Aquí otro capitulo de este fic, espero que les guste mucho, ahora los dejo para que lean :D


El Grupo Millennium

—Está en Brasil, Integra está en Brasil—. Hablaba por teléfono Alucard con sir Islands.

—¿Estás seguro? La MI6 perdió el rastro del dirigible.

—Esos humanos no sirven para nada, y si estoy muy seguro.

—Entonces ve para allá, me pondré en contacto con la embajada.

—No, no lo hagas, no debes de involucrar a los humanos, este no es trabajo para ellos, esta labor sólo yo lo puedo hacer—. Estaba molesto gritando por la bocina, sir Islands siempre quería hacer todo por la vía legal llamando a la policía, pero no entendía que los asuntos de Hellsing se resolvían por debajo del agua.

—No me grites atrevido, que no somos iguales.

Bufó, Integra debía tener la paciencia de un santo para lidiar con sir Islands y con el resto de miembros de la mesa redonda… entonces ¿por qué no le tenía paciencia a él?

—Bien, ahora esto será lo que harás: regresa a Londres para que arreglemos todo, irás en mi avión personal a Brasil.

—Está bien—. Suspiró molesto.

—Muy bien, regresa pronto—. Sir Islands no le pidió que lo llamara amo también a él le molestaba esa palabra.


El Doc entró al cuarto de Integra acompañado de un hombre alto y delgado de cabello negro y de coleta, tenía un monóculo, al parecer tenía 30 años o quizás menos; llevaba en las manos una charola con comida. —Buenas tardes Integra—. Saludó el Doc. —Él es…

—Walter… creo.

—¿Lo recuerdas?—. Doc miraba sorprendido a Walter y luego volvió la mirada a Integra.

—No… no lo sé, simplemente cuando lo vi me vino ese nombre a la mente.

—Pues acertaste, me llamo Walter y soy el mayordomo—. Le sonrió amablemente, ella le correspondió el gesto. Pensó que era curioso que recordara al mayordomo y no a su padre, aunque de alguna manera ese hombre le inspiraba confianza a diferencia del Doc o el Mayor que los veía como extraños.

—Doctor ¿podría dejarnos solos?—. Pidió Integra.

—…Claro—. Dudó, no estaba seguro de ello pero tenía órdenes de no desobedecerla—. Se dio la media vuelta y salió.

—¿Tú y yo éramos muy cercanos?—. Preguntó Integra mientras comía lo que Walter le había traído.

—Sí, la verdad es que sí, siempre nos hemos llevado muy bien—. Su mirada se entristeció.

—¿Estás bien? Pareces triste.

—Me apena que estés pasando por esto… no te lo mereces.

—Bueno sólo me caí de las escaleras y el Doc dijo que pronto estaría bien, no es para tanto.

—Debí haberte cuidado mejor, perdóname.

—Dios, no te pongas así, sólo resbalé… por cierto ¿sabes cómo me caí?

—Creo que te resbalaste con tu vestido de novia.

A Integra le dieron escalofríos. —Ese es otro asunto del cual quería hablar… ¿tú eras algo así como mi confidente?

—Por supuesto siempre he sido tu mano derecha y siempre has confiado en mí… y yo siempre te he cuidado—. Le acarició el pelo, esto era muy difícil para él, más de lo que se hubiera imaginado. —Perdóname Integra.

—Que bien porque quería preguntare ¿en qué diablos estaba pensando cuando me casé con el Mayor?—. Parecía frustrada.

Walter se rió a carcajadas. —Te dije que eso no funcionaría Mayor. Verás ustedes llevan conociéndose más de un año y decidieron casarse pues estaban muy… felices juntos, algo así como la bella y la bestia.

—Mierda—.Comentó sorprendida.

—Sí lo sé… bueno supongo que querrás recorrer el zepelín.

—Por supuesto, empezaba a sentirme como una prisionera.

Cuando Integra terminó de comer, Walter la llevó de la mano y recorrieron los pasillos. —Esta es la oficina del Mayor ¿quieres entrar?—. Él ya conocía la respuesta y anticipó una sonrisa.

—No, vámonos, vámonos—. Lo jaló de la mano lejos de aquella puerta, Walter se carcajeó. El mayor había escuchado todo, y sonrió divertido, esta era una batalla personal y no se rendiría.

Siguieron caminando por los pasillos y a lo lejos se podía ver a un hombre sin camisa bastante fornido y alto, de cabello blanco alborotado y piel blanca, tenía unos pantalones militares con tirantes; estaba reparando unas máquinas y cada vez que giraba una enorme llave de tuercas sus músculos en su espalda se marcaban.

Integra se quedó sorprendida, no recordaba haber visto un hombre tan apuesto y fuerte… o por lo menos desde que despertó, los primeros dos hombres que vio no eran precisamente los mejores ejemplares, Walter era apuesto pero él no contaba porque él era como un gran amigo o un hermano mayor o ¿un padre?; Como sea, ese hombre la había cautivado. — ¿Por qué no me casé con él? Incluso ahora que no recuerdo nada en absoluto la idea no me desagradaría.

Se sonrojó y Walter se dio cuenta, le tapó los ojos y ella le quitó la mano riéndose. —¡Hey! ¿Quién es él.

—Es el capitán Hans Günsche.

—¿Un capitán? ¿Cuántos soldados hay en este dirigible?

—Creo que son como mil y hay una fuerza especial llamado Werwolf.

—¿Por qué? Se supone que es un viaje de Luna de miel ¿para qué tantos soldados? Ni que fuéramos a la guerra.

De hecho allá vamos Integra. Tal vez por seguridad, además el Mayor es líder de ellos.

Pasaron de largo al capitán pero Walter pudo ver como el hombre giró la cabeza para ver a Integra, su mirada era indiferente como si viera las máquinas que tenía enfrente, sin embargo Walter sabía que no era eso lo que pasaba por su mente realmente.

—Hola Integra—. La saludó un chico con orejas de gato y ojos rosas, era rubio y vestía uniforme.

—¡Oh por Dios tienes orejas de gato!

—La primera vez que me conociste reaccionaste igual—. Sonrió.

Walter lo miró con reproche. —Él es el oficial Schödringer—. Su tono era de molestia

—Tu nombre me suena… aunque no sé de qué.

—Es que éramos muy buenos amigos.

—¿En serio?—. Integra no estaba muy convencida de ello.

—Sí—. Sonrió. —Y te gustaba tocar mis orejas, puedes tocármelas si gustas.

—Las orejas—. Rectificó Integra, se alegró de que le diera permiso de hacerlo porque tenía curiosidad, y le acarició la orejas, eran muy suaves como de gato; el chico empezó a ronronear complacido. —¿Tienes cola?

—¿Quieres que me baje los pantalones?

—Déjalo así.

—¡Mocoso insolente!—. Llegó Doc corriendo y le dio un golpe en la nuca. —Te he dicho que no molestes a la señorita—. Tomó al chico por el cuello de la camisa y este encogió sus pies y sus manos como si fuese un gato y sonreía divertido. —Vámonos.

—Adiós Integra—. Se despidió de ella antes de ser arrastrado por el pasillo hasta que doblaron la esquina.

—Adiós—. Integra movió su mano. —Que chico tan extraño, ¿por qué tiene orejas?

Walter respiró hondo, tenía que decirle. —Es la creación del Doc, él es un científico muy… hábil.

—Vaya, cuéntame más sobre los tripulantes del dirigible, ¿quiénes más vienen con nosotros?

—Está bien—. Para más fácil reunió a todos los Werwolf. —Al capitán ya lo conocías—. Decía Walter salteándoselo. —Ella es Rip Van Winkle—. Una chica muy delgada y casi de su altura, con el cabello largo y negro, sus ojos eran azules y usaba lentes, tenía unas simpáticas pecas en las mejillas. —Vaya otra que usa lentes, deberíamos hacer un club—. Pensaba. —Ella es Zorin Blitz—. Integra pensaba que si no fuera por sus pechos creería que es hombre, a diferencia de la anterior chica, esta era muy robusta, de pelo corto y rojizo, y tenía tatuajes en un solo lado de la cara y su brazo. —Él es Tubalcain Alhambra—. A Integra le recordó a esos hombres que salían en películas de gánsteres. ¿Y yo como sé de ese tipo de películas? ¿A caso me gustaban? —Y ellos son los hermanos Valentine, Luke y Jan—. No se parecen, tal vez sean de distinto padre.

Todos ellos la veían con una sonrisa maliciosa, a excepción del capitán y Zorin, ellos no sonreían aunque su vida dependiera de ello; pero el resto la veían como una presa detrás de esa sonrisa falsa, como si fuese un conejo en una manda de lobos. Eso no le gustaba, y sintió desconfianza de todos ellos, excepto de Walter.


Alucard ya tenía todo lo que necesitaba, así que regresó a Inglaterra, tal, después le mostró a sir Islands lo que había conseguido en Rumania. Su nuevo amo arregló un vuelo a Brasil en su avión privado, en él se empacó el ataúd del vampiro y sus bolsas de sangre médica, no quería que por hambre matara más de la cuenta. Sir Islands también empacó sus cosas porque, aunque no le gustase la idea, tenía que ir también pues como el amo que era debía de estar cerca para darle órdenes y liberar los sellos.

Además la reina le había pedido que fuera a Brasil, que hicieran todo lo posible por recuperar a Integra pero sobre todo que no dejaran de informarla.

Alucard no podía dejar de pensar en Integra, tenía miedo de que algo malo le sucediese, aunque en su interior podía sentir de que estaba bien… por ahora. Podía adivinar que la intención de llevarse a Integra era para atraerlo a él, utilizando a su ama como cebo, pero ¿con qué propósito lo querrían a él? ¿Para esclavizarlo, derrotarlo o simplemente para terminar la guerra que quedó pendiente en Varsovia?


—No entiendo, ¿cuál es el objetivo de todo esto?—. Preguntó Rip. Estaban todos reunidos en una sala. Estaban desconcertados por la cena que se llevaba a cabo en el comedor. Pero no era una cena cualquiera, estaban cenando el Mayor e Integra, ambos ocupando los extremos de la mesa. Ella llevaba un elegante vestido azul sin hombros y su larga cabellera suelta, él estaba muy bien vestido con esmoquin negro y su pelo perfectamente peinado de lado. La cena la prepararon el Doc y Walter, se habían estado peleando por quien cocinaba -Walter tenía miedo que le echara algo a la comida de Integra-. Así que lo resolvieron cocinando los dos, aunque Walter servía los platillos.

Cuando se enteraron de esta cena, los Werwolf corrieron a esconderse en la cocina para espiarlos, aunque fueron corridos por ambos cocineros malhumorados y se tuvieron que retirar a una sala exclusiva para ellos. —¿De qué estaran hablando?—. Volvió a preguntar Rip quien estaba recostada cuan larga es en un sillón.

—Creo que de cómo ha estado el día de ella—. Opinó Schödringer que estaba acostado en el suelo.

—Además es absurdo que tengamos órdenes de no tocarla… con lo buena que está—. Comentó Jan, él estaba sentado en un sillón con las piernas muy abiertas, rascándose ocasionalmente la entrepierna.

—Quiero decir que entiendo que Integra está aquí para atraer a Alucard, pero ¿por qué hacerla pasar por su esposa?—. Siguió con su hilo de conversación Rip.

—Exacto, yo no la conozco, pero en lo personal no me desagrada lo suficiente como para desearle algo peor que la muerte—. Secundó Schödringer.

—Supongo que habrá sido porque vio la oportunidad de estar con una chica atractiva, no me parece que el Mayor haya tenido muchas oportunidades como esa—. Sugirió Tubalcain, él estaba recostado de lado en un sillón individual barajeando unas cartas.

—¿Creen que funcione?—. Preguntó Rip.

Se escucharon risas sonoras de todos los presentes, salvo los dos que eran serios a morir.

—Por supuesto que no, el Mayor es… es el Mayor, todos sabemos cómo es, y la chica es un bombón, Hans no me dejará mentir—. Respondió Schödringer. El aludido no dijo nada, sólo estaba recargado en una pared con los brazos cruzados, alejado de los demás. —Bueno, Zorin no me dejará mentir.

—¡Deja de decir idioteces!—. Lo pateó la mencionada. Y el pobre niño-gato se retorció de dolor. —No sé porque no la amordaza y la amarra, no debería tratarla como una reina, es el enemigo.

—Tal vez sólo sea eso—. Comentó Luke que estaba sentado al lado de su hermano con las piernas cruzadas. —El Mayor quiere poner a Integra de su lado, él sabe que Alucard sólo la obedece a ella y si ella le ordena actuar en nuestro favor él lo hará.

—Y si en el proceso se gana a la chica sería un "Bonus Extra"—. Siguió Tubalcain.

—Me imagino que sí—. Concordó Luke.

—Parecen viejas chismosas de vecindad—. Decía Walter al entrar en la sala seguido del Doc.

—¿Ya han terminado? ¿Cómo ha estado la cena?—. Rip se incorporó un poco para prestar mayor atención.

—Hemos terminado de servir pero ellos siguen ahí—. Respondió el Doc.

—¡¿Y los han dejado solos?!—. Rip estaba anonadada.

—Tranquila, tal vez sólo estén tratando temas triviales y aburridos—. Decía Schödringer con decepción.

—Pues para que lo sepan, ambos parecían muy a gusto conversando.

—No creo, sólo lo creeré si Walter me lo confirma, todos sabemos cómo es el mayor y sabemos que tú exageras al hablar bien de él—. Refutó Schödringer.

—No hables así de tus superiores—. El Doc lo regañó.

Walter salió de la habitación por otra puerta adyacente. —Espera Walter, todavía no respondes a mi pregunta, no quiero quedarme con la versión del Doc—. Pero él no retrocedió y de hecho por eso se fue, para que no le preguntaran nada sobre la cena ni sobre Integra, pero sobre todo para no escuchar sus estupideces.

—Y tú que dices Doc, ¿crees que la Hellsing llegue a sentir algo por el Mayor?—. Preguntó Rip, hacía mucho que no tenía tanta curiosidad.

—Bueno la verdad es que con el excelente trabajo que he hecho en su cerebro más las conversaciones con el Myor, es muy posible que logre de convencerla de ponerse de nuestro lado y por ende que sean más… cercanos.

—No creo que sea tan fácil Doc—. Continuaba en su negativa Schödringer.

—No lo será, pero ya saben que a él le encanta la guerra.

—Ay no, no, no, no—. Empezaron a protestar todos.

—No empieces con ese discurso por favor. Les juro que si no fuera porque estaba recargada en mi mosquete me habría caído al suelo—. Confesó Rip.

—Yo casi me dormía de pie—. Siguió Luke.

—Yo me dormí de pie—. Afirmó Jan.

—Yo por eso me desaparecí del lugar—. Declaró Schödringer.

—No sé porque se quejan del excelente discurso del Mayor, ¿saben cuánto tiempo le tomó escribirlo?

—Las más de tres horas que le tomó decirlo—. Se burló Schödringer.

—Insolente, fue un gran discurso, incluso lo grabé, ¿quieren verlo?

Todos se pusieron de pie de sus lugares y salieron corriendo por la puerta, incluso Hans abandonó la habitación aunque con paso calmo.

—¡Insolentes!—. Les gritó el Doc cuando huían despavoridos. Buscó entré las repisas de un librero, hasta que encontró una caja de DVD y sacó el disco para ponerlo en un reproductor y se sentó a ver la televisión, cuando se escuchó: "Señores me encanta la guerra".


Los chicos de Millennium también hacen desmadre/relajo/bromas o como se diga en tu país :D espero que se hayan divertido con este cap. y espero que les haya gustado. Por cierto hay una serie fanarts que se llama "escenas eliminadas" de Deviantart en el que ponen a todos los de Millennium dormidos después de que el mayor terminara su laaaaargo discurso, hasta Alucard, y Hans como no habla le ponen un letrero con "zzz" XD.

Ah por cierto, la razón por la que Integra medio recuerda a schödringer es por el teorema físico del gato de schödringer, pero el niño gato le miente.

Bueno eso ha sido todo, espero sus comentarios y sugerencias *-* y nos vemos en otro cap.