EL ULTIMO VALS

CAPÍTULO III

Se mantuvo estático por unos cuantos minutos. Trataba de ordenar los pensamientos que de pronto se habían vuelto una maraña de preguntas sin sentido alguno. Él sabia que sus ojos no le mostraban una ilusion, ni mucho menos. Pero le era inverosímil que un chico , probablemente un niño, estuviese sentado en los asientos traseros con la misma mueca que espanto que en un principio ambos sostuvieron.

Ahora, se empezaba a preguntar ¿Quien rayos era ese mocoso? ¿Como y porqué se había metido en el coche? ¿Seria que en verdad era un fantasma? ¿En realidad era tan estupido como para creer algo tan irracional?

Todas esas cuestiones lo tenían con la mente bastante ocupada, tanto que no se dio cuenta que ya había transcurrido un buen tiempo sin romper el tenso silencio.

Por otro lado Naruto se empezaba a impacientar. El estaba tratando de concentrarse en obtener un poco de calor, ya que al tener la ropa mojada prácticamente, los huesos le temblaban. De igual modo se había quitado la chaqueta que en esos momentos reposaba en sus temblorosas manos.

Hace un rato, cuando apenas habían pasado cinco minutos de haberse subido al vehículo, escuchó el ruido de la portezuela y posteriormente una maldición de una voz masculina. Pero lo que verdaderamente por poco le provoca un infarto, fue el grito que salio del chico que en esos momentos no dejaba de mirarle como si fuera la cosa mas rara del mundo. Se sentía desprotegido, con la mirada analítica del moreno y el sentimiento de saberse culpable de algo que hizo mal.

—Ho... hola— musito apenas. Con la voz temblorosa a causa del frio, pero principalmente por el miedo.

—¿Que haces en mi coche?

Cuestiono directamente, al muchacho rubio que seguía ocultandose y poniendo como escudo la chaqueta que chorreaba de vez en cuando.

Naruto no supo que decir. La situación le parecia bastante incomoda. Pero se armo de todo el valor para responder.

—Solo... Yo solo... quería protegerme de la lluvia, es todo. De veras...

—¡Con que derecho te metes a un carro ajeno!

Asustado por el grito del chico, se hizo aún mas un ovillo, solo por si se le abalanzaba encima con intenciones de golpearle.

—¡Lo siento! No era mi intención. Pero es que vi este auto y pensé que talvez podria... Yo...

Ciertamente las palabras se le atoraban en la garganta. Se mordio el labio inferior para disminuir un poco las enormes ansias que sentía. Cuando llego junto al carro nunca imagino que no habría nadie en el. Pensó que alguna persona solidaria le llevaría a su casa. Pero al no encontrarse a nadie quiso marcharse corriendo por la desértica calle. Sin embargo, se dio cuenta de que a esas horas habían posibles ladrones y la oscuridad de la noche era aterradora. Así que sin saber bien porque, se metio en el carro dandose cuenta, de que no estaba cerrada.

Sasuke se revolvio el cabello, suspirando aliviado por dar por sentando de que el aparente chico no era algún tipo de fantasma o espíritu maligno.

—No me interesan tus excusas— trató de no darle tanta importancia al asunto. Lo único que deseaba era marcharse de esa zona lo mas antes posible— Baja del vehículo.—ordenó

Naruto palidecio. Empezó a balbucear y a aferrarse mas a la chaqueta que tenia en sus manos.

Sasuke se dio cuenta entonces, de que el rubio no le había escuchado.

—¿Que esperas? Te dije que...

—¿No puedes llevarme a mi casa?—Interrumpió con voz suplicante y levemente anhelando que el moreno se apiadara de él y no le hiciera salir del coche. Pues juraba haber escuchado el aullido de un perro. O mas bien fue como el aullido de una persona. ¿Seria un hombre lobo acaso?

Tratando de no perder los estribos, Sasuke se froto la sien de forma insistente. Su voz sonó sarcastica.

—¿Pretendes que ayude a alguien que no conozco y que se metio en mi coche de la forma en que solo lo haría un ladron?

¿Me haz visto cara de estupido o que?

Además de que le dio el peor susto de su vida.

Naruto hizo un gesto de desconcierto. Aparentemente enojado por escuchar de los labios de ese chico, que aparentaba la misma edad que él, llamarle niño. !Que idiota!

—¿Niño? ¿Cual niño?— se puso inmediatamente a la defensiva.

El odiaba que la gente le considerara un niño. Le hacia ver insignificante, y era molesto porque muchas veces sus propios padres y varios maestros de su instituto lo consideraban demasiado pequeño para cierto tipo de conversaciones. Y posteriormente le sugerian que se fuera a jugar. ¡Como si fuera un niño que no entiende nada!

—Ya bajate.—ordeno de nuevo el moreno.

Poco a poco la paciencia se marchaba para dar paso a su creciente mal humor.

Naruto iba a decir algo, cuando de pronto la portezuela del carro se abrió, asustando a ambos por la repentina accion.

Por otro lado, Itachi tenia la cara mas pálida de lo usual y se notaba que había estado corriendo por su acelerada respiración que de momento era el único sonido que rompia el silencio.

—Será mejor irnos Sasuke.

El moreno menor solo pudo suspirar con alivio al reparar en que era Itachi quien había llegado tan imprevistamente. Y ademas se sentía menos preocupado ahora que estaba ahí.

—¿Donde demonios...?—intento preguntarle donde se había metido. Pero el mayor le interrumpió.

—No hay tiempo ¡Hay que irnos ya!

Itachi entonces se apresuró a sentarse sobre el lado del conductor y empezar a rezar para que el auto encendiera. Hizo una y mil maneras y finalmente el motor del vehículo empezó a producir un sonido de arranque.

Todo esto ante la vista de Sasuke que no sabia del porque de la repentina desesperación de Itachi por hacer que funcionara el coche

.

—¿Que es lo que...?

Y de pronto corto sus palabras al ser obligado a sentarse de un fuerte jalón en la pechera de su camiseta negra. Iba a quejarse con el mayor, pero no tuvo tiempo de decir nada mas cuando sintió que el loco de Itachi pisaba el acelerador en su máxima velocidad.

— !Demonios!

Entonces a oídos de las tres (no se olviden de Naruto xD) les llego el sonido de balazos.

Itachi giro el volante del automóvil cuando tuvo que girar en una esquina. Sasuke tuvo que aferrarse a algo para no precipitarse contra la ventana de alado. Oyeron el rechinido de las ruedas cuando el coche derrapó sobre el asfalto.

Itachi siguió conduciendo a una velocidad extrema, hasta que unas calles mas adelante, empezó a reducir la presión en el acelerador. No aparto la vista de enfrente en ningún momento.

—Itachi.

Sasuke aún no salía de su impresión. La adrenalina aún le tenia con el corazon a punto de salirse por la boca. Respiraba agitado, al igual que Itachi.

Y aunque lo llamó muchas veces. Este no alejaba su vista del camino. Era la primera vez que veía a Itachi con el semblante desencajado. Era como si estuviera asustado. Aunque eso era razonable, después de todo el había escuchado los disparos.

Mientras tanto el mayor tenia que asegurase en salir de esa zona lo antes posible. No podía por ningún motivo poner en peligro a su pequeño hermano. Tenia que empezar a maniobrar y crear un plan para que...

—¡Itachi detente!

Pero el grito de su hermano menor le saco de su ensimismamiento. Freno de golpe. A consecuencia de eso Sasuke a penas tuvo tiempo de colocar sus manos al frente para no chocar contra el parabrisas, al hacerlo sintió un dolor punzante en la muñeca. Mientras que el mayor solo se aferro al volante.

Cuando el coche se detuvo ambos hermanos permanecieron en silencio.

Silencio que fue roto por el Uchiha menor.

—¿Que fue eso?—musito Sasuke. Claramente shockeado por la subida de adrenalina de la que era presa en esos momentos.

Por otra parte, Naruto había cerrado los ojos por instinto, desde que la persecución había dado inicio. Desde el momento en que escucho los disparos se había cubierto la cabeza con sus brazos y agachado lo mejor que pudo, más que nada por el miedo que le causó y la forma en que el joven habia conducido. Empezaba a preguntarse si es que se había metido en el vehiculo de algún pandillero o ladron. De momento solo pudo esperar a que los morenos no se dieran cuenta de su presencia. Rogaba porque no fueran pandilleros, ya que si eso fuera cierto, estaba seguro que no saldria vivo de esa situación.

—No pasa nada...

—¡Estas loco! ¡Acaban de dispararnos!—mascullo Sasuke, ahora enfadado por la clara falta de importancia que le daba itachi a sus vidas.—¿Que fue lo que sucedió?

Itachi intento nuevamente a tranquilizar al menor, aunque el se sentía aún más nervioso que Sasuke, pero una voz que no conocía le sacó un respingo en su asiento.

—¿Puedo bajar?—musito quedamente para no llamar demasiado la atención. Algo que no logró, pues de inmediato tuvo un par de ojos negros clavados en su persona.

Por un momento Itachi se había asustado, como lo hizo Sasuke cuando descubrió al intruso en el carro, pero después su expresión de miedo se relajo para dar paso a la confusión. ¿Quien era ese chico?

—No diré nada. Lo juro—volvio a hablar el rubio, esta vez prometiendo que de su boca no saldria ni pío para que ambos jóvenes no tuvieran la necesidad de deshacerse de él.

—Ah... Se me había olvidado — recordó Sasuke. Con toda la especie de persecución en la que se habían visto envueltos, no reparo en que el chico estaba en la parte trasera. Olvidó por completo ese hecho. Aunque ni el mismo sabia como explicarle a su hermano como ese mocoso llego allí. ¡Ni el mismo lo sabia!

—¿Quien eres?—Preguntó Itachi. Su cara expresaba verdadera sorpresa y confusión.

Naruto se removio incomodo, por las miradas que le dedicaban ahora ambos pelinegros. Pensó que seria mejor bajar del automóvil sin decir nada mas, pero seria inútil a tener toda la atención puesta en el.

—Este, yo... —empezo a balbucear, como si rebuscara las palabras que no fueran lo suficientemente detonantes para que ambos morenos no le mataran allí mismo.

—Es solo un niño que se metió en el coche.— se adelanto Sasuke, sabiendo de antemano que el menor no podía decir una sencilla oración. Ademas se daba cuenta que estaba incluso más asustado que su hermano y él juntos.

Pero Naruto no tardo en enfurecerse por saberse de nuevo tildado por un niño. !Cuanto odiaba que le dijeran así!

—¡No soy ningún niño, Teme!—grito prácticamente, frunciendo las cejas y fulminando a Sasuke como si pudiera hecharle ácido con los ojos.

Sin embargo, el Uchiha menor no se inmuto ni un poco por el adjetivo despectivo que le mando el rubio. Lo único que hizo fue enarcar una ceja y formar una sonrisa burlona. Típica de un Uchiha.

—Oh, cierto.—susurró el Uchiha para si, como si se hubiese dado cuenta de algo—No eres un niño, eres un mocoso, Dobe.

Naruto entonces se levantó para encarar al moreno, ¡Gritandole que él no era ningún mocoso!.

Itachi se mantenía al margen. Pensaba analíticamente la situación, procurando tomar atención de toda la conversación que se daba entre los dos menores. Por el momento era mejor marcharse lo antes posible y llegar a casa a descansar. Tendría que inventar una excusa antes, para no preocupar en demasía a sus dos progenitores. También tendría de dejar al rubio menor a su casa, porque era obvio de que éste solo se había metido al coche para resguardarse de la lluvia. Aunque no supo como. Pero eso no importaba ahora, primero lo primero.

—¿En donde vives?

Ambos menores, rubio y moreno, detuvieron la discusión que ya había dado paso a los insultos, poco faltaba para liarse a golpes, detuvieron sus acciones al escuchar al Uchiha mayor.

—¿Quien?¿Yo?—contestó el rubio, dudando en que fuera él al que le habían hecho la pregunta.

—Tranquilo. Voy a llevarte a casa. —Hablo serenamente el mayor, volviendo a acomodarse en el asiento para encender el coche.

Y aunque Sasuke trató de objetar, itachi se hizo de los oídos sordos. Esto hizo que Sasuke hiciera una mueca molesta y gruñera aparentemente enojado por la decisión de su hermano.

"El loco de la familia"

Pensó Sasuke poniendose el cinturón por si a Itachi se le ocurria de nuevo conducir como un demente.

Y Naruto no hizo mas que reírse, con el cuerpo más relajado y profundamente esperanzado por llegar a casa.

A unas cuantas calles antes de llegar a su destino, Naruto pensó que seria oportuno darles las gracias, no tanto al amargado que según escuchó se llamaba Sasuke, sino al otro joven que desde el principio no lo trato tan mal como lo hizo el otro.

—Muchas gracias por llevarme, crei que moriria de frio, de veras.—Decidio no hablar sobre el incidente anterior y pasó a presentarse—Por cierto me llamo Naruto. ¿Como te llamas tú?

—Que te importa.—contesto Sasuke. Sin siquiera mirarle.

—No te estaba hablando a ti

—Que alivio, porque te habría ignorado.

Naruto estuvo a punto de alzar la mano y darle un zape en la nuca con la mano abierta pero el mayor interrumpió sus acciones.

—Itachi, un gusto.—Sonrió ligeramente, aún viendo el camino por el que conducía, provocando que el rubio sonriera también.

No entendía como, pero la impresion que tuvo en esos momentos fue la de que esos dos chicos eran muy diferentes. Tanto que ya empezaba a odiar al de cabello en puntas y agradarle el chico de la coleta baja.

Suspiró, aún tenia en la mente lo que paso hace a penas unos minutos. Pero lo dejo de lado, no era su incumbencia, además de que no quería verse envuelto por ser demasiado curioso y metiche.

Salio de sus pensamientos al notar por la ventana que ya habían llegado. Por fin, se dijo así mismo. Esperaba que sus padres no le regañaran o lo castigaran. Su padre talvez no, el era demasiado comprensivo con el, pero estaba seguro de que su madre iba a encerrarlo un buen tiempo entre las cuatro paredes de su habitacion. Se imagino a si mismo encadenado con grilletes a la pared y con tres grandes perros vigilando la única salida que seria la puerta. Sintió escalofríos de tan solo imaginarlo.

— ¿Es aquí Naruto?

— Si, esa de techo amarillo—Asintio el rubio.

Entonces el mayor se detuvo y empezó a estacionarse frente a la casa, que desde su punto de vista, se veía bastante linda.

—Una vez más. Gracias por traerme.—agradeció Naruto.

Mientras que el mayor solo asintió y sonrió levemente. Sasuke vio disimuladamente al chico rubio.

—No vuelvas a meterte a un carro de esa forma.—Mascullo Sasuke.

Naruto quiso responder le de la misma manera, pero el grito de Kushina, que salia de casa como una estampida, interrumpió su dialogo.

—¿¡Namikaze Uzumaki Naruto, se puede saber donde haz estado!?—Rugio su madre. A una escasa distancia Minato, su padre, salia calmadamente por la puerta de la casa.

Naruto supo que nada ni nadie iba a sacarlo se una reprimenda y un merecido castigo por parte de su progenitora.

—Mamá... ¡Puedo explicarlo!—Se apresuro a hablar Naruto, al ver las intenciones que tuvo su madre de darle un golpe en la cabeza. Como usualmente hacia, hasta con su padre.

Por otro lado, Minato se había dado cuenta del coche estacionado a la derecha, a un par de metros de distancia, mientras Kushina regañaba a Naruto, jalando su oreja para que escuchara sus estridentes gritos.

Se acercó a la camioneta, descubriendo que habían dos jóvenes en ella.

—¿Ustedes trajeron a Naruto?

Fue lo primero que se le ocurrió decir. Aunque era obvio, solo quería confirmarlo.

Fue el mayor, quien respondió educadamente.

—Por supuesto. En esta tormenta es dificil encontrar un vehículo.—afirmo, y luego comentó al respecto

—Sin duda. Mi esposa y yo te estamos muy agradecidos— Miró mas detenidamente a los chicos. Seguro eran hermanos.—A veces mi hijo se mete en problemas el solo.

Mientras dijo esto, señaló la reprimenda que hacia Kushina a Naruto, a la vez que le daba un coscorron en la cabeza.

—Lo eh notado—sonrió itachi, al darse cuenta de lo sobre protectora que era la mujer.

Minato también sonrió levemente.

—Bueno, supongo que ya están por retirarse. De nuevo gracias por traer a mi hijo.

—No tiene importancia —aseguro Itachi—Aunque debería de ir a ayudar a Naruto. Parece que su esposa esta realmente furiosa.

Vieron nuevamente a madre e hijo, ahora Kushina había agarrado la mangera que estaba tirada en el jardín frontal de la casa, mientras perseguia a Naruto, quien corria para salvarse de un latigazo con la manguera.

A Minato le salio una gota en la cabeza.

—Tienes razón. Hasta pronto chicos—se despidió el mayor con un ademán de mano yendo a detener a su esposa. Antes de que cometiera asesinato contra su propio hijo. Por supuesto, solamente bromeaba. A lo mucho su mujer le daría una que otra nalgada. Con la manguera claro.

—Y dice que no es un niño—se burló Sasuke, pareciendole graciosa la manera en que esa loca correteaba detrás del rubio. Una vez vio un documental de una mama gallina que perseguia a su polluelo. Esto claro, cuando tenia ocho años. Le pareció algo bastante familiar. Y no pudo evitar compararlos. Aunque claro, el padre de este también corria detrás de ellos. A él también le salio una gota en su cabeza. Que familia mas extraña.

— Cuando lleguemos a casa tenemos que hablar, Sasuke.

El mayor hablo de repente, preparandose para marcharse e ir a casa. Todavía quedaba ese asunto por el cual casi salen heridos. Y poner a Sasuke en peligro, fue lo peor que pudo pasar.

El menor solo asintió, también quería hablar al respecto con Itachi, algo le decía que era algo sumamente importante, porque Itachi se mantuvo serio durante todo el camino de regreso a casa.

Seguramente estaba pensando como decirselo.

No obstante, algo le decía que Itachi le estaba ocultando algo.

Fuera lo que fuera, esperaba que confiara en él.

CONTINUARÁ

Nota: Sasuke tiene diecisiete y Naruto esta por cumplir 15.

esta en la universidad y tiene 22

*Kyaaaaaaaa*

(7u7)/ Estoy feliz. Tengo dos reviews.

eso merece celebración al estilo Sasunaru.

Hasta la vista baby! 7u7/

Ya saben que me gustan los reviews.

Matta ne!