El Fantasma del Templo Xiaolin
Géneros: Musical/Romance/Drama/Horror/Misterio/Tragedia
Rating: T
Sinopsis: La famosa Ópera de China (el Templo Xiaolin) prepara el estreno de su espectáculo más fastuoso, pero un misterio se oculta entre bastidores: la presencia de un Fantasma. Nadie sabe qué o quién es, pero sus apariciones son cada vez más frecuentes y siembran el pánico entre el público. Sólo Kimiko Tohomiko, una joven bailarina, puede acercarse a él: el Fantasma es su maestro de canto. Lo que Kimiko ignora es que el Fantasma está profundamente enamorado de ella y no permitirá que nadie se interponga en su camino.
¿Por qué?: El fantasma de la ópera es otro clásico que hemos parodiado. Nuevamente pongo a Chase, a Raimundo y a Kimiko en un triángulo amoroso. Chase es perfecto para ser el fantasma por su encanto varonil y su magnetismo misterioso, ¿no lo han oído cantar? Raimundo será el encantador Raoul. Esto me llegó cuando me vi un tráiler y creo que vi una historia incompleta en fanfiction de XS parodiando la misma por ahí en inglés. Solo les voy a decir que disfruten del espectáculo. Recuerden que yo alteré esto a mí conveniencia. Suprimí dos canciones para no torturarlos tanto. Las letras en cursiva muestra a los personajes cantando. ¿Comentarios?
Cast:
Chase Young como El Fantasma de la Ópera/Erik
Kimiko Tohomiko como Christine Daeé
Raimundo Pedrosa como Raoul
Wuya como Madame Giry
Ashley/Minina como Carlota Giudicelli
Maestro Fung como Monsieur André Gilles
Monje Maestro Guan como Monsieur Richard Firmin
Jack Spicer como Ubaldo Piangi
Keiko como Meg Giry
-¡Maestro, estoy lista! –clamó La Minina extendiendo los brazos tras haber vocalizado un poco. Ashley le encantaba las presentaciones teatrales. Monsieur Fung golpeó con la batuta el atril y balanceó los brazos. La música empieza. Entonó una dulce melodía. Con voz de soprano grave, comienza a cantar la primera estrofa:
Think of me, think of me fondly
When we´ve said good bye
Remember me once in a while
Please promise me you´ll try
Algunos se tapan los oídos disimuladamente. Kimiko se rió un poco. Pero en ese momento un telón de fondo se desploma sobre el escenario, aplastando a La Minina en plena función de su acto. Todos retroceden excepto Monsieur Guan quien se acercó a ayudar a Ashley.
-¡Quítenme esto de encima! ¡Spicer! ¡Fung! ¡Guan!
-El fantasma del templo está aquí, Kimiko-chan -susurró Keiko. Kimiko vació sin entender a quién se refería exactamente. La Minina roja de la indignación ignora a los propietarios.
-Pero Ashley, tampoco es para tanto, ha sido un pequeño incidente –se disculpó uno.
-Unos pequeños incidentes que ha dejado que suceda, Monsieur Guan. Me rehúso a seguir trabajando con ustedes dos si ignoran el peligro de sus actrices al ser saboteadas, ¡Spicer! ¡ve por mí gato! ¡nos vamos de aquí! A ver como ustedes se las arreglan sin La Minina.
-¡Ashley, espera! ¡Ashley! –Ashley se marcha sacudiendo su abrigo de plumas de canarios negros. Jack recoge una caja con un gato persa blanca dormido.
-Maldito animal... –maldice entre dientes corriendo tras la temperamental actriz. Monsieur Guan exclama en un tono de frustración:
-¡Allá va nuestra estrella de la noche! Invertí un dineral en esta obra y ahora que ya nos quedamos sin protagonista para el tercer acto, ¡ME QUEDÉ ARRUINADO! ¡¿cómo voy a encontrar a alguien que sustituya a La Minina en menos de doce horas?! ¡es imposible! –Madame Wuya, la maestra de ballet de la ópera se acerca al preocupado millonario con una carta sellada con una calavera.
-Disculpe, Monsieur, aquí está una carta de El Fantasma del Templo. La leí para usted y dice que quiere reservar el palco número cinco para sí mismo ya que quiera presenciar su ópera y exige su salario de veinte mil francos.
-¡¿20.000 FRANCOS PARA UNA PERSONA QUE NO EXISTE?! ¡trae acá! –Guan tomó entre manos el sobre y lo destruyó en mil pedacitos.
-Monsieur creo que conozco a alguien que puede suplantar a La Minina –dijo ella- ¡Kimiko Tohomiko paso al frente!
-Oh qué bien, una corista –gruñó sarcástico.
-Ella ha sido enseñada por un maestro.
-¿Y cómo se llama él?
-No sé su nombre.
-Por favor dele una oportunidad, ha memorizado bien las líneas de La Minina y confío que no nos defraudará –Madame Wuya empujó a Kimiko con delicadeza. La hermosa chica se puso al frente del escenario. Y empezó a entonar para todos en la ópera:
Think of me, think of me fondly
When we´ve said good bye
Remember me once in a while
Please promise me you´ll tryAnd when you find
That once again you long
To take your heart back,
And be free
If you ever find a moment,
Spare a thought for me
El tercer acto mostraba a una pareja de jóvenes amantes, que según la leyenda, la luna se enceló de que el joven se enamorara de la humilde lugareña y separó a ambos por un mar. Entonces solamente una vez al año podrían reencontrarse cuando las estrellas formaban un puente en la noche*. Kimiko fue hermosamente vestida para el acto representando el papel de la chica en espera de reencontrarse con su verdadero amor. La chica no solo sorprendió a los mismos propietarios sino a un millardo de espectadores quienes asistieron al teatro y se embelesaron por la voz angelical de la corista japonesa:
We never said
Our love was ever green
Or as unchainging as the sea
But if you can still remember,
Stop and think of meThink of all the things
We've shared and seen,
Don't think about the things
Which might have beenThink of me, think of me waking
Silent and resing
Imagine me, trying too hard to
Put you from my mind
Recall those days,
Look back on all those times,
Think of the things
We'll never do
There will never be a day when
I won't think of you
Aquella noche era especial para los propietarios porque asistía el famoso vizconde desde Brasil: Raimundo Pedrosa, éste observaba desde uno de los balcones a la joven Kimiko. Su corazón quedó hechizado de la belleza de la chica. Por primera vez en mucho tiempo volvía a ver a su amor de la niñez y estaba más radiante que nunca. Antes que la chica terminara, Raimundo estaba aplaudiéndole como todos los demás se animaron:
-¿Puede ser?... ¡Bravo! –exclamó interrumpiéndose a sí mismo, no podía esperar más y se marchó del palco-. ¿Puede ser Kimiko? Que finalmente el destino te devolvió a mí, cuán inocente y jóvenes éramos antes de yo partir. Quizá ella no me recuerde...
We never said
Our love was ever green
Or as unchanging as the sea
But please promise me,
That sometimes
You will think
aaaaa aaa aa a aaaaaaaaaa
aaaa aaaaaaaaaaaaa
of me!
El público rompió en aplausos. Los caballeros tiraron rosas al escenario. Kimiko se inclinó en una reverencia, sonriendo de los nervios. Monsieur Guan y Monsieur Fung alababan su hermoso canto. Aplaudían con ganas a contraste de cuando la dejaron audicionar. La chica había salvado a la ópera. Sin embargo, una sombra escondida en los telones también era espectador de su canción. Cerraron el telón. Jack comunicó a La Minina que su partida después de todo no arruinó la obra. Tras su debut triunfal, la joven japonesa va al sótano a encender una vela a su fallecido padre. El destacado violinista Toshiro Tohomiko. Como costumbre. La chica sonríe. Justo en ese entonces escuche una voz en las paredes
-¡Bravo! ¡Bravo! ¡Bravísimo! –canturreó, era la voz de su maestro aplaudiéndola.
En ese momento, Keiko, su mejor amiga e hija de Madame Wuya baja a felicitar a la chica por su momento allá afuera. Eso la convertiría en una estrella.
-Kimiko estuviste grandiosa… –Kimiko se sonrojó y sonrió- Felicidades, me sorprende que estés aquí tan sola cuando hace unos minutos todos allá te glorificaban. ¡Me gustaría saber cuál es tu secreto amiga! ¿Quién es tu gran maestro?
-Kei... Cuando tu madre me trajo a Xiaolin Theatre, siempre he venido aquí a prender una vela a mí padre. Y desde la primera vez oí una voz superior, mi padre al morir me dijo que me enviaría un ángel: el ángel de la música.
-Ay Kimiko, no es ningún ángel es cuestión de talento.
Kimiko no se convenció mucho de sus palabras. La chica fue a su camerino. Notó docenas de flores que le habían sido enviados en honor a su debut. Se sentó al frente de su espejo. Y cepilló su hermosa cabellera pelinegra. Raimundo encontró el camerino de la chica. Donde los propietarios ansiaba hablar con él, pero quería establecer una conversación a solas con la chica. Consecutivamente vio el ramillete de tulipanes en manos de Fung y lo agarró sin previo aviso. Y tocó la puerta. "Adelante", dijo ella sin voltearse.
-...Y la pequeña Kimi-chan no sabía qué le gustaba más si sus vestidos de princesa o los videojuegos de su consola**, pero finalmente respondió...
-El ángel de la música que arrulla mis noches –dijeron al unísono. Solo había una persona en el mundo que sabía eso.
-¡Raimundo! –exclamó Kimiko corriendo a sus brazos-. ¿Pero cuándo...?
-Estuviste glamorosa, Kim –dijo él después de separarse, le entregó el ramo de flores- Ha pasado tanto tiempo sin vernos, ¿por qué no nos vamos a comer algo?
-Raimundo no, tú no entiendes. El ángel de la música es muy estricto y...
-¡¿Qué importa?! Tuviste un estrellato, él debería darte el día libre. Anda cámbiate, volveré pronto –dijo riéndose de "sus fantasías" antes de cerrar la puerta.
Kimiko no sabía qué hacer al principio ni qué decir. Terminó cambiándose de ropa por una lista para salir. Lo que desconocía es que una mano la había encerrado en su habitación con tal de no dejarla salir ni que nadie entrar, sobretodo Raimundo. A punto de cruzar la puerta, las luces se apagaron por arte de magia. Kimiko sabía que eso únicamente podría ser por parte de su maestro. Giró sobre sí misma, pero solo oyó su voz cantarina:
-¡Muchacho indolente! Descarado pillo desvergonzado que goza de tu gloria...
-Maestro, perdóneme por favor. Mi alma es débil y me dejé seducir por sus palabras –ella probó con responderle cantando de la misma manera que él se comunicaba con la chica.
-Niña aduladora, deberías saber bien por qué me escondo en las sombras. Acércate a tu espejo y contempla el rostro de tu ángel de la música. Yo soy tu Ángel de la Música.
Kimiko se acercó al espejo. Ahí contempló el rostro de su ángel: Un hombre joven con la mandíbula afilada, los ojos acaramelados, la mandíbula afilada, piel translúcida, el cabello largo como alas de cuervo y alto. La joven quedó embelesada por su voz que ignoró de los gritos de Raimundo cuando intentó abrir la habitación totalmente cerrada. Kimiko descubrió entonces que su espejo era un pasadizo secreto y extendió la mano. Él la tomó. Y ya no había vuelta atrás. La condujo a través de las mazmorras, sin soltar su mano. Ellos bajaron por unas escaleras de mármol con una vela como su única luz en aquellos pasillos oscuros. La montó en una lancha. Y se fue remando, llevándose consigo a la chica, por una vena subterránea donde había un río. Pasaron a través de la boca "de un monstruo" y los dos entraron a una especie de guarida hermosa***. El Fantasma del Templo la ayudó a bajarse, apartó a los felinos que vivían con él y le dio la bienvenida a sus aposentos:
-Sé bienvenida al santuario de la música, ángel mío... este trono es tuyo –dijo gentilmente.
Kimiko exploró los lares, los felinos dieron espacio mientras observaba estatuas de piedra y la fuente del medio. Su gusto era exquisito. Más atrás encontró unas cortinas. Casi pierde el aliento cuando miró que detrás de ella un maniquí idéntico a ella... vistiendo un traje de novia...
*Realmente la obra en cuestión era la Prima Donna, pero para enfocarla más a Xiaolin. La sustituí por una sacada de mí mente.
**Cambié los "gustos" de Christine por los de Kimiko-chan.
***Oh sí, esa es la guarida de Chase Young. ¿Quién diría que debajo de un teatro habría tan magnífico palacio?
Mensaje para ubby09: ¡Ni hao! Me alegra saber que te haya gustado el corto anterior porque a mí me encantó. Sin embargo, no todos los cortos son comedia. Algunos son tristes (uno me hizo llorar), otros son escalofriantes, las hay unas llenas de emoción y un sinfín de emociones por cada uno de mis cortos. No abandonaré la historia, me motiva mucho que mis lectores me escriban reviews. Solo espero que este corto haya sido de tu agrado. Voy a tratar de actualizar cada semana, pero hay veces que mis estudios me agobian. Gracias por haberte tomado un poco de tu tiempo y haber leído este fic. ¡Hasta entonces!
