CAPITULO 3 MARRY YOU- BRUNO MARS
Estaba muy nerviosa, mientras Angela arreglaba mi cabello, mi madre toco ligeramente la puerta y entro asomando primero la cabeza se veía ligeramente palida.
-¿Estas lista?
-Ya casi- conteste
-Bien, quiero decirte algo- espero un momento y miro significativamente a Angela que colocaba el ultimo toque a mi peinado el cual llevaba suelto y con pequeñas perlillas azules colgando de aquí y alla.
Angela me sonrio y apretó uno de mis hombros luego hizo una reverencia ante mi madre antes de salir.
-El príncipe Edward parece demasiado interesado en ti Isabella, tu padre y yo esperamos que no desaproveches esta oportunidad, como tu sabes estas ya en edad de que te desposen y aunque no lo queramos dentro de poco si tu no eliges tendremos que elegir nosotros, asi que procura mantener la compostura y comportarte como es debido, como se espera de la princesa de Forks.
Asenti levemente, me levante del lugar en el que me encontraba sentada, hice una pequeña reverencia ante ella y me retire de ahí, no creía posible que mis padres después de lo que paso con Rose quisieran casar a otra de sus hijas a la fuerza, pero ahora había visto cuan equivocada estaba y me estremeci ligeramente.
Recorri el pasillo hacia las escaleras y escuche la oz de mi padre, la de Emmet y otra persona que no identifique inmediatamente, también escuche otra voz que me hizo sonrojarme profusamente, alise mi vestido respire profundo y comencé a bajar las escaleras.
Ahí al pie de ellas se encontraba el ser humano mas guapo que pudiera imaginar, se veía majestuoso con ese traje negro completamente hecho a su medida, Edward me observaba como un ciego que ve por `primera vez, el percatarme de ello me hizo tropezar, pero las manos de Edward me sostuvieron antes de que fuera capaz siquiera de reaccionar.
Emmet rio fuertemente, yo me sonroje y mi padre me lanzo una mirada enojada.
-Gracil es una palabra que jamás me oirás usar para describirte Izzy- rio Emmet
-Inteligente es una palabra que jamás me usaras decir para describirte Emmet- conteste a lo que Edward y Jasper rieron
-¡Isabella!- regaño mi padre y yo solo baje la mirada, se suponía que no debería de contestar de esa manera.
-¿Nos vamos?- dijo Edward interrumpiendo lo que mi padre quería decir
-Si- susurre.
-Bien pues entonces me parece que nos veremos alla- Edward ofreció su mano y yo la tome para caminar a su lado se despidió cuando pasamos a lado de Emmet, Jasper y mi padre.- Emmet, Jasper…su Alteza.
En el viaje no hablamos casi, nos limitamos a vernos el uno al otro, y cuando llegamos Edward me ayudo a bajar, pero antes de apearme completamente me sostuvo un momento para decirme.
-Hoy luces completamente preciosa Bella- susurro en mi oído, me sonroje y di un paso mas que me puso en el suelo a lado de el.
Caminamos mi brazo en el brazo de Edward hasta la entrada, al llegar nos recibieron dos criados que tomaron nuestros abrigos.
-¿Quisieras tomar una bebida?- inquirió Edward cuando llegamos al salón donde algunos amigos bailaban, otros tomaban bocadillos, bebidas o simplemente charlaban.
-Lo cierto es que no acostumbro beber
-Oh ya veo, entonces quizás ¿Te gustaría bailar?- dijo extendiéndome la mano
La tome y entonces me jalo hacia su cuerpo y comenzamos a movernos al ritmo de un vals
-Bailas bien.- comento
-Gracias, me enseñaron a bailar en la escuela.- dije sonrojándome, lo cierto era que a lado de Edward siempre estaba sonrojada.
-Dejame adivinar lo hacíais bailando entre mujeres unas con otras sin ningún hombre a la vista.- dijo un poco divertido.
Asenti
-Exactamente ese tipo de aprendizaje utilizamos.
Hablamos de mil cosas mas, desde mi gusto en bocadillos, hasta mis opiniones políticas, congeniábamos en algunas cosas, pero en otras diferíamos como el agua y el aceite.
Cuando vimos arribar a Alice y a Rose al lugar con sus respectivas parejas, dejamos de bailar y nos dirigimos hacia ellos.
Hubo un momento de la fiesta en el que perdi por completo a Edward, necesitaba encontrarlo pues mis hermanas y sus acompañantes habían sugerido que fueramos a agradecer a las Denali por la invitación y nos retiráramos un poco mas temprano para ir a ver a nuestra madre Rene pues se sentía enferma.
Me disculpe con ellos un momento y comencé a recorrer los salones en su búsqueda, al no encontrarlo abajo supuse que se encontraría en la planta alta del castillo asi que subi las escaleras, pero antes de siquiera llegar arriba escuche voces en el pasillo
-No puedes, no puedes desposarla, ¿Que hay de mi?¿Por que no a mi?- gritaba una mujer muy alterada y casi llorando
-Conflicto de intereses Tanya, su reino es mas grande que el tuyo, el amor a veces no es suficiente, sabes que te amo pero no me casare contigo.- contestaron displicentemente
Mi madre decía que no era bueno ser curiosa, ni propio de una princesa el escuchar conversaciones ajenas, pero no pude resistirme y quise echar una ojeada a la pareja que platicaba en el pasillo por lo que me asome.
Eran Tanya Denali y un muchacho al cual no alcanzaba a ver pues el pasillo en el que se encontraban estaba demasiado oscuro, Tanya era inconfundible pues llevaba un vestido plateado demasiado llamativo para mi gusto.
-Tambien te amo, sabes que lo hago ¿No?- contesto Tanya suplicante- No lo hagas, no me dejes no te cases.
-Podrias esperarme, sabes que la dejare en cuanto obtenga lo que busco
-¿Cómo puedes casarte asi? ¿Como puedes ser tan sangre fría? Me amas pero ni siquiera te detienes a pensarlo cuando de ganar mas reino se trata….¿Por lo menos te gusta? ¿La deseas al menos ? ¿Te hace sentir un poco de lo que yo te hago sentir?
-Desde un principio supiste que yo era asi Tanya, lo sabias y no te importo, me amas tal cual al igual que yo a ti. Y sobre ella, no me mueve ni un poco, es agria desabrida y completamente mojigata, creo que en mi noche de bodas voy a tener que pensar en ti, para por lo menos poder cumplir
Tanya solto una risa burlona.
Trate de acercarme mas para ver quien era la persona con la que platicaba y asi poder saber quien era la desdichada de la que se burlaban, y quizás avisarle de alguna forma, pero como no, mi zapato se atoro con la esquina de un mueble y empuje un jarrón al suelo que cayo y se rompió.
Recupere el equilibrio y me marche presurosa antes de que supieran que era yo la fisgona.
Llegue presurosa al salón y tome una copa del a bandeja de un mesero que pasaba a mi lado, me habían dicho que beber te relajaba por lo que me la tome de un trago.
Entonces se me ocurrió ir y esperar a que Tanya bajase para enterarme de con quien hablaba pero al darme la vuelta casi choco con Edward que me sonrio de lado.
Salte de la impresión y mi copa cayo al suelo.
Edward levanto una ceja y se agacho por la copa.
-Lamento asustarte…me pareció escuchar que no bebias- dijo mirando significativamente la copa.
-Me la ofrecieron mientras te buscaba y la tome por mera cortesía, puedo pregutnar ¿Dónde estabas?
-Di una vuelta por ahí, para saludar a viejos conocidos y como parecías tan a gusto con tus hermanas decidi no molestarte, lo lamento.
-Ya que mis hermanas acuden a la conversación te agradecería que fueramos con ellas para agradecer a las Denali su hospitalidad, me han comentado que mi madre no a podido venir por que se sentía un poco indispuesta y quisiera ir a verla si no te molesta.
Me miro con gesto fastidiado pero asintió y me ofreció el brazo, caminamos entre la gente y mas rápido de lo que espere estuvimos afuera con mis hermanas habiendo agradecido y disculpado la auscencia de nuestro padres nos retirábamos al castillo.
En cuanto llegamos pasaron a los príncipes a la sala y yo me dirigi presurosa a ver a mi madre que se encontraba acompañada de mi padre en su alcoba.
-¿Cómo te sientes madre?- dije sentándome a su lado
Tosio levemente y miro a mi padre.
-Su alteza- interrumpió Madly- el príncipe Edward solicito hablar con usted un momento, también duce que disculpe oportunar a la reina pero que también le gustaría que ella lo recibiera.
-Dile que suba- dijo mi madre en un acceso de tos, levantándose y ponindose una bata me miro y dijo
-Hablaremos mas tarde Isabella por favor dejanos solos.
Me retire de la alcoba y me cruce en el camino con Edward que me detuvo tomando mi mano
-¿Estas bien?- inquirió suavemente- Luces consternada
-No se que le pasa a mi madre, luce tremendamente mal.
-Ella estará bien Bella, la reina es fuerte.
-Eso espero en verdad…¿De que quieres hablar con mis padres?
-Ya lo sabras, la paciencia es un don princesa.- apunto antes de irse me beso en la frente y se alejo por el pasillo.
Lo mire hasta que despareció por el pasillo y entonces me dirigi a la sala donde se encontraban mis hermanas con sus respectivas parejas tomando una taza humeante de chocolate que mi nana había preparado.
Alice al verme me inspecciono.
-Te dije que no te lo dirían- apunto.
Se refería a que mi madre tampoco les había dicho a ellas lo que tenia y ellas ya me habían advertido que no me lo diría.
-Lo se, pero tenia que intentarlo al menos ¿no?
Alice se encogió de hombros.
-Eso supongo, pero siendo ella tan terca y dura dudo que no los haga saber.
Madly me trajo una taza de chocolate a mi también y me senté a lado de la chimenea a tomármelo para calentar un poco mi congelado cuerpo, la noche había comenzado a enfriar y yo no podía esperar a que las visitas se retiraran para poder tomar un baño de espuma y recostarme.
Comenzaba a quedarme dormida en el lugar en el que me encontraba por lo que intente prestar atención a la conversación que fluia a mi alrededor, en ese momento llego Edward acompañado de mis padres, mama lucia muy mal, pero sonreía ampliamente.
-No debeis levantaros madre- sugerí.
-Tenia que hacerlo, esto no me lo perdería por nada- alego mientras Rose y mi padre la ayudaban a sentarse en un sofá.
-¿Qué no te perderías mama, el vernos tomar chocolate?- dijo Alice burlándose.
Papa la miro mal.
-En realidad- dijo Edward- lo que la reina no quería perderse era esto Alice.
Edward se acerco a mi y se hinco justo en frente, contuve el aliento en un jadeo.
-Isabella Swan- comenzó Edward y el precioso verde de sus ojos se fundió en los mios como un liquido abrazador que me sobrecogía- quisiera pedirte, que me concedieras el enrome honor de desposarte…¿Te casarias conmigo?
…..
Mi mente se quedo en blanco por un momento, solo atine a observar a Alice y a Rose que nos miraban emocionadas, Jasper que me sonreía y Emmet que me giñaba un ojo, mi padre asentía complacido y mi madre a pesar de estar pálida como una vela me dirigió una sonrisa resplandeciente y orgullosa.
-Si, acepto- conteste por inercia, mas que por voluntad propia, no era el hecho de que quisiera negarme, es solo que mi mente me griaba miles de cosas que me confundían.
Es demasiado pronto…apenas si lo conozco…por otro lado es guapo, es príncipe, y pareces agradarle…no habrá otra oportunidad como esta…te quedaras sola…el no es el indicado…ni siquiera lo amo…
Edward tomo mi mano y coloco en ella un anillo precioso, ni siquiera alcance a registrar el modelo, seguía perdida en mis pensamientos.
Regrese a la realidad cuando sentí unos labios suaves y dulces posarse sobre los mios, pero se fueron tan rápido como llegaron y solo me quedo la sensación de una corriente eléctrica ahí donde Edward me había besado.
Alice me abrazo feliz, Rose también, Jasper y Emmet abrazaron a Edward y mi padre solo dijo.
-Te llevas una de las tres joyas mas preciadas de mi familia.
Mi madre me abrazo también segura de que yo estaba haciendo lo correcto.
-¿Y para cuando se casaran?- inquirió Rose expectante.
-De hecho hija- interrumpió mi padre antes de que Edward y yo pudiéramos siquiera contestar.- habíamos pensado que ya que falta poco para tu boda, podrían casarse juntas.
Rose y Emmet habían fijado una fecha desde hacia un año, pues según ellos querían disfrutar de su época de prometido y prometida.
-¿No es eso muy pronto?- inquirí- Ademas ese dia es el dia de Rose no el mio.
Me entro una oleada de pánico al saber que seria tan pronto, quizás mis padres temian que Edward se arrepintiera.
-Tonterias Izzy, sabes que seria genial que nos casaramos el mismo dia, por mi no hay el mas minimo problema.
Titubee, acepte casarme pero no pensé que seria tan pronto, pensé que seria el tiempo suficiente para que por lo menos comenzara a sentir algo por Edward mas que una simple atracción.
-¿Lo ves? Es perfecto.- dijo mi madre- solo tendras que buscar tu vestido y no habrá mas problemas.
-Tendremos que volver a enviar invitaciones impresas con tu nombre, el de Edward, el de Emmet y el mio- interrumpió Rose.
-¿Y que hay de mi?- dijo Alice sonriente mientras nos enseñaba su mano donde Jasper había colocado una sortija hermosa y completamente sencilla.
Rose dio un gritito y se acerco a abrazar a Alice que daba saltitos de emoción.
-Disculpen-interrumpió Jasper- Rey, reina, se que debi pedirles su consentimiento antes, pero no podía esperar mas, y ya que están hablando de bodas, ¿Podrian celebrar tres en vez de dos?
Mi padre se acerco y abrazo a Jasper.
-Jasper, muchacho pero claro que comprendemos, según las reglas de la sociedad en la que hemos crecido debiste decírnoslo antes pero me parece que a veces es algo difícil, yo mismo lo hice de esta forma con Renee.
-Fabuloso- dijo mi mama- celebraremos las bodas de mis tres hijas de la amanera mas grande y majestuosa que se ha visto jamás en este reino
Los ojos de Alice brillaron y Rose solo sonrio, no podía ver mi cara pero de seguro era una que no tenia precio.
Despues de esto las cosas trancsucrrieron de manera desigual para mi, no registraba nada solo el hecho de que estaba apunto de casarme con alguien que apenas conocía, tremendamente guapo eso si, pero un total desconocido con el cual adquiriría un compromiso para toda mi vida.
Sali a despedir a Edward aun nerviosa y temeraria de lo que me esperaba en solo un mes.
-Te vere mañana Bella- dijo Edward cuando se acercaba su carruaje- ¿Te sientes bien?
-Ssi , si es sol que…me encuentro un poco conmocionada por este compromiso tan…inminente.
-Si te molesta la fecha podríamos aplazarlo.
Quise decir que si, que eso era exactamente lo que quería pero me imagine la reacción de Rene y Charlie y no quise arriesgarme.
-No, no, casarme con mis hermanas es perfecto- conteste en un susurro apenas audible.
-Bien, entonces creo que te vere mañana
Asenti y el se me acerco, quise girar la cabeza para besar su mejilla pero el tomo mi cabeza entre sus dos manazas y deposito un beso casto y cauteloso en mis labios esperando mi reacción, me recorrió una corriente eléctrica similar a la anterior
Se sentía tan bien que casi olvido hasta mi propio nombre, correspondi su beso levemente, ya no era inapropiado besarlo siendo el mi "prometido" (aun me estremecía la palabra).
Yo no tenia ninguna experiencia en ese ámbito por lo que solo me deje llevar, el empezó el beso y el también tuvo que terminarlo.
Carraspeo levemente y yo me sonroje y baje la mirada, pero el levanto mi barbilla y me miro intensamente, acaricio mi cara desde el nacimiento de mi cabello hasta mi barbilla y volvió a besarme levemente en los labios, luego subi al carruaje y se alejo.
Matrimonio…la sola idea me asustaba por si sola…pero recordé aquellos orbes verdes que me miraban intensamente y me dije que no podía ser tan malo…no tenia idea de lo equivocada que estaba.
HOLA... me alegra saber q les interese mi historia y que la visiten...pero por favor un review no estaria nada dificil no? no es mucho pedir les gusta la historia?
