si se jugaba el corazón en ello, apretó la chaqueta más a ella mientras paseaba, sorprendida por el frío en la Navidad de la ciudad.
A ella siempre le había gustado salir en Navidad, daba una sensación de tranquilidad ver a la gente divertirse sin pensar en los peligros, familias unidas y todo en completa paz.
No para todos...
Volvió a pensar en Conner, en lo que estaría haciendo su famila sin él estas Navidades y lo que sería de ellos, ¿estarían preocupados? ¿sabrían que su hijo esta loco?
Vio a tres amigos, reirse mientras uno de ellos colocaba el brazos alrededor de la chica y el otro se reía de los dos y su gesto, recordandole de golpe los momentos en los que ella, Conner y Ethan habían hecho lo mismo.
Antes de Trent...
Todo era distinto antes de Trent...
Pensó en toda la paz que se respiraba allí, en el trabajo tan importante que todos los Rangers hacían, el que Conner una vez había hecho antes de volverse ese ser extraño, por todo eso debía detenerlo, por mantener esa paz y por respetar las buenas memorias que tenía de Conner.
Y luego, volvió a recordar las memorias de lo que había hecho con esos hombres, la paliza que les había dado, dejandolos inmoviles en el suelo.
No, tenía que detenerlo...
Entonces se apartó para dejar pasar a la chica que se había alejado de sus amigos para ver un escaparate para chocar un hombre que seguía a la chica sin perderla de vista ni un segundo.
Su mirada, había algo en ella que a Kira no le gustaba y justo cuando iba a avisar a la chica, sus amigos aparecieron y el chico que la había abrazado antes se puso a recriminarle que se hubiera ido sola, lleno de preocupación.
Entonces el hombre los miro, con tal rápidez que Kira supo enseguida que aquel hombre era de todo menos humano.
¿Mesogog?
El hombre masculló algo antes de seguir su camino, dejando a los amigos tranquilos pero ella decidió que lo mejor era seguirlo para evitar cualquier problema.
Eso y que tenía curiosidad por ver que era ese hombre.
No parecía uno de los monstruos normales de Mesogog, ni tampoco alguien sacado de las ideas de Zeltrax o Elsa, pero había algo en él que no era normal, ¿era algo nuevo?
¿Conner sabía de esto también?
Agudizo su mirada para captar algo en él que lo hiciera malvado pero no vio nada más que a un pobre loco metiendose en un callejón abandonado.
Dejalo, Kira, centrate en Connner...
Pero a pesar de su instinto, Kira siguió al hombre dentro del callejón, tenía la sensación de que ese hombre no era normal y su deber era detenerlo.
Para eso era una Ranger, ¿no?
Se metió en el callejón sin ver nada hasta que escucho un gruñido y se giro para ver al hombre que había estado siguiendo a su espalda.
En su sorpresa, el hombre logró patearla en el estomago lanzandola hacia la pared, indefensa de su siguiente ataque.
Kira intento levantarse para devolver los golpes pero el hombre la levanto y la miro con sus ojos rojos y sus sonrijas plagada de colmillos.
Un tipo de Mesogog, genial...
De haber sido una persona normal estaba segura de que estaría muerta o con más dolores de los que ya tenía, suerte que tanto golpe como Ranger servía para algo.
-¿Eres un monstruo de Mesogog?-preguntó.
El monstruo solo sonrió y la levanto sin mucho esfuerzo para luego lanzarla contra un coche aparcado cerca, lo cual le hizo bastante daño, Kira perdió la respiración, le dolía la espalda horrores y la sangre empezaba a salir de su boca, señal de que realmente no lo estaba pasando bien.
Intento moverse, pero su cuerpo dejo de responderle, estaba atrapada en el coche y no tenía manera de salir de allí antes de que ese hombre le hiciera algo peor de lo que ya había hecho.
Y, de repente, sin saber muy bien de donde había salido, una sombra aterrizo a su lado con un duro golpe en el suelo y se levanto con tal fuerza que Kira solo podía reconocer a una persona con esa firmeza.
Era Conner, vestía una camiseta de manga corta roja y pantalones negros, la camiseta estaba tapada por una chaqueta negra de cuero con una línea fina en su pecho de color rojo. El monstruo lo miro y Conner ni siquiera parecía darse cuenta de su presencia mientras se centraba en el monstruo.
-Eh, Megi.-escucho como decía.-...buscate ha alguien de tu tamaño.
Acto seguido el mosntruo y Conner se abalanzaron el uno sobre el otro olvidandola en el coche, vio al mosntruo darle un puñetazo a Conner y este contestar con una patada con una botas especiales de hierro que hicieron al monstruo tambalear y retroceder, luego le dio un puñetazo con un puño americano y lo hizo caer al suelo antes de que Conner se quitara la chaqueta y enseñara el puñal que tenía a un costado.
El monstruo chilló mientras Conner le clavaba el puñal en el pecho y lo hacía desaparecer entre un montón de humo.
-Callate de una vez.-dijo Conner mientras lo veía desaparecer.
Kira apenas pudo bajar del coche deslizandose por él y se acercó agarrandose los costados en un intento por tener todos sus huesos en orden mientras miraba a Conner y al mosntruo hecho humo.
Horrorizada por toda la escena, vio como Conner se giraba para mirarla, su mirada vacía, sin nada de lo que ella recordaba y haciendole recordar de nuevo sus preguntas.
¿Donde estaba el Conner que conocía?
Antes de que pudiera avisar a nadie, Conner la detuvo suavemente mientras miraba su brazo y el daño que el monstruo le había hecho.
-¿Estas bien?-pregunto sin mirarla.
Kira hizo varios gestos de dolor mientras él la examinaba pero Conner no se detuvo, viendo el alcance de las lesiones.
Al ver que iba a subirle la camiseta para mirar sus costillas ella le aparto la mano y lo miro como si fuera un completo desconocido.
-Basta, Conner.
-¿Estas bien?-pregunto de nuevo.
Había un tono desesperado en su voz, como si el simple hecho de que ella estuviese herida fuera más de lo que pudiera soportar.
Y eso le ablando el corazón.
-Conner...para...-dijo ella de nuevo.
-Vamos, te curare.-dijo él.
Kira suspiro antes de asentir, era lo último que se esperaba de él pero agradecía que, por lo menos con sus ex-amigos, todavía pareciera normal y puesto que no podía explicar en un hospital como había ido a parar sobre un coche después de ser lanzada por un hombre que realmente era un monstruo, supuso que no tenía nada mejor que hacer.
Además, así podría terminar antes su plan.
Espero que todo sea tan fácil...
