Capítulo 3: Nos vamos ¿O no?
Desperté y me levante lentamente no había dormido así de bien desde que el helicóptero nos recogiera en la azotea del hospital Mercy, claro hasta que la maldita cosa se estrelló, me puse de pie y me sentía muy ligera, no puedo decir que estaba feliz pues sabía que el cadáver de Bill estaba ahí abajo tan cerca e infinitamente lejos, lo primero que note es que nuevamente estaba sola, pero escuche la voz de los muchachos desde afuera; el clima era un maldito desastre llovía a torrenciales, recuerdo que antes de que esta pesadilla iniciara amaba este clima, pues podía quedarme en mi casa viendo películas y comiendo pizza; Sin embargo eso había cambiado este clima significaba que mil cosas podían salir mal, no podía escuchar los gruñidos del Hunter hasta que te estuviese destrozando la carne, la bilis del Boomer se volvía más pegajosa, podías alejarte y perder a tus compañeros y eso era lo peor ya que ahora solo quedábamos tres.
Me puse mi chaqueta, que antes era roja y ahora es rosa, tome mi arma y salí de la habitacion y ahí estaban los chicos; Francis estaba maldiciendo al clima y Louis me recibió con una sonrisa, lo que me recordó lo incomodo que había sido la noche anterior
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Después de darme mi toalla Francis entró en el armario que estaba junto al baño y tomó un pantalón negro y una camiseta del mismo color le quedaba auqnue ajustada porque al parecer el dueño anterior tenía casi las mismas medidas que él y cuando estuvo listo salió a hacer guardia dejándome sola para encarar a Louis, entonces hice lo mismo que él, entré al armario con la esperanza de que hubiera algo que fuera de mi talla y creo que el dueño tenía un hijo porque había ropa que me quedaba, un poco grande, pero me daba igual, al día siguiente mi ropa se secaría con el sol (eso no iba a pasar) y mientras me ponía una camiseta blanca, me inundó la tristeza al pensar que tal vez el chico al que le perteneció ahora era un infectado más tratando de matarnos; cuando salí Louis ya había salido del baño y trate de no verlo a los ojos, pero pensé -Somos adultos y estamos en un mundo que se fue a la mierda, podemos hacer lo que queremos - y justo en ese momento –¿Crees que haya algo que me quede ahí?- Louis preguntó y todo el valor que había reunido se fue por la borda, mi rostro se volvió totalmente rojo fui traicionada por mi propio cuerpo, por su parte a Louis no parecía importarle lo que había escuchado y al notar que yo demore mucho en contestar –Bueno si encontraste algo tú, tal vez tenga suerte yo- se apoyaba en la mesa que usamos anteriormente porque su pierna estaba muy lastimada y comenzó a caminar hacia el armario –Suerte- fue lo único que logre contestarle.
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Moría del hambre creo que era pasado el mediodía cuando desperté y los chicos parecían más ocupados discutiendo cómo diablos íbamos a cruzar el océano con esta tormenta, así que entre a buscar algo de comer y encontré una lata de sopa que luego repartí en tres recipientes –Dios esto es un milagro, después de largos días sin nada que comer- dije mientras vertía el líquido; el primero en recibir su parte fue Louis –Gracias Zoey tengo que entrar porque este diluvio ya me está cansando- me sonrió y entro, luego me dirigí al tipo grande –Toma, es sopa- extendí el recipiente cerca de su cara –Odio la sopa… Gracias- lo tomó sin mirarme –Te sugiero que entres no parece que la tormenta vaya a parar- me di la vuelta y entré, no sin antes volver a verlo, no se había movido seguía viendo al cielo. Creo que todos pensamos que ahora sería más fácil, pero la suerte nos dijo que no.
Después de un rato entró devorando su sopa, puso el recipiente en la mesa y se acostó en los sacos de dormir que usamos la noche anterior, estoy segura de que lo recordó mientras se recostaba, no pude evitar sonreír con malicia ante la imagen mental –Creo que si tenemos suerte la lluvia habrá cesado para el anochecer- Louis me sacó de mis pensamientos, me enternecía la forma en la que este hombre, que se había pasado el apocalipsis completo con una corbata puesta, buscaba algo positivo por mala que fuera la situación - ¿Si y navegar de noche?- me opuse –Supongo que tendrá que ser en la mañana, pero pronto estaremos lejos de esta locura- -Ay Louis siempre optimista… ¿y si la isla esta llena de ellos? ¿y si no logramos llegar? O qué haremos al llegar…- me detuve súbitamente, sabía que todos lo habíamos pensado, pero nadie se atrevía a mencionarlo, qué demonios haríamos al llegar si Bill era el líder, dijo que le enseñaría a pescar a Louis y ahora sin él lo más probable era que acabáramos matándonos entre nosotros mismos.
Louis puso una mano en mi hombro y luego se fue a descansar a su "cama" hecha del resto de sacos de dormir yo me dirigí a los estantes que había en el que antes fue un bar, a revisar las provisiones que alguien dejó aquí y ahora eran nuestra salvación, conté varias latas de sopa y fruta, botellas de agua y licor, golosinas y pan que aún no estaba caducado, de pronto noté algo: podía escuchar los ronquidos de Louis, pero Francis no estaba roncando eso significaba que estaba despierto, pensé que debía hablar con él sobre lo que pasó la noche anterior y me dirigí hacia él; estaba recostado sobre su espalda con su brazo izquierdo sobre su cara y cuando estuve lo suficientemente cerca de él –Espera un segundo Zoey ¿qué vas a decirle? ¿Te gusto mucho el sexo, pero fue cosa de una vez y ya? ¿Qué quieres que se repita? ¿Qué se aleje de ti o que no se aleje? - Diablos no sabía que hacer así que retrocedí de inmediato y salí del edificio hacia el balcón, de camino pase tomando mi rifle de caza, la lluvia había disminuido un poco en las últimas tres horas, pero aún era fuerte.
Habían pasado siete horas desde que salí y podría calcular que eran las 9 de la noche –¿Qué demonios haces aquí? - gruñó una voz áspera y adormitada tras de mí –¿Qué más? Estoy haciendo guardia- -No deberías estar aquí sola podrías ser presa fácil de un smoker- giré mi rostro para poder verlo a la cara ¿Acaso era preocupación por mi lo que estaba escuchando? - ¿Qué acaso te preocupas por mi grandote? - él contestó con una rápida sonrisa y nada más, decidí que si él no quería yo tendría que hablar con él, trate de acercarme a él, pero parecía querer alejarse de mi - Francis, escucha yo…- dije, pero en ese momento... –Aun está lloviendo, parece que alguien no quiere que nos larguemos de aquí- dijo Louis mientras salía del edificio –Parece que será mejor que veamos si nuestro transporte está aun donde debe- dije y crucé el balcón hacia el puente gigante que fue nuestra salvación y la perdición de Bill, los chicos me siguieron al parecer también creían que era buena idea verificar si no estábamos perdiendo el tiempo – Bien, sigue ahí mañana podremos partir si ya no está diluviando, sé que mi pierna estará mejor – Louis se alejó y sentó en el frío metal del puente, creo que si notó que había interrumpido algo.
La lluvia era débil y pensé que debíamos hablar en ese momento o no lo haríamos nunca –Francis anoche…- empecé a decir –Zoey escucha- él me interrumpió abruptamente, pero no dijo nada más se quedó viendo hacia el suelo –Bien creo que tendré que hablar yo…- intente hablar de nuevo –No Zoey escucha ¿Qué diablos...? - -Es gente- dije casi gritando y efectivamente como la lluvia había cedido pudimos escuchar como discutían varias personas del otro lado del puente.
