Antes que nada, quiero disculparme porque el capítulo es un poco más corto que los anteriores, pero no creí que debiera estirarlo más.

Segundo: POR FAVOR NO ME MATEN! (sé que a muchas no les agradará lo que hice en este capítulo) pero Butch tenía que caer en algún momento, ¿No? (en el capítulo anterior quedó como "shockeado")...

Nos leemos al final (¡si no me matan antes!)

Farenz.


Capítulo 3. Lady

"Lady, vos no sos una mala mujer, no, por haber quedado embarazada; Lady, y haber pensado en abortar, vos no sos la culpable vos no tenías opción!" (1)

...

Semana 8.

Puede que sientas un poco hinchada la zona abdominal, aunque todavía es pronto para que se note que la tripa está aumentando de tamaño. Tu útero sigue creciendo y la actividad hormonal continúa.

El malestar estomacal de las semanas anteriores, las náuseas y el cansancio persistirán esta semana, probablemente.

Puede que experimentes cambios de humor.

El papel del padre es fundamental en todo este proceso.

No veía nada, la oscuridad inundaba todo el camino, pero sentía que debía avanzar, tenía que seguir pasase lo que pasase. Oía nuevamente esa voz masculina, llamándola a gritos, como suplicándole que se diera prisa y lo encontrara; Kaoru corría lo más velozmente que podía, resbalándose y tropezando con la mugre que había en el lugar. Había algo en esa voz que la intrigaba, que la hacía morir de ganas de estar junto a él.

Casi súbitamente, la voz se cayó y todo se iluminó. La maldita luz estaba dejándola ciega, e hizo que entrecerrara sus ojos.

Se encontraba en una habitación muy grande, completamente blanca y vacía, exceptuando por una camilla; estaba dispuesta a sentarse cuando un hombre entró al lugar, era seguido por una mujer que Kaoru conocía muy bien. Ella estaba llorando.

— Mamá— susurró, acercándose a ella con la intención de abrazarla, sin conseguirlo — ¿¡Qué mierda ocurre?! — preguntó en voz alta, al ver que su brazo atravesaba a su madre.

—Señora, tome asiento, debemos hablar— le dijo el hombre fríamente.

— ¿Qué ocurrió? Mi hija estará bien, ¿Verdad? — Preguntó entre lágrimas su madre.

—Lo siento, Señora— el hombre hizo una pausa — Encontramos a su hija en una clínica de abortos clandestinos, no pudimos hacer nada para salvarla.

Kaoru se levantó y corrió al baño, lo más rápido que pudo, una vez allí, vomitó nuevamente. Jamás podría hacerle algo así a su madre, le había prometido a su padre que nunca la haría sufrir, que cuidaría de ella.

— ¿Qué mierda se supone que haga ahora? — susurró, mientras se limpiaba las lágrimas (¿Cuándo empecé a llorar?) — No puedo tenerte— tocó su vientre y permaneció así hasta que las piernas se le adormecieron.

Se levantó del suelo, y volvió a la cama. Faltaban menos de diez horas para la cita y Kaoru estaba dudando por primera vez de su decisión.

A pesar de su agotamiento, no pudo dormir ni un minuto más. Hoy se cumplían ocho semanas desde ese día.

(¿Qué mierda voy a hacer con mi vida? ¿Y con la que llevo adentro?)


— ¿Qué Kaoru está que…? — repitió Boomer en voz muy alta, llamando la atención de la gente que pasaba por ahí. — Lo siento—se disculpó sonrojado — Esta vez sí que la cagaste, Butch.

— ¿Crees que no lo sé, idiota? — respondió, dándole un golpe — Además ni siquiera sé si ese bebé es mío — Butch bajó la mirada, entristecido.

— ¿Y quién más que tú se interesaría por ella? — preguntó Brick, ganándose una mirada furiosa del moreno — No es que no sea bonita, pero… ¡Con ese carácter nadie se acercaría a ella!

—El señor-muy-idiota-Mitchelson — respondió secamente el moreno, haciendo que sus hermanos rieran — ¡No le encuentro lo gracioso, estúpidos!

—Claramente no los vio en la fiesta — el rubio miró al pelirrojo — Nosotros sí, y Kaoru se fue corriendo cuando él intentó besarla.

—Eso no explica porque se fue con él cuando terminó la fiesta, además podrían haberse visto antes… — el moreno estaba muerto de celos

—Sí, mantenían una pasional relación de amor. Se encontraban todos los días después de clases en el armario del conserje — ironizó Brick, riendo — Además, sabes que Momoko nunca me oculta nada, si me hubiera enterado de algo, serías el primero a quien se lo diría.

—Touché, hermano — dijo Boomer, recibiendo otro golpe del moreno — Yo también te lo diría si Miyako lo hubiera mencionado — hizo una pausa — Ninguna puede guardarnos un secreto.

Butch seguía dudando, ¿Era posible que Kaoru le hubiera dicho la verdad y ese bebé fuera suyo? Se quedó unos momentos, pensando, pero un golpe en la nuca (cortesía de sus hermanos) hizo que volviera a prestar total atención a la conversación.

— ¿Qué vas a hacer? — le preguntó Brick, tratando de que el moreno no le devolviera el golpe.

—Yo no puedo hacer nada, además ella dijo que lo solucionaría sola, que no me metiera— explicó Butch.

—Sabes que hay muchas posibilidades de que se arrepienta y no lo haga, ¿Verdad? — comentó el rubio, haciendo palidecer a Butch— ¿Recuerdas que la profesora Utashama comentó que el 50% de las mujeres se arrepiente poco tiempo antes de hacerlo?

—Boomer, ¿Podrías dejar de lado los libros por un segundo y recordar que nuestro hermano nos necesita? — Butch sonrió, contaba con el apoyo de sus hermanos pasara lo que pasara, a pesar de que casi todo el tiempo parecían niños idiotas.

—Hablando de necesitar… Necesito mis ¥50, tengo ganas de ir al cine— el moreno miró intrigado como el rubio le entregaba el billete a su hermano mayor.

— ¿Se puede saber que demonios hacen? — miró a sus hermanos

—Verás Butch… Boomer y yo hicimos una apuesta hace algún tiempo; ¡Espera, no te enojes! — exclamó el pelirrojo, al ver como el moreno estaba más que dispuesto a golpearlo — El asunto es que él… — señaló al rubio, quien trataba de callarlo con la mirada— prometió darme ¥50 si besabas a Kaoru antes de Halloween —Butch se levantó y los golpeó a ambos

— ¡Son realmente idiotas! ¿Saben?

Se dispuso a irse del lugar.

(¡Pueden ser muy comprensivos, pero siguen siendo unos malditos inmaduros!)


—No puedo hacerlo — susurró Kaoru, aún en su cama, al ver que ya había salido el sol — No puedo ir a esa maldita cita.

— ¡Kaoru, apúrate o volveremos a llegar tarde a la escuela! — gritó Brick desde el otro lado de la puerta de su habitación.

La chica se levantó y se vistió lo más rápido que pudo.

Cuando llegaron al salón (unos segundos antes de que sonara la campana, como siempre), Kaoru se sorprendió al ver que Butch la observaba fijamente, como invitándola a sentarse junto a él. Ella se acercó, tomó asiento y lo saludo en voz baja.

— ¿Cómo has estado? — le preguntó, recibiendo como respuesta una mirada asesina.

—Como la mierda — hizo una pausa — Tenemos que hablar, hoy cuando terminen las clases en ese parque

El chico estaba a punto de contestar, cuando una voz femenina lo interrumpió.

—Mira a la prostituta del año — exclamó Himeko Shirogane mirando fijamente a Kaoru — Primero Mitch y ahora él, sigo sin entender que demonios ven en ti, Matsubara— la morena se levantó, enfadada.

— ¿¡Quién demonios fue el que dijo que me acosté con el idiota de Mitchelson?!

Toda la clase señaló al castaño, quien se enrojeció y trató de agacharse, para que no lo vieran.

— ¡Serán idiotas! — dijo Kaoru en voz alta— mientras que su contraparte se levantaba y comenzaba a golpear a Mitchelson violentamente.

—Mira, el idiota de tu novio te ayuda, ¡Qué conmovedor!

La morena se acercó a Shirogane y la golpeó, nadie se metía con ella ni con su mejor amigo.

— ¿Qué ocurre aquí? — preguntó el profesor Matakayi al entrar al salón y ver el estado de caos que allí reinaba, los cuatro se separaron rápidamente— Shirogane, Matsubara, Mitchelson y Him, están castigados por cuatro semanas después de clases — dijo en tono autoritario.

Los cuatro alumnos volvieron a sentarse en sus lugares, Kaoru le susurró a su compañero un "lo siento" en voz muy baja. Él no respondió, no deseaba ser castigado de nuevo.


Los morenos se encontraron en la puerta de la escuela luego del castigo, y comenzaron a caminar juntos en dirección a ese parque casi abandonado. Una vez que llegaron allí, se sentaron al pie de un árbol, uno al lado del otro.

— Butch, no puedo hacerlo, no puedo abortar… Lo siento — Kaoru empezó a llorar, por lo que él tomó su mano, intentando darle fuerzas

— Lo entiendo, no te preocupes— le besó tiernamente la frente, haciendo que ella se sonrojara— Debemos considerar todas las opciones que tenemos, pero antes, debo preguntarte algo— le apretó la mano con más fuerza

—Dime— le pidió ella

—Yo soy el padre realmente, ¿Verdad? — Kaoru se separó de él, le soltó la mano y se levantó.

— ¡Eres un idiota, Him! — le gritó — Pensé que me habías creído— comenzó a caminar— ¡Me vale una mierda lo que hagas, me voy! — le dijo en voz alta antes de irse.

Butch permaneció sentado hasta que anocheció.

(Esta vez sí que la cagué con ella)


— ¿Qué ocurre, hija? — Le preguntó su madre al verla llegar a su casa, con los ojos enrojecidos por el llanto (Recién había podido controlar sus lágrimas unas pocas cuadras antes de llegar al lugar)

(Solamente ocurre que el idiota del que me enamoré se olvida de que llevó a su hijo dentro de mí y me trata como si fuera un pedazo de mierda)

—Nada, mamá, sólo no me estado sintiendo bien en estos últimos días, creo que estoy por tener una gripe. Mejor me voy a la cama — su madre la miró con desconfianza.

(¡Maldita intuición maternal!, ¿Por qué no puedo ocultarle nada?)


Himeko estaba completamente furiosa, había perdido tres tardes (y aún le faltaban muchas más) por la culpa del estúpido castigo que le había impuesto el maldito profesor Matakayi solo por golpear a la idiota de Matsubara.

(Es su culpa por ser una zorra, solo le dije la verdad)

Al terminar de limpiar el salón de arte, se dirigió a su casillero a buscar su mochila para (al fin) poder irse a su mansión y llamar a su masajista. Estaba agotada.

Cuando llegó a su casillero, se sorprendió al ver un sobre de color amarillo pegado en la puerta del mismo. Solo decía su nombre. Lo tomó y leyó extrañada el corto mensaje.

"TE ESPERO EN EL ESTACIONAMIENTO A LAS CINCO. NO FALTES"

No estaba firmado, Himeko miró a su alrededor, solo había un chico de un curso superior que la miraba fijamente. De seguro era muy tímido para invitarla a salir directamente en la cara, así que había caído en ese estúpido cliché.

(Cobarde)

La castaña miró la hora en su celular, faltaban unos pocos minutos para la hora de la cita, así que le dirigió una sonrisa al chico y se fue, deseando que no fuera tan tímido en persona.

Se sentó en un banco que había allí, y esperó un rato. Miró la hora nuevamente, habían pasado diez minutos desde las cinco, y el desgraciado todavía no había decidido aparecerse. Guardó su celular, y levantó la vista, una chica de un curso inferior (que le resultaba vagamente conocida) se acercaba.

(¡Está loca si piensa que voy a gastar mi tiempo en ella!)

—Hola, soy Sekai Rutokishi, ya sé que no me conoces, pero me alegro de verte— Himeko la miró confundida.

—Estoy esperando a alguien, vete niña— contestó de mal humor.

—Sí, lo sé, yo te envié la nota — Himeko comenzó a levantarse — Creí que querrías vengarte de Kaoru Matsubara, yo puedo ayudarte si lo deseas… — la mayor se sentó nuevamente, había captado su atención.

— ¿Y por qué crees que podrías ayudarme?

—Digamos que sé algo de ella, algo serio, algo que puede arruinarla completamente.

— ¿Y cuánto me costará que me lo digas? — preguntó Himeko, sacando su billetera.

—Nada de dinero— la chica negó con la cabeza — Solo recuerda que me debes un favor, y que podré cobrarlo cuando lo desee. — exigió Sekai

—Bueno, está bien — dijo impaciente — Dímelo ya, no tengo tiempo

—Matsubara está embarazada.

Himeko abrió los ojos, impresionada.

(¡Al fin te tengo donde quería, maldita zorra!)


Kaoru se despertó al recibir una leve sacudida por parte de Brick, y permaneció en la cama unos instantes, tratando de contener las malditas nauseas.

Camino a la escuela, no puedo evitar confesarle a su "hermano" que extrañaba sus extrañas (pero divertidas) formas en que la despertaba.

—Me di cuenta de que había estado sobresaltándote en vano

(Seguramente Butch se lo dijo)

—Además, no sé porque te quejas, te despiertas de mejor humor desde que evito golpearte por las mañanas — la morena sonrió, el pelirrojo tenía razón.

Al llegar al salón, notó la mirada frívola de Shirogane sobre ella y no pudo evitar sentirse asqueada ante la sonrisa (totalmente falsa) que la castaña exhibía en sus labios. Se sentó en el fondo del salón, sola. Había ignorado completamente la mirada de Butch, aún seguía dolida por la pregunta que le había hecho el día anterior.

(Yo soy el padre realmente, ¿Verdad?)

Shirogane volteó la cabeza, y volvió a sonreírle falsamente. Kaoru rodó los ojos, y decidió ignorarla por el resto del día. Solo tardaría unas horas (exactamente en la hora del almuerzo) en darse en cuenta de que los planes casi nunca salían como se habían imaginado.

—Quítate del medio, travesti — le gritó Shirogane, al chocar con ella en forma poco creíble para ser accidental.

—Podría decirte lo mismo, idiota — agregó la morena, recibiendo un empujón por parte de la castaña

—Sí, pero mejor podrías contestarme algo — hizo una pausa — ¿Cómo demonios conseguiste que alguien se acostara contigo? ¿Acaso es gay?

— ¿Cuántas veces debo repetirlo para que entre en tu diminuto cerebro? ¡No me acosté con Mitchelson! — le devolvió el empujón

—No me refiero a él y lo sabes, me refiero al idiota que te embarazó

Kaoru no le contestó, dedicó toda su atención en golpear a la castaña, solo se detuvo cuando el director apareció (claramente, cuando todos los estudiantes ya estaban alrededor de la pelea, observándolas con intriga)

— ¿Qué ocurre aquí? ¿Otra vez peleando? — preguntó el hombre, furioso

—Señor, ella me estaba buscando — respondió Kaoru tímidamente, no quería ser castigada nunca más, necesitaba descansar.

—Matsubara, no tengo la culpa de que seas una zorra incorregible— se "disculpó" la castaña— No deberías buscar peleas en tu estado

Kaoru palideció ante la respuesta, y el director miró a ambas, confundido.

—Kaoru Matsubara está embarazada, señor — explicó la castaña— Creí que debería saberlo.

La morena sintió que su mundo se caía cuesta abajo. Toda la escuela lo sabía.

(¡Estoy completamente perdida!)


(1): Lady - Fun People

Hola de nuevo ^^ espero que les haya gustado y que no quieran matarme; les cuento que ya tengo escrito a mano hasta la mitad del capítulo 10 (y pasan muchas otras cosas por las que también creo que me matarán xD) así que guarden su instinto asesino hasta entonces (?)

¡Gracias por leer!

¿Reviews? (escuché por ahí que hacen desaparecer los kilos de más y los granitos (?))

Farenz.