Disclaimer: Todo lo que reconozcan aunque quisiera que fuera mío, no lo es; pertenece a la Sra. Stephenie Meyer, y lo demás, si es mi responsabilidad. Y el titulo se parece mucho al de una película, pero no lo es.
Capitulo 03. Tercer Evento.
No he muerto todavía, aun puedo sentir mis mejillas compitiendo con la nariz roja de Rodolfo el Reno, mi corazón esta palpitando exageradamente rápido, sigo respirando, no, en realidad tengo la respiración contenida de la sorpresa pero ya eso es otra cosa, y creo que me sudan las manos, entonces sí, sigo viva; pero el que tenga delante de mí a un hombre que parece un ángel, que me haya preguntado si quiero ir a cenar con él y, que este empezando a poner cara de preocupación y decepción porque todavía no le he respondido, me hacen pensar que morí y ya estoy en el cielo o el paraíso, porque esto es increíble, inesperado, sorprendente, algo nunca antes visto en mi vida y, bueno, ustedes entienden el punto.
Pero en serio, ustedes lo escucharon, lo leyeron o lo que sea ¿verdad? Él me invito a cenar ¿cierto? ¿Algo así como una cita? Y lo más importante ¡quiere impresionarme! Algo absurdo si somos realistas porque ya me tiene deslumbrada y solo lo he visto dos días, pero lo más increíble es que me haya dicho que yo lo impresione, ¿yo? ¿En serio? ¿Estará incluyendo el haberme visto ayer en pijama? ¿Estará casi ciego? Oh Dios, son muchas preguntas y ¡ni siquiera le he respondido aun!
— Perdóname si te ofendí o es un abuso de mi parte, si no puedes o no quieres no te preocupes, es irrespetuoso, ni siquiera me conoces y te digo estas cosas; no sé que me paso, yo en realidad no soy así, pero no pude resistir el invitarte a salir, seguramente tienes novio y ya tienen planes o… — bla bla bla, bla bla, él pobre seguía hablando todo nervioso y avergonzado y yo aun aquí en shock como una idiota y perdiéndome una gran oportunidad, no rectifico, LA oportunidad, y lo peor es que lo seguía haciendo ¡¿Por qué no le hablaba de una vez?
— ¡Si! — ok, no es necesario que grites Isabella, cálmate tu y cálmalo él también —ehhh, no, no te preocupes quiero decir, no me ofendes ni nada parecido, ni tampoco tengo planes, así que si, podemos ir a cenar mañana, así aprovechas y conoces un poco más la ciudad y todo eso claro — eso, mantelo ligero, como si fuera una salida cualquiera con alguien cualquiera, no parezcas desesperada, aunque lo estés.
— ¿Seguro? —por supuesto que estoy segurísima, no estoy loca para decirte que no; no tranquilas, no se lo llegue a decir, así que solo le asentí, porque aun estaba emocionada, y estaba segurísima que si abría la boca lo que iba a salir era un grito de alegría. — Entonces, no sé ¿A las ocho te parece bien? — Asentí otra vez y mordí mi labio inferior, si no se va pronto juro que gritare — Perfecto, hasta mañana a las ocho será, que descanses, Bella — y volví a asentir mientras sonreía como boba, pero entiéndanme, me dio esa sonrisa maravilla y ya con eso no pude mas.
Finalmente, y por el bien de mi cordura, se fue hasta su departamento y yo entre lo más rápido que pude al mío para apenas entrar hacer ese ridículo baile que todas hacemos cuando nos pasa algo así, y no traten de negarlo o decir que nunca lo han hecho o por lo menos querido hacer porque les crecerá la nariz a ustedes también.
Con mi baile ridículo y todo, me fui a mi cuarto, me cambie a mi dulce y cómoda pijama y caí cual tronco en mi cama todavía sonriendo y riéndome sola, segura de que soñaría con picaras sonrisas y hermosos ojos verdes, eso sí, no me juzguen ni critiquen, lo más seguro es que ustedes soñarían lo mismo. Mejor intentaba dormir, trataba de no pensar en todo lo que implicaba su invitación, no me preocupaba en que ponerme ni nada, porque mañana seria otro día y si no lo hacía así, estaría como zombi toda la noche imaginando escenarios ficticios y conversaciones irreales en mi mente sin poder dormir.
.
.
.
Perfecto, ayer no vino nadie, pero hoy, todo el mundo amaneció al parecer, con el propósito en mente de venir aunque sea a saludarme, increíble pero cierto. Pasan las seis de la tarde y yo todavía aquí ¡en serio no entienden que me urge irme ya!
Después de prácticamente correr a patadas a los pocos que seguían en el local, caminar como loca hasta mi departamento, bañarme como si el mundo se fuera a acabar, resulta que ahora estoy como vegetal parada en ropa interior frente a mi closet sin saber que ponerme porque anoche se me ocurrió pensar que hoy sería otro día y que no tenia de que preocuparme.
Así que solo me quedaba una opción, una salida, algo que no dudaba que me ayudaría pero con un precio muy alto… el comodín de llamar a un amigo, y no cualquier amigo, o amiga en mi caso, era llamar a Alice. Algo que se podía considerar como una misión suicida pero a situaciones desesperadas, medidas desesperadas; solo tenía que ser rápida, concisa, no entrar en muchos detalles y podría salir viva.
— ¡Hola Bella! — ¿Por qué siempre tenía que ser tan entusiasta? Olvídalo, directo al grano.
— Hola Alice, te llamo rapidito para una consulta ¿te parece que queda bien mi pantalón jean oscuro, con la camisa sin mangas de seda azul, el sweater negro ligero y las absurdas sandalias de tacón negras que me regalaste para una cena informal?
— ¿Y con quien vas a salir que no me habías dicho nada señorita?
— Ehhh… no lo conoces Alice y de verdad estoy apurada, se supone que tengo que estar vestida antes de la ocho, así que ¿Eso queda bien o no? ¿O es muy exagerado?
— ¿Y por qué no lo conozco todavía? Ni siquiera me habías comentado que conociste a alguien ¿Cómo y dónde lo conociste en primer lugar? Ay no, un momento, no me digas que aceptaste la invitación de Mike, porque soy capaz de ir hasta allá pero para no dejarte salir Bella.
— ¿Qué? Iugh no Alice, no metas a Mike en esto por favor, pero en serio, después te cuento todo, pero ya van a ser los ocho y no voy a ir en ropa interior a ningún lado con nadie entonces dime ¿Está bien esa combinación de ropa o no?
— Hummm… haz herido mi dulce corazón Bella, quiero que tengas en cuenta eso primeramente por no haberle dicho nada a tu mejor y única amiga, esa que ha estado contigo en todo momento…
— ¡Alice!
— Ok, ok, lo único que me alegra de todo esto, aparte de que al fin vas a salir con alguien por supuesto, es escuchar que mi niña ha crecido, al fin has conseguido seguir mis sabios y acertados consejos, así que eso quiere decir ¡Que está totalmente aprobado! — ¡Al fin! Eso es lo que quería escuchar, claro no al volumen que lo dijo, pero eso es un caso perdido en ella.
— Gracias amiga, después hablamos mejor ¡Te quiero! — y colgué. Si, como una total mal educada pero era necesario.
Y más rápido de lo que lo había hecho nunca, corrí a vestirme y maquillarme antes que…
Knoc knoc
¡NOOOOO! Todavía me falta hacer algo con mi cabello y ponerme las sandalias. Bueno, no me queda de otra, mejor le abro primero antes que crea que no estoy o lo que sea.
Lo bueno de saber de antemano es que él estará con toda su belleza al abrir la puerta, y eso me hace estar preparada para no babear como veces anteriores, estoy acostumbr…. ¡Oh por Dios!
No, no estoy preparada para nada, olvídenlo chicas.
He visto a Edward en pijama, y ayer en su ropa de trabajo un poco formal y seria, pero verlo un poco más informal y relajado, recién bañado, y oliendo divinamente, te deja babeando igualito o creo que hasta mas ¿o será que las chaquetas de cuero negras logran ese efecto?
— Hola — me dijo con una linda y tímida sonrisa.
— Hola, mmm discúlpame pero… no, no pongas esa cara, no es nada malo, es solo que se me hizo tarde y aun no estoy lista, solo diez minutos y estoy lista te lo juro — No le prometía menos porque me iba a poner las sandalias y ni loca corría, se suponía que íbamos a cenar, no al hospital.
— Oh sí, claro, me asustaste; pero por supuesto que sí, te espero.
— ¡Gracias! Pasa y siéntate, ya nos vamos — esto de dejarlo en la sala solo y yo salir corriendo al cuarto se estaba volviendo una costumbre.
Pero como ya no tenía nada de tiempo y aun mi cabello estaba húmedo, me hice una cola alta, me coloque las sandalias rogándole a Dios que no permitiera que me cayera y salí lista para irnos.
Lista, ya nos podemos ir.
¿Segura? Primera mujer que conozco que cumple eso de que en pocos minutos esta lista y además con los mismos excelentes resultados — me dijo sonriendo y dándome a entender que era un cumplido.
Si, segura — le respondí, tratando de obviar la ultima parte porque si no aun sin salir ya estaría avergonzada y cohibida, preferí mejor cambiar de tema y empezar a salir del departamento — y ¿A dónde vamos? ¿necesitamos carro o vamos a pie? — no sabía si él tenía carro pero, si era necesario sacar mi destartalado y fiel camión, lo haría.
Hum, bueno, se supone que no debería ser así, pero dado a que no conozco mucho todavía el pueblo, me gustaría que por esta vez, solo esta vez, me ayudaras con eso y recomendaras un buen lugar o si quieres vamos a un sitio que a ti te guste, como prefieras, y discúlpame — aww ¿ya he dicho que él es lindo?
Mmm… Bueno, a ver ¿te gusta la comida italiana casera? — ya tenía el sitio perfecto.
¿No te vas a poner a cocinar verdad? Porque si me gusta, y no dudo que tu comida salada debe ser igual de deliciosa que la dulce, pero se supone que te estoy invitando a cenar fuera, primero como un detalle y segundo, porque precisamente acabas de llegar del trabajo, en donde pasaste todo el día haciendo eso — el definitivamente era dulce y detallista.
Jeje, no, no lo decía por eso, aunque esa sería una buena idea pero para otro día — ¿otro día? ¿ya estoy pensando en otra cita? Que rápida. En fin — lo decía porque conozco un pequeño restaurant familiar donde ofrecen unas ricas pastas y pizzas y que además queda cerca de aquí, así que nos podríamos ir a pie ¿te parece?
Me parece perfecto. Vamos — me respondió, ayudándome a abrir la puerta del departamento como todo un caballero.
Decir que estaba nerviosa, emocionada, eufórica, con un nudo en el estomago y ganas de hacer el ridículo baile al mismo tiempo, es quedarse corta, pero ya no tenía oportunidad de retractarme.
Solo esperaba que todo esto valiera la pena.
Continuara…
Uyyy disculpen lo tarde en publicar y lo poco del cap, de verdad no quería tardar tanto pero la universidad me tiene hasta el tope. También quería incluir la cita en sí, y dejarlo en una mejor parte pero era, la musa inspiradora o las tareas, y la muy infame no aguanto la presión y huyo jejejeje…
Gracias por sus alertas y reviews, me alegran el día y me hacen sonreír como tonta frente a la computadora.
Gracie.
