Lily bajó del coche. Se acercó al campo despacio y se quedó mirando desde fuera. Allí estaba él. A punto de terminar de entrenar. Estaban todos reunidos alrededor del entrenador. Entró dentro del campo y se quedó esperando en un rincón. Los jugadores se dispersaron y se encaminaron hacia los vestuarios. James hablaba con Bob, uno de los bateadores. Estaba a punto de entrar en el vestuario cuando la vio. Se quedó quieto y vio que lo estaba mirando. Hizo un gesto a su compañero para indicarle que fuera tirando, que él ya venía y se dirigió hacia la pelirroja. Le aguantó la mirada todo el rato y se quedó a pocos metros de ella, en silencio, esperando que hablara. Lily hizo un pequeño suspiro y sacó fuerzas de dentro, aunque estaba como un flan por dentro, de lo nerviosa que estaba. Había ido a buscarle a entreno y en aquel momento no sabía si había hecho bien. Tragó saliva.

- James.

El chico siguió mirándola, no le dijo nada pero sus ojos le decían que la estaba escuchando.

- Me gustaría hablar contigo.


3.Primeros planes

James asintió seriamente y se sentó en la gradería. Lily lo siguió e hizo lo mismo, a su lado.

- Dime – dijo el chico seriamente.

- Bien… Primero quería disculparme por lo del otro día. No estuve muy agradable. Y segundo… bueno… si todavía quieres puedo ayudarte con lo del orfanato.

James arqueó las cejas ante el cambio que había hecho la pelirroja.

- Sí, sí que quiero.

James hizo un silencio mientras la miraba y continuó:

- No te preocupes por lo del otro día, todos podemos tener un mal día y sigo pensando que eres la persona más adecuada para ello. Pero antes de que aceptes definitivamente quiero contarte todo el plan puesto que va a suponer mucho trabajo y tendremos que trabajar en equipo, cosa que no sé si te va a hacer mucha gracia.

- Porqué lo dices?

- No sé… No parece que te caiga demasiado bien, y si nos llevamos mal va a ser difícil trabajar juntos.

- Yo no tengo ningún problema contigo. Si quieres que te ayude, te ayudo, y sino me lo dices y ya está.

- Bien… Pues podríamos quedar esta tarde en mi despacho y lo terminamos de hablar con calma, y de paso podríamos intentar sacarnos de encima este mal rollo y esta tensión. Te parece?

- Sí. A qué hora te va bien que venga?

- Hacia las siete o así.

- Tan tarde?

- Bueno, puede que termine a las seis y media… pero tengo una reunión y en principio está planeado que termine a las siete.

- Vale, vale, ningún problema. Allí estaré. Hasta luego.

- Adiós.

Lily subió al coche mientras él la seguía con la mirada y se fue hacia la universidad. Había hecho el paso más importante que era el de rectificar su postura. A ver qué tal iba por la tarde.

James estaba bastante sorprendido y sin saber exactamente porqué, estaba más animado de lo que lo había estado en el entreno y que en los últimos días.

En Howgarts no consideraba a Lily amiga suya, ni siquiera se fijaba demasiado en ella, pero después, al salir, le había quedado un agradable recuerdo de ella. Recordaba con gracia los diferentes encuentros y discusiones que habían tenido, la manera como ella se enfadaba y cómo lo defendía sin que él lo supiera… Además, estaba guapísima… y no le hacia falta recordar que siempre había sido una de las chicas más inteligentes. No era especialmente popular pero todo el mundo la conocía puesto que había sido perfecta. Pensó que si ella quería podrían tener una buena relación.

Eran las siete menos cuarto cuando Lily llegó a la oficina de James. Sam, su secretaria, le abrió la puerta y le dijo que esperara puesto que James seguía en la reunión. Había un problema con el equipo cadete puesto que algunos niños se preocupaban más de molestar a sus compañeros que a entrenar y esforzarse. Esto había provocado que muchos quisieran dejar el equipo haciendo peligrar la continuidad del equipo. Las medidas que habían tomado los entrenadores no eran suficientes y se habían visto con la obligación de hablar con James sobre el tema. Él era quién debía encargarse de estos problemas cuando se hacían tan grandes. A las siete y diez salieron el entrenador y el segundo entrenador con James y éste los despidió con una sonrisa, parecía que habían encontrado una solución. El chico vio a Lily y se acercó a ella.

- Hola. Llevas mucho esperando?

- No que va, no te preocupes.

Entraron en el despacho y James le contó todo lo que había pensado para reformar y legalizar el internado. A la pelirroja le pareció buena idea y aceptó definitivamente a ayudarle, él quería que ella no fuera solamente una ayudante, ambos serían codirectores de la obra. Quedaron para visitar el orfanato al día siguiente y si se entendían con la directora del centro empezarían inmediatamente el proyecto.

….

Carol llegó a casa y se sentó al lado de Lily que estaba leyendo un libro muggle. Al instante se levantó y se fue hacia la cocina. Cogió un trozo de chocolate y se volvió a sentar al lado de la pelirroja. No habían pasado ni tres minutos cuando volvió a la cocina a por otro trozo. Entonces empezó a pasear por el comedor, de la ventana hacia Lily. Ésta dejó de leer ante el nerviosismo de su amiga y la miró.

- Hay algo que quieras contarme Carol?

La chica suspiró y se sentó otra vez al lado de su compañera.

- Estoy preocupada - dijo la chica.

- Por? – preguntó Lily.

- No sé…

- No sabes?

- Bueno si sé, pero es que…

- Es que…?

- Que me da un poco de vergüenza decírtelo.

- Desde cuando te da vergüenza contarme las cosas? A lo mejor puedo ayudarte…, vamos dímelo – dijo la pelirroja cariñosamente.

- Pues… creo que me gusta Sirius.

- …

- Bueno, no lo sé seguro. Cuando estoy con él no siento exactamente lo mismo que siento con otros chicos… es más… - la chica sonrió un poco sonrojada - y hoy…, por un momento, he creído que nos íbamos a besar.

- Has creído?

- Sí, no sé… Es que ha sido muy raro. Sirius ha entrado en el estanque del Rimol Park porque se le había caído el casco…

- Se le ha caído el casco? Cómo?

- Bueno… Estábamos haciendo un poco el tonto… Da igual, la cuestión es que después no podía subir porqué el suelo resbalaba y yo he tenido que ayudarle. Y ya puedes imaginarte lo que ha pasado. En vez de ayudarlo a subir, como no tenía suficiente fuerza, he sido yo quien ha acabado dentro con él. Y nos hemos quedado muy, muy cerca el uno del otro y…

- Y?

- Nada, nos hemos separado.

- Entonces?

- Pues que ha sido muy raro porque nos hemos quedado un buen rato los dos callados y mirándonos a los ojos a poquísimos centímetros. Pero entonces es como si nos hubiéramos dado cuenta y nos hemos separado. Me ha dado la sensación que a él le pasaba lo mismo que a mí.

- Y tú lo habrías besado?

- Aquí está el problema. Sí que lo habría besado, cuando estaba allí con él, tan cerca… Me he sentido tan bien….

- Entonces porqué no lo has besado?

- No sé, no sé… ay… si es que estoy… no sé… pero es tan mono y simpático y divertido…

- Jajajajaja – Lily la había interrumpido con una sonora carcajada.

- Se puede saber lo que es tan gracioso?

- Estas enamorada – canturreó la pelirroja divertida – estás coladita, coladita por él.

Carol no lo negó, simplemente no dijo nada y se quedó mirando a su amiga con cara de preocupación.

- Carol, por favor… No hagas esta cara… No hay ningún problema si te gusta Sirius. Es más, me parecería genial que salierais juntos.

- Pero qué dices, qué dices! No puedo estar enamorada de Sirius Black. Es Sirius, Sirius! Recuerdas!

- Claro que sí. Estoy segura que a él le pasa lo mismo que a ti. Creo que deberíais intentarlo.

Carol suspiró. Si tuviera la certeza de que él sentía lo mismo… Pero era Sirius Black, el mayor ligón de todos los tiempos y si se liaban… No, ella no quería sólo un lío. Aunque no le gustase y eso le preocupase, tenía que admitirlo. Se estaba enamorando de él.

.…

Tanto Lily como James llegaron puntuales. Entraron en el orfanato y estuvieron más de tres horas con la directora. Ésta, que se llamaba Melanie, los recibió emocionada. Se había dado cuenta que su sueño desde niña se podía realizar. Tener su propio orfanato. Un orfanato en toda regla y con gran capacidad para albergar a los niños huérfanos. James ya sabía exactamente todo lo que quería y debía hacer. Sólo faltaba la aceptación de Melanie y ponerse a trabajar. Haría falta contratar un arquitecto puesto que el orfanato estaba en muy mal estado. Se respetaría la estructura ya que era una casa muy grande, pero harían más habitaciones. El jardín también se tendría que arreglar, al igual que todo el inmobiliario. Se tenían que pedir los permisos a la Cancillería y debían controlar y hacer los papeles de todos los niños del centro. Asimismo se tenían que contratar profesores y personal. James pondría el capital junto con otras asociaciones que los subvencionarían, y muy probablemente la Cancillería también ayudaría. James ya había hablado con el ministro y le había dicho que el papeleo sería largo pero puesto que mantendrían la misma estructura en el edificio, podían empezar las obras cuando quisieran. Melanie sería, por supuesto, la directora del centro, aunque todas las decisiones, menos las de personal, las debería hablar con James y Lily.

Los dos chicos salieron contentos de la residencia ya que Melanie había depositado toda su confianza en ellos y les dejaba hacer todo sin poner ninguna pega. Se fueron hacia los despachos del equipo de James. Éste ya había hablado con los directivos de su nuevo proyecto, y había acordado con ellos que Lily tendría un despacho al lado del suyo. Él tenía mucho trabajo y la mayoría de papeles y negociaciones las tendría que hacer Lily, pero iba bien que estuviera trabajando a su lado para consultar cualquier cosa. A los directivos les había gustado mucho el proyecto puesto que ayudaba a dar una imagen de solidaridad al equipo. Es más, habían decidido ayudar a su jugador aportando capital. Tener una buena imagen hacia la sociedad era esencial.

- He pedido un despacho para ti – le dijo James a Lily cuando estaban a punto de llegar.

- Carai! Voy a tener mi propio despacho… Supongo que estará cerca del tuyo no?

- Claro, no te preocupes. Mi trabajo allí es básicamente de despacho, casi nunca debo bajar a los campos. Me encargo más de la parte administrativa y de hacer las pruebas de selección a los chicos. Los ojeadores hacen convocatorias con los niños que creen que pueden encajar y yo me encargo de hacer la última selección.

- Está bien…

- Sí. Así que ya sabes, aunque no siempre estemos trabajando juntos en el proyecto puedes entrar en cualquier momento y para lo que sea.

- Gracias señor – contestó Lily divertida – muy servicial de su parte…

Ambos chicos empezaron a trabajar aquel mismo día.

- Creo que por hoy es suficiente no? – dijo James mientras le traía unos últimos papeles a la pelirroja y se sentaba en una silla.

- La verdad es que estoy agotada, ya seguiremos mañana.

- Te vienes a cenar? He quedado con Sirius y he pensado que también podríais venir tú y Carol, y de paso les hacemos nuestra propuesta.

- Entonces te parece bien que Carol se encargue de la arquitectura?

- Sí, sí. Y Sirius seguro que también querrá ayudar.

- Genial. Pues ahora llamo a Carol.

La noche fue genial para los cuatro chicos. Habían conectado todos muy bien, y tanto Lily como James vieron que Sirius y Carol se llevaban muy pero que muy bien y que lo suyo era verdadera química, aunque ninguno de los dos no comentó nada. Sus dos amigos no habían parado de hacerse bromas y miraditas en toda la noche. A Lily no le sorprendió nada, pero a James sí, puesto que hasta la cena no se había dado cuenta de la complicidad de los dos chicos. Estaba claro que debería hablar con Sirius del tema.

Carol se encargaría de diseñar los planos y Sirius la ayudaría a buscar y contratar el personal de la obra y a pedir todos los permisos de construcción pertinentes. Lily y James tenían que encargarse de hacer todos los papeles de los niños que hasta ahora vivían allí, pedir los permisos y cerrar los tratos con las asociaciones y la Cancillería, promocionarse para que la sociedad supiera del nuevo orfanato y contactar con hospitales y pediatras. Había más trabajo de lo que parecía, pero los cuatro estaban muy entusiasmados.

….

Las semanas siguientes pasaron volando. Ninguno de los cuatro no tuvo demasiado tiempo para él mismo puesto que casi no daban abasto entre los estudios, el trabajo y los diferentes compromisos. Formaban un grupo de trabajo genial ya que se habían entendido a las mil maravillas y se ayudaban con todo lo que podían.

Carol había terminado los planos y habían empezado las obras. Melanie estaba encantada al ver la entrega y ganas que ponían los jóvenes. Ninguno de ellos hubiera pensado que todo marcharía tan bien.

Sirius y Carol casi no se despegaban y James y Lily también pasaban cada vez más ratos juntos. James invitaba a Lily a todos los partidos y ésta se había vuelto una incondicional del equipo. Estaba muy contenta porque el proyecto iba bien y porque podía pasar ratos fantásticos con James. Intentaba no comerse la cabeza y simplemente pasarlo bien cuando estaban juntos.

- James tenemos un pequeño problema – dijo Lily abriendo la puerta de su despacho sin llamar a la puerta – ups! Lo siento…

Lily cerró la puerta. James estaba reunido con una chica muy mona. Era la primera vez que lo veía con una chica desde que habían empezado a trabajar y no le gustó. Se sentía incómoda. Si sólo por verlo con una chica que estaba sentada delante suyo ya se ponía así…

- Lily, puedes pasar – dijo James sacando la cabeza del despacho.

- No da igual, ya me espero – contestó la pelirroja.

- De verdad, casi he terminado.

Lily entró y se sentó en una silla a esperar mientras miraba a los dos chicos. James volvió detrás de su escritorio y le habló a la chica.

- Crees que tendrás suficiente información?

- Sí, y tanto. Muchas gracias – respondió la chica.

- Mira, creo que tengo un trozo del capítulo de la invención de la snitch del libro de Kennilworthy Whisp – dijo James sacando unas hojas de papel.

La chica los cogió y leyó:

"Des de principios del siglo XII, la caza de la mariposa dorada había sido una práctica muy común entre magos. Hoy en día, es una especie protegida, pero en aquella época era muy común en el norte de Europa; esto sí, los muggles no la podían detectar fácilmente puesto que a parte de ser muy rápida, tenía una especial habilidad para esconderse.

Si a la escasa dimensión de la mariposa le añadimos su increíble habilidad para volar y su talento para evitar los depredadores, nos daremos cuenta que capturarla no era una tarea fácil; por esto, los magos que lo lograban tenían un gran prestigio. En el Museo de Quidditch se conserva un tapiz que muestra cómo un grupo de magos se prepara para capturar una. En la primera parte, encontramos algunos cazadores que van con redes, otros van con varitas y otros la intentan capturar con las manos. El tapiz revela que muchas veces la mariposa moría esclafada por el cazador. A la segunda parte del tapiz, encontramos un mago que la ha capturado mientras lo obsequian con una bolsa llena de oro. [… (Extracto sacado del libro Quidditch Through the Ages publicado por Bloomsbury Publishing Plc y escrito por la grandiosaRowling.)

La chica terminó de leer.

- Qué interesante! Sin duda alguna voy a comprarme el libro – dijo mientras dejaba los papeles encima del escritorio de James.

- Puedes quedártelos – le dijo sonriendo.

- Bien, pues muchísimas gracias, de verdad.

- Ya me enviaras una copia del trabajo cuando esté terminado – le dijo James mientras se levantaba y acompañaba a la chica hacia la puerta para despedirla.

- Esto está hecho. Adiós, y gracias de nuevo.

Una vez se había ido, James se dirigió hacia Lily.

- Así que tenemos un problema? Ya decía yo que todo estaba yendo demasiado bien…

- Había venido para preguntarte sobre un trabajo? – le preguntó la pelirroja sin hacer caso a lo que él había dicho.

- Sí, es la hija de Duncan, aquél que iba a nuestro curso, recuerdas? Contactó con Sam para pedirle si yo podía ayudar a su hija que estaba haciendo un trabajo sobre Quidditch. Al principio le dije que no podía porque tenía demasiado trabajo pero insistió tanto…

- Claro… - dijo Lily sonriendo para sus adentros. Aquella chica debía tener como máximo quince años y ella….En fin… Mira que pensar que podía ser un ligue… Ahora le parecía una situación divertida.

….

James había quedado con Sirius en un bar cerca del estadio de Quidditch y mientras se dirigía hacia allí, pensaba en lo perfecto que estaba marchando todo. Había acertado con Lily, era una trabajadora increíblemente aplicada y además muy agradable. No se había imaginado que se lo pasaría tan bien con el proyecto y sin embargo… le hubiera gustado dedicarle todo el tiempo. Cuando llegó, su amigo ya lo esperaba.

- Qué tal? – lo saludó levantando el brazo.

- Muy bien, muy bien… y tú?

- Mejor que nunca – contestó el chico despreocupado.

- Y a qué se debe esta felicidad? No tendrá nada que ver con ningún tema de faldas no? – dijo James pícaramente mientras Sirius ponía cara de no saber porqué le decía esto – No crees que me deberías contar algo sobre cierta chica llamada Carol?

- Qué pasa con Carol? – se hizo el desentendido.

- Eso quiero que me cuentes…

- James no ha pasado nada. Aunque te cueste creerlo te lo digo de verdad. Quedamos muchísimas veces y lo pasamos genial, nunca había estado tan bien con ninguna chica. Normalmente cuando estoy con una sólo pienso en una cosa pero con ella…

- No querrías nada con ella?

- Bueno… sí, pero no sólo esto. Quiero decir… Si fuera otra chica ya haría tiempo que me hubiera lanzado, pero con ella estoy muy bien y no sé… no quiero estropearlo. Si nos enrolláramos después nos dejaríamos de ver, o nos seguiríamos viendo pero no sería lo mismo.

- Es que no hace falta que te enrolles y ya está. Podríais salir…

Sirius lo miró como si no supiera lo que es estar con alguien. Hacía tanto tiempo que había decido que no querría nada serio con ninguna chica, que no se acordaba que existiera esta posibilidad. Debería pensar en ello? Podría funcionar? La verdad es que Carol era increíble…

Los días fueron pasando y el proyecto no cesaba. Lily y James ya habían hecho bastantes reuniones con el ministro y las obras iban viento en popa a toda vela.

Carol y Sirius empezaban a plantearse de verdad el hecho de salir juntos puesto que los últimos días habían estado pensando, cada uno por su lado, que seguramente no perderían nada por intentarlo y que a lo mejor valía la pena arriesgarse.

Era lunes por la tarde cuando James entró en el despacho de Lily:

- Me tengo que ir – dijo seriamente plantado delante del escritorio de la chica.

- Bueno, no te preocupes, ya lo termino yo, no queda casi nada – le contestó la chica.

- No, no. Tengo que irme de Inglaterra y creo que será por bastante tiempo. Me voy con el equipo y no creo que tenga mucho tiempo para pensar en el proyecto.


Tercer capítulo!!!! Espero que os haya gustado y que me dejéis algún review! Va… porfi….

Muchas gracias a Chika Black, d41g0, monse evans, Trixi.black, roo y a Lucía por sus reviews del chap 2!!! Espero que este también os guste y sino decidmelo!!!!

El cuarto chap seguramente se llamará Sentimientos.

Espero que os guste el fic y así empezaré otro!

Besos llenos de salud y felicidad a tods!!!