Disclaimer: Los personajes pertenecen a Marvel y la historia a Maroon-dragon.


CAPÍTULO 3: Hombre corrompido

Tony no quería voltear a mirar al dios en su casa pero al mismo tiempo sí quería. Loki se había movido desde su habitación hasta el sofá de la sala y tenía su mirada fija en una tableta que había en la mesa. El genio tenía una extraña fascinación al ver cómo el hombre todavía estaba en condiciones de funcionar y al mismo tiempo, quería olvidar todo lo que había leído en los archivos. Quería olvidar para jamás recordar lo que le había sucedido al dios. Loki notaría la repugnancia en su rostro y probablemente lo tomaría de la manera equivocada. Incluso un dios cansado y herido era peligroso en los libros de Tony. Agarrando su vaso de whisky, Tony se dirigió al lugar donde el hombre estaba sentado.

—La tableta no hará nada a menos que tú le ordenes hacer algo. —Señaló, sorprendiendo a Loki.

—¿Y quién dice que yo quiero que haga algo, mortal? —dijo un poco irritado.

—No, estás en lo correcto. También suelo mirar cosas en las que no estoy interesado. —Agarró la tableta de la mesa y comenzó a desplazarse por la pantalla a través de varios de sus más nuevos diseños. Se dio cuenta que el dios parecía poco interesado, así que decidió que éste se interesara aún más poniendo un video.

—¿Qué es eso? —exclamó Loki, casi saltando del sofá.

—Un poco de ingeniería mortal y música desafinada, no me digas que no tienen de esto en Asgard. —Era un espectáculo bastante divertido; ver al dios tan sorprendido. Sin embargo, la imagen se tornó un poco perturbadora cuando dicho dios hizo una mueca de dolor. Una vez más, le recordó a Tony cuán gravemente había sido herido el dios y cuán poco se había sanado.

—¿Por qué querríamos tener algo así en Asgard? Suena horrible. —El hombre parecía intrigado y horrorizado ante el terrible sonido que provenía de tal artefacto tecnológico. Tony lo apagó y se lo pasó al dios.

—Ustedes los dioses siempre afirman ser tan inteligentes, entonces averigua cómo funciona. Tengo trabajo que hacer. —No era mentira, no había trabajado en sus últimas ideas durante los últimos días. En realidad, no sentía ninguna motivación en empezar ahora, pero toda esta conversación "normal" con Loki lo había dejado más que perturbado. Necesitaba una distracción y trabajar era la excusa perfecta. Cuando llegó al laboratorio, abrió un nuevo diseño y se puso a trabajar, tratando de olvidar la extraña situación.


Había estado trabajando por un par de horas cuando JARVIS le notificó noticias bastante preocupantes. —Señor, su invitado parece estar teniendo un ataque de pánico. —Le dijo la IA, interrumpiéndolo mientras fundía algo de hierro. El repentino movimiento de sorpresa hizo que accidentalmente se quemara su dedo, dejando salir una blasfemia de maldiciones mientras tiraba sus herramientas de trabajo. Moviéndose tan rápido como podía, cerró todo lo que no debía dejar en funcionamiento sin vigilancia y se dirigió hacia las escaleras.

—¿Qué sucedió JARVIS? —le preguntó mientras subía dos escalones al tiempo. Un hechicero teniendo un ataque de pánico no era algo que le gustara tener en su casa. No quería ver su torre destruida una vez más.

—Parece que ha encontrado los escaneos del cuerpo, señor. —.

—JARVIS, ¿cómo los encontró? Son archivos secretos. —El dios podía ser inteligente, pero no lo suficiente como para violar sus códigos. Al menos eso era lo que Tony esperaba, o de lo contrario nada estaría seguro en su casa.

—Usted le dio su tableta personal mientras estaba desbloqueada. El Sr. Laufeyson averiguó cómo funcionaba. —La IA parecía sentirse insultada por el hecho de que su creador pensara que le había dado información secreta. El hombre se maldijo a sí mismo cuando se dio cuenta de su error. Para ser un genio, algunas veces era un completo idiota.

Loki estaba sentado en el sofá, temblando y respirando con dificultad. Las imágenes en 3D de su cuerpo estaban flotando en frente de él encima de la tableta que aparentemente había tirado lejos. No se había dado cuenta que Tony había llegado a la cima de las escaleras y estaba en la misma habitación.

—Loki, yo… —¿Qué podía decir en su defensa? Había sido la peor forma de invasión de privacidad y Loki no parecía ser un hombre muy abierto, para empezar.

—¿Qué es esto, Stark? ¿Una idea perversa de humillación? —Él nunca había alzado su voz, lo que le daba un aspecto más aterrador al dios que si hubiese estado gritando.

—Créeme, no lo es… sólo necesitaba saber lo que había sucedido. No puedo tratar tus heridas si no tengo suficiente información sobre ellas. —Era la verdad pero sonaba como una excusa poco convincente a los oídos del propio Tony.

—Nunca pedí tu ayuda, mortal. ¿Te sientes mejor ahora que sabes de dónde provienen mis heridas? ¿Te hace sentir mejor sabiendo que me he arrepentido de mis pecados? ¿Quieres tener otra oportunidad para enfrentarme sabiendo que no soy lo suficientemente fuerte para luchar contra ti? —Dios, se sentía la peor persona en todo el mundo por lo que había hecho. Sin embargo, se comenzó a sentir furioso por las acusaciones del dios.

—¡Cómo te atreves a ponerme en el mismo nivel de los que te hicieron pasar por eso! Estuve de acuerdo en que merecías ser castigado, ¡pero jamás estuve de acuerdo en que te torturaran! En serio, ¿piensas semejante bajeza de todo el mundo? —quizás gritar no era la mejor idea, pero Loki había logrado encabronar a Tony.

—¿Quién crees que me puso en esa prisión, Stark? Mi padre y mi hermano me acompañaron personalmente allí, así que no esperes que yo sienta pena si no me siento inclinado a confiar en la gente que me entregó a ellos. —Mientras Loki parecía estar bajo control, Tony podía ver claramente cómo sus músculos se tensaban y sus ojos verdes lanzaban fuego. Era un animal acorralado que arremetería en el momento en el que se le acercara. Alzando las manos en señal de rendirse, intentó un método más diplomático en lugar de gritarle al dios.

—Sé que la confianza no es algo a lo que yo tenga derecho, pero nunca le desearía eso a alguien. Ni siquiera a ti. Si hubiese sabido lo que te harían, jamás hubiera dejado que Thor te llevara con él. Realmente no tenía intenciones de invadir tu privacidad Loki, sólo que necesitaba saber. —El hombre estaba de un temperamento irascible, tratando de recuperar el aire en sus pulmones. ¿Qué había pasado con el hombre seguro de sí mismo que una vez estuvo frente a él y lo tiró por una ventana? Era como mirarse en un espejo, él había estado igual cuando había llegado de Afganistán. Sólo que para este caso era peor.

—Sólo necesitas saber que… ¿En serio Stark, esa es tu excusa? ¿Tu insaciable curiosidad? Estoy sorprendido de que todavía puedas mirarme, Stark. No creas que no puedo ver la repugnancia en tu cara; quieres mirar hacia otro lado y no serías el primero. Soy el dios de las mentiras y la maldad; no estoy destinado a ser del agrado de la gente, Stark. —El resentimiento y odio a sí mismo eran tan evidentes que por poco se ahoga. Estaba mal.

—El rechazo no es para ti. Debo admitir que no me agradas de a mucho, pero no le desearía esto ni al peor de mis enemigos. Que no eres tú, para tu información. —.

—Soy un hombre corrompido, Stark. ¿Sabes cómo se siente, cierto? Que te hayan quitado tus poderes y el derecho a decir sí o no. No puedes negar que todavía te sientes herido por eso y ¿cuántos años han pasado? —.

—Me dices que no tengo derecho a inmiscuirme en tu vida privada, pero pareces saber mucho sobre mí. —Sabía que el dios estaba arremetiendo contra él pero no necesitaba que le recordaran el hecho de que todavía sufría de pesadillas y flash-backs.

—Sabes tan bien como yo que algunas cosas están destinadas a permanecer guardadas contigo. Así que para de quejarte y buscar por respuestas porque no las tendrás. —Con eso, el irritado dios se fue. ¿Cómo es que las cosas habían terminado tan mal?