Agua Templada
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"Te dije que no quería salir." Repitió Yi Jeon, mientras Woo Bin sacaba ropa del armario, mirando las posibles combinaciones y sacudiendo la cabeza con algo de disgusto.
"¿Hace cuánto no viene el sastre?"
"¡Para que, no quiero salir!" Repitió Yi Jeon, lanzándose sobre su cama. "Y menos aún de viaje. Mañana tengo mucho que hacer en el museo."
"Ya no, he cambiado todas tus reuniones para la semana próxima."
"Mejor, podre dormir hasta tarde."
"No dormirás, nos vamos de viaje." Yi Jeon no dijo palabra, pero volteo a mirar a su amigo. "Vamos Yi Jeon, ve a tomar una ducha, rápido. Tenemos algo de prisa." El celular empezó a sonar y Woo Bin contesto rápido. "¿Si?" Alguien murmuro algo apresuradamente. "Estoy tratando de que se dé un baño, al fin de cuentas lo meteré en un balde con agua templada y lo vestiré con lo primero que encuentre."
"Lo único que tengo en moda son las pijamas."
"No lo tienes que decir dos veces, idiota. ¿Dónde quedo tu necesidad por la moda?"
"Se fue con Ga Eul."
"Muévete, date una ducha o te daré una paliza."
"Pensé que me meterías en un balde de agua templada."
"¿Prefieres eso? Bien… ¡Claro que lo hare!" Lo último lo grito al teléfono, molesto. "Bueno si cooperara. Bien, bien." Y colgó. "¡Muévete Yi Jeon o te entro a patadas!" Y con ánimo pesado Yi Jeon se levantó de la cama, arrastrando los pies alrededor del amplio mueble y hacia la puerta del baño. "¿Quieres que busque el balde?"
"Tienes problemas de actitud, amigo. Tal vez deberías considerar terapia."
"¡Te dare terapia!" Le dijo amenazando con golpearlo, pero Yi Jeon solo suspiro una risa y desapareció en el baño. "¡Y date prisa tenemos un vuelo que tomar!"
"¡Si, mamá!" Le grito Yi Jeon, mientras finalmente Woo Bin encontraba ropa decente para usar, que aparentaba ser nueva, y un par de zapatos sin polvo. "¡Rayos el agua esta fría!" Grito Yi Jeon, mientras Woo Bin reia; "¿Esta es tu venganza Woo Bin? ¿Desconectar el calentador?" Logro perfumar la ropa, busco el cepillo para que el idiota de su amigo se arreglara y luego le busco la rasuradora eléctrica.
"¡Ah! ¿No te dije? Han desconectado el agua caliente para arreglar unos cables del calentador. El agua por ahora estará templada."
"¡Rayos! ¡Y con el frio que hace!"
"¡Vamos, el frio siempre te despierta!" Y sacando una corbata logro terminar el ajuar de su amigo. "Esperemos que lo despierte." Se susurró a sí mismo, escuchando su teléfono sonar. "¿Qué, qué?" Pregunto contestando.
"¿Llamo en mal momento?" Pregunto la pacifica voz de Ji Hoo, haciendo que Woo Bin se preguntara porque no había aprendido tal paciencia de su amigo de la infancia.
"Yi Jeon está siendo algo difícil, ¿está todo listo?"
"Jan Di está conmigo en el aeropuerto. Logramos cuatro boletos para vuelos a las tres treinta. Espero te guste Bogotá, es donde único hay vuelo para ustedes."
"Amo Colombia, la gente es muy amistosa. ¿A dónde irán ustedes?"
"Eslovenia, queremos jugar en la nieve."
"¿Y el heredero?"
"De camino a casa. ¿Crees que extrañe a su esposa una vez descubra que la he secuestrado?"
"Puede que nos siga. ¿Jan Di consiguió lo que le pedí?"
"Si, eso y mucho más. Llevamos cuatro maletas, más las dos de mano."
"¡Wow! Jan Di sí que sabe. Bueno estaremos solo unos días, ellos tal vez más. Jun Pyo llamo que su vuelo esta algo…" La puerta del baño se abrió y Woo Bin volteo a mirar a su amigo, mojado como perrito, pálido y temblando. "Te llamo luego." Y colgó el teléfono. "¿Que te sucedió?"
"El agua esta fría."
"Pues sécate bien, no queremos que te resfríes."
"¿Porque debemos viajar?" Pregunto como un niño petulante. "Estoy muy calientito en casa."
"¡Muévete, sécate el cabello y vístete!"
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"Hay que abrigarte bien." Dijo Jun Pyo sentándose frente a Ga Eul mientras las ayudantes de vuelo (en realidad contratadas como guardaespaldas para Ga Eul) se acercaban con grandes bolsos. "A dónde vamos es muy refrescante durante el verano pero ahora es invierno y el viento puede ser frio para una mujer embarazada." Jun Pyo tomo una de las bolsas y saco un hermoso traje de verano, en color amarillo y flores blancas junto con un gran sombrero de paja y gafas de sol. "Oh, cierto, en el trópico las temperaturas no varían tanto como en otras áreas." De otra de las bolsas saco un par de sandalias y un par de mocasines con textura suave y agradable.
De otra de las bolsas saco varios productos para la piel; humectante, maquillaje básico y de colores suaves, protector solar, crema para las manos y cuerpo, jabón de baño y todo lo necesario para un viaje de larga duración. Todo era de marcas carísimas y mientras más sacaba más grande se ponían los ojos de Ga Eul. De la tercera bolsa saco varias blusas y cortos, una gran maleta de mano, que el mismo cargaría (por que el mismo lo dijo), y le entrego la cuarta bolsa. Ga Eul miro adentro y se sonrojo; había ropa interior y otras pequeñas cosas para el cuidado femenino, aunque innecesario por su estado de embarazo no era de más el cargar tales cosas. Habían otros trajes y más ropa; Jun Pyo se inclinó en su asiento mientras las ayudantes montaban la maleta le sonrió a la mujer embarazada.
"Ah, y una cosa más." Y saco una bolsita del lado de su asiento, de color verde pastel y sacudiéndola suavemente se la entregó a Ga Eul. "Sé que es algo temprano, pero quería ser el primero en darle un pequeño regalo a mi sobrino, o sobrina." Y Ga Eul saco del pequeño bolso un par de zapatitos verde claro, con un baberito y mediecitas del mismo color. Ga Eul miro las pequeñas cositas y sus ojos se llenaron de lágrimas. "Si las pones colgando en el Lotus de Yi Jeon no podrá conseguir citas."
"Gracias." Le dijo suavemente la mujer, lagrimas deslizándose por sus mejillas. "¿Yi Jeon sabe que me encontraron?"
"No. Woo Bin quería que fuera sorpresa. Yo creo que es una tontería el ocultarle esto."
"¿A dónde vamos?"
"Estamos a punto de llegar. El avión aterrizara en quince minutos, así que debes cambiarte. El clima en Nueva Caledonia puede ser muy caliente para esa ropa que traes." Además de que Jun Pyo no quería que su amigo y su esposa la encontraran en esas ropas viejas. Había dado órdenes de que tiraran esa ropa, sucia por su trabajo en el café, y trajeran la nueva.
"¿Nueva Caledonia?"
"Sip, ya que es propiedad de Shin Wa puedo cerrar los puertos, pensé seria el lugar más adecuado. Y estamos a varias horas de Corea, es lo mejor. También arreglamos para que un doctor te viera allá, sabes que Jan Di tomo un extraño torne hacia la ginecología y obstetricia, ¿no?"
"¿Jan Di?"
"A donde yo voy ella va. Aunque Ji Hoo la traiga."
"¿Después de tanto tiempo y aun te dan celos de Ji Hoo sumbae?"
"¡Por supuesto!"
"La maleta esta lista señor."
"Ayuden a la joven a vestirse, y asegúrense de que todo esté listo para el aterrizaje."
"Sí señor; por aquí señorita, por favor."
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Golpeando la mano de Yi Jeon, Woo Bin lo detuvo de levantar el vaso lleno de líquido color ámbar. "No hay tiempo, vamos." Le dijo rápidamente, volteando el vaso en el desagüe y halando al alfarero. "¡Tenemos dos vuelos que tomar!"
"Dos vuelos, ¡pensé dijiste uno!"
"¡Vamos!" Y finalmente lo tomo de la mano y lo halo al auto.
"¿Y porque no puedo beber algo?"
"Es mejor que este sobrio." Y el Lotus fue encendido y acelerado. Yi Jeon saco las gafas de sol de su bolsillo cubriendo sus ojos del sol. "Llegamos al aeropuerto, tomaremos el vuelo de las diez treinta y a eso de la una veinticinco estaremos en nuestro destino."
"¿Y a dónde vamos?"
"Nueva Caledonia. Jun Pyo llamo una reunión extraordinaria de los F4."
"¿No podíamos hacer videoconferencia?"
"¿Cuando has visto que Jun Pyo hace las cosas fáciles? Además dijo que era una emergencia."
"¿Le paso algo a Jan Di?"
"No lo sé, pero Ji Hoo tuvo que llevarla también."
"No puedo creer que tenga que presenciar una pelea entre esos dos."
"Otra pelea querrás decir."
"Sí." Y suspirando el hombre inclino su brazo contra la puerta y volteo su rostro a las calles de Seúl. Había una memoria con Ga Eul en cada una de ellas, podía escuchar la risa de la joven amante corriendo por su cabeza y cerrando sus ojos pudo verla en su usual vestido de rosa pálido y marrón, con un abrigo ancho que le cubriera del frio viento. Sus memoria se volvían más románticas, como de un sueño que nunca se cumpliría y podía verla e sus brazos, mientras la movía en círculos y las hojas caían a su alrededor. Su cabello largo y suelto danzando alrededor de ambos y como dos tontos enamoras ambos sonreía.
Esta era la razón por la que no salía, por lo cual se mantenía en el silencio de su estudio; pero allí también había memoria de Ga Eul. A diferencia de tantas otras mujeres, todas sin rostro, Ga Eul se había impregnado en su subconsciente, consiente y en su futuro. Solo para desaparecer.
"Tranquilo, estaremos allá pronto."
"¿Para qué? Ella también está allá."
Ga Eul estaba en cualquier lugar que Yi Jeon fuera. Aun en sueños era azotado por la imagen de una mujer sentada entre sus piernas, sus manos amasado la arcilla que el amasaba en el torne, su risa haciendo eco en la mente de Yi Jeon mientras una suave voz le susurraba al oído: Recuerda el amor… ¿Pero que debía recordar el? Si no sabía lo que había olvidado.
"Jeon-ah."
"¿Mm?"
"¿Dónde estás?" Le pregunto Woo Bin repentinamente haciéndolo voltear y darle una sonrisa que sabía era falsa, pero no podía evitar hacerlo; ya había preocupado a su amigo demasiado.
"No estoy muy seguro." Las palabras no parecían consolar a Woo Bin quien apretó el acelerador y tomo el expreso hacia el aeropuerto. Un chofer de la compañía de Woo Bin esperaba por ellos, para llevarse el auto de Woo Bin a casa; el joven le entrego las llaves y halo la maleta de mano que traía, mientras Yi Jeon salía del auto con un suspiro. Sus piernas, pesadas por falta de uso, se quejaban de la corta caminata hasta el lugar de espera donde ambos Ji Hoo y Jan Di esperaban por ellos. Ji Hoo como siempre pasivamente esperaba sentado, mientras Jan Di se comía las unas (literalmente) y miraba a su alrededor nerviosa. Era la primera vez que la veía en ese estado y al acercarse la vio abrir los ojos como platos y rápido voltear a mirar, lo que hizo que Ji Hoo le sonriera y se levantara.
"Qué bueno que ya llegaron. ¿Estuvo pesado el tráfico?"
"No solo Yi Jeon que tuvo que tomar un baño frio."
"Siento los músculos contraídos, doctor, ¿podría irme a casa?"
"No, debemos irnos." Y levantando la maleta de mano de Jan Di y la suya, Ji Hoo se levantó de su asiento. "Por aquí caballeros."
"¿Que le has hecho a Jun Pyo ahora Jan Di?"
"¿Yo? ¡Nada!"
"¿Y porque están peleados ahora? ¿Que no es suficiente que él trabaje? Pensé que después del matrimonio estas peleas tontas terminarían." La mujer bajo la cabeza, algo avergonzada, sus mejillas tornándose rojas, mientras Woo Bin le daba un leve golpe a Yi Jeon quien solo quería salir del viaje y volver a casa. Ji Hoo solo sonrió y caminaron en silencio hasta la terminal de verificación de equipaje.
"Lo único que extraño de viajar con Jun Pyo es que no tenemos que hacer nada de esto." Suspiro el doctor, mientras colocaba sus zapatos en una de las bandejas plásticas. Jan Di le sonrió y trato de evitar mirar a Yi Jeon.
"¿Porque me pregunta por Jun Pyo? No hemos peleados en meses."
"El pensara que estamos a punto de presenciar una pelea entre ustedes. Es para lo mejor, entonces."
"Ah, ¿cómo un alibi?"
"Correcto." Y ambos pasaron por el detector de metales. Detrás de ellos Woo Bin coloco varios aparatos electrónicos en su bandeja, junto a sus zapatos; IPod, celular, el celular de Yi Jeon y el lector electrónico que traía en la maleta de mano. Mientras Yi Jeon solo se quitó los zapatos y paso adelante, pasando sin problemas por el detector. Woo Bin le siguió, sin problemas, mientras Ji Hoo y Jan Di recogían sus maletas y se ponían sus zapatos.
"Odio esas máquinas." Suspiro Woo Bin, mirando sus amigos.
"¿A qué lado la salida?" Pregunto Yi Jeon, poniéndose sus zapatos y metiendo su celular y el lector en la maleta, tal vez si tenía suerte Woo Bin tendría algo interesante entre los libros.
"47C," Ji Hoo dijo, mirando el papel de abordaje y observando como Yi Jeon se levantaba para caminar. "Espera por nosotros."
"Quiero algo para comer."
"Espera por nosotros." Repitió, como un padre a un chico malcriado, haciendo que Yi Jeon respirara hondo. Ji Hoo se levantó, ya listo para caminar y volteo a Woo Bin. "Caminare hasta el pequeño café cerca de la terminal con Yi Jeon para comer algo, esperaremos por ustedes haya."
"Claro." Y con su maleta en mano caminaron por el ocupado pasillo, escuchando la llamada de salidas de vuelos y observando las personas caminar. O al menos Ji Hoo lo hacía. Yi Jeon caminaba mirando hacia adelante, pero perdido en pensamientos. Tal vez era la paciencia y la calma que emanaba Ji Hoo, o el detalle de que nunca había viajado con la mujer, pero el estar en un lugar como este parecía aliviar sus sentidos, su mente al no encontrar recuerdos con Ga Eul parecía apagarse y lentamente sus tensos hombros se relajaban, sus piernas parecían pesar menos y la calma (algo que no lo visitaba desde hacía ya mucho tiempo) se asentaba en su frente. Al sentarse en el pequeño café, la silla no era muy cómoda, pero su cuerpo le agradecia el descanso. Respiro hondo, cerro sus ojos y permitió que la calma lavara su cuerpo.
"¿Quieres una tostada o tal vez algo de avena?"
"Nunca pensé en buscar a Ga Eul en Nueva Caledonia."
"¿Perdón?"
"¿Como llegaría ella allá, sin que nadie más pudiera darse cuenta? Es imposible." Ji Hoo se sentó frente a su amigo y lo observo por un rato, pensó en decirle la verdad pero se mantuvo en silencio. "Nunca viaje con Ga Eul después, cuando estuvimos juntos, así que no tengo memoria de ella en un aeropuerto. Para mi suerte, parece que eso alivia mi corazón."
"Si es que algún día la encuentras," Dijo Ji Hoo, sonriéndole suavemente. "Viaja mucho con ella, llévala a todos los lugares que conoces, amala más, cuídala más, siempre llévala de la mano."
"Eso hare."
"Y cuando ella este en frente de ti abrázala; como si nunca lo hubieras echo, como si hubieras vuelto de Suecia ayer, abrázala." La forma tan firme en que Ji Hoo le hablo hizo que el alfarero lo mirara con ojos de curiosidad, pero antes de poder preguntar el doctor sonrió y cambió el tema. "¿Quieres algo de avena o tal vez tostadas, o algo más?"
"Bibimbap." Le dijo Yi Jeon, sonriéndole y también sonriendo Ji Hoo se levantó para comprar comida.
