La Casa del Lago.
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Disclaimer: los nombres propios así como los lugares aquí mencionados pertenecen a la Fantástica J.K Rowling.
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III : Princesas.
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El sol del atardecer caía limpiamente sobre las aguas pacificas y serenas del lago. Entre las ramas de los tupidos árboles que lo rodeaban se escuchaba el cantar de decenas de aves y el viento, fresco y otoñal, jugaba con las hojas llevándolas entre sus corrientes invisibles, a correr libres bajo el cielo del lugar y a enredarse de vez en cuando, en los cabellos castaños de una pequeña niña, que descalza, jugaba con las frescas aguas del lago.
Sí, la vida para él era bella, demasiado. Tanto, que en contadas ocasiones se preguntaba si todo lo que tenía no era más que un sueño creado por su mente trastornada por la soledad…que en cualquier momento despertaría solo en la oscuridad de su departamento…pero entonces cuando eso sucedía sólo le bastaba con abrir los ojos y mirarla a ella junto a él.
Veía sus largos cabellos castaños desparramados sobre la blanca almohada, su rostro sereno, su boca pequeña pero carnosa entreabierta, dejando escapar su tranquila y acompasada respiración. La veía a ella durmiendo a su lado y se daba cuenta que era verdad…
Y era entonces cuando Draco Malfoy se sabía realmente afortunado.
Sentado en una cómoda silla mecedora en el portal de aquella bendita casa en el lago, dejaba que las ráfagas de aire alborotaran sus cabellos rubios; que golpearan contra su rostro pálido arrancándole matices rojos a sus mejillas. Y mientras lentamente se mecía de adelante hacia atrás, aquel vicio que ni siquiera Hermione había logrado que abandonara, se consumía en sus dedos.
Con elegancia y parsimonia, llevaba el fino y delgado cigarrillo hasta sus labios, para después, dejar salir de sus pulmones el humo toxico que de a poco los envenenaba.
Sus ojos grises e imponentes no le quitaban la vista de encima a su pequeña princesa…la miraba jugar, mojar sus piernitas al tiempo que se levantaba el vestido para que no se empapara; y también veía como de vez en cuando, la niña se inclinaba, recogía una piedra de su camino, la examinaba con la mayor concentración posible y después, cuando el interés se agotaba, la arrogaba lejos de ella por sobre su hombro.
Miró como una hoja perdida se atoró entre sus cabellos rizos y castaños, como ella enojada y con el seño fruncido en un gesto por demás Granger, se la quitó de encima y como después se agachaba una ultima vez y luego salía despavorida en dirección a su padre.
—¡Papi…Papi!
Draco soltó de golpe el humo de su interior y en un rápido movimiento arrogó el cigarro lo más lejos que pudo.
Su hija ya estaba a tan sólo unos metros de él cuando Draco volteó a mirarla.
—¡Papi!
—¿Qué sucede princesa?—, dijo mientras se inclinaba y tomaba a la niña por la cintura y la sentaba en su regazo.
—Mira lo que encontré—. Una hermosa y pequeña piedra verde brillante se dejó ver en su pequeña mano.
Draco tomó la piedra entre las suyas y la examinó—Es un cuarzo—, le dijo.
—Un cuarzo…. ¿Y es muy valiosa papi?—, preguntó la pequeña emocionada.
El rubio tardó en contestar. —Si y no —, Emily frunció las cejas—Por lo regular cuarzos como ese no tienen un gran valor monetario, pero se cree que le traen buena suerte a las personas—. Los ojos grises e intensos de la niña miraban fijamente a su papá mientras éste hablaba. La admiración y el cariño por él se dejaba ver en su carita sonriente y maravillada y en sus pupilas que parecían brillar con mayor intensidad cuando estaba con Draco. — O que les ayudan en ciertas cuestiones…
—¿Cómo cuáles?—, dijo mientras se acomodaba más contra el pecho de su padre y pasaba la mirada de la piedra en su mano, a la cara de Draco.
—Como en la salud, la felicidad, el amor.
—Ah—, la niña pareció pensárselo un poco— ¿Papi?
—¿Sí, princesa?
— ¿Tú necesitaste uno de esos para que mi mami te quisiera de nuevo? —se incorporó mirándolo muy seria y directamente. — ¿Te conseguiste uno de estos para que te ayudara a no divorciarte de nosotras?
Draco la miro por un momento con los ojos y la boca abierta sin saber qué contestar, al final dijo— Sí, amor.
—Ah.
La niña se le quedó viendo por un momento. — ¿Y dónde está tu cuarzo papi?
Draco se inclinó y le habló al odio—. Lo devolví a donde pertenecía, el mar. Una hermosa sirena me lo dio hace mucho tiempo, cuando yo era muy joven. Me dijo que mientras la tuviera conmigo nada malo me podía pasar, ni a mi ni a los que amo. Y cuando yo tuve problemas con tu mami, lo tomé fuertemente entre mis manos y le pedí que me ayudara.
— ¡Wow papi! —, exclamó la niña maravillada, después ante los atentos ojos de su papá, llevó el pedazo de piedra a sus labios y le dio un beso para después guardársela celosamente entre sus ropas.
— ¿Y eso?
—La voy a llevar siempre conmigo—, replicó emocionada—para que me cuide. Y también para que cuando sea grande como tú y mamá me ayude a no separarme nunca de Leo.
El rostro de Draco se crispó— ¿De Leo?—, la niña asintió emocionada—Ese mocoso.
— ¡Papi no le digas así! Es Leo…haber repite conmigo…Leoooo—la niña movió exageradamente los labios mientras instaba a Draco a hacer lo mismo. Al rubio no le quedó de otra más que hacer lo que la niña le pedía.
—Leoooo…
Pero ante esto la niña se echó a reír.
— ¿Qué?—, dijo Draco medio dolido.
— ¡Ay papi! Jejeje…es que te vez muy chistoso—el rubio alzó una ceja—Y como haces la boca…Leoooo—Emily intentó imitar la voz grave de su padre al tiempo que articulaba exageradamente.
—Ahora verás pequeña delincuente—, dijo amenazante.
—No papi te…no pa…pa…Noooo—. Al momento siguiente su cuerpo era atacado por cientos y cientos de cosquillas. Como loca se retorcía sobre el regazo de Draco mientras soltaba las más escandalosas carcajadas.
— ¿Te rindes?—, preguntó Draco entre risas, el cabello totalmente despeinado y los ojos brillando de la felicidad.
—Nun…ca…jajajajaja.
—Eres muy Gryffindor—, dijo Draco al fin mientras la niña respiraba aceleradamente.
—Sip—Emily levantó la barbilla y lo miró orgullosa—Y también pienso decirle a mi tía Pansy y a mi tío Ron que no te cae bien Leo…
— ¡Va!—Draco hizo un gesto despreciativo con la mano—No le tengo miedo a tu tío Ron, ni a Pansy…
—Ya…—la niña se bajó rápidamente de su padre y muy segura se plantó frente a él, se alisó el fino vestido verde pastel, se acomodó el cabello y pareciendo más Slytherin que nunca se cruzó de brazos, y mientras su ceja se alzaba altivamente dijo: —Pues entonces le diré a mi mami que sigues fumando.
—Yo…no…No…—, trataba de decir Draco—No estaba fumando.
—A no—, la pequeña se acercó hasta Draco y tomándolo como puedo del cuello de la camisa lo acercó hasta ella para enterrar su nariz en la ropa de Draco. — ¡Yuuck Papi! Apestas.
El rubio rápidamente comenzó a olerse.
—Estabas fumando pa…admítelo—, le amenazó mientras lo apuntaba con el dedo índice.
Él, derrotado y descubierto, sólo pudo asentir.
—Mi mami dice que si sigues fumando se te quemará el Patenquima Pulmotar…. ¿Es eso cierto Papi?—, preguntó al final preocupada.
—Bueno…Sí…
— ¡No!—, la niña corrió hasta él y se lanzó a sus brazos—No quiero que eso suceda papi…por favor prométeme que ya no vas a fumar—, sus ojos estaban casi al borde de las lagrimas.
Y, él, él que era condenadamente duro para algunas cosas, pero cuando se trataba de Emily, cuando sus ojos grises lo miraban de la manera en que lo hacían ahora, cuando sus manitas lo tomaban por las mejillas, él era un verdadero blandengue.
—Te lo prometo princesa.
—Gracias papi. Y no te preocupes, no le diré nada a mamá. No quiero que te pegue como anoche.
Los ojos de Draco se abrieron de par en par al tiempo que su respiración se detuvo —¿A…anoche?
La niña movió la cabeza de arriba abajo. —Sí, ayer te escuché quejarte, como si mamá te estuviera pegando. Y no quiero que te pegue.
Una insana tos atacó a Draco al tiempo que su cara se ponía roja como un tomate, sus ojos estaban llorosos y miraba a su hija muy asustado.
—Princesa…mira…yo…lo que pasó es que…
Pero entonces una risa que él conocía muy bien cortó su hablar.
—Lo que pasó es que ya es hora de que te vayas a la cama Emily.
— ¡Mamá… no quiero!—, replicó la niña mientras se bajaba de su padre e iba hasta Hermione quien en los brazos cargaba a una hermosa bebe de no más de cinco meses, rubia y de ojos muy azules.
Por su lado, Draco trataba de normalizar su estado.
—Nada de no quiero. Vamos a la cama—, mandó Hermione con voz firme pero amorosa.
—Está bien…ya qué…Buenas noche papi—, se acercó al rubio y le dio un beso en la mejilla.
—Buenas noches princesa.
Cuando la niña se fue y solo quedaron Hermione y Draco con la pequeña Emma, la castaña preguntó:
— ¿Vienes?
—En un momento Mione.
—Bien—. Hermione se dio la vuelta con la Emma dando tumbos en sus brazos y se internó en la calidez de la casa.
Pasó casi una hora desde que la castaña se fue y Draco decidió entrar y cuando lo hizo, lo primero que vio nada más entrar a su recama fue a Hermione desnuda de la cintura para arriba dándole pecho a la bebe.
Recuperando el aliento que aquella imagen le había robado, Draco se recargó en el marco de la puerta contemplando a su mujer…a sus mujeres… a sus otras dos princesas.
Muchas veces por las noche, se dormía con el temor de pensar que al siguiente día, al despertar todo se acabaría, que todo era un sueño, que esto que vivía era demasiado para él. Pero entonces, la miraba a ella, las miraba a ellas y se daba cuenta que todo era realidad.
Que ellas eran sus princesas…
Hermione alzó la vista clavándola en los ojos de Draco, y al instante una sonrisa se dibujo en sus labios — ¿Qué sucede?
—Nada, sólo estaba mirándote.
— ¿Y te gusta lo que vez?
—Cada día un poco más—. Con una inmensa sonrisa en el rostro Draco se acercó hasta ellas, se sentó junto a Hermione y después se inclinó hasta la pequeña Emma para depositar un beso en la frente de la niña.
Hermione lo miraba desde su posición con todo su amor pintado en sus ojos.
— ¿Se ha dormido ya?
—Sí—, respondió Hermione mientras hacía intentos de levantarse. —Voy a dejarla en su cuna.
—No, yo lo hago. Dámela—. Hermione le pasó a la niña muy delicadamente, y Draco la tomó entre sus brazos con mayor cuidado aun. —Ya vengo—, le dijo mientras se encaminaba con la niña hacia la recamara de ésta, pero cuando estaba a punto de salir se volvió a Hermione y con deseo en los ojos le habló— Y ni se te ocurra vestirte Granger.
—Lo que digas Malfoy.
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El cuarto era rosa en su totalidad, con uno que otro tono en blanco. De una lado, la pequeña cama donde dormía Emily, y del otro la cuna de madera-regalo de sus padrinos Theo y Luna-donde dormía Emma.
Con delicadeza Draco depositó a la bebe en su cuna, quien hizo pucheros al sentirse fuera de los brazos de su padre pero no se despertó. Él la tapó muy bien y tras darle un último beso en la frente, se dirigió con Emily quien dormía con el cuarzo fuertemente sujeto en su mano.
Draco no pudo más que reír.
Cuando estaba por salir, se giró hasta ella y dijo:
—Y es que ustedes son mis princesas, las de mis sueños encantados.
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—Tardaste—, dijo sugerentemente una Hermione completamente desnuda acostada en la cama.
Draco alzó la ceja. —Discúlpeme, ¿qué puedo hacer por remediarme?—, preguntaba mientras se acercaba hasta ella al tiempo que se iba quitando la ropa.
Hermione se incorporó y lo tomó firmemente por la hebilla del pantalón.
—Tú sabes cómo.
—Así será entonces…pero antes—. Draco sacó su varita y comenzó a decir palabras en latín por lo bajo.
—¿Y eso por qué fue?—, preguntó Hermione con el seño fruncido.
—Y un cuerno con tu idea de no magia…No permitiré que mis hijas crean que me golpeas…O que yo te golpeo, no quiero que crezcan traumadas por tu gemidos.
—Eres un tonto.
—Pero así me quieres—. Draco pegó sugerentemente su pelvis contra Hermione, dejándole saber la dureza de su miembro.
Ella bajó la vista y miró hambrienta—Nunca lo dudes, ni un poco.
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FIN
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N/a:
Este epilogo va dedicado a todas aquellas que me pidieron una continuación…sobre todo una donde saliera mas la pequeña Emily…
Gracias a quienes me leen y me dejan saber que la historia fue de su agrado.
Gracias a: betzacosta, jos Black, Mia Benedetti Zabinni, SALESIA, LithiumGahan, Princesa Gryffindor, -Mirixhita-, princesaartemisa, Isa Malfoy27, velvet9uchiha, ana belen martinez amaro, Sick Lullabies, Serena Princesita Hale, Allison Marie Malfoy-Black, Elianela, Caroone, , iSeRuC, alastor82, Zuruck, cintdu, moonaby, Maria0222, tychesita, anizzz32, Dianne Lausson, Pajaro de Fuego, bans, HimekoBubbles, ILMD, Camila Watson, Jenny,
MUCHAS, MUCHAS GRACIAS POR LEERME.
BESOS ENORMES.
GELY : )
