Capitulo 02
Cambio de aire
Ya había pasado una semana del incidente en la cual, constantemente habían estado comprando algunas cosas, como ropa, joyas, accesorios, maquillaje. Dos hombres estaban en un pequeño restaurante.
- ¿Y bien? – Dijo el hombre de cabellos oscuros
- ¿Qué? – Respondió el joven de cabello castaño
- ¿Cómo van las cosas?
- No lo sé, hoy debo volver temprano
- Debiste dejarme hacer el trabajo a mí, a ti no te va bien eso de tratar con las personas
- Claro y olvidar que hay pocos ingleses en Kioto, en cambio existe una cantidad mayor de chinos, además, la última vez casi muertes o lo olvidas
- Como olvidarlo… si es por esto que deseo con toda el alma eliminar al clan Tendo
- Si, también yo, es repugnante el solo verlo, después de hacer algo de trabajo sucio, no puedo creer que en dos meses me haya llamado
- Pues es que la policía no te ha arrestado y bueno sabes que sus años de vida no es mucha
- Si bueno supongo que no me debería de sorprender mucho, me retiro que seré niñera el día de hoy
Dos horas más tarde, una joven entraba acompañada de otra chica y un hombre tras de ellas con una pequeña trenza negra a una tienda de ropa, a las pocas que era permitido que entrara.
- Sakura, tranquila, ya verás que las cosas mejoraran – Dijo la chica que parecía dos años mayor que Sakura, usaba dos trenzas una a cada lado y unos ojos un poco tristes de color café
- Chiharu, yo no lo sé, quisiera desaparecer, quizás si viera a Tomoyo o papá saber que están bien me daría ánimos de continuar pero… ya no lo soporto
- Aguanta un poco más, Sakura, sin ti, no sé que hubiera sido de mí, eres un ángel y sé que tu familia se encuentra bien – Hablaban mientras veían la ropa – No sé que hubiera sido de mi si…
- No lo menciones
- Tú me salvaste… ahora puedo mantener a mi pequeño hermano sin tener que recurrir a… bueno…
- Es que note que te pasaba algo similar que a mí en fin, debo elegir ropa, tu quieres algo, para ti o el pequeño Akita
- Quizás un poco, sabes que aun siendo tu dama, no gano mucho
- Ya sabes que no hay que preocuparse por dinero, Takato paga – Diciendo el nombre con repulsión
- Sakura, porque no escapar – El joven de cabello negro giro a verlas – Olvídalo, ¿quieres?
- No importa que oiga, todo mundo sabe el ¿Por qué? Estoy con Takato, lo que tengo que soportar, el solo ver sus tatuajes, es asqueroso
- Señorita Kinomoto, le ruego elija la ropa y vámonos, por si desea ir a otros lugares
- ¿Ocurre algo señorita Kinomoto?
- No, es solo que… bueno… no lo sé, a veces quiero irme lejos de aquí, pero pienso en mi familia y simplemente no puedo dejarlos atrás, mi padre jamás se ira de este lugar porque aquí está la tumba de mi madre y jamás la dejara atrás y Tomoyo, bien creo que ella si se iría conmigo, pero no puedo hablar con ella, supongo que tendré que casarme pronto para poder verles, Tendo esta presionándome para hacerlo aunque no lo diga
- No sé qué decirle señorita Kinomoto
- Lo mismo que todos dicen, que disfrute lo que Tendo me da, puede dejar de decirme Kinomoto, odio esas formalidades, podría llamarme Sakura, al menos cuando no esté Tendo o sus famosos diez, que cambian cada día
- Me temo que no me es permitido
- Listo Sakura – Dijo la chica mostrándole algunos vestidos - ¿deseas verlos o…?
- Ya lo sabes Chiharu, vamos por algunos kimonos, después vamos a comprar algo para Akita y luego no se podríamos ir a comer un helado… ¿está permitido?
- Si, solo que me temo que elegiré el lugar yo
- No importa no quede de verme con nadie
- Bien – Salieron del lugar después de que el hombre chino pago, para ir a otro lugar, una tienda de kimonos, donde sus clientes usuales eran la geishas, famosas en Kioto, el hombre salió un no más de cinco minutos e ingreso, viendo a la joven en un bello kimono blanco con verde que lo dejo simplemente sin palabras
- Te vez hermosa Sakura… no es así joven Tao
- Si, bien, se llevara solo ese, aun queda bastante dinero como para cinco, la ropa de niño y su helado
- Bien, le comprare uno a Chiharu y otros para mi, después vamos a la tienda de niños
Unos minutos más tarde, las personas bajaban de un auto Mitsubishi (los primeros en construir en Japón autos en serie, en el año de 1917… momento cultural), entrando a una pequeña tienda no era humilde mas sin embargo no era precisamente igual que las otras tiendas que habían visitado en ese día, entraron y compraron un par de yukatas, para un niño de seis años
- Me alegra que tu pequeño hermano este ya en la escuela
- Si, tampoco es una excelente escuela, pero al menos se que aprende algo que le será de utilidad, es gracias a tu ayuda
- No importa al menos se que lo que gana de mala forma Tendo le ayuda a alguien, además esas joyas no ha notado que faltan
- Me alegro, no quiero pensar que lo que haría si…
- No lo hagas de seguro piensa que se perdieron en una de mis rabietas… hoy en la noche es seguro que me regale algo mas… a pesar que mando a Tao para comprar todo tipo de objetos como ropa, joyas y accesorios
- Tienes muchísimas cosas Sakura, se las circunstancias pero tu familia se encuentra bien deberías disfrutarlo un poco mas
- Chiharu, la jaula aunque sea de oro, es jaula, así que
- Lo sé… es lo bueno de ti… eres una persona Sakura, no te mereces esto, mereces a alguien que de verdad te ame, aun si fuera pobre
- Eso no importa aun deseo aquella nieve que tanto se me antojo – Las jóvenes salieron, con una bolsa – Tao – dijo Sakura al hombre que conducía – Se que no está permitido que me lleves a otro lugar pero quisiera pasar a dejar las cosas de Chiharu a su casa, ni siquiera me bajare
- Esta bien señorita Sakura
- Bien, es por… - Dijo la joven de ojos café oscuro indicando el camino, al llegar la joven bajo y dejo las cosas rápidamente, para subir de vuelta al carro, el joven comenzó a manejar otra vez, volteando constantemente al retrovisor y entrando por diferentes calles y callejones
- Ocurre algo Tao – Dijo la joven de ojos verdes
- Nos siguen, desde hace tiempo, un poco después de que salimos de la casa de Mihara
- La policía
- Me temo que es peor, un clan enemigo
- Si eso es aun peor… puedes detenerte un poco para que Chiharu baje
- Pero Sakura
- No hay peros… aun tienes a tu hermano que depende de ti… - El joven entro a una callejón en el que apenas entraron, era corto y dio la vuelta a la derecha
- Ahora y corre lejos de aquí – La joven de ojos café obedeció bajando rápidamente y corriendo en dirección contraria a donde siguieron el camino, por lo que el auto que los seguía no noto la usencia de la joven y en todo caso lo que deseaban era a la chica de ojos verdes – Rayos, me temo que hoy no será tu helado Ying Fa – Acelero un poco aunque no era mucho y el otro auto acelero también, solo que esta vez ya sabiendo que los seguían empezaron un tiroteo – Acáchate, iré al hotel, de ahí quiero que bajes lo más rápido posible si aun nos siguen y supongo que Tendo y los diez nos ayudaran
- Si, al menos algo bueno vino de todo esto – Enfrente de ellos se detuvo un auto acorralándolos - ¿Alguna otra idea?
- Correr, en cuanto bajemos nos vamos corremos hacia aquella calle – Los jóvenes salieron rápidamente del carro cerrando por instinto las puertas y corrieron por la calle, los demás los siguieron en ambos automóviles dejando abandonado el auto negro donde iban los jóvenes
- Comienzo a cansarme – Dijo la joven
- No falta mucho Ying Fa, solo un poco más – Tao ingreso a una pequeña vecindad que estaba en una muy estrecha calle, dejando atrás a los sujetos, para después entrar en un pequeño apartamento
- Esto es un delito, entrar a un lugar así
- Lo sé, pero recuerda para quien trabajo… así que esto es de lo menos que se me puede acusar
- Es verdad – Vio a su alrededor, era un pequeño lugar pero se notaba que tenia decoraciones chinas, el joven se adelanto un poco – Pero este lugar es tu casa
- Que lista resulto Ying Fa
- ¿Qué significa eso?
- Quizás algún día se lo diga – La joven recorrió el lugar viendo lo que había, era un lugar muy simple pocas cosas y nada personal, se giro al hombre y vio como sacaba un par de vendas de un cajón, al observarlo detenidamente vio sangre el abdomen del joven
- Tao… permítame ayudarlo con eso – Tomando las vendas y dejándolas donde el joven había puesto algo de agua
- Puedo hacerlo yo solo
- Imagino que sí, pero de verdad deseo ayudarlo, por favor permítame hacerlo – El hombre se quito la camisa que usaba permitiendo que Sakura viera su estructurado cuerpo y comenzara a limpiarlo, estaba algo roja así que agradecía a la falta de luz – Pensé que alguien como usted usaría un tatuaje
- Si bueno… lo hare en mi iniciación
- Nunca había oído hablar de algo así – Viéndolo algo extraño mientras ponía su venda
Mientras un poco alejado del lugar
- Comienzo a creer que solo quería salir conmigo Hiraguisawa a comer algo de helado
- Debo admitir que no es una mala idea Lady Daidoji, pero me temo que esa no era mi intención, en realidad esa no era la intención
- ¿Y cuál era?
- Darle una sorpresa… además saldría con un simple policía, ¿usted una señorita de sociedad?
- No lo sé… si tuviera alguna razón válida quizás lo haría
- Cual sería esa razón valida
- Amor… joven Hiraguisawa… ¿alguna vez lo ha sentido? Porque yo espero encontrarlo pronto
- Claro que me he enamorado… pero la perdí hace tiempo ya
- Lo siento
Aquí esta una nueva entrega de este fic, que es algo diferente a lo que he hecho antes, espero que les agrade y recuerden dejar sus review.
