De niña a mujer
Setsuna: ¿No será la primera vez de alguien?
Silvia: La humillante primera vez u.u
Basado en Luz – Capitulo 1
Había pasado un año desde que Constanza Oronar se había convertido en Constanza Stark y la relación entre los hermanos no podía ser mejor. Tony siempre procuraba sacar tiempo entre la compañía y su oficio como playboy para pasar tiempo con su hermana, a la que adoraba y notaba que pronto tendría futuro como ingeniero en las industrias.
Había sido un buen sábado, habían pasado todo el día entre comer donas, jugar videojuegos y reparar y revisar los motores de la colección de autos de Tony y de Howard. Cuando estaba anocheciendo ambos hermanos habían subido a la sala a ver una película.
Terminator era la de turno y ambos hermanos la disfrutaban mucho, hasta que por un instante Coni se sintió rara, algo febril y húmeda y creyendo que estaba enferma, se disculpó con Tony y fue al baño a darse una ducha, siempre era relajante una buena ducha caliente cuando uno creía que se iba a enfermar.
Menuda fue su sorpresa cuando se despojó de su ropa interior. Un grito escapo de sus labios alertando a Tony y JARVIS. Tony inmediatamente corrió al baño de su hermana preocupado e intento abrir la puerta pero esta estaba firmemente cerrada.
-Peque… Peque… ¿Estás bien? – Pregunto preocupado Tony con la voz en un hilo.
-Eh… si… no… no sé… ¡Oh Dios! – Balbuceo Coni sin saber cómo decirle a su hermano mayor que había pasado, tenía una idea de que era, pero otra cosa muy distinta era explicárselo a Tony.
-Peque, abre, déjame ver si estás bien – Pidió Tony nuevamente nervioso.
-¡NO! – Grito rotundamente Coni negada a que su hermano la viera en ese estado, envuelta en una toalla dentro de la ducha y, bueno, sangrando, aunque fuera lo más normal del mundo.
-Peque, ¿Qué tienes? – Pregunto Tony ahora si al borde de un ataque de nervios.
-Te… tengo mi... Mi menarquia – Murmuro algo insegura la pequeña desde la ducha.
-¿Tu qué? Peque no entendí… - Grito Tony a punto de tumbar la puerta, haciendo que Coni soltara un sollozo de frustración ¿Por qué tenía que tocarle a ella un hermano tan tonto?
-Ehm, yo… JARVIS, ayúdame – Pidió la niña totalmente nerviosa y confundida a punto de ponerse a sollozar.
-La señorita Stark ha tenido su primer ciclo menstrual, Señor– contesto la inteligencia artificial con su típico acento inglés y voz monocorde.
Coni deseo no haberle pedido ayuda a JARVIS, el solo oírlo la hacía sentir avergonzada y se sonrojo en tres tonos posible de rojo y Tony, bueno, él tampoco estaba muy bien del otro lado, había palidecido y el labio inferior le temblaba sin saber qué hacer.
Menstruar, eso era cosa de chicas y el, efectivamente, no era una chica y por una vez en su vida, el millonario y genio playboy no sabía qué hacer.
-Pe… peque… ¿Necesitas algo? – Pregunto con la voz en un hilo tartamudeando un poco.
-Ehm, yo… JARVIS – pidió la niña insegura.
-La señorita Stark necesitara a partir de ahora usar Toallas Femeninas Señor – respondió JARVIS con voz monocorde, haciendo que Tony palideciera aún más.
-Y supongo que no hay de esas en casa, eh, JARVIS – ironizo Tony recobrando un poco la compostura y su habitual humor.
-Me temo que no Señor Stark, lo más adecuado sería que fuera a comprarlas en la farmacia más cercana, he enviado a su teléfono móvil la dirección de la misma – agrego JARVIS prediciendo la siguiente petición de su amo.
-Gracias JARVIS, recuérdame darte un aumento – ironizo Tony – Peque, espérame allí, ya vuelvo – agrego tratando de hacerla sentir mejor.
-Solo apúrate Tony – chillo Coni desde el otro lado de la puerta preguntándose de nuevo ¿Por qué a ella?
Tony prácticamente voló a la farmacia rompiendo más de una ley de tránsito de la ciudad de Los Ángeles, pero a quien le importaba, él era Tony Stark y tenía una emergencia, así que estaciono de manera algo brusca en la farmacia que JARVIS le había recomendado y entro rápidamente. Era enorme ¿Desde cuándo las farmacias eran tan grandes? Y por su abrupta entrada media farmacia había volteado a verle, mucha gente sorprendida de ver a Tony Stark allí, por primera vez a Tony no le importo llamar la atención y cogió una de las canastillas del lugar y empezó a recorrer los pasillos hasta llegar a su meta.
Era peor de lo que esperaba, eran demasiadas, de distintos tipos y marcas y él no tenía ni la menor idea de cuál era el tipo que tenía que comprar. ¿Por qué las mujeres se complicaban tanto con esas cosas? Observo y leyó cada uno de los distintos tipos ante la mirada curiosa de un montón de mujeres a las que les sonrió irónicamente.
De malla, de algodón, perfumadas, de flujo abundante… ¿Flujo abundante? ¡Maldición! ¿Por qué era tan vergonzoso? y ¿Por qué rayos todo el mundo le estaba mirando? Frunció el ceño y siguiendo su lógica cogió un paquete de cada una y se fue rápidamente a una caja dispuesto a salir de allí lo más rápidamente posible y seguir evitando más vergüenzas.
La vuelta a casa fue casi tan rápida como la ida y cargando las 3 bolsas de diferentes tipos de toallas subió hasta el baño de Coni, donde al parecer su hermana seguía encerrada a canto y cal.
-Cariño, ya llegue – Ironizo Tony en voz alta y toco la puerta suavemente.
-Ya era hora – Se quejó Coni abriendo un poco la puerta solo mostrando la mitad de su rostro para ver que había traído Tony, sorprendiéndose al ver las tres bolsas - ¿Compraste toda la sección femenina de la farmacia? – Ironizo alzando una ceja.
-Casi. Toma y no te quejes – Bufo el mayor pasando por la pequeña abertura de la puerta las tres bolsas y se sentó en la cama a esperar que su hermana saliera del baño.
-Tony ¿Puedes pasarme algo de ropa limpia? – Pregunto suavemente la niña aun sentada en el inodoro leyendo cada una de las indicaciones de los distintos tipos de toallas sanitarias que su hermano había comprado.
-¿No quieres que también entre a bañarte? – Ironizo Tony levantándose a buscarle ropa limpia a su hermana.
-¡Tony! – Chillo la castaña en medio de un sollozo, esto de ser grande era odioso y se sentía más sensible que nunca.
-¡Coni! – Respondió Tony tocando la puerta para que cogiera el pijama y la ropa interior limpia que había elegido.
-¡Eres idiota! – Le grito abriendo la puerta un poco para sacar la mano y coger las cosas.
Tony solo se limitó a bufar y a rodar los ojos, definitivamente ya la peque no era tan peque y ahora era una adolescente hormonal e insoportable y suspiro, solo esperaba que las cosas con Coni no cambiaran mucho, le grito una vez más que le esperaría abajo y suspiro de nuevo.
-JARVIS, recuérdame que tengo que contratar una asistente, una que sepa lidiar con adolescentes – Bufo Tony tirándose en el sillón refunfuñando.
-Por supuesto Señor-
Coni: No puedo creer que hayan escrito sobre esto.
Tony: *No puede dejar de reír* Vamos, Peque. Es jodidamente gracioso.
Silvia y Setsuna: Lo sentimos...
Esperamos que les haya gustado!
