Perdón por el retraso n.n

Capitulo 3:

Una declaración bajo la lluvia

Flash Back

La mañana se sentía fría y todo el cielo estaba nublado y oscuro, Edward miraba con un gesto distante por la ventana de una habitación de hotel, se encontraba solo, pues Aru había insistido en salir a comprar algo de comida para el almuerzo y Edward ni siquiera tenía ganas de levantarse de la cama, aún recordaba lo que había visto el día anterior y cada vez que lo hacía le dolía aún más y era aun peor, porque ahora que sabía y aceptaba lo que sentía por Roy, no podía dejar de quererlo, no podía dejar de amarlo y no podía dejar de desear que esa noche hubiera sido él quien estuviera con el taisa, pero no valía la pena hacerse ilusiones , Roy Mustang jamás podría sentar cabeza con nadie y mucho menos con un niño.

Suspiró anhelando que todo esto se acabara, quería olvidar todo¿Por qué no dejo todo eso de la milicia cuando logro devolverle su cuerpo a Aru?, si lo hubiera hecho, ahora no se sentiría tan dolido, tan… traicionado.

Pero… ¿Qué culpa tenia Roy?, él estaba en todo su derecho, después de todo era un hombre libre sin ningún tipo de ataduras y no tenia porqué sentirse culpable de lo que hacia, él ni siquiera conocía los sentimientos de Edward.

-Y aunque los conociera, no creo que le importe-murmuró Ed con tristeza.

-Nii-san, ya llegué-anuncio Al entrando a la habitación con una bolsa en la mano.

-Hola Al-saludó sonriendo (ya saben, esa sonrisa de ojitos acuosos, como la que hizo en el primer ending, en el episodio… ahh… no lo recuerdo U, cuando matan a Nina, esa sonrisa V).

-Nii-san¿estas bien?-

-Claro que si Al-mintió desviando la mirada hacia la ventana.

-¿Seguro?-

-Hai-

-Bueno… ¡ah!, ahora que recuerdo, nii-san el taisa dijo que quería verte esta tarde-le informo Aru.

-¿Y como sabes eso?-

-Es que me lo encontré en el mercado-

-¿Y él que hacia allí?-

-No estoy seguro, pero supongo que necesitaba algunas cosas para su casa, recuerda que vive solo-le comentó Aru.

Edward simplemente asintió, Alphonse se dirigió a la cocina y preparo todo para el almuerzo, almorzaron en un ambiente muy calmado, Ed comía con una tranquilidad muy inusual en él, esta actitud alerto levemente a Al, pero no comentó nada, él sabía que a veces su hermano pensaba mucho en sus problemas y no le gustaba hablar sobre eso, Alphonse era conciente de que su hermano le quería demasiado como para preocuparlo, pero Al también le quería mucho, por eso insistía en que su hermano mayor debía ser mas comunicativo, aunque por esta ocasión lo dejaría pasar, entendía a la perfección que su hermano necesitaba su espacio, ambos estaban creciendo y los intereses cambiaban y ahora que ya habían logrado su meta de encontrar la piedra filosofal y devolverle su cuerpo, aunque Edward aun conservaba sus miembros automail.

Ya ambos habían terminado de comer, Aru se levanto en silencio y tomo los platos que utilizaron en la comida, se dirigió a la pequeña cocina que tenia el departamento.

-Oye Al¿te ayudo?-cuestiono Edo, realmente no le gustaba para nada eso de estar lavando platos, pero después de todo, Aru había hecho la comida, era justo que él ayudara también, además si estaba en compañía de su hermano menor evitaría pensar en Mustang y ahora eso era lo que mas deseaba.

-Claro, nii-san-respondió Al desde la cocina, Edo se acerco a él mientras se arremangaba las mangas de su traje negro.

Así pasaron un buen rato, en donde Edward se animo a hablar con su hermano, aunque no fue nada importante lo que dijo, los dos hermanos solo se dedicaron a hablar trivialidades para pasar el tiempo, después de lavar los platos los dos chicos se dirigieron a la habitación que compartían y continuaron con su conversación, en eso llego el tema de Roy Mustang y su faceta de Don Juan, Edo arrugo un poco el entre ceño al recordar al sujeto, mientras la conversación continuaba en la cual Aru parecía ser el único participante, Edward descubrió que no solo estaba triste por lo del taisa, sino que también estaba furioso y… celoso, no quería aceptar que su taisa estuviera con alguien mas, aunque no se sentía con la valentía suficiente como para confesarles sus sentimientos, de hecho, le aterraba el hecho de que podría pensar Roy, o aun peor¿Qué le diría el taisa?, estaba conciente de que una respuesta negativa le dolería, pero si lo despreciaba y empezaba a evitarlo y tratarlo diferente… estaba seguro de que eso dolería aun mas… mejor era guardarse todo lo que sentía, aunque eso también le lastimara, sabia que no dolería tanto como un rechazo.

-Nii-san¿no crees que es hora de que vallas con el taisa?-recomendó Aru sacando a Ed de sus pensamientos.

-Aun es muy temprano Al-respondió Ed intentando retrasar su encuentro con el pelinegro.

-Hermano ya son casi las cuatro, ve ahora antes de que empiece a llover nuevamente, no seas terco-le aconsejo dulcemente.

-Si, ya voy Al-dijo parándose con flojera y caminando con parcimonia o mejor dicho, muy lentamente hacia la puerta.

-¡Nii-san!-le llamo su hermano menor en forma de reproche, Edward apresuro el paso y salio del apartamento, su hermanito no era tan dulce cuando se enfadaba -.-U.

Estando fuera del edificio camino con pasos cortos pero firmes, había decidido no dejarse intimidar por su sentimiento, nada había cambiado, bueno, si, un poco, pero solo en su interior, Mustang no sabia nada y no tenia porque enterarse, a medida que pensaba en esto su pasos se volvían mas confiados, estaba seguro de que podría ocultarlo todo muy bien, ya empezaba a lucir esa hermosa sonrisa que siempre adornaba sus labios, pudo divisar el Cuartel, seguía caminando firme, pero su sonrisa empezaba a desaparecer, llego a la gran puerta y sus pasos volvieron a ser cortos, un molesto temblor se apodero de sus manos, que tonto, él nunca pudo ocultar siquiera una pequeña travesura, mucho menos algo como lo que sentía por Mustang.

Continuó caminando hasta llegar muy cerca de la oficina del taisa, vio a Riza arreglando unos papeles, se detuvo frente a ella para ganar algo de tiempo y tratar de recuperar su confianza y valentía habitual, no podía entrar a esa oficina con una actitud de gato asustado.

-Buenas tardes, Riza-san-saludo Edo para comenzar a hacer en tiempo.

-Buenas tardes, Edward-le devolvió el saludo.

-Y dígame teniente¿Qué hace?-cuestiono tratando de hacer ambiente.

-El papeleo diario-contesto ella.

-¿Puedo ayudarla?- volvió a cuestionar el ahora muy servicial rubio, Riza frunció levemente el entre ceño, no es que Edward no fuera amable, pero era extraño que se

ofreciera a ayudarla.

-No te preocupes, ya casi termino-le indico.

-Pero… si yo la ayudo terminara mas rápido-intento convencerla, Hawkeye frunció nuevamente el ceño.

-Edward¿Qué te pasa?-cuestión, Edo se puso algo nervioso.

-¿A mi? nada-respondió.

-Bien, entonces entra a la oficina del taisa que te esta esperando-le aviso Hawkeye.

-Demo…-intento decir, mas la teniente lo interrumpió.

-Entra-ordeno la rubia, tocando el bolsillo de su pantalón, sintiendo su arma, lista para tomarla y apuntarle al rubio si era necesario, y al parecer Ed capto el mensaje, ya que solo sonrió nerviosamente con una gotita en la cabeza nunU y entro obedientemente a la oficina del Coronel.

-Ah… ¿taisa?-pregunto quedito el rubio, entrando a la oficina y cerrado la puerta tras de si.

El taisa se encontraba durmiendo su acostumbrada siesta, el rubio se acerco a paso lento hacia él, rodeando el escritorio, llegando justo a su lado, Roy tenia la cabeza ladeada hacia donde Ed estaba, desde donde estaba podía apreciar el rostro del taisa, su negro cabello azabache caía de forma desordenada sobre sus ojos y aunque estaban cerrados, Ed sabia que esos parpados ocultaban unos hermosos orbes azul oscuro, casi negro, la vista del chico rubio bajo un poco mas hasta llegar a los rosados labios del pelinegro, inconcientemente se mordió el labio inferior, luego elevo su mano izquierda a sus labios y los rozo con sus dedos enguantados, un fuerte carmín se estableció sobre sus mejillas, fijo nuevamente su vista en los orbes ocultos de su taisa, noto que sus ojos se apretaban un poco y abría lentamente sus parpados.

-¿Hagane no?-cuestiono somnoliento.

-Si, taisa-respondió alejándose un poco.

-¿Qué haces aquí?-cuestiono de nuevo, estirándose sobre su asiento.

-¡¿Cómo que qué hago aquí¡usted me mando a llamar con Al!-le reclamo.

-Aja-dijo sin prestarle mucha atención, haciendo que el rubio se enfadara aun más.

-¡Baka!-le grito perdiendo ya toda la paciencia que le quedaba, Mustang se levanto de su cómodo sillón y se acerco a Hagane con una actitud estoica, se inclino un poco para quedar a la altura de Edward y se acerco peligrosamente a su rostro, Edo no pudo evitar el fuerte sonrojo en sus mejillas al sentir el calido aliento de Roy chocar contra sus labios.

-Deberías respetar a tus superiores pequeño-le dijo Roy sin retroceder ni un milímetro del rubio, haciendo énfasis en la última palabra.

-¡¿A quien le llamas tan pequeño que…?!-pero se callo él solito al sentir que por su berrinche se movió y rozo muy levemente los labios del pelinegro, se alejo de él tocándose los labios, su rostro se puso muy rojo, se inclino, susurro un -"lo siento"- y salio disparado de esa oficina.

Corrió con gran rapidez hacia fuera del Cuartel, ni siquiera se detuvo para despedirse de Hawkeye, su corazón palpitaba desbocado y sus mejillas ardían, llevo una mano a su pecho, cerro los ojos por un momento sin dejar de correr, la imagen de Roy tan cerca suyo estaba grabada en su memoria, empezaba a oscurecer con bastante rapidez, un trueno se escucho en las lejanías y un rayo ilumino todo, diviso un pequeño parque (tengo debilidad por estos lugares) y entro en él con pasos presurosos, diviso una banca y allí se sentó.

Aun estaba sorprendido por ese pequeño y casto roce, cada vez que pensaba en ello sus mejillas volvían a enrojecer, su cara estaba tan caliente que hubiera jurado que las pequeñas gotas de lluvia que empezaban a caer se evaporarían sobre sus mejillas… bueno, no tanto así, pero si estaba muy sonrojado.

La lluvia arrecio mas, obligando al rubio a pararse del lugar donde estaba, corrió a la salida del parque, diviso una pequeña bodega abandonada a un lado de él, miro el cielo para asegurarse si podía o no quedarse allí, el cielo ya estaba completamente negro la lluvia caía sin disminuir un poco, corrió hacia la bodega, era mejor quedarse un rato allí y no enfermarse, aunque ya estaba bastante mojado; al llegar al oscuro lugar se quedo observando la lluvia caer, era muy relajante, aunque inconcientemente su cuerpo comenzó a temblar, se abrazo a si mismo y froto sus manos para luego pasarlas por sus hombros para darse calor¿Qué hora seria?, quien saben, lo único que el chico rubio de ojos dorados sabia era que si la lluvia no paraba, le daría un fuerte resfriado.

Volvió su vista al cielo, estaba igual de oscuro que antes, quizás un poco mas y la lluvia caía fuertemente sobre el pavimento, se recostó sobre su hombro izquierdo en una de las paredes de la bodega y cerro los ojos aun intentando darse calor, volvió a abrir los ojos y miro con un gesto distraído, diviso una silueta que se acercaba a paso rápido hacia donde él estaba, esa persona logro llegar al interior de esa pequeña y oscura bodega, Edward se sorprendió un poco al ver al taisa parado justo frente a él, toda su ropa esta empapada y el agua le chorreaba, Edo miro fijamente el rostro de su taisa, su fino y sedoso cabello estaba adherido a su frente por el agua, una fina gota callo desde la punta de uno de los mechones azabaches de Roy, Edo la siguió con la mirada, esa gota surco su mejillas como si fuera una lagrima y murió en los aparentemente carnosos labios del pelinegro, que se veían un poco azules por el frió, sin poder evitarlo el rubio se llevo una mano al rostro (mas específicamente la izquierda) y sintió con algo de pena como su rostro se calentaba nuevamente recordando ese tímido roce.

Optando por no pensar en eso desvió su mirada de los tentadores labios del taisa y la paseó por su cuerpo, siempre había pensado que ese uniforme militar lo hacia verse muy bien, le daban un porte elegante y varonil, noto que se había quitado el sobretodo negro y lo tenia sobre el brazo, vio como la tela azul del uniforme se le pegaba a su delgado y bien formado cuerpo, permitiendo así que Edo lo apreciara casi como quería (//).

"Mustang sin duda es perfecto"-pensó el rubio con un intenso rubor sobre las mejillas al observar a Roy, su cuerpo estaba perfectamente proporcionado, tenia los hombros anchos y sus brazos se veían algo anchos también, seguramente hacia ejercicio, su pecho era fornido (y de seguro muy como para dormir sobre él guiño ///), su cintura no era fina pero tampoco ancha, estaba justo a la medida, sus caderas tenias buen tamaño para ser un hombre, a lo mejor su retaguardia tenia un buen tamaño también, y sus piernas,… bueno, sus piernas eran tan perfectas como todo él.

-Full Metal¿Qué haces aquí?-escucho que le preguntaba el taisa, parpadeó un par de veces intentando salir del letargo y volvió a mirarlo al rostro.

-¿Yo? Pues… lo mismo que usted-respondió intentando sonar molesto, ladeo el rostro hacia el lado contrario del taisa y cerro los ojos, Mustang se acerco unos pasos a él.

-No me refiero a eso, saliste mucho antes que yo, deberías estar en el hotel donde te estas quedando con tu hermano-le explico Roy.

-Quise quedarme un rato a pasear¿Qué, no puedo?-pregunto a modo de reto.

-Haz lo que quieras, niño-respondió Roy algo fastidiado.

-¡No me llame niño!-le grito Edo enderezando la cara y abriendo los ojos, -no soy un niño-agrego luego.

-Lo eres…-dijo Roy al parecer un poco molesto, -… eres un niño inmaduro y malcriado-

-¡Y usted es un baka!-volvió a gritar el rubio.

-¡Y tu un despistado!-esta vez Roy alzo la voz, tomo a Edo por la barbilla con su mano izquierda impidiendo que Ed volteara el rostro y la otra mano la paso por la cintura del ojidorado atrayéndolo hacia él, se acerco a él y le beso con dulzura.

Posó con suavidad sus labios sobre los delgados y (ahora que los podía probar) dulces labios de Ed, la mano que sujetaba su barbilla aflojo su agarre para colocarla sobre la ardiente mejilla del rubio, acariciándola con cariño, el pelinegro abrió ligeramente los labios y saco la lengua para acariciar con delicadeza el labio inferior de Ed.

Edward se tenso un poco por esto, Roy lo apego mas a su cuerpo, Ed sintió un pequeño escalofrió recorrer su espalda, finalmente decidió separar un poco sus labios, dándole el permiso que Roy esperaba, con parcimonia entro su lengua en la boca del rubio intentando hacer que ese contacto se hiciera mas intimo.

El pelinegro seguía intentando lograr algún tipo de movimiento, cuando sintió la tímida lengua del rubio tocar la suya, ahora con ambas manos en la cintura de Ed, lo aferro mas a su cuerpo e intensifico aquel dulce beso, volviéndolo apasionado.

Pero lamentablemente necesitaban respirar y tuvieron que separarse, ambos con la respiración un poco agitada, Edo miro a Roy con una expresión incrédula en el rostro, el pelinegro por su parte solo sonrió con una de sus sonrisas mas sensuales y encantadoras mientras acariciaba la mejilla de Ed quien parecía ya un tomate bien maduro con cabello.

Sin decir nada y con una expresión algo triste el rubio bajo la mirada al suelo y sin mas, salio corriendo de allí, mientras corría sentía una opresión en su pecho, el solo pensar en…

-¡Edward!-escucho que le llamaba Roy, el pelinegro no perdió ni un segundo y corrió tras Ed al momento de este salir corriendo, -¡Edward!-volvió a gritar, pero su voz fue apagada por el sonido de un trueno, la lluvia seguía cayendo con violencia, otro trueno se escuchó y un rayo iluminó todo, Roy pudo divisar a Ed parado con la cabeza gacha, se encontraba a unos pasos de él, iba a volver a hablar pero la voz de Edo se lo impidió.

-¿Por que?-pregunto el chico con la voz algo apagada.

-¿Por que¿a que te refieres Ed?-cuestiono Mustang un poco confundido.

-¿Por qué hiciste eso?-cuestión nuevamente volteándose y encarando a Roy.

-¿El beso?-volvió a preguntar con un ligero, casi imperceptible sonrojo en las mejillas.

-Hai-respondió el rubio en voz baja sintiendo su rostro arder otra vez.

-Porque… me gustas-confeso Roy.

-¿Solo eso?-dijo con voz triste.

-¿Qué quieres decir?-el pelinegro volvió a confundirse.

-¿Solo eso sientes por mi?, un par de besos, unas cuantas caricias, talvez una noche de sexo¿solo eso soy para ti?-declaro Ed con incomodidad.

-¿Es eso lo que piensas sobre mi?-dijo Roy, Edward levanto la mirada y miro fijamente a los ojos azul oscuro de Roy que se había acercado lo suficiente para quedar frente a él, -debí imaginarlo, tengo esa fama ¿cierto?-pregunto como si fuera una broma, pero sus ojos se veían tristes, -todas mis parejas no duran mas de una noche, soy un ser frío que es incapaz de sentir afecto alguno por alguien… ¿es eso lo que piensas sobre mi?-continuo diciendo dolido y talvez con algo de resentimiento, -pero te equivocas Edward, aun soy un humano, puedo sentir… dolor, angustia, preocupación, amor¿crees que es tan improbable que me gustes¿crees que es tan improbable que te ame?-termino con voz ronca, sus ojos comenzaron a sentirse acuosos y la vista se le nublaba, seguramente era por la lluvia.

-Taisa…-escucho que Ed decía, -yo lo amo, pero no se si lo que siento es correcto-declaro Edo, por fin exteriorizando lo que sentía.

-Pero… de eso se trata ¿no?, no puedes esperar que las cosas sean fáciles, siempre habrán obstáculos, el amor no es siempre alegría, por eso es difícil encontrarlo,… si no estas dispuesto a sufrir,… entonces no estas dispuesto a amar-

-Yo…-intento decir Ed, pero ¿Qué podía decir?, Roy tenia razón, en todo.

-En lo que respecta a mi…-volvió a hablar Mustang, -… te amo y no cambiare de opinión-dijo Roy con decisión, Ed lo miraba sorprendido, la lluvia ya había dejado de caer, sin saber que decir se acerco a Roy y lo abrazo, hundió su rostro en el pecho del pelinegro, a los pocos segundos sintió como Roy pasaba sus brazos por su espalda y besaba sus cabellos, se quedaron así largo rato.

Fin del Flash Back

-¿Porqué desperdiciaste todo eso?... yo aun te amo-murmuró Ed debajo de sus mantas.

/º/º/º/º/º/º//º/º/º/º/º//º/º/º/º

Aru tenia ya cerca de media hora intentando conciliar el sueño pero le era imposible, salio de su habitación y camino con dirección a la de su hermano, iba a tocar la puerta pero un ruido extraño llamo su atención, junto su oído a la puerta para escuchar mejor y cerro los ojos para intentar calmarse al escuchar leves sollozos venir del interior de la habitación.

----------

Ahhhh, estoy cansada, este capi a sido el mas largo hasta ahora¿Qué les pareció?, espero que halla valido la pena la espera U, les agradezco a todas las personas que dejan reveiws por el esfuerzo y a las que no por leer -… aunque no les cuesta nada puchero.