Lily, que antes de la discusión había llevado a James a una esquina del Gran Comedor en la que o había gente, volvió a agarrarle del brazo y ambos se dirigieron al centro porque el baile estaba punto de comenzar. Cuando llegaron al centro James levantó su mano y la dejó en alto para que Lily apoyase su mano en la de él y cuando ésta lo hizo, él colocó su otra mano alrededor de la cintura de la pelirroja mientras que ésta situaba su mano libre en el hombro del muchacho.
El vals elegido para abrir el baile de navidad comenzó a sonar y las parejas empezaron a bailar pero una de las parejas brillaba más que ninguna. James y Lily parecían haber nacido para ese momento, para ese baile. Se compenetraban a la perfección, se movían como bailarines profesionales y desprendían magia a través de las sonrisas y miradas que se daban, la delicadeza con la que él la levantaba del suelo agarrándole de la cintura cuando el baile lo requería y como la posaba suavemente en el suelo y volvía a ofrecerle su mano para que ella volviese a posar la suya. Los profesores y algunos compañeros que se habían mostrado reacios a bailar pudieron apreciar la química que había entre ellos aquella noche y la magia tan increíble que transmitían. Comprobaron lo que James tanto tiempo llevaba afirmando y que pocos creían: que para él Lily no era una chica más. Era la mujer con la que realmente quería pasar el resto de su vida. En cuanto a Lily, sospecharon que la muchacha no odiaba a James tanto como afirmaba.
Pasaron toda la noche hasta que acabó el baile, hablando, bebiendo refrescos, bailando y conociéndose mejor. De ésta manera James pudo confirmar que Lily era la chica de su vida y que jamás querría a nadie como la quería a ella y Lily por su parte empezó a pensar que tal vez James solo fuera arrogante cuando estaba en compañía de sus amigos porque aquella noche se había portado como un caballero, algo que realmente la confundió y la enterneció
-¿Sabes James? Realmente me sorprendes Ésta noche te has comportado como un caballero.
-No sabes lo mucho que me ha costado - contestó de forma pícara James
-James, por favor, no lo estropees - dijo Lily con tono molesto
-Lo siento, era una broma.
Lily rodó los ojos y echo a andar y James confundido l agarró del brazo para impedir que se alejara
-A dónde vas? No te vayas por favor. Solo era una broma.
Lily quedó confundida ante la reacción de James al agarrarla del brazo sonrió cuando entendió que James tenía miedo de haber arruinado la noche con esa broma.
-James, iba a buscar otro refresco. Ahora vuelvo.
-Oh! Pensé que te habías enfadado por el comentario - contestó el pelinegro - Te acompaño a por el refresco.
Después de tomarse el refresco, hablaron, rieron y bailaron hasta que Lily consideró que era muy tarde y que debía irse a dormir.
-Creo que debería ir a dormir, ya es muy tarde - dijo la pelirroja.
-Te acompaño.
-James no creo que sea...
-Shh - dijo James. - Es una buena idea. Déjame acompañarte.
Al llegar a la Sala Común Lily se despidió de James con un "adiós" y se giró para irse pero él le cogió la mano impidiendo que se fuese y girándola para que quedara frente a él.
-Espera Lily, quiero decirte algo importante
-Ja-James - titubeó Lily nerviosa y de pronto sintió la necesidad de cambiar de tema porque suponía lo que su compañero quería decirle - ¿Dónde está Sirius? No le he visto en toda la noche.
-Se ha quedado en la habitación para cuidar a Remus. No me cambias el tema Lily y escúchame. Ha sido la mejor noche de mi vida. Hemos hablado, bailado, reído y no hemos discutido. Pensaba que era imposible quererte más de lo que te quería pero he descubierto no es imposible. Te amo.
James enmarcó la cara de la pelirroja con sus manos, se acercó un poco más a ella, cerró los ojos y la besó. Fue un beso suave que dejó a Lily sin habla y todo lo que pudo hacer fue rodear el cuello del muchacho con sus brazos y responder al tierno beso.
Cuando James puso fin al beso le sonrió a Lily, pasó su dedo pulgar por los labios de la pelirroja y subió a su habitación mientras Lily trataba de recuperarse de la emoción que sintió cuando James la besaba.
FIN
