Bella POV

El hotel no era hermoso, pero lo suficiente para que un grupo de 30 chicos la pasaran bien. Tenia una pileta lo suficientemente grande como para que matara a Tanya y nadie se enterara. De a poco nos fueron llamando y asignando nuestras habitaciones. Nuestra habitación estaba al lado de la de los varones.
En cuanto entramos Alice corrió a fijarse si el armario de la habitación era lo suficientemente grande para que entre toda su ropa. Rose fue a fijarse si el espejo era adecuado para su cuerpo, Jess no entró a la habitación se fue directamente a la habitación de Mike. Y yo bueno, yo simplemente observé todo desde afuera…

Toc-Toc-Toc, el coordinador tocó a la puerta y nos avisó que debíamos bajar para cenar. Bajamos todos charlando y pensando en todo lo que haríamos durante los siete días de viaje.
La comida no era rica, pero entre risas y burlas la comimos igual. Después de comer subimos a las habitaciones, a charlar. Los coordinadores nos habían dicho que no podíamos salir de la habitación, pero ninguno hizo caso a eso de las dos de la mañana estábamos todos en pijamas corriendo por los pasillos del hotel. Todos íbamos de una habitación a otra, gritando, nos mezclábamos con otros colegios, hasta que nuestro coordinador se enteró y nos amenazó a todos que si no entrábamos ya nos volvería a mandar a Forks.
En ese momento cada uno entró a su respectiva habitación corriendo. Nosotras tardamos menos de un segundo en sentarnos en ronda y comenzar a charlar. En nuestra habitación había dos baños, en uno de ellos estaba Rose.

-Chicas!- dijo con la voz entrecortado y con cara de preocupación- Me vino ¿Qué hago?.- Se desesperó.

-Em principalmente toma una toallita de mi bolso- dije yo despreocupada-Luego en algún kiosco compraremos más.

-Oh gracias Bella!

Cuándo terminó de decir esto se escucha que alguien tira el botón del baño. ¿Quién estaba allí? Rose estaba buscando una toalla femenina, Jessica estaba a mi costado derecho y Alice a mi costado izquierdo.

Todas nos paramos de sopetón y agarramos un palo. Lentamente nos movimos hacia el baño y al abrir la puerta nos encontramos con Emmet y una toallita en sus manos.

-Para Rose-dijo riéndose.

-¿Qué haces aquí?-Preguntó Alice con sus cortos cabellos de punta.

-Entre medio de las corridas me quedé aquí y me resultaron interesantes sus conversaciones. Así que a ti te gusta Edward Bella?

-Maldito oso vete de aquí por que eres hombre muerto- lo amenazé con lagrimas en la cara.

-Ok, ok pero antes dos cositas más , la primera, ¿Así que te has llevado a la cama a Mike, Jess?- Al escuchar esto intenté sofocar una risita. Y la segunda, ¿Así que tú Alice amas a Jasper?- Alice lo agarró del cuello y lo amenazó con ahorcarlo.
Los chicos no van a poder creer toda la data que les voy a llevar-dijo entre risas.

Cuándo ya casi estaba afuera de la habitación se volteó y gritó.

-Rosalie, te he dejado una toalla femenina en el baño ¡Suerte!

Y eso fue lo último que logro decir antes de que todas nos tiráramos arriba de el y comenzáramos a pegarle con las almohadas. Así comenzando una guerra de almohadas que terminó durando toda la noche.