Disclaimer's incluidos.

Este fanfic está disponible tanto en Fanfiction como en Fanfic .Es, prohibida su publicación en cualquier otro foro y/o páginas sin el permiso de la autora.


-Escape de la sumisión-

Capítulo 3.

"Cada gobierno tiene en gran parte la obligación de evitar la guerra, como capitán de un buque ha de evitar un naufragio."— Guy De Maupassant

.

.

.

Con cada segundo que pasa, los momentos se vuelven recuerdos, los cuales en su mayoría se olvidan con el tiempo, nuestros corazones tienen un momento menos de vida, cada día con sus experiencias los altos y bajos que encontramos en el camino. Pero curiosamente los malos instantes son los que más se conservan en nuestra memoria ¿por qué serán?...en realidad aprenderemos de ellos, para así no cometer el mismo error dos veces ó a lo mejor, es para recordar que también somos humanos y nuestra existencia tiene dolor y felicidad.

—No sé de que hablas—respondió frunciendo levemente el ceño.

—No te creo Haruno.

Se acerco a ella, y así quedaron frente a frente, al sentarse en una silla que había acercado desde el otro lado de la pequeña mesa, y poder analizarla mejor.

—Vaya, después de tanto años y no has cambiado nada dime ¿has tenido algún amante como yo después de tanto? Ó ¿debo reconsiderar que Deidara te haga el favor? y así volver más tarde mientras terminan—. Señaló al rubio detrás de él.

¡Vete a la mierda! Pensó mirándolo con odio, no iba a contestar sus provocaciones. Se levantó, para rodearla al no recibir respuesta alguna—ó quieres que yo tome el lugar de Deidara— susurró en su oído, para así tomarla del rostro, para quedar ónix versus jade, sus miradas frías y calculadoras, llenas de reto, aunque una pizca de diversión en los del azabache.

—Púdrete Sasuke—respondió sin dejar de mirarlo y así escupirle, dando en la mejilla derecha.

— ¡oh! Señor—exclamó el tal Deidara, acercándose peligrosamente a la peli rosa, para abofetearla. Sabía que aquellos sujetos se habían quedado ahí escuchando todo "imbéciles" pensó, sabía que querían verme humillada por su mayor, suplicando piedad para que no terminaran con mi vida y esa era una manera de vengarse, además del claro golpe que iba a recibir— ¡eres una perra…

— ¡Largos todos!—ordenó a los guardias, para centrarse en ella, al escuchar como la puerta se cerraba nuevamente, dejándolos solos en aquel cuarto—Después de tanto y aún no aprendes modales ¿verdad?—dijo con rencor en sus palabras ¿modales? se rió ante su cinismo.

—Pero no he venido a hablar de eso, si no a informarte de tu última oportunidad Haruno.

—Me rehusó—giró su rostro, tratando de ver más allá de aquella ventanilla…el cielo azul, junto al intenso sol de esos momentos. Poder ser libre como los pájaros que danzaban frente a ellas, cantando emocionados, como si estuvieran alistándose para celebrar algo.

—No es una opción—la tomo del rostro con brusquedad—. Además no te beneficia si no lo aceptas sabes. ó quieres que tu querido Naruto sufra las consecuencias—dijo con odio, mientras sacaba una foto de su bolsillo, en donde aparecía un rubio y una peli rosa sonrientes.

Lo miró con rabia, quería matarlo, destrozarlo ¿cómo se atrevía? Era un asunto entres ellos ¿qué tenía que ver Naruto en todo esto? No comprendía sus malditas intenciones.

—Saben que es un crimen de guerra lo que hace, ¿qué les pasa? ¿Qué te sucede a ti Sasuke? ¡Quieren morir todos! Ser condenados a muerte por lo que forjan—lo observo dolida. Tanto había cambiado, podría ser un perro, bastardo, mal nacido; pero estaba llegando demasiado lejos—…él, Naruto es tú amigo, tu mejor amigo ¿cómo puedes?

—No soy amigo de traidores—. La miro con odio.

"traidores" aquella palabra retumbaba una y otra vez en mi cabeza, era imposible, él amaba demasiado a su país, se había convertido en un soldado por ello, para defenderlo y resguarda su patria, ser un renegado no entraba en su moral, desde el punto de vista que lo viera, era algo ilógico.

—Basta de charlas y decide rápido Haruno, ¿vas a morir y acabaras con la vida de Naruto gracias al virus? Ó ¿harás que ambos se salven? Tú decides.

—Vamos a morir de todos modos Sasuke, su gobierno...es inhumano, injusto, pronto habrá una guerra civil, lo sabes tan bien como yo. Están siendo un opresor, una dictadura oscura y corrupta, deberían evitar eso—. Suspiró— están destruyendo vidas, familias ¿qué les pasa? no derrocaron al ex-presidente por eso ¿qué están haciendo ahora? ¿Dónde están sus fines? los que nos enseñaron, los que me enseñaste ¿dónde está ese Sasuke? ¿Dónde están esos militares que luchaban por su país? que buscaban la paz, una vida diferente y frenar toda esa historia llena de sangre inocente.

"Habla demasiado" pensó el azabache mientras giraba sobre sí, para salir del lugar, no sin antes decir—. Al parecer has tomado una decisión, prepárate para ser ejecutada mañana a la hora del amanecer, junto a tu ex compañero.

Empezó a caminar hacia la puerta, después de todo no tenía nada que hacer ahí, su historia había muerto años atrás, era estúpido haber pensado que tal vez, en lo posible sería retomada de alguna u otra forma.

—Que tengas una buena noche Haruno, después de todo será la última—La miró por última vez, sus cortos cabellos rosa tapando su rostro, el cual estaba azotado por el cansancio y la mala alimentación al igual que su cuerpo pero ¿qué más podría hacer? Era una prisionera, una asquerosa rebelde que había traicionado a su patria.

El sonido de la puerta cerrándose invadió todo el lugar, era el fin, ahora nada ni nadie podría salvarlos…había elegido la muerte antes que todo, era demasiada injusta ó egoísta ¿debía sacrificarse por Naruto ó ir contra sus principios? Tal vez, en otra vida podrían vivir más tranquilos, sin tantas preocupaciones, lo único certero en esos momentos, era que esta época no era la indicada para cumplir sus deseos.

.

.

.

Continuará.


.

Y aquí el tercer capítulo, se suponía que lo debía subir ayer pero estaba atendiendo un asunto importante. Espero que haya resultado de su agrado, responderé a toda crítica o inquietud que tenga.

Gracias por sus favoritos, alertas y comentarios.

Gracias por leer.