Capítulo 2: La lechuza castaña
Severus
El libro se publicó ayer, casi dos semanas desde que terminaron las clases en el colegio, estas vacaciones no iban a ser muy calmadas como deseaba, sino que desde el editor hasta los malditos periodistas estaban tratando de contactarse conmigo a través de mil formas.
Las lechuzas no paraban de llegar o las cabezas convertidas en fuego desde la chimenea por la red flu felicitándome y creando ese falso "amiguismo" que tanto detestaba, todo era un caos, un tremendo y gran caos.
Dejé mi café frio a un lado de la mesa mientras miraba por la ventana hacia la nada, era una mañana calurosa, el camión de los helados paró en el parque situado frente a mi casa, los niños se abarrotaban alrededor del vehículo, sonrientes al comprar el refrescante dulce, parecía una postal de verano.
Aunque me gustaba mi nueva casa, aquel barrio y sus habitantes eran tan distintos, hacían que me sintiera ajeno y aunque no me mostré muy amable con mis nuevos vecinos tampoco tuve un comportamiento hostil, manteniéndome a raya de todo, creo que entendieron que yo era un hombre callado, reservado, taciturno y solo, disfrutando de todas estas cosas.
Cuando mis ojos divisaron algo mas volando hacia la ventana me paré precipitadamente.
En el alfeizar de la ventana, otra lechuza estaba parada mirándome fijo a los ojos, pero no traía ninguna carta.
Aunque los del vecindario eran extremadamente felices al borde de parecer tontos algún día les llamaría la atención que las lechuzas tengan un atractivo particular con mi morada.
Decidí cerrar la ventana, ya que esta lechuza no traía nada para, pero el ave, como intuyendo mis intenciones entró volando y se paró en la mesa mirándome fijo.
-¿Qué quieres?-le dije molesto.
El animal ni se inmutó con mi voz y seguía parada en el mismo lugar, penetrándome con sus ojos color miel.
Nunca había visto una lechuza igual, era pequeña, sus plumas castañas elegantes combinaban perfectamente con esos ojos melados, era el animal más hermoso que había visto.
¡Qué tonterías pienso!, era un bicho como cualquiera, pero con la particularidad de tener una mirada igual que la de ella.
Abrí nuevamente la ventana e hice un gesto echándola, pero el ave siguió ahí, como si nada hubiera pasado.
Me acerqué con fastidio, tenía una cita con los de la editorial al mediodía y la estúpida lechuza no me dejaba en paz.
Podía soportar que todos los vecinos fueran extremadamente amables a tal punto de llegar a desquiciarme, podía aguantar las ganas de gritarle a los niños para que bajaran la voz, viviendo enfrente del parque eso me pasaba muy seguido, pero este animal estaba ahí, haciendo nada, sin ningún motivo pero esperando algo y no sabía exactamente que era.
Puse mis manos tensas en la mesa y me acerqué lo suficiente para quedar frente a frente con el ave.
Esta vez si entendió mi mirada y se apartó un poco.
Caminó acercándose a mi antebrazo para luego frotar su cabeza en señal de afecto.
Quizás era un animal abandonado o algo así, miré la jaula de Abraham, mi lechuza moteada y tomé un poco de comida para el ave castaña.
Le extendí mi mano, al ver que no tenía hambre dejé el alimento sobre la mesa pero el ave llegó a mi palma para frotar nuevamente su cabeza.
Inconscientemente acaricié a la lechuza con ternura, Abraham ululó en señal de protesta, nunca traté así a ningún animal.
Unos segundos mas tarde la lechuza levantó vuelo y salió por la ventana.
¡Qué bicho extraño! pensé.
Hola, ¿cómo estan?, espero que les guste este corto capítulo,decidí hacerlo algo breve porque el primer capítulo solo vimos la parte de Hermione, ahora vemos a Severus y a su extraña visitante.
Desde ahora voy a volver a escribir como ya los había acostumbrado, parte Hermione y parte Severus jaja.
Me llamó la atención un comentario de una de mis lectoras en potterfics, si, (ahi también está la historia) keka_b_612, (adoro a todas y a todos mis lectores) pero su comentario me alegró el dia de ayer.
Quizas algunos se habían dando cuenta, otros no, pero este romance es algo lento, es algo que he hecho a propósito debido a mi visión feminista, algo conservadora y romántica del amor.
El personaje de Odette Beaumont lo cree con esos estereotipos de belleza que en el mundo de hoy son valorados como buenos y claro ven, que su personalidad es lo opuesto a lo que mis valores feministas dictan.
Me encantan los Harmony (eran la pareja perfecta), y por supuesto los Sevmiones pero a veces al leer los fanfics me descepciono al ver esa postura tan machista impregnada en las mentes de algunas escritoras, y los lemmons, ¡oh!, en verdad me gustan y los analizo bastante para cuando llegue el momento de escribir cosas subidas de tono en el fic puesto a que no he pasado por esa experiencia todavía, ¡ja!, casualmente tenemos la misma edad con Hermione en la historia.
Pero a veces veo que degradan a la mujer etc etc etc etc (pensamientos locamente feministas) y me planteo mucho eso al escribir, he visto comentarios diciendo cosas de lo caballero que es Severus o sus cualidades que yo exalto y lo mismo de Hermione o su romance.
Y si alguna cabecita se ha abierto a través de esta historia me alegra mucho.
Ufff no los aburro más con el discurso ideológico.
Sean felices, gracias por leer y hasta el próximo capítulo :)
