Capitulo 3: Nuevos Comienzos
Ya en Ichiraku, Naruto vio a su padre conversando con Teuchi, el dueño del stand. Al oler las especies Naruto suspiro y tuvo que usar todo su autocontrol para no correr a la tienda y demandar una cantidad de tazones para comer. Cuando Arashi al fin lo noto, se aguanto la risa al ver el estado soñador de su hijo.
"¿Naruto-kun, te vas a quedar ahí todo el día o vas a pedir algo para comer?" Felizmente, el rubio se sentó y le hecho un ojo al tazón medio lleno de Arashi. El hombre lo alejo del alcance de su hijo y le dio una mirada de advertencia. "Consíguete el propio." El rubio hizo pucherito mientras Teuchi reía.
"Al parecer a su hermano si que le gusta el ramen, ¿o no?" Arashi rió.
"Sip, aunque Otouto adora comer ramen mas que yo. De hecho es un fanático del ramen."
"Será mejor que lo creas Aniki," replico Naruto con orgullo. "Oi Ojiisan, déme un especial, y hágalo de tamaño grande."
"Ya sale Kit." Así, Naruto espero agonizantemente la llegada de su comida, hablo de varias cosas con Arashi. Aunque el temas central de lo que hablaban fue de los distintos tipos de Jutsus que habían aprendido durante su carrera como ninjas. Por supuesto que Naruto hablaba de las técnicas que el mismo manejo crear, la mayoría basados en viento dado que con ese elemento tenia afinidad, pero igual creo otros de fuego y de tierra.
"¿Te molestaría compartir algunas de tus técnicas conmigo?" inquirió Arashi. Naruto lo pensó por un momento.
"Bueno, no te los puedo enseñar todos, pero creo que algunos…"
"¿Por qué no los puedo aprender todos?"
"Porque," respondió susurrando para que nadie los escuchara, "tu no tienes un peludito en tu cabeza."
"Oh, ya veo." Arashi se sentía un poco decepcionado, pero se animo cuando Naruto le dijo que le enseñaría todos los que no necesitaran el chakra de Kyuubi.
Una vez que su ramen estuvo listo, el rubio comenzó a comer aceleradamente. Segundos después ya no quedaba nada. De la nada le llego la inspiración. ¿Eh… por qué no?
"Neh 'Aniki'."
"¿Hm?"
"Te reto a un concurso de comer ramen! ¡El ganador se lleva un premio!" declaro el ex Rokudaime para que todos a su alrededor escucharan. Instantáneamente las personas se reunieron a su alrededor. Los ojos de Arashi brillaban. No queriendo tirarse para atrás frente a los aldeanos, asintió.
"¡Acepto! Nombra el premio."
"Si tu ganas seré tu sirviente por un día, comenzando mañana." Ohh, un sirviente. Le gustaba la idea.
"¿Y si tu ganas?" el rubio lo miro con una sonrisa en los labios.
"Me dejaras ser Hokage por un día." A eso, todos comenzaron a murmurar. ¿Es que acaso estaba loco? De ninguna manera su Hokage aceptaría eso. Era impensable, aun si era hermano del Yondaime.
En cambio, aunque pareciera un gran asunto, Arashi considero dejar que Naruto obtuviera lo que quería si ganaba. De esa manera podría ver como se manejaba su hijo cuando era Rokudaime. Al Consejo le daría un ataque si eso pasaba, aun si solo era por un día, pero el era el Hokage. Y sabía que Sarutobi y Jiraiya también querrían observarlo. Le devolvió la sonrisa a Naruto.
"Esta bien Otouto, es un trato." Ignorando el shock de los aldeanos, le dijo a Teuchi que comenzara a preparar más ramen para ellos. No queriendo decepcionar a su líder, el hombre se apresuro a cocinar ramen tras ramen, su pequeña hija también ayudaba.
El concurso comenzó tan pronto como los dos tazones estuvieron frente a ellos. A pesar del asombro, las personas comenzaron a apostar sobre quien ganaría, su líder su hermano.
OoOoO
Naruto se miro así mismo frente al espejo. Había pasado bastante tiempo desde que uso las túnicas de Hokage. No uso su capa de Rokudaime, sabiendo que podría levantar sospecha, así que uso la ropa de su padre. Poso el sombrero en su cabeza y salio por la puerta. Al final de las escaleras estaba su padre quien lo miraba con orgullo. Arashi aun lamentaba haber perdido ante su hijo, pero debía admitir que se lo esperaba por la forma en la que su hijo amaba comer ramen.
"¿Cómo me veo Otousan?" le pregunto el rubio mientras daba una vuelta. Su padre dejo escapar una risita ante su acto.
"Como un verdadero Hokage. Mejor comienza a mover tu trasero Rokudaime-sama, tienes bastante trabajo que hacer, y como tu asistente necesito asegurarme de que lo hagas todo." Naruto rió.
"Por supuesto Arashi-san, vamos a mi oficina." Su padre se inclino ante él con una pequeña sonrisa en su rostro.
"Como ordene Hokage-sama." Ambos rieron y se fueron de la mansión después de llenar a Kia con besos y abrazos de despedida.
Mientras caminaba por la calle, las personas que ya estaban despiertas a estas horas de la mañana detuvieron lo que estaban haciendo y observaron al dúo caminar hacia la torre del Hokage. Después de la perdida del Yondaime en el concurso de ayer, rápidamente se corrió la palabra, ya que nadie le había ganado cuando se trataba de ramen.
Lo que también se corrió fue el premio para el ganador; en este caso, que Kazama Kit fuera Hokage por un día entero. Dado que todos lo sabían, no se equivocarían al pensar que era un enemigo disfrazado de su líder. Naruto, o mejor dicho Kit, había sido mencionado tantas veces en las ultimas semanas de su nueva vida, pero no muchos lo habían visto en persona. A los miembros del Consejo, como era esperado, no les gusto para nada la idea de que alguien jugara a ser su Hokage, a pesar de ser por tan poco tiempo.
Y lo que era mas, era una reunión que tenían con un embajador de Suna mas tarde. Temían que la pudiera embarrar. Reclutantemente aceptaron cuando Arashi les dijo que esta seria una buena forma de ver que tan bien se manejaba con las políticas, y si era bueno, haría de negociador para las villas. Realmente necesitaban unos nuevos ya que la mayoría eran bastante mediocres. Y además el estaría a su lado para monitorear todo.
Cuando llegaron a la oficina ambos rubios se sentaron a trabajar. Dividieron el trabajo a la mitad para que Arashi hiciera algo dado que técnicamente era el Hokage, y se vería mal para el Yondaime no hacer su trabajo. A lo que Arashi veía a su hijo leer su porción de papeleo y sellar los que tenia que sellar, noto lo natural que veía para Naruto hacer lo que estaba haciendo. De hecho se veia como si hubiese nacido para ser Hokage.
"¿Sabes? Te vez natural haciendo esto," le dijo a su hijo. Al escuchar eso, el rubio lo miro tratando de registrar lo que dijo. Cuando lo hizo, alzo los hombros.
"Tsunade no Baasan me hizo trabajar bastante duro cuando me hizo su sucesor. Cada vez que decaía, ella… bueno, deberías tener una idea de lo que probablemente haría." Arashi asintió. Sí la tenía. Pobre de ellos, ambos sabían lo que se sentía recibir un golpe de la kunoichi Sannin.
"Aunque debo decir que era un poco hipócrita de su parte, ¡es decir ella también decaía! Y cualquiera que intentara despertarla recibía un viaje a la pared, y en algunas ocasiones por la ventana."
"Se a lo que te refieres. Recuerdo haberme roto un par de costillas al chocar contra una pared una vez que intente despertarla," sintió un escalofrío a la memoria. "Estuve en el hospital por un mes con Tsunade-Obasan disculpándose histéricamente."
"Al menos tu alcanzaste una pared, para mi, en su mayoría eran ventanas." Al ver la expresión de horror en el rostro de su padre, sonrió. "No te preocupes Otousan, siempre se aseguraba de que cayera en edificios cercanos para que pudiera caer bien. Y si no lo hacia, bueno, también se disculpaba, histéricamente conmigo."
"¡Demo!"
"Daijoubu desu yo (estoy bien). Así que no te preocupes, aun estoy vivo ¿o no?" sabiendo que no podría ganar Arashi lo dejo ir.
Al terminar el papeleo que tenia que hacer Naruto comenzó con los pergaminos de misiones. Abriendo el primero, lo comenzó a leer. Mencionaba caminar perros, sacar maleza en un jardín, pintar una cerca, y cuidar a un par de gemelos de dos años que necesitaban ser cuidados. Naruto sonrió al recordar que el tuvo misiones similares a estas. La marco como de rango D. la puso a un lado y agarro otra.
Él y Arashi continuo trabajando en silencio con pequeñas conversaciones entre medio (Sin mencionar a los ninjas reportándose para recibir misiones. Arashi se rió silenciosamente cuando tuvo que llamar Hokage-sama a su hijo), y para la hora del almuerzo todo estaba terminado. Naruto suspiro aliviado al tener finalmente un descanso. Levantándose de la silla, estiro sus adoloridos músculos. Arashi le pregunto si estaba listo para almorzar con él.
Al menos Naruto tenía otra alternativa como comida favorita; le pidió ir a un restaurante que vendía sopa de frijoles roja. Se la comía con felicidad junto a un par de dangos y un plato de yakisoba. Arashi pidió lo mismo, a excepción de que el pidió sopa de Miso. A la mitad de su comida, Naruto sintió dos chakras familiares acercándose a su mesa. Se volvió a ver a Sasuke parado frente a ellos alzándole una ceja a su amigo; Itachi parado a su lado mirando al rubio con sorpresa.
"¿Ya acabaste con el limite de ramen dos veces a la semana Usurantonkachi?"
"El ramen no es mi única comida favorita Teme, aun si la como mas," replico Naruto ignorando el nombre que recién había sido llamado. "De todas formas ¿estas aquí para almorzar? O para felicitarme por ganarle a Aniki?" dicho rubio dejo escapar un ruido antes de seguir comiendo.
"Como si esperara que perdieras una apuesta, tu racha ganadora no conoce fronteras," el rubio rió. "De todos modos, Itachi-chan y yo vinimos a comer. Nos estamos tomando un descanso de sus estudios. No quiero sobre trabajarlo. ¿Les molesta si los acompañamos?" los dos rubios negaron con la cabeza haciéndoles un gesto para que se sentaran. "Oh, por cierto Itachi-chan, este es mi mejor amigo Kazama Kit, el hermano pequeño de Hokage-sama" indico a Arashi.
"Boku wa Uchiha Itachi desu. Dozo yoroshiku Kit-san," saludo el chico de cuatro años, inclinándose por respeto. Luego se volvió hacia el verdadero Hokage. "Y también es un gusto conocerlo a usted Hokage-sama." Se inclino nuevamente.
Los ojos de Naruto brillaron por diversión mientras aguantaba la risa. Una de las cosas mas irónicas de Itachi cuando era un missing nin, era que siempre era educado con los shinobis enemigos. Parecía que aun siendo niño tenia esos modales.
"Es un placer conocerte a ti también Itachi-chan," al escuchar el sufijo el chico frunció el ceño. Genial, otra persona mas que me va a llamar así. Arashi solo lo observo.
"¿Itachi huh? Hace tiempo que no te veía. Creo que la ultima vez que te vi tenias un año, todavía andabas en pañales y chupando la mamadera," le dijo con una sonrisa. De acuerdo, eso si que avergonzó bastante a Itachi. Naruto rió al ver lo rojo que estaba el chico con una tierna mirada fulminante en el rostro.
"Vamos chicos, no lo molesten. Dobe lo digo en serio o mañana no hay practica de entrenamiento." Naruto solo le mostró la lengua en pucherito. "¿Es esa la forma de actuar de un Hokage?" caramba deja vu. El puchero se convirtió en una mirada fulminante al ver sonreír maliciosamente a su amigo.
"¡Bastardo!"
"Necesitas mejores insultos que esos dobe, esa línea es bastante vieja." Ignorando la forma en la cual el rubio estaba lanzando dagas con su mirada por su nuca, y a Arashi reírse y recibiendo ahora el final de la mirada fulminante de su hijo, Sasuke se voltio hacia su "primo" y le pregunto que es lo que quería comer. Después de que su "sensei" ordenara la comida, Itachi comenzó a pensar en todas las cosas que habían pasado desde ayer.
Miro de reojo al hombre a su lado, quien ahora estaba riendo al escuchar una historia de Kit. ¿Cómo una persona así puede ser tan fuerte? ¿Tendría preocupación alguna? Suspiro mentalmente. Por supuesto que preocupaciones, solo que no le gusta mostrarse ante otros, ¿cierto? Ryuji quien finalmente había visto a Itachi lo miro con curiosidad.
"¿Pasa algo Itachi-chan?" el chico negó con la cabeza.
"Iya, nandemonai Sensei (No es nada sensei)." Sasuke no parecía muy convencido, pero lo dejo ir y con una sonrisa comprensiva. Cuando llego la comida ambos comenzaron el festín.
OoOoO
Naruto suspiro feliz al acostarse en su suave cama. Caramba que estaba cansado. Había sido un día bastante ocupado para él y bastante bueno, ya que recreo lo que sintió al ser Rokudaime; otra vez llamándole Hokage-sama e inclinándose por respecto, hacer el problemático papeleo, darle misiones a los ninjas y también órdenes, pero sobre todo asegurarse de que su villa estuviera segura de las amenazas externas.
La reunión con el embajador de Suna resulto mejor de lo que Naruto esperaba. Todavía no perdía su toque, y ahora gracias a él Konoha había ganado un aliado. Dado el resultado, lo nombraron negociado de Konohagakure. Por supuesto que una sola reunión no era suficiente prueba de que era el mejor, pero si mostraba talento en ese departamento.
Heh ¿Talento en el campo de la negociación? Si alguien a los 12 años le hubieran dicho a él o a otras personas eso mismo, sabia que el y los otros pensarían que era un tipo de broma. Pero después de convertirse en Rokudaime, nadie más podría bromear con ese hecho.
Bueno a pesar de todo, Naruto proclamo este como uno de sus días favoritos desde que llego, a excepción de los momentos en los que comía su amado ramen. Bostezando, Naruto se acomodo en su cama y de durmió.
OoOoO
"Espero que me hayas llamado por una buena razón tan temprano en la mañana Otousan," gruño en irritación mientras estaba parado frente al Hokage. Y estaba teniendo un sueño tan bueno que trataba de su ¨Hinata-chan´ y crema batida. Casi cedió a la tentación de matar al ANBU que lo despertó.
"Son las seis de la mañana Naruto-kun"
"¡Bueno, no todos somos personas mañaneras!"
"¿Y ayer?"
"¡Esa fue una excepción!"
"No me digas que te dormías cuando eras Rokudaime." A eso Naruto se sonrojo un poco.
"B-bueno, no en realidad. Hinata podía ser bastante persuasiva cuando quería… además cada vez que Sasuke o Sakura me pillaban durmiendo me despertaban. Juraría que por la manera en la que me despertaban uno pensaría que esos dos eran iguales. Es decir casi destruyeron mi oficina con la técnica de fuego del teme, como también mis tímpanos cada vez que Sakura me gritaba por ser un líder irresponsable."
No puedes culparlo, pensó Arashi. El también solía tener problemas para levantarse en las mañanas, ya sea para hacer misiones o reunirse con su equipo (aunque no tan tarde Como Obito). Diablos, hasta llego tarde a la ceremonia de anuncio del nuevo Hokage. La suya, Tsunade estaba bastante enojada por su tardanza y lo reto por ser un líder irresponsable. Y fue aun peor cuando su esposa le grito por dar una mala primera impresión frente a todos los Lords y Kages de cada nación presente.
Eventualmente manejo acostumbrarse a despertarse temprano, como lo demandaba el ser Hokage.
"No te preocupes Naruto-kun, solo fuiste Rokudaime por menos de un año. Me tomo dos años acostumbrarme a levantarme temprano."
"Hehh, te apuesto que yo lo hubiese hecho al final de mi primer año." El Yondaime sonrió.
"Entonces creo que debería seguirte esa apuesta."
"¿Huh, de que hablas?" pregunto Naruto confundido.
"No me iré por las ramas Naruto, he decidido hacerte instructor Jounnin." Hubo un silencio luego de ese estamento. Le tomo un minuto a nuestro rubio favorito registrar la información en su cabeza.
"¿NANI!?" ¿Yo, un instructor?" grito. Arashi asintió.
"Nos falta uno y creo que tu tienes lo necesario para enseñar a un equipo gennin." Inmediatamente Naruto cruzo sus brazos en un gesto que decia ¨de ninguna manera."
"Nop, eso no va a pasar. No voy a ser la niñera de unos mocosos!" el Hokage sonrió sabiendo de antemano que esta seria su respuesta.
"Te daré la mitad de mi suplemento anual de cupones gratis de ramen, y te enseñare un jutsu nuevo para que aprendas cada mes." Naruto no lo pensó dos veces.
"¡Trato hecho!" y se dio cuenta de su error. "!Ack! ¡Me engañaste!" la sonrisa de Arashi se ensancho.
"Gomen Naruto-kun, pero el trato ya esta sellado. Serás instructor por mi, y te prometo darte los cupones y los jutsus nuevo."
"Esta bien, acepto la oferta. Así que muéstrame a los mocosos que entrenare. Espero que valgan la pena." Arashi le paso la carpeta que tenia frente suyo y sonriendo maliciosamente se la dio a Naruto.
"Oh, esto totalmente seguro de que los mocosos valdrán tu tiempo Naruto-sensei."
OoOoO
Un chico con cabello castaño suspiro mientras observaba a los otros graduados en el cuarto conversar con excitación por dejar la prisión conocida como academia. No los podía culpar por ello, los profesores eran realmente aburridos y la mayoría del tiempo se dormía en medio de los sermones.
Sintió que alguien se sentaba a su lado. Se voltio y vio a una chica un año mayo que él que le sonrió. Tenía el cabello oscuro atado en una coleta y ojos oscuros. Ella era una de las pocas que se molestaba en hablarle.
"Que quieres Mitarashi?" pregunto con un tono de voz aburrido. La chica frunció el ceño.
"Caramba Hayate suenas tan alegre," replico con sarcasmo. "Pensé que estarías tan alegre como nosotros por salir de la academia."
"Me alegra salir de aquí Anko, pero no todos somos tan entusiastas como tu."
La chica iba a responder algo cuando el sensei entro y les dijo a todos que se calmaran. Ella suspiro y se sentó tranquilamente en su asiento, esperando que su sensei terminara la lectura. Estaba positivamente segura de que todos se estaban quedando dormidos al escucharlo. Pareció pasar un año antes de que llegara a la parte interesante.
"De acuerdo todos serán divididos en grupos de tres. Cada equipo será monitoreado por un Jounin que los guiara y los llevara por varias misiones y su crecimiento como shinobi. Elegí los equipos yo mismo con algo de ayuda para que las habilidades sean casi exactas."
"¿Hmm equipos? Me pregunto con quien estaré," dijo Anko en voz alta.
"Nada que no supiera, espero no estar en el equipo de Shisui, los demás están bien, el es muy problemático," dijo Hayate.
"Aw, el no es tan malo. Claro, es ruidoso y, pero es un genio si e salto tres grados. Lo que pasa es que el no tiene reparo en dejarlo ver. Además ya despertó su Sharingan y sirve para cualquier equipo."
Dado que cada célula estaba compuesta para balancear las habilidades, sabía que el último estaría en el equipo de rookie.
Desafortunadamente el rooki de este año era Uchiha Shisui. Si el esta en mi quipo espero que no me haga nada malo frente a nuestro Jounin. Pensó al escuchar su nombre.
"Y por ultimo, pero no por eso menos importante Mitarashi Anko, tu estarás en el equipo 7 con Genkkou Hayate…"
Hasta el momento esta bien. No me importa estar con ella, después de todo es la mejor Konoichi de la clase.
"… y Uchiha Shisui."
Noooo! Anko sonrió al ver como su amigo se pegaba en la cabeza con el escritorio.
"Y debo decir que son bastante afortunados por su Jounin sensei." El equipo 7 lo miro inquisitivamente al igual que todos los demás. "Su sensei es Kazama Kit, el hermano menor del Hokage. Aunque no se sabe que tan fuerte es, el Yondaime ha confirmado a través de practicas que su hermano es tan fuerte como un Kage, aun mas fuerte dicen algunos testigos, pero es pura especulación."
Por la información todos se veían sorprendidos. Hasta el equipo 7 lo estaba. De verdad que eran afortunados. A Hayate ya no le importaba que Shisui estuviese en su grupo, ya que su sensei era bastante fuerte.
Bajo la tutela de este Kit, se haría más fuerte y así podría proteger a sus personas especiales del peligro. Después de que terminaran de llamar a los grupos, les dieron una hora para comer.
OoOoO
Naruto sonrió al ver las interacciones de su equipo sentado en la rama de un árbol. Hasta el momento eran bastante sorprendentes. El castaño ignoraba a los otros dos mientras su conversación se convirtió en un argumento sobre que comida era mejor. Yakisoba o Natto. Diablos, este equipo era similar al suyo siendo gennin. El y Sakura tenían los argumentos mientras que Sasuke los ignoraba.
Sakura.
Al pensar en ella, su corazón se contraía. La extrañaba tanto. Habían momentos en los cuales hasta negaba que hubiese desaparecido, porque eso seria aceptar que había muerto. Siempre esperaba verla entrar por la puerta, y luego sonreír diciendo "lo siento" y decirle a Sasuke y a él que todo era una ilusión y que jamás había desaparecido. Pero nunca ocurrio. Aunque Sasuke lo pasaba peor. Ocasionalmente escuchaba a su compañero gritar su nombre en sus pesadillas. Afortunadamente su madre podia calmarlo; después de todo lo consideraba un segundo hijo.
Desafortunadamente eso no lo salvaba de tener sus propias pesadillas. Seguía viendo morir a sus amigos ya sea por los ninjas de Oto o por Akatsuki. Las que lo afectaban más eran las muertes de Tsunade, Jiraiya y Hinata.
Tsunade murió a manos de Orochimaru.
Jiraiya muro luchando contra un miembro de la Akatsuki, a quien llevo con el a la otra vida. Tsunade lloro tres días enteros por su muerte antes de volver a sus sentidos. Y Hinata.
Kami, no quería pensar en como murió. Fue tan repentino…
Al igual que Sakura solo desapareció…
Un escalofrió recorrió su cuerpo. El también gritaba su nombre en varias ocasiones y su padre era el que terminaba consolándolo, dado que Kia estaba siempre ocupada con Sasuke. En tiempos como esos Naruto agradecía tener a alguien que lo abrazara y le dijera que todo iba a estar bien.
Rápidamente fue traído a la realidad cuando escucho la campana que señalaba el final de la hora de comida. Levantándose se encamino a la academia. No iba a llegar tarde como Kakashi, pero tampoco estaba apurado. Esta vez, quería ser el primero en recoger a sus estudiantes. Recordando su tiempo allí llego al salón.
Al abrir la puerta todos en el salón detuvieron lo que estaban haciendo para verlo. No dejando que las miradas lo molestaran camino hasta estar frente al Chuunin sensei.
Tuvo que detenerse para no decir nada grosero al ver que este había sido su peor sensei en su juventud, siempre lo culpaba de todo y lo fallaba no importando los resultados. Notando que se había espaciado por unos instantes le sonrió con una sonrisa MUY falsa.
´
"Konnichiwa, estoy aquí para recoger a mi célula, el equipo 7. Soy su Jounnin sensei Kazama Kit."
Genial no me digan que ya tengo mi club de fans. Divertido les envió una de sus sonrisas millonarias. Muchas chicas suspiraron soñadoramente mientras juraba que otras se habían desmayado. Noto que unas cuantas chicas lo miraban solo con curiosidad y se alegro de ver que la chica de su equipo era una de ellas.
"Por supuesto Kazama-sama. Debo decirle que estoy encantado de conocerlo," replico el maestro.
"Y también (NO) es un placer conocerlo sensei." Si el maestro noto el sarcasmo que uso cuando lo dijo lo dejo pasar como una broma del rubio.
"Bueno equipo 7 pueden irse."
Nadie noto la mirada maligna que le dio Kit al Chuunin cuando se estaban yendo. Se iba a asegurar de que mañana tuviera un despertar bastante rudo. Era tiempo de despertar a su niño interior que tantos problemas causo. ¡Cuidado Konohagakure, el mayor bromista de la aldea esta a punto de hacer su gran entrada!
OoOoO
Ya se que me demore, pero no seria chilena si no hiciera las cosas tarde…
Si necesitan preguntar algo ya saben donde encontrarme…
Bye.
