Hola a todos y todas en esta sección ; D

Ofrezco mis más grandes disculpas debido a mi tardanza, pero es que la inspiración ha estado tan ausente en estos días que no me daba para nada. Pero, finalmente conseguí algo para seguir con esta extraña y cursi historia.

Agradezco mucho a Ayiw-KuN-88 y a kaoryciel94 por sus reviews. De verdad me animaron a seguir.

En fin, ahora les dejo el capi y si algo me salió mal o me quedo del asco por favor tengan la amabilidad de decírmelo ^ ^

Disclaimer: Death Note no me pertenece, esta maravillosa obra, lease manga y anime, le pertenece a Tsugumi Oba y Takeshi Obata. Alabados sean ^ ^ Yo solo utilizo a los personajes para diversión mía y de las fujoshis *w*


Recién habían transcurrido alrededor de 40 minutos, desde que Light y yo habíamos llegado a casa de nuestro amigo Ryuzaki. El se había mostrado un poco ausente pues, aparentemente, tenía un asunto muy urgente por atender en el teléfono. Aun no sabíamos con quien se comunicaba al otro lado de la línea.

Mientras tanto, Light y yo nos hallábamos en la sala. Hojeando algunos documentos referentes a nuestra nueva escuela: Algunos folletos, mapas del campus, información sobre los profesores y los edificios donde se impartirían las clases, los dormitorios donde nos hospedaríamos, entre cosas. Para nuestra suerte Ryuzaki había conseguido una habitación para los tres, así no tendríamos que preocuparnos demasiado por convivir con otras personas. Pero aun así Light se mostro preocupado debido a los horarios en los cuales tendría sus clases.

-Vaya, parece que no podre pasar mucho tiempo con Ryuzaki- dijo Light, con gran desilusión en su voz.

-No te aflijas tanto, al menos podrás verlo por las mañanas y por las noches, además eso será todos los días- le respondí, volteando a verlo mientras dejaba caer sobre la mesa unas cuantas hojas –Ya es gran cosa que vayan juntos a la escuela, tu no tendrás que esperar dos largos meses para poder abrazarlo y asegurarte que este bien- el me miro en ese instante, notando el recelo que adquirían mis palabras y mi mirada.

-Todavía te deprime lo de Matt, hermano ya supéralo o si no puedes con esa carga córtalo y ya- me respondió cínico, enarcando una ceja, su manera de reanimarme no era precisamente la mejor de todas – Además eso le gustaría mucho a Ryuzaki, créeme que le encanta la idea de que al fin lo dejes en paz- finalizo, recargándose en el sillón donde nos encontrábamos, con sus brazos detrás de su cabeza.

-Eso jamás, me entiendes jamás- enfatice lo mas que pude ese jamás –Lo que el piense de nuestra relación esta de mas para mi-

-¿relación?- rio al pronunciar aquella palabra –Amigo, ambos tienen apenas un año de conocerse, lo suyo es puro juego de niños- ahora enserio no sabia si aquello eran solo mentiras para provocarme o si hablaba con la pura verdad –Es una gran sorpresa que hayan durado tanto, hasta ahora- nuevamente había reído, y su mirada denotaba desafío y burla.

Pude haberle gritado todo un diccionario de groserías en diferentes idiomas. Pero decidí ignorar por completo sus comentarios. El aun me creía un niño, pues bien, no le daré el gusto de verme actuar como uno.

-¿Me pregunto si las habitaciones serán espaciosas?- pregunto de pronto viendo algunas fotografías de los dormitorios -¿Las camas serán igual de cómodas? Si solo voy a ver a Ryuzaki por las noches, entonces será bueno aprovechar el tiempo, ¿no crees?- rio ligeramente al decir esto y de nueva cuenta me miraba, esta vez con picardía en sus ojos.

-"Le pido a dios que las habitaciones sean a prueba de ruido"- mentalmente rogué, no seria bueno para mi convivir con esos dos todos los días a todas horas.

De pronto el calmo ambiente de la habitación fue interrumpido por el sonido de una puerta, abriéndose lentamente, dejando a la vista a Ryuzaki quien parecía estar algo estresado. El suspiro pesadamente antes de sentarse sobre un mueble individual frente a nosotros.

-¿Todo bien?- pregunte al instante notando su expresión un poco cansada.

-Si, por supuesto. Lamento la tardanza tenia que atender algunos asuntos- contesto un poco desanimado.

-No te preocupes- le respondí, sonriendo amistosamente.

-¿Y bien, cuando partiremos?- exclamo Light esta vez, estirando sus brazos cansinamente.

-Este martes, por la mañana- respondió el chico ojeroso – Sera algo temprano, pero es mejor instalarnos antes de que comiencen las clases- continuo hablando mientras se ponía de pie para dirigirse hasta una mesa detrás de la sala –Nuestro tren parte a las 7:30, así que asegúrense de no desvelarse la noche anterior, ¿entienden?- puntualizo finalmente mientras se servía un poco de café en una pequeña taza.

-Bien- me puse de pie- Si esto es todo- estaba por dirigirme a la salida de aquella habitación cuando escuche su voz llamándome.

-¿Cuál es la prisa Mello? ¿A dónde vas con tanta urgencia?- su voz adquirió cierto tinte acusador, obviamente siempre era así conmigo.

-Pues… a ningún lugar en especial… solo por ahí- respondí con cierto temor, intentando no ser demasiado obvio con mis intenciones.

-De acuerdo- tan solo me respondió, sonando conforme –Si ves a Matt puedes pedirle… No, decirle que por favor no regrese tarde- obviamente aquello era una advertencia para mi, y no para Matt, Ryuzaki de verdad disfrutaba molestándome.

-Claro, si es que llego a verlo se lo diré- el bufo al escuchar mi respuesta, como sea no me importaba lo que el pensara, ahora solo me interesaba pasar estos últimos días con mi dulce pelirrojo.

Finalmente cruce la puerta para salir de la sala y dirigirme hasta la puerta principal.

En la habitación aun quedaban un chico de cabellos azabaches, bebiendo gustoso un muy cargado café y un chico de castaños cabellos, quien sonreía afable al observar lo curioso que se veía su novio al degustar su bebida favorita. Entonces este se puso de pie y se dirigió a donde el moreno se encontraba. Lo abrazo por detrás y acomodo su cabeza sobre el hombro de este.

-Sabes, nosotros también deberíamos aprovechar el día- susurro insinuante, sobre la oreja de Ryuzaki.

-Si deberíamos- respondió el otro con aire desinteresado.

-Vamos Ryuzaki, últimamente has estado muy cansado por el asunto del viaje y lo de la compañía de tu padre, tu también mereces descansar- esta vez se acerco al cuello de este, respirando lenta y seductoramente. El chico de oscuros cabellos simulaba resistirse ante los mimos de su pareja, con el propósito de tentarlo aun más.

-Y… ¿Qué sugieres?- inquirió este, volteando su vista para mirar fijamente a los claros ojos del de cabellos cobrizos.

-Ya veremos- contesto Light, antes de tomar el mentón de su novio para depositar un muy tierno y dulce beso en los labios de este.


El ambiente en aquella plaza comercial era de lo mas apacible. Aun a pesar de ser de uno de los días más agradables del verano, el lugar lucia de lo más tranquilo, sin multitudes que opacaran el amigable entorno.

Frente a uno de los establecimientos de comida rápida se hallaban parte de la fila un joven de blancos cabellos, junto con una chica castaña y un pelirrojo.

-Nunca antes me había pasado semejante vergüenza- comento la chica castaña con cierta ofensa en su hablar.

-Lo peor es que ahora somos parte del muro de "Prohibido entrar"- continuo el chico alvino.

-Bien, pero al menos solo fue eso- comento con resignacion el pelirrojo –Pudieron habernos arrestado-

Los tres chicos avanzaron en la fila donde se encontraban, tomaron sus pedidos y se dirigieron a una zona continua en donde había diversas mesitas tipo playeras. En una de ellas el resto de los chicos esperaba al trío.

Se acercaron a una mesita cerca de una fuente y tomaron asiento. Entregaron los pedidos que el resto de los chicos había pedido y se dispusieron a comer.

-Oye, esto no es lo que te pedí- de pronto había reclamado Beyond, quien miraba con asco una ensalada.

-Ese será tu castigo- le respondió Linda con simpleza.

-¿Castigo? ¿Por qué?- contesto con algo de confusión el de ojos rojos.

-Ah, no lo sé. Tal vez por haber usado tu teléfono en el cine o porque le gritaste al gerente cuanto te pidió que lo apagaras o ¡ya se!, por casi matarlo cuanto te pidió que salieras de la sala- el sarcasmo se denotaba en cada palabra pronunciada por la chica.

Aquello no inicio más que una de las habituales discusiones entre la castaña y el azabache. Escenas como esa eran ya una costumbre entre ambos amigos, vivían de peleas, a veces amigables, a veces más bruscas, pero al fin y al cabo ya todos estaban acostumbrados a eso.

Algo presuroso el chico de blondos cabellos se encontraba a una calle de aquel centro comercial. Estaba más que ansioso por poder encontrarse con su adorado novio y poder disfrutar, junto a él, el mayor tiempo posible.

Finalmente atravesó la última calle, cruzo la puerta de cristal y se dirigió hasta la gran fuente que se encontraba en el centro de aquel lugar. Tomo su celular y marco ansioso el número del pelirrojo.

-Hola- respondió el, intentando no escucharse demasiado aliviado.

-Matt, soy yo. Termine lo que tenía que hacer con tu hermano así que…- el chico dudo un poco buscando provocar al menor.

-Ya estas libre- contesto el pelirrojo del otro lado del teléfono, mas ansioso que antes –Entonces ya puedes estar conmigo- volvió a decir algo tímido, y con sus mejillas ligeramente sonrojadas.

-Sí, ¿Dónde estás?- Mello se apresuró a preguntar.

El pelirrojo le dijo exactamente en donde se encontraba, Mello estaba por demás apurado y a la vez ansioso por poder encontrarse con él. Subió al segundo nivel del centro comercial por las escaleras eléctricas. Luego de eso se dirigió al área donde se ubicaban los negocios de comida y diviso la zona en donde se encontraban las mesas. A lo lejos pudo ver, cerca de una pequeña fuente, que sus amigos se encontraban ahí.

-Hola- se acercó hasta donde Matt se encontraba y le beso tiernamente en la mejilla, provocándole al menor un adorable sonrojo.

-Por favor no hagan eso en público- comento Beyond con cierto desagrado.

-Tú has hecho cosas peores Beyond- le respondió el rubio sentándose junto al pelirrojo.

-Sí, Beyond, cuéntale lo que paso hace un rato- de pronto se escuchó la voz de Near inquisitivo, pero neutro como habituaba.

-¿Qué hiciste ahora?- pregunto con una ligera risita el de mirada azulada.

-Nada, solo fuimos al cine- respondió despreocupado.

-Más bien, nos corrieron del cine- se apuró a contestar Linda, con obvia molestia.

-¿Por qué?- nuevamente pregunto el rubio entre risas.

-Pues porque a este imbécil se le ocurrió golpear al gerente cuando le pidió que apagara su teléfono en la sala- nuevamente interrumpió Linda.

-Otra vez- respondió el rubio, fallando en el intento por contener las sonoras risas que aquello le provocaba.

Cuando los chicos habían terminado de comer se dispusieron a seguir disfrutando de la tarde en aquel centro comercial. Mello decidió acompañarlos por un rato, pues hacía ya algún tiempo que no salía en compañía de otras personas. Además un descanso de vez en cuando no le venía mal a nadie.

Pasaron el tiempo visitando algunas de las tiendas, conversando apaciblemente, de vez en cuando la chica castaña y el de ojos rojos tenían alguna discusión, pero estas eran contenidas por el pelirrojo y el albino.

Pasaron algunas horas, cuando se dieron cuenta el ocaso estaba muy cerca, por lo que decidieron dar por terminado el día y regresarían a sus hogares.

-Bueno, ha sido un día maravilloso- comento Linda con simpleza –pero ya nos veremos mañana.

-Sí, ya estoy muy cansado- hablo Near esta vez – ¿Gevanni te acompaño a tu casa?- se dirigió a su acompañante de cabellos negros.

-Por supuesto- respondió el azabache, abrazándolo.

-Matt, ¿Quieres que también te acompañe?- Mello le hablo al menor, dulcemente, acariciando sus cabellos.

-No prefieres dar una vuelta por el parque, aun no estoy cansado- respondió el de suplicante mirada esmeralda.

-Claro- contesto en un dulce susurro - ¿Eso si no te importa Beyond, puedo llevármelo un rato?- volteo a ver al otro que parecía por completo ajeno ante la situación.

-Ah, sí como quieras- respondió indiferente.

-Bien, entonces nos veremos después- se despidió Mello, comenzando a emprender su camino junto a Matt.

-Claro, nos vemos- hablo esta vez la castaña, yéndose por su lado.

-Adiós- al unísono hablaron Near y Gevanni.

Beyond tan solo hizo un ademan con su mano a modo de despedida y avanzo por su cuenta.


Bien, que tal ha quedado ^^ horrible, feo, del nabo (ni idea que significa, pero muchos lo dicen xD)

Ya estoy escribiendo el que sigue, prometo que habra mas accion por parte de los M, y cuando digo accion ñ_ñ me refiero a que habra algo de lemon *w* bueno tal vez lime, porque aun no me acostumbro a escribir ese tipo de cosas jeje bien ojala les hay gustado, me despido n/n