Sinceramente siento mucho la demora en cuando la actualización de esta como de mis otras traducciones, me encuentro trabajando en ellas lo mas rápido que puedo, tenia esperanza de subir esta actualización el viernes junto con todas las otras traducciones, pero por si las dudas y surge algo ese día, prefiero tenerles ya listo este capitulo, espero que lo disfruten.
Los Jóvenes Titanes no me pertenecen, tampoco la historia, lo único que me pertenece es el esfuerzo que hago para traducirles esta historia.
Requiem
Capítulo 2: El Principio de un Final
Ella lo había visto venir. De alguna manera difícil de explicar, había sido capaz de ver el terrible suceso que en tan solo unos minutos se llevaría a cabo.
Y aun así ella no había podido moverse lo suficientemente rápido, aún era incapaz de llegar a tiempo.
Y por más que lo intento, fallo.
Él se había ido y jamás volvería a verlo.
Él lo aparto de su lado. Lo alejo de ella. Tomo lo único que la había mantenido cuerda, su luz y su esperanza.
Él se lo llevo.
Y ahora…
Él iba a pagar las consecuencias.
Raven comenzó a recuperar la conciencia y lo primero que escucho fue el sonido de un leve pitido. No podía ver nada aun, solo veía oscuridad. Sin embargo, todo comenzó a volverse más claro, el suave pitido pronto comenzó a sonar más fuerte, el cual hizo eco en sus oídos, ocasionándole un fuerte dolor de cabeza. Espero unos minutos a que el dolor se calmara para comenzar a abrir sus ojos y finalmente ver lo que estaba pasando.
Ella pronto se dio cuenta de que se encontraba en la enfermería de la torre, acostada en una de las camillas y conectada a un monitor cardiaco. Ella observo el monitor el cual era la fuente de aquel molesto sonido. La última vez que había estado en la enfermería fue después de ser herida en batalla hace unos meses, recordó que había sido bastante doloroso y tardo una semana completa de reposo poder recuperarse por completo. Pero esto no era nada parecido a esa última vez, ahora sus latidos parecían ser débiles y cansados, al igual que ella.
—Lo sé, pero…— Raven escucho una voz a su lado y al parecer se detuvo una vez que se dio cuenta de que estaba consiente — ¡Raven! Me alegro que estés despierta, nos tenías preocupados—
Raven se dio cuenta de que se trataba de Robin, la hechicera movió un poco su mirada para encontrarse con la de Robin y Cyborg. El mitad robot comenzó a revisar todos los datos sobre la condición de la hechicera mientras que el chico maravilla se acercó a ella y soltó un suspiro de preocupación.
— ¿Cómo te sientes?—Finalmente pregunto Robin.
Ella trato de levantarse, pero no tenía la fuerza suficiente para hacerlo. Sentía como si cada parte de su cuerpo estuviera encadenado a la cama, impidiendo cada uno de sus movimientos.
— ¿Qué paso?— Pregunto débilmente, ignorando la pregunta de Robin.
—Que básicamente estabas al borde de la muerte, eso es lo que paso— Respondió Cyborg —Rae ¿Qué está ocurriendo? Por lo que vi no has comido nada en días, estabas al borde de la deshidratación y por lo que puedo ver no has dormido en semanas. Todo tu sistema inmunológico está comenzando a desmoronarse, no me sorprendería que algo tan simple como un resfriado fuera capaz de matarte en este mismo instante—
Raven simplemente parpadeo y observo el techo fijamente, tratando de asimilar todo lo que le estaban diciendo. Ella no había comido o dormido pero esto ella lo sabía muy bien pues es verdad, pero no sabía que había llegado a tal extremo que podría morirse en cualquier momento.
Ahora ella solamente estaba tratando de pensar en una razón de porque esto debería importarle.
Ahora ella pensó en sus amigos, ella al ser empática podía sentir la angustia y tristeza que estaban viviendo con tan solo verla. Pero la angustia que ella estaba viviendo en carne propia era lo suficientemente fuerte como para no haberse dado cuenta de que estaba muriendo. Que sus acciones la estaban matando lentamente por dentro. Sabía que eso no estaba bien.
Pero a ella simplemente no le importaba.
Ellos comenzaron a hablar con ella, posiblemente era algo sobre conseguir ayuda o que le permitieran ayudarla, pero Raven simplemente los ignoro. Ella no quería nada de eso ¿Por qué era tan importante que fuera a un psiquiatra? ¿Por qué se preocupaban tanto por ella? Cualquiera que fuera la razón de todo esto, ella no quiera escuchar sus palabras de simpatía y preocupación.
En algún momento durante la plática que se estaba llevando dentro de la enfermería, Starfire había entrado y le pidió a Robin que hablaran en privado. Cuando había regresado, el rostro de Robin solamente mostraba ira y odio.
—Es él—
Pronto algo dentro de la mente de Raven hizo clic. Solo existía una persona en este mundo que podría causar cualquier clase de problema y hacer que Robin reaccionara de esa manera. Alguien con quien ella tenía las esperanzas de verlo una vez más y hacerle pagar.
Él se lo llevó.
—Raven…escucha— Comenzó a hablar Robin con un tono de seriedad y preocupación —Tú te vas a quedar aquí y por ningún motivo saldrás de esta habitación. Estaremos de vuelta tan pronto como terminemos esto, pero tienes que quedarte aquí. Descansa un poco, sin lugar a dudas lo necesitas ¿Esta claro?—
Pero ella simplemente ignoro sus palabras. Ella solamente asintió con la cabeza ciegamente a lo que sea que Robin le hubiera pedido y observo como sus compañeros de equipo partían hacia donde sea que se estuviera llevando a cabo el problema. Cuando todos se fueron, ella intento sentarse, pero hacer algo tan simple como eso le tomo varios minutos y finalmente tras poder hacerlo, coloco sus pies en el suelo.
En el instante en que ella intento ponerse de pie, sintió como todo a su alrededor comenzó a dar vueltas violentamente y se tambaleo hacia atrás. Agradeció en silencio de que la cama estaba justo detrás de ella o podría haberse caído y romperse la cabeza una vez tocara el duro suelo.
Se relajó unos minutos y cuando ya se sintió mejor, lo intento de nuevo, se tambaleo un poco al principio pero finalmente pudo mantener el equilibrio y comenzó a caminar, dio solo unos pasos cuando sintió como si algo la estuviera jalando de su dedo. Entonces se dio cuenta de que el monitor de sus latidos cardiacos aún estaba conectado a ella. Ella se lo quito, el pitido desapareció y ahora se escuchaba un constante zumbido. Entonces se dio cuenta de que algo más estaba conectado a ella, esta vez en su brazo. Entonces se dio cuenta de que era el I.V., probablemente lleno de agua. Había escuchado a Cyborg decir que había estado al punto de la deshidratación. Pero a ella no le importo mucho esto y como esa cosa le estaba impidiendo dejar la habitación, sin pensarlo dos veces se lo quito también.
Aunque esta vez sintió algo de dolor. No tuvo ningún cuidado al arrancarse la pequeña aguja de la vena. Ella solo se lo quito y lo dejo caer, solo vio como el líquido carmesí brotaba de la pequeña herida. Hace un año, no habría tenido problemas al tratar de curarse con sus poderes. Pero no ahora.
Se tambaleo fuera de la habitación y camino por el pasillo, su visión era borrosa y su respiración era irregular. Cuando finalmente llego a su habitación, se dejó caer en su cama y trato de recuperarse. Se sentía muy mareada y enferma. Si hubiera algo dentro de su estómago, ya lo habría regurgitado en ese instante.
Cuando ella finalmente fue capaz de sentarse, sostuvo su cabeza entre sus manos. Estaba pensando en lo que habían dicho sus compañeros de equipo y sinceramente ellos estaban en lo cierto. Ella estaba cayéndose a pedazos, muriendo lentamente de adentro hacia afuera.
—Sin embargo, es un milagro que no e intentando matarme a mí misma— Pensó la hechicera.
El suicidio era algo en lo que ella no había pensando, pero la idea no sonaba tan mal. Dejar a un lado todo, deshacerse de todo el dolor que había en su alma y finalmente podría descansar de una vez por todas.
—Y tal vez…solo tal vez…él me esté esperando—
Ella siguió pensando en esta opción, hasta que finalmente se dio cuenta que era lo mejor. Seria tomar el camino del cobarde, pero sería una manera mucho más fácil de terminar con todo. No más dolor, no más tristeza, no más soledad.
Ella se levantó lentamente y se tambaleo hacia la puerta mientras pensaba la mejor idea de acabar con su vida, tal vez podría conseguir algún cuchillo en la cocina o tal vez tomar una de las pistolas que se encontraban en la sala de pruebas.
Pero antes de salir algo la llamo la atención.
Se trataba de su espejo. El portal hacia su mente. Tal objeto estaba colocado en su tocador y hacia bastante tiempo que no lo había utilizado. Mientras lo miraba, no podía dejar de preguntarse qué era lo que todas sus emociones estarían haciendo en estos momentos. Ella no había escuchado o hablado con ellas desde hace un año. Se preguntó si la razón de esto es que todas ellas estarían muertas como ella lo estaba.
—Aun no lo están…pero ahí es en donde yo te puedo ayudar—
Continuara…
Bueno las cosas a partir de aquí se tornaran algo oscuras si soy sincero con todos ustedes.
