Muchas gracias por las reviews. Os dejo con el siguiente capítulo.
CAPÍTULO 3: VIAJE A LA PLAYA
Tras decirle Blaine a la que había sido su novia que no sabía que iba a hacer cogió las maletas y se fue al parque que hay cerca de su casa y se puso en pensar en la vida que había estado viviendo, en lo que acababa de pasar y, sobretodo, en lo que iba a hacer a partir de ahora. Lo único que tenía claro es que no iba a quedarse en el piso. Entonces recordó que estaba de vacaciones con lo cual tampoco podía refugiarse en el trabajo. Hablar con sus padres no era una opción porque pensaba que sus padres le macharían ya que le echarían la culpa de lo ocurrido con Clarke así que cogió las maletas y decidió volver a Westerville aunque sólo fuera mientras estaba de vacaciones. Al fin y al cabo Finn era la única persona que le podía comprender y no le iba a juzgar.
Cuando llegó la hora de comer Blaine se plantó en la casa de Finn. Cuando su amigo le abrió la puerta no acababa de creérselo.
- ¿Qué ... qué haces aquí? No es que no me alegre de verte pero ...
- Lo sé ... yo ... yo quería pedirte disculpas por lo que te dije.
- Acepto tus disculpas pero tenías razón. Perdona que insista pero ¿no volvías a Nueva York?
- Sí, y acabo de volver.
- ¿Y eso?
- Preferiría no hablar del tema si no te importa.
- Ok, pero sabes que no pienso juzgarte sea lo que sea.
- Lo sé, pero prefiero no hablar del tema. Por cierto ¿ya has firmado el contrato?
- Sí, mañana se lo doy.
- ¿Puedo quedarme aquí unos días? Si quieres te pago la mitad del alquiler.
- No hace falta. Al fin y al cabo este es mi piso y tú eres mi invitado.
- Insisto Finn.
- Está bien. Si quieres compartimos gastos si me dices lo que no quieres decirme.
- ¿En serio me vienes con esas?
- Es broma Finn ...
- Pues no tiene gracia.
Entonces Finn ayudó a Blaine a instalarse en el cuarto donde estaba antes de irse. Después de ordenarlo todo Blaine decidió contarle a Finn que había roto con Clarke.
- Finn ...
- Dime.
- He roto con Clarke. Tenías razón. Es una egoísta y una zorra.
- ¿Qué ha hecho?
- La he pillado en la cama con otro. No he querido preguntarle nada sobre él o si han habido otros.
- Menuda zorra ... y ¿qué vas a hacer ahora?
- Por lo pronto pasar las vacaciones con mi mejor amigo. Luego no lo sé, salvo que tengo claro que no puedo volver a mi casa.
- ¿Y tú casa?
- Le he dicho a Clarke que puede pagarla y que se la quede o la podemos vender.
- Ya veo ...
- Sé que es tu último día libre antes del curro y te gustaría salir pero ... ¿podríamos simplemente quedarnos en casa viendo una peli que no sea romántica?
- Claro.
- Ok. Gracias.
- De nada colega.
Mientras tanto Kurt estaba ayudando a Rachel a recoger cuando comenzaron a hablar.
- Estás un poco rara, Rachel. ¿Va todo bien?
- Estoy bien.
- ¿Seguro que no te ha pasado algo?
- Puck y yo hemos tenido una pequeña discusión pero está todo aclarado.
- ¿No será por Finn?
- Pues si. Por eso le he dejado claro que no haría nada para perjudicar.
- No quería decírtelo pero te lo dije.
- Da igual Kurt. En cualquier caso se podía enfadar.
Y tras decir eso siguieron corrigiendo.
Una semana más tarde Blaine y Finn decidieron ir al cine. Aunque al moreno no le apetecía mucho finalmente Finn le convenció para ir. Cuando salieron del cine se encontraron con Kurt, Rachel y Puck. Los tres estaban hablando de irse a la playa al día siguiente y, sorprendentemente Puck, al verlos, decidió invitar a ambos. Tanto Rachel como Kurt se quedaron sorprendidos ya que normalmente se iban a la playa los tres solos y sobretodo también estaban sorprendidos porque parecía que a Puck no le cayera bien Finn. Éste decidió aceptar aunque Blaine no estaba muy de acuerdo. Después de aceptar la invitación volvieron a casa.
Por su parte Rachel le preguntó a Puck por qué había invitado a Finn y le dijo que quería conocerlo para no tener una idea equivocada de él.
Cuando Finn y Blaine llegaron a su casa Blaine comenzó a hablarle sobre la propuesta de ir a la playa.
- Finn, creo que no deberíamos de ir a la playa.
- ¿Por qué no? Yo creo que te vendría bien para distraerte.
- No sé, Finn. Aunque tuvieras razón realmente sigo pensando que es una mala idea. ¿es que no lo ves?
- Pues no. ¿Por qué lo es?
- Pues porque es una trampa que te ha puesto Puck y has caído enseguida.
- Yo ... yo no lo veo como una trampa. Veo la oportunidad de conocerlo y que no tenga una idea equivocada sobre mí.
- Finn, eres muy inocente. Vas a ir y va a burlarse de ti.
- ¿Por qué?
- Pues porque estoy más que seguro que a estas alturas Puck ya sabrá que Rachel y tú fuisteis pareja y ahora los dos os volvéis a encontrar porque tú te has mudado aquí. ¿No crees que existe la posibilidad de que piense que has venido hasta aquí por ella?
- Bueno ... es posible que lo piense ... pero yo no me he mudado aquí por eso. Se lo diré tranquilamente y ya está si es que realmente piensa eso.
- Finn, si yo lo pensé al principio el también lo pensará.
- Tu lo pensaste pero luego cambiaste de opinión.
- Porque soy tu amigo y te creo pero él no te va a creer.
- Pues entonces tendré que convencerle de que no miento.
- ¿Sigues pensando en ir pese a lo que te he dicho?
- Ya he dicho que si. Si no voy parece que realmente tengo algo que ocultar y no lo tengo así que, aunque agradezco que te preocupes por mi, pienso ir a la playa y tú te vienes conmigo.
- Está bien, pero luego no me digas que no te avisé.
- No pienso hacerlo.
Al día siguiente Blaine y Finn fueron a la playa junto a Kurt, Rachel y Puck. Blaine no tenía ganas de meterse en el agua (de hecho ni siquiera tenía ganas de estar allí) así que se quedó junto a Kurt para vigilar que nadie les robara. El castaño se dio cuenta de que el moreno estaba algo raro así que decidió interesarse por él.
- Estás un poco raro durante todo el viaje ¿estás bien?
- ¿Tanto se me nota?
- Pues sí. ¿Qué te ocurre? Si no quieres contármelo está bien.
- ¿Sabes? De hecho creo que me vendría bien desahogarme.
- Y ¿qué es lo que te pasa?
- He roto con mi ex. Hace muchos años que estábamos juntos. Incluso llegué a pensar que me podía casar con ella pero sin embargo hace una semana que fui a nuestra casa y me la encontré con otro tio en la cama.
- Lo ... lo siento mucho Blaine.
- Gracias.
- Hace unos meses también me pasó lo mismo. Yo vivía en Lima y al final tuve que dejarlo por Westerville. Siempre me acababa recordando toda la relación.
- Lo siento mucho. A mi me pasa igual. Por eso he decidido que como estaba de vacaciones quedarme aquí, al menos durante las vacaciones.
- No pasa nada. Por cierto tu amigo parece un gran tipo. Se preocupa por ti. Menos mal que le has hecho caso. Tienes que salir por ahí y distraerte aunque realmente no tengas ganas. Créeme aunque parezca mentira te sentirás mucho mejor.
- Está bien. Tomaré nota.
Mientras Blaine y Kurt estuvieron hablando Rachel, Finn y Puck se metieron en aguas profundas y Puck, tal y como Blaine había predicho empezó a hablar para dejar en evidencia a Finn.
- Dime una cosa Finn ¿Cómo es que decidiste mudarte a aquí?
- Me ofrecieron un puesto de trabajo.
- Sï, pero tú trabajas en la mayor compañía de abogados de Nueva York ¿por qué lo dejaste?
- No me gustaba el ambiente de la ciudad.
- Puck ¿por qué tanto interrogatorio? - preguntó Rachel.
- Sólo quiero conocerlo mejor.
- Rachel, no me molesta que me pregunte. No tengo nada que ocultar.
- ¿No? Entonces ¿me vas a decir que no has venido aquí por Rachel?
- No, no he venido aquí por Rachel. Sí, es cierto, salimos hace tiempo pero rompimos por las razones que fuera. El caso es que está contigo y lo respeto y no pienso entrometerme porque lo único que busco de Rachel es su amistad.
- ¿Has visto, Puck? Ahora la has cagado - dijo enfadada Rachel.
- ¿Es que no ves lo que está haciendo?
- Yo no soy tan mal pensada. Te puedo decir que estuve un par de horas en Nueva York y no me gustó nada así que imagínate vivir allí de continúo. Es normal que se quisiera marchar aunque gane menos dinero.
- En fin, veo que ya tienes tu opinión y no vas a cambiar de parecer así que no voy a discutir más.
Y después de decir eso los tres volvieron a la orilla. Tanto Blaine como Kurt notaron tensión en el ambiente así que decidieron volver. Cuando llegaron a la ciudad Puck se fue a su casa directo mientras que Blaine acompañó a Kurt a su casa y Finn hizo lo propio con Rachel. Al llegar a la casa del castaño Blaine empezó a hablarle.
- A pesar del mal rollo que ha habido cuando han vuelto de bañarse me lo he pasado realmente bien.
- Lo mismo digo Blaine. Si quieres podemos quedar para hablar de tu ex o de lo que sea.
- Ok.
- Toma, este es mi número.
Entonces Kurt le dio su número de teléfono.
- Bueno, hasta luego Blaine.
- Hasta luego Kurt.
Y tras decirle eso Kurt se acercó a Blaine y le dio un beso en la mejilla que lo dejó anodadado. Tras el beso el moreno volvió al piso de Finn. Cuando llegó al piso éste le estaba esperando algo nervioso.
- ¿Estás bien, Finn? No te he dicho nada porque no quería que hubiera más mal rollo.
- Tenías razón. Puck ha intentado ridiculizarme.
- Si es que eres un poco cabezón. Tenías que haberme hecho caso.
- No me has escuchado bien, Blaine. He dicho que lo ha intentado.
- Entonces ... ¿entonces no lo ha hecho?
- No, y hasta Rachel me ha defendido.
- Eso ... es genial, ¿no?
- Sí, pero eso no es todo.
- ¿No? ¿Qué ha pasado más?
- He acompañado a Rachel a su casa y ... ¡me ha besado!
- ¿Queeeeeeeeeé? ¿En serio?
- Sí.
- ¡Es ... fantástico!, es decir, cuando pensaba que te ibas a quedar por unos días era una auténtica estupidez que lo hicieras pero ahora ... ahora es distinto ...
- ¿Qué te pasa?
- Nada ... es que no sé ... no conozco mucho a Rachel pero no la veo como la clase de persona que le pondría los cuernos a su novio.
- Bueno ... técnicamente no lo ha hecho.
- ¿Cómo que no? Un beso en la boca son cuernos.
- Ya ... es que no ha sido en la boca. Ha sido en la mejilla.
- ¿Qué? Entonces ... ¿por qué estás tan contento?
- ¿Por qué? Pues porque tu a una persona sólo puedes besarla en la mejilla por dos razones ... o te da pena o siente algo por ti.
- ¡Qué dices! Eso ... eso no puede ser. - dijo mientras pensaba en el beso que Kurt le había dado en la mejilla.
- Lo he leído en una revista y, está claro que habiendo tenido historia ese beso significa que siente algo por mi. Puede que no lo sepa todavía pero lo sabe.
- Entonces ¿vas a intentar ligar con ella?
- No. Voy a dejar que las cosas vayan por su curso natural. No hay que precipitar las cosas.
- Y ¿esa teoría también se aplica a ...? Va, déjalo.
- ¿Se aplica a qué?
- Nada Finn, déjalo.
- ¡Oh, dios mío! Ya sé por qué lo dices ...
- ¿Qué? Sea lo que pienses es mentira.
- Osea que Kurt te ha besado en la mejilla o tú le has besado a Kurt en la mejilla pero conociéndote habrá sido Kurt ¿no?
- Pues te equivocas. Ni Kurt me ha besado ni yo le he besado.
- Ya, lo que tu digas. En ese caso es exáctamente igual. Puede que el que haya besado sienta algo por el otro. La cuestión es: Blaine ¿a ti te gusta Kurt?
- ¿A mi? Te recuerdo que pensaba pedirle matrimonio a Clarke hasta antes del incidente.
- Eso no quita que te puedan atraer los chicos o, más específicamente, que te pueda atraer Kurt.
- A mi Kurt no me atrae. Me ha caído muy bien pero ya está.
- Ok. Lo que tu digas.
- Lo que yo diga no. Es lo que es. Entonces ¿no vas a hacer nada con Rachel?
- Mira cómo quieres cambiar de tema. Está bien. No hablaré de ese tema pero puedes hablar de ello si te apetece y en cuanto a Rachel no voy a hacer nada.
CONTINUARA
