Título: Mal Karma, Buen Karma
Género: Crack/General.
Fandom: Naruto.
Pairing: SasuNaruSasu. Lulz.
Words: 1768.
Rated: K por gay Sasuke gay y su puberta y obsena boca.
Tipo: Series. (3/???).
Warning: Spoilers, reincarnation!issues, lol, normalDorkyOOC!Sasuke, dorkyGLASSES!Naruto y High School AUness.

El texto cursivo entre comillas es un fragmento de la novela 'Orgullo y Prejuico' la cual NO me pertenece, lolz. La canción que 'cantan' Sasuke y Sakura es 'Close to you' de The Carpenters. Este capítulo NO está beteado porque no estoy en mi ciudad y no sé si pueda acceder a este PC de nuevo, así que le pediré a mi beta que me lo beteara una vez que yo este de vuelta en mi ciudad y bla bla bla. Si está incoherente no me culpen: LO ESCRIBI EN UN BUS!!!11 (un viaje perro de diez horas; les juro que nunca más, carajo).

LOS EXTRAS YA VIENEN, lo juuuuuro 8D


III

"La señora Bennet tocó la campanilla y se convocó a la señorita Elizabeth a la biblioteca.

-Ven aquí, hija mía-exclamó su padre al verla aparecer- Te he mandado llamar por un asunto importante. Tengo entendido que el Señor Collins te ha hecho una proposición matrimonial ¿Es eso cierto?

Elizabeth respondió afirmativamente.

-Muy bien y tú ¿has rechazado ese ofrecimiento?

-Así es, señor.

-Muy bien, ahora llegamos a lo más importante. Tu madre insiste en que aceptes ¿No es así, señora Bennet?

-Así es, o de lo contrario…"

Sasuke cerró el libro de forma abrupta al sentir que la puerta de su cuarto se abría de golpe. Alcanzó a ocultarlo bajo la almohada antes de recibir a una eufórica y agitada Sakura.

- Aquí estás – jadeó ella. Sasuke alzó las cejas en afán de sorpresa. Sakura lo miró como si fuera el animal de zoológico más rarito del universo.

- ¿Qué? – preguntó. Algo le decía que su visita no le iba a traer nada bueno.

- ¡No puedo creer que te guste Naruto! chilló Sakura, a punto de colapsar por la emoción ¡Eso es tan lindo!

- Cállate, Sakura respondió. Genial, ahora todo mundo y su abuela lo sabia ¿Cómo te enteraste?

- Sai mencionó algo respondió alegre y tú sabes que es facilísimo hacerlo cantar.

Sasuke tembló y por un momento, sólo por un momento, sintió lástima por Sai. Mira que tener una novia tan malévola y manipuladora.

- Vale, vale – suspiró – así que Sai te lo cantó todo. 'Alguien ha visto demasiadas películas de mafiosos'.

- Sí, sí – asintió ella, con ojos increíblemente brillositos – ¿Y vas en serio?

Sakura se acomodó en la silla de la computadora, quedando justo frente a él, penetrándolo con su mirada de consejera-gurú-lo que sea. Sasuke arqueó una ceja.

- Digo ¿sientes los síntomas? – prácticamente brillaba de felicidad. Quizás estaba consumiendo alguna droga.

'Nah, todo lo que tenga estrógeno, y un par de senos, es así.'

- ¿Síntomas? – Sasuke trató de hacer memoria. No tenía idea de que había caído víctima de alguna enfermedad.

- ¿No sientes como, unas cosquillitas graciosas cuando lo ves? – sugirió, insistente.

- No. Es más como mariposas mutantes y hambrientas tratando de escapar por mi esófago, pero, erh, sí – contestó. No estaba seguro si estaba describiéndolo bien. Al menos eso le indica la miradita de 'DUH' que estaba lanzándole Sakura. Como odiaba esa mirada. Le hacía sentirse casi tan estúpido como una niña de valle.

Distraído como estaba, no notó a Sakura apuntando el bulto bajo su almohada.

- ¡N-No toques eso! – le advirtió. Sakura lo golpeó la cabeza y rápidamente extrajo el libro, dejando la almohada hecha un lío en el proceso.

Sakura, boquiabierta, le lanzó una mirada incrédula.

- ¿'Orgullo y Prejuicio'? – exclamó - ¡Sasuke!

'Rápido, inventa algo rápido, inútil.'

Se quedó callado.

'Tu mariconez no conoce límites, Sasuke'. Su conciencia nunca fue mucho apoyo moral, de todos modos.

- ¡Pero que cosa más adorable eres! – chilló Sakura – ¿Estás intentando conectar con tu lado femenino, campeón?

Sakura le guiñó un ojo.

Sasuke suprimió un MASCULINO chillido de espanto.

- ¡Por supuesto que no, bruta! – tosió un poco y recobró su postura seria – Todo hombre de verdad tiene su lado sensible.

'Grrr, pero que macho estás hecho'. Sasuke ignoró la voz en su cabeza, una vez más, resistiendo apenas las ganas de jalarse el cabello y, masculinamente, chillarle un par de groserías.

- Mira, no tienes que buscar ayuda en los libros – lo regañó su amiga, con tono maternal – a veces pienso que tú y Sai son más similares de lo que ustedes creen.

- Carajo, NO – respondió, completamente espantado. Ya tenía suficiente con tener que aguantar los chistes sobre penes.

Sakura ignoró su respuesta y suspiró contenta. Por su cara, parecía estar en la nube nueve. (O muy drogada).

- ¡Sasuke está enamorado! – suspiró, atrapándolo en un abrazo de oso panda asesino. Le aplastó la cabeza contra sus pechos.

Y luego, para horror de Sasuke, comenzó a cantar.

- ¿Por qué aparecen estrellas, cada vez que te veo? – canturreó¡Y una de The Carpenters, para peor! Como si no hubiera tenido suficiente con ABBA y su padre. Sasuke luchó contra la súbita e imperiosa necesidad de estampar la cara contra el escritorio de la computadora. Últimamente todos cantaban.

- Como yo, quieren estar cerca de ti…– siguió ella. Quizás su vida se había vuelto un musical y él no se había dado cuenta. Sí, eso debía ser, no hallaba otra explicación. Iba a seguir el juego, por si las dudas, pero si había una cosa que no iba a hacer, por ningún motivo, era bailar. Todo menos eso, era demasiado masculino para andar dando vueltas en malla o algo así. Para eso estaba Rock Lee, el hijo del maestro de educación física: ese niño tenía un amor natural por el Spandex.

- ¿Por qué aparecen pájaros, de repente, cuando te veo pasar…? – respondió, dudoso. Sakura aplaudió enorgullecida.

- Esa es tu señal, Sasuke – adoptó el mismo tono de viejo sabio que usaba Kakashi para aconsejarlo – sólo debes esperar.

Decidió escucharla y hacerle caso. Después de todo, desde aquel fatídico día en el jardín de infantes, cuando ella le lanzó un camión de bomberos por la cabeza, siempre habían sido buenos amigos. Sakura era de confianza. Violenta, temperamental, brillosita y extraña, pero de confianza.

Así que, con Sakura a su lado, caminó confiado por los pasillos de la escuela buscando al objetivo de su épica y masculina misión. Y entonces la vio:

La señal, allí estaba. Casi podía escuchar las trompetas de la victoria.

- ¡Váyanse de aquí, pájaros de mierda! – gritaba Naruto, mientras intentaba deshacerse de los ofensores en cuestión. Sasuke suprimió un masculino chillido de emoción¡Era su oportunidad perfecta para ser el galante caballero de armadura dorada!

'Deberías dejar de ver tanta televisión, sobretodo ese dibujo animado de los caballeros esos. Hace que dude de tu virilidad.'

'Shush, Sush', respondió Sasuke.

Miró a Sakura, en búsqueda de su sabia aprobación femenina. Ella asintió en silencio, con los ojos totalmente serios. Con cautela y galantería, se aproximó a la escena del crimen.

- ¡Deja, yo te ayudo! – gritó. Agitó su morral para ahuyentar a los pajarracos y no pudo evitar pensar en lo ridículo que debía verse en aquel momento. Dejo el pensamiento de lado un rato, dispuesto a hacer lo necesario para avanzar en su misión. Un Uchiha es capaz de todo con tal de alcanzar su objetivo. 'Hincha el pecho, Sasuke'.

Estaba dispuesto a, incluso, dejar su falsa imagen de persona cuerda y normal, por un rato. 'Estúpidas reencarnaciones', pensó.

- ¡Uchiha, cuidado! – oyó a Naruto gritar. Se volteó, totalmente desprevenido, para atender a su llamado. Un cuervo del mal le picoteó el ojo izquierdo. Las estrellitas y los elefantes rosados empezaron a bailar alegremente a su alrededor.

Por un momento todo fue colorinche.

- Y así fue como acabamos aquí – le dijo Naruto a la enfermera, sin soltar la bolsa de hielo que tenía puesta sobre la nariz. Sasuke lo miró con su único ojo (un ojo muy infeliz) bueno y visible, y gruñó. Shizune, la enfermera, soltó una carcajada alegre.

- Quien diría que serían tan fácilmente derrotados por una banda de pajarracos, chiquillos – dijo, en son de mofa.

Sasuke gruñó aún más y con más ganas. Naruto soltó una risita y le dio una palmadita amistosa en la mejilla.

Todo se volvió rosa.

- Erh, señorita Shizune, Sasuke no parece estar bien – dijo Naruto, con tono preocupado – Está rojo, rojo, rojo. Así como un tomate.

Shizune le echó un vistazo a Sasuke. Luego a Naruto. Luego a la mano.

- Bah, sobrevivirá – dijo, un tanto pícara – Ya pueden irse, niños.

Naruto agarró la mano de Sasuke y con la otra se despidió de Shizune. El pobre chico sintió que iba a morirse en cualquier momento: tuerto y con orgullo macho herido y todo. Una vez afuera, Naruto suspiró relajado.

- Uchiha, lamento que por mi culpa terminases como un pirata tuerto – se disculpó. Sasuke iba a contestarle que no era nada y que, al contrario, le servía para recordar viejos tiempos, sus días dorados como un glorioso pirata y demás sandeces. 'A ti ya se te zafó algo'.

¿Es qué su conciencia no se callaba nunca?

- No es nada, Namikaze – se encogió de hombros, como restándole importancia a la cosa – sobreviviré, de verdad.

- ¡Que bien, porque tenemos que hacer el proyecto de física! – exclamó Naruto, emocionado. Sasuke se auto-abofeteó mentalmente: lo había olvidado por completo.

- Te espero en mi casa, Sasuke – Naruto esbozó una gran y enorme sonrisa, de esas sonrisas cegadoras que te dejan hecho pudín en el suelo, y se marchó. El, infeliz, ojo bueno de Sasuke brilló de pura emoción.

¡Las mariposas asesinas mutantes estaban tratando de abrirse paso por su estómago!

Tan ocupado estaba combatiendo a aquellos entes malignos, que no se dio cuenta cuando Sakura llegó a su lado. Bueno, hasta que ella decidió punzarle el ojo parchado.

- Deja, Sakura. Trato de combatirlas – susurró Sasuke.

- ¿A quiénes? – preguntó Sakura, adorablemente confundida.

- Las mariposas asesinas – contestó. Su amiga sonrió con algo de lástima y le dio unas palmaditas en la cabeza. Le hizo sentir como un perrito.

- ¿Sabes, Sasuke? – ahí estaba de vuelta, la malvada voz sabia. Sakura apuntó su ojo parchado – En algunas culturas eso es una declaración de amor incondicional.

Sasuke sonrió de forma boba. ¡Estaba cada vez más cerca!

Viéndolo tan soso y feliz, Sakura no tuvo el corazón para decirle que sólo bromeaba y que había sacado eso de un manga.