disculpen la demora, tenía cosa que hacer, pero bueno aquí va el capi, espero que les guste ... dejen reviews


Capitulo 3: "Mi Príncipe"

Narra Nami:

No se desde cuando comenzó esta tortura, este sentimiento incontrolable hacia uno de mis nakamas. Mis pensamientos e ideas han cambiado constantemente hacia él, si bien al principio solo era un mujeriego, un chico que podría utilizar para mis beneficios, como a cualquier otro de ellos, con el tiempo comenzaron a cambiar, no solo comencé a fijarme en su físico, que por cierto es bastante atractivo, sin que también en su forma de ser. Comencé a cavar mi propia tumba, y para cuando me di cuenta, ya era demasiado tarde.

Él siempre cuida de mi, y Robin, seria capaz de dar su vida para salvarnos a alguna de las dos, es bastante caballero, diría que es el hombre más caballeroso que he conocido en mi vida, y es bastante amable, pero también, como cualquier hombre, tiene un orgullo enorme, al que sin duda alguna no quiere dañar por nada en el mundo.

La cosa es que este compañero de aventuras me ha estado atormentando desde ya hace bastante tiempo, no se lo que en verdad me pasa con él, la verdad es que nunca había sentido algo así por alguien, incluso algunos piensan que no tengo corazón. Pero ustedes ya verán que es mentira, ya que por algo estoy sintiendo lo que siento en este momento. Algunos pensaran que es una especie de karma por mis malas acciones, la verdad es que ya había pensado en eso, y creo que es lo más probable. Ya que en mi vida he dañado a muchas personas, y más de alguna de ellas me ha lanzado hechizos y cosas por el estilo, y la verdad es que no creía en ninguna de ellas, pero aquí me ven.

Por él he hecho innumerables cosas que han dañado mi orgullo de mujer, por ejemplo en este momento. Actualmente me encuentro en la puerta del camarote de los muchachos, la verdad es que todos están dormidos en sus respectivas hamacas, y Zoro en su sillón. Robin se encuentra haciendo la guardia. No es la primera vez que hago esto, siempre que a Robin le toca guardia, o cuando me toca a mi, o talvez a él. La cosa es que lo he repetido innumerables veces. Pero hoy será diferente, hoy estoy decidida a acercarme, y tal como he soñado en varias ocasiones, lo besare en sus hermosos labios, aunque se encuentre dormido.

Intento ser lo más sigilosa posible, Sanji estuvo todo el día descansando hoy, la verdad se encontraba muy raro, en la mañana paso algo que nunca creí que pasaría, se le quemo el desayuno, luego por la tarde, mientras lavaba los platos se corto con un cuchillo sin siquiera darse cuenta. Después de ver esto, junto con Robin terminamos sus quehaceres, y lo mandamos a dormir, y cuando le fuimos a dejar su cena, se encontraba durmiendo tranquilamente en su hamaca.

En este momento estoy junto a ti, al lado de tu hamaca, si supieras lo hermoso que te vez durmiendo, si pareces todo un ángel, tu cabello brilla con los reflejos de la luna (hay una ventana junto a la hamaca de Sanji), y como siempre tu característico mechón sobre tu ojo izquierdo, aprovecho t sueño para quitarlo de ahí, la verdad es que tu ojo izquierdo es normal. Lo descubrimos en una de las tardes aburridas dentro del Going Merry, esa vez que Luffy nos obligo a amarrarte en una silla, y Zoro se encargo de cortarte el mechón que te cubría el ojo. Desde ese día me dejaste así, y no nos hablaste por un mes.

Te acaricio la cara, despacio. Me gustaría saber que es lo que sueñas, ya que haces unas muecas de agrado demasiado raras, pero a la vez "excitantes", ya no lo soporto más, debes ser mío, sea como sea. Acerco mis labios peligrosamente a los tuyos, es un beso tímido, nunca antes había estado tan nerviosa. Pero es que ya no puedo más, eres demasiado irresistible, no soy la única persona de la tripulación que piensa esto. No sabes lo que me costo sacarle a Zoro sus sentimientos hacia ti, pero tú eres mío, y de nadie más. Espero que te quede claro de ahora en adelante.

Los nervios han disminuido notablemente, me acerco nuevamente hacia ti. Tanto que nuestros labios se rozan. En serio, si vieras lo bellos que te vez durmiendo, parece el cuento de la bella durmientes, claro que es un príncipe durmiente y la princesa que te salva… Mr. Prince, aún me acuerdo de la primera vez que oí eso, y de verdad me pareció muy ridículo, pero verás que ahora es todo lo contrario.

Cargo mis labios sobre los tuyos, despacio dirijo mi lengua hacia ellos, lentamente se abren. Aprovecho de profundizar el beso, realmente estoy en el cielo, me separo rápidamente de ellos, no quiero despertarte, por ningún motivo, me acurruco en tu hamaca, junto a ti. Te beso nuevamente, y te miro, te vez hermoso, eres demasiado perfecto, un milagro de la naturaleza. Y así, mirándote me dormí.