Bueno este es el tercer capítulo, ojala sigan escribiendome mas reviews, realmente me motivan mucho. La relación entre Kazuto y Asuna esta entrando en un etapa de

muchos conflictos y peleas, pero eso puede ayudar a unirlos mas o separarlos. que tengan una buena semana el siguiente capitulo los subire hasta mediadios de la proximá semana


3.- Fricción

-¡Claro que no! La única forma en que eso podría funcionar es reduciendo la velocidad- grito una chica a punto del colapso nervioso.

-¡JA! Pues según nuestros cálculos es posible realizarlo con esa velocidad y con el mismo torque- dijo un muy confiado chico.

-¡eres un tonto que cree que siempre tiene la razón!- grito sin contemplaciones visiblemente cada vez más furiosa.

-¡JA! Es que siempre la tengo…- dijo el joven mientras le daba la espalda para regresar a su asiento

-Maldición eres un idot…- Asuna no pudo terminar de proferir su maldición pues fue interrumpida por el profesor que fungía como moderador.

-Señorita Yuuki compórtese por favor- le atino a decir mientras le miraba severamente.

El profesor ya estaba cansado de los constantes dimes y diretes entre el pelinegro y la peli naranja, pues con una semana de haber empezado la competencia estos no dejaban de chocar cuando exponían sus puntos acerca de la mejor solución para el primer problema asignado. Por un lado Asuna y su equipo habían dado una solución elaborada y muy bien preparada, mientras que Kazuto y sus compañeros habían dado una solución arriesgada y no tan bien documentada, pero que de funcionar sería una mucho más eficiente solución que la propuesta por el equipo A y su líder de cabello color naranja.

-Lo siento profesor- suspiro Asuna por lo bajo muy apenada.

-Bueno, aunque debo decir que la forma de exponer sus propuestas dejan mucho que desear…- dijo el profesor solo para aclararse la garganta y decir:

-Debo decir que según los cálculos, la idea del equipo B es factible y por lo tanto la más eficaz. ¡Declaro ganador del primer proyecto al equipo B!- sentencio el profesor con un atisbo de cansancio en su rostro.

El equipo B festejo por lo alto sobre todo Kazuto y Eugeo que chocaron sus palmas en celebración, estaban muy contentos de haber ganado, todo gracias a una idea arriesgada del pelinegro que tuvo que arreglárselas para convencer a los demás integrantes de confiar en el y que podían ganar con su idea, el grupo solo afianzo su confianza en él como su líder tras este triunfo y todo parecía ir sobre ruedas.

-Bueno, eso solo demuestra que siempre tengo la razón- dijo el pelinegro al aire sin voltear a ver a Asuna, lo que hizo que esta última estallara en rabia y lo fulminara con la mirada, a pesar que Kazuto ni siquiera volteo a verla, si pudo sentir la mirada como chuchillos que le daba su rival.

Asuna moría de una mezcla entre rabia, irritación y desilusión, había puesto mucho esfuerzo y tiempo en este proyecto, incluso hizo la mayor parte del trabajo, algo dentro de ella la motivaba a esforzarse al máximo pero no sabía bien por qué, los primero días pensó que se trataba de su habitual manera de estudiar y sobresalir que siempre impulsaba su madre, pero algo en ella hizo que descartara la idea, pensó que quizás sería el premio, "si eso es el premio, por eso siento esta necesidad de ganar y aplastar a ese tonto" dicho esto último se dio cuenta que tampoco era el premio, ni siquiera sabía en qué consistía el dichoso premio. Lo postergo lo más que pudo, intento de todas las maneras posibles convencerse de que sería otra cosa, pero en el momento que en que perdió el primer debate no pudo negarlo más, tanto esfuerzo había sido por el… quería ganarle y mostrarle una cara de satisfacción ante el por la forma tan ruda en que la había tratado, quería hacerlo saber de su existencia para él la tuviera presente, quería que con eso pudiera reconocerla y pudiera tratarla de forma más amable, pero en vez de eso perdió y con ello se sentía fatal, sentía mucha impotencia y lo peor de todo es que aun habiendo debatido arduamente el chico ni siquiera le regalo una mirada. Asuna estaba triste cierto, pero más que eso estaba furiosa…

-Es un gran idiota, idiota idiota idiota- expreso mientras tomaba un sorbo de su jugo sin una pizca de sutileza.

-Ay Asuna ¿tan mal estuvo el concurso ese?- digo un Rika tratando de suavizar un poco la situación.

-¿Concurso? ¿Qué concurso? Estoy hablando del tonto de Kazuto-kun, con su "ay si siempre tengo la razón"- decía la peli naranja mientras hacía ademanes exagerados con las manos.

-Vamos Asuna no puede ser tan malo…- comento Rika mientras ya no sabía dónde meterse, pues los gestos exagerados de su amiga comenzaban a apenarla.

-¿Sabes que dijo al último? ¡Y sin siquiera mirarme! "pirici qui simpri tingi li rizin"- ridiculizo Asuna tratando de enfatizar lo tonto que le había parecido el comentario del chico

-…- Rika no dijo nada, quedo muda durante los siguientes 10 min que Asuna continuo quejándose del concurso, del líder del grupo B y de la actitud de este.

-Y se cree tan inteligente el señor sabelotod…- no pudo terminar cuando su amiga la interrumpió

-¡Basta Asuna!, Basta hasta parece que te gusta el chico- dijo Rika a unos paso del hastío.

Asuna se sonrojo de sobremanera y con gestos exagerados de sus manos agitaba las palmas y negaba con la cabeza intentando negarlo, no tanto negárselo a su confidente amiga, sino a sí misma.

-¡No! ¿Cómo puedes creer semejante cosa? ¿Yo con él? ¡Jamás!- Exclamo Asuna mientras hacia un puchero y desviaba la mirada hacia la izquierda

-Claro, claro, claro, Asuna- susurro Rika en un torno burlón mientras alzaba las cejas graciosamente.

Las dos amigas comenzaron a reír, se abrazaron y suspiraron para después encaminarse de regreso a su salón. El día y la semana habían sido muy largas para las dos, Asuna se encontraba entre la presentación para el debate, su constante negación por su interés en Kazuto y las exigencias diarias de su madre, por si eso no fuera suficiente había recibido 2 nuevas declaraciones de parte de chicos del instituto la cuales rechazo con un simple "lo siento pero estoy muy concentrada en los estudios por ahora, no puedo aceptar tus sentimientos". Un chico de su mismo grado pese a la negativa, había seguido insistiendo, regalándole chocolates y flores, cosas a las que Asuna cada día se le hacía más difícil rechazar, no porque los quisiera, sino porque no encontraba una forma educada de disuadirlo.

Las constantes atención Hacia la peli naranja comenzaron tornarle un poco orgullosa y altanera, logrando que incluso Rika se lo hiciese saber, logrando que la chica en cuestión volviera a aterrizar su ego y ser la misma de siempre, bueno a veces… Por su parte su amiga con cabello castaño mucho más oscuro lidiaba con sus bajas notas académicas y el sentimiento que le provocaba estar presente entre las tantas declaraciones que le hacían a su amiga, se sentía algo celosa, quizás no de una mala forma pero ciertamente si celosa, ella quería alguien que estuviera dispuesto a declararle sus sentimientos hacia ella y regalarle flores y chocolates, como lo hacían con Asuna, que aun con todo ello, no dejaba de hablar de un chico al cual Rika ni siquiera había visto, por esa razón las chica en las noches suspiraba más de la cuenta.

-Oye Asuna ¿puedo preguntarte algo?- pregunto Rika tímidamente mientras caminaban a la estación.

-Claro, ¿Qué pasa?- dijo la de ojos castaños visiblemente de mejor humor.

-¿Por qué no has aceptado salir con alguno de los chicos que se te han declarado? Algunos son muy guapos…-

-Mmm para ser sincera, no lo sé, claro que me gustaría tener a alguien especial, pero de alguna forma ninguno de esos chicos pare "el indicado"-

-¿Indicado? ¿Indicado para qué?-

-Ni yo misma lo sé, pero hay algo aquí adentro que me dice que no es ninguno de ellos…-

-¿Ni si quiera Romo-kun? Muchas chicas morirían por salir con el…-

-Sí, lo se… pero hay algo que, que no sabría explicar-

-¿Te gusta alguien ya Asuna?-

-¡Nooooooo!-

-Calma calma no tienes que negarlo tan fuerte, Dios Asuna a veces pienso que ni tú te entiendes-

-No tienes que decirlo así…- dijo Asuna mientras hacia un puchero como una niña pequeña.

-Bueno en tu defensa, hay días que ni si quiera yo me entiendo a mí misma- dijo Rika riendo.

Las amigas comenzaron a reír mientras caminaban, aligerando un poco los sentimientos tan confusos que tenían, algunos podrán achacarle tanta incertidumbre a su edad, cosas de la adolescencia o de chicas dirían algunos, pero el amor a veces es así, es irracional y da miedo confrontarlo, es mágico y real a la vez, llena tu vida de emoción y al mismo tiempo de incertidumbre, te hace pelear pero sin la intención de dañar, a veces el amor es… a veces el amor es fricción.


Comenten si le esta gustando por favor, si la historia va por buen camino o si despertó su interés y quieren más. Saludos.