Los personajes de esta historia no me pertenecen.
No obtengo beneficio alguno por escribir esto salvo mi propio entretenimiento.
AVISO: Este fanfic es YAOI, si este género no te interesa o te resulta desagradable no lo leas y punto, comprendo perfectamente esa postura. Unicron/Starscream.
Este capítulo está basado en el episodio 23. Rebelión.
Capítulo 3. Revelaciones
Demolisher era consciente de que los demás transformers pensaban que era estúpido. Era algo realmente irritante y muchas veces había tenido que romper unas cuantas piernas de atrevidos de que se lo habían dicho a la cara.
Muy a su pesar el decepticon sabía que era algo... lento. Pero por mucho que los demás dijeran lo contrario no era estúpido. Era lento, nada más. Y desde luego se daba cuenta de lo que pasaba a su alrededor, solo que lo procesaba mas despacio. El lema de su proceso de circuitos era "lento, pero seguro".
Estaban atravesando una de las peores etapas de derrotas de la historia Decepticon. Demolisher era uno de los guerreros más antiguos de la facción, llevaba millones de años al servicio de Megatrón, su general, su indiscutible líder.
El general estaba de un humor terrible, hacía mucho que lo estaba, y en especial después de cada batalla contra Optimus Prime, su acérrimo enemigo, y mucho más tras el intento de destruir al líder autobot con los mini-cons y la puerta de teleportación.
Y ahora regresaban de otra derrota, Sideways estaba en el suelo, habiéndose retirado antes de tiempo, aquejado de una avería en la pierna. Y por supuesto Cyclonus no estaba perdiendo el tiempo en burlarse.
No eran buenos tiempos para los decepticons.
¡BRAM!
- ¡Cyclonus! ¿Estás bien?
Demolisher se acercó sorprendido hacia Cyclonus, que acababa de caer al suelo en medio de una frase. Podía estar herido, enfermo quizá. El resistente transformer terrestre se apresuró a comprobar qué podía ocurrirle a su camarada... y toda preocupación desapareció al oír los ronquidos. Cyclonus tan solo había caído rendido de cansancio.
- ¿Qué pasa ahora?.- La impaciencia de Megatrón era palpable.
- Bueno, señor... - Demolisher rezó a Primus para que Megatrón no se enfureciera aún más.- Parece que se ha dormido, señor.
Se encogió ante la predecible ira de su general y maldijo a Cyclonus, de todos los momentos que podía elegir para desplomarse así...
- Grrrr... ¡Estoy rodeado de idiotas incompetentes!
El decepticon lanzamisiles guardó silencio, sabía bien que últimamente era mejor no replicar las agresiones verbales de Megatrón. Caminaban sobre hielo fino.
La puerta de teleportación se activó y apareció el miembro que faltaba de la tropa, Starscream.
- Vaya forma de levantarnos la moral.
Demolisher se temió que, si bien Starscream tenía cierta razón, ese no era un comentario afortunado.
- ¿Perdona, Starscream?.- Megatrón ni siquiera se volvió.- ¡En marcha!
- ¿Eh?.- La sorpresa de Demolisher y Starscream era pareja.- Uh.. si, señor.
Starscream, sorprendido, siguió al líder fuera de la sala. Demolisher se apresuró a dejar a Cyclonus sobre una mesa adyacente y, pese a no recibir órdenes de ello, fue tras Megatrón y Starscream. Tenía una mala sensación sobre aquello. Aquellos dos llevaban un tiempo con discusiones casi constantes, Megatrón no tenía paciencia alguna con el comandante del aire, era algo exagerado incluso para Megatrón, que nunca se había caracterizado por su buena voluntad y solía ser exigente con el otro decepticon.
Al acercarse podía oír las voces de Megatrón y Starscream, que acababan de entrar en una sala de carga y cerrado la puerta tras de sí. Lo cual era muy raro.
- Pero... ¿a dónde vamos, Megatrón?.
Esa era la voz de Starscream, que sonaba tan confundido y extrañado como se sentía Demolisher, que pegó los audios a la puerta.
- ¿Cuál es tu problema, soldado?
- ¿Qué quiere decir, señor?.- Demolisher aplaudió en silencio que Starscream se mostrase respetuoso.
- Estoy hablando de la última batalla. ¿Recuerdas lo que hiciste, Starscream?
- Uh... claro... contuve a Scavenger y Red Alert para apartar la presión de usted, señor. ¿Por qué?... ¿Hice algo mal?
Demolisher se preguntó qué estaba haciendo Megatrón, por una vez realmente no había motivo para interrogar al joven decepticon, que había hecho su trabajo.
- Estás acabado.- ¿Eso era una sentencia?
Sonó un fuerte golpe, el sonido del puñetazo pilló completamente desprevenido a Demolisher. Aquello... Demolisher era el primero en aplaudir un poco de disciplina física con las tropas, pero realmente se le escapaba el motivo por el que Megatrón debía disciplinar a Starscream.
- Dame un respiro.- La voz de Sideways le recordó la presencia de este tras él.- No me digas que va a destruir a su propio soldado, quiero decir, Megatrón no puede culparle por sus propios errores, ¿no?
Y así Sideways dio voz a lo que precisamente estaba pensando Demolisher. Megatrón solía usar cabeza de turco, pero nunca de manera tan expeditiva. Aquello era claramente excesivo.
Se oyeron mas ruidos fuertes. Un golpe, y otro, y otro. Starscream debía estar siendo vapuleado. Demolisher tenía la suficiente empatía como para encogerse con cada golpe, cada puño debía sentirse como una bomba.
- Pero... - La voz de Starscream prácticamente sonaba dolorida.- Yo... yo solo estaba siguiendo sus órdenes, señor... solo eso.
- E incluso en eso fallaste miserablemente, ¿no es así?
Demolisher frunció el ceño, aquello no tenía sentido.
- Solo mirar tu incompetencia me revuelve los sistemas.
Y más golpes. Demolisher tiró inútilmente de las puertas, tratando de forzarlas y abrirlas, pero estaban cerradas por dentro a cal y canto.
- ¡Genial!.- Se lamentó sarcástico dirigiéndose a Sideways.- Parece que nos han encerrado aquí fuera.
Volvieron a oírse golpes, con mas fuerza que antes. Su preocupación empezó a volverse casi angustia y golpeó con desesperación las puertas.
- ¡Megatrón, vamos, ábranos, por favor!
- ¿Por qué te abres paso a través, Demolisher?
Para estar cruzado de brazos, Sideways era bastante directo y brutal en sus sugerencias.
- ¿Hablas en serio?
- Si no te das prisa, Starscream será historia.
Un ruido como si un transformer hubiera sido lanzado al suelo de cuerpo entero sacudió a Demolisher. Sideways tenía razón. Demolisher sopesó las circunstancias, tenía que hacerlo, a riesgo de provocar la ira de Megatrón debía evitar que continuara. No era que sintiese un gran afecto por Starscream, la mayor parte del tiempo no podía soportar su arrogancia y detestaba su actitud, y había sido el primero en cuestionar el ascenso de un transformer tan joven en las filas de los decepticons.
Pero sabía ver el talento cuando estaba frente a él, Starscream era un decepticon leal y competente, un eficaz soldado y un buen comandante aéreo.
Y Demolisher era lento, pero no estúpido. En Cybertron había sido evidente para él, Starscream era el protegido de Megatrón, por mucho que el líder hubiese tratado de disimularlo.
Conocía a Megatrón, desde los inicios de la gran guerra entre autobots y decepticons. Había transformers que nacían para seguir y otros para dirigir, Demolisher y Megatrón eran un buen ejemplo de esto. Hacía siglos que servía al general, sabía ver mas allá de la apariencia y había estado muy claro que Megatrón había convertido en su pupilo nada más conocerle. En un principio, durante mucho tiempo, Megatrón había favorecido a Starscream en Cybertron... pero desde que estaban en este sistema solar la atención parecía haber dado un giro.
Starscream había pasado al punto de mira. Y no estaba bien. No sin motivo. A Megatrón le pasaba algo, la tensión de las derrotas, los enfrentamientos con Prime... y lo estaba pagando con Starscream, no podía dejar que lo hiciese.
Preparó los cañones lanzamisiles de sus hombros y se plantó ante las puertas, oyó otra vez un golpe y luego la potente voz de Megatrón dirigiéndose a su subordinado.
- Oh, ¿cuál es el problema ahora?. ¿Eres tan patético que ni te defiendes?. ¡Eres una desgracia para la raza decepticon y mereces ser destruido!
¡No!. Demolisher no lo dudó más, debía detener aquello. Megatrón no estaba pensando con claridad, esto era injustificado y excesivo.
La puerta y la pared circundante cayeron destrozadas por la explosión de sus misiles.
- ¡Megatrón, no puedo dejar que haga esto!.- Demolisher contempló la escena, Megatrón en pie y Starscream tirado boca abajo en el suelo y temió lo peor.- ¡Oh, no, Starscream!
A su espalda, Sideways no perdía detalle, si bien su rostro oculto no revelaba nada, dejó escapar una exclamación sorda de compasión.
Megatrón no parecía en absoluto preocupado por la brusca interrupción, apenas les dedicó un poco de atención en tanto se marchaba.
- Hecho, un castigo digno del crimen.- Fue cuanto dijo retirándose.
Demolisher no daba crédito, Starscream estaba tirado en el suelo con varias contusiones sobre su blindaje e incluso marcas en el casco y la cara, como si le hubieran agarrado por la cabeza. Se acercó, preocupado, aquella no era forma de tratar a un soldado leal.
- Oh, Starscream... ¿estás bien, Starscream?
Starscream gimió, obviamente dolorido, probablemente el blindaje había protegido su cuerpo del daño real, pero eso no impedía que golpes muy fuertes trastocaran los sistemas internos. El decepticon se levantó con dificultad y se apartó, pasando del lado, ¿qué hacía?, tenía que descansar o ir a la cámara de regeneración.
- ¿Adónde vas?
- Tengo asuntos de los que ocuparme.
Lo dicho, le detestaba cuando se ponía arrogante. Pero por una vez lo ignoraría, Starscream no estaba en su mejor momento, mas le valía seguirle.
Los dos transformers, o los tres, si se tenía en cuenta que Sideways les iba a la zaga, salieron al exterior de la base, sobre la superficie lunar.
- Ey, Starscream, espera.
- Tengo que hacer esto solo, Demolisher.
Starscream no dejó tiempo para réplicas, se transformó en caza y abandonó la zona a toda velocidad, dejándole atrás. Demolisher solo puso mirarle marchar en tanto Sideways se adelantaba.
- Menudo trabajo en equipo, aunque no es que fuéramos un equipo para empezar. Lo que no entiendo es por qué aun es leal a alguien tan inestable como Megatrón.
Demolisher le hubiera exigido explicaciones por el insulto al líder decepticon, pero el espía se transformó en moto y se marchó sin dar más explicaciones.
- Ya... buen argumento, Sideways.- Masculló. ¿Es que todo el mundo tenía que dejarle con la palabra en la boca?
Megatrón, sentado en su trono, no dejaba de darle vueltas a la cabeza. Estaba tratando de dormir, pero lo hacía a ratos, durmiendo y despertándose a cada rato, desvelándose sin remedio. No dejaba de pensar que había cometido un error.
Un gran error. Había perdido el control por completo. Hacía días que estaba tenso y... había estallado. No había pretendido atacar de esa manera a Starscream.
El joven decepticon estaba pidiendo a gritos una corrección después de su comentario pero... no había planeado ser tan duro con él... se le había escapado de las manos.
Cosa que, desde luego, no podía permitirse admitir ante nadie.
Incluso Demolisher había intervenido para detenerle y se le había enfrentado. ¡Y Demolisher jamás había osado contrariarle tan abiertamente!. Era una clara señal de lo mal que había actuado. Ahora, con la cabeza fría, se daba cuenta de lo erróneo de sus actos.
Solo Primus sabía en qué estaría pensando Starscream ahora... qué pensaría ahora de él.
La culpabilidad de aguijoneó, y era algo casi desconocido para él. No dejaba de repasar las expresiones de Starscream cuando le había golpeado, la confusión, el miedo.. y las cosas que le había dicho... demasiado crueles.
Siempre había sido exigente con Starscream, ¿cómo no serlo?, pero siempre con un objetivo. Ahora había cometido un terrible error al humillarle así. Tenía que calmarse. Meditar. Volver a ser el líder decepticon al que todos seguían sin rechistar, el transformer al que Starscream había servido con la más sincera admiración.
Orgullo. El orgullo era su fuerza. Tenía que recuperarse, no podía permitirse perder el respeto de sus tropas, ni el de Starscream. Debía recuperarle, demostrarle que seguía siendo su líder. Conocía a Starscream, era impulsivo, orgulloso, leal... y siempre había mostrado su devoción y respeto por él.
Tenía que recuperarle. Pero no podía admitir ante nadie que había cometido un error, eso sería interpretado como una muestra de debilidad. No lo permitiría.
En ese momento Sideways se presentó ante él con sus habituales maneras aduladoras. El espía le molestaba, había sido muy útil para conseguir el sable estelar, pero desde entonces no había sido de ayuda. Y le molestaba sobre manera el modo en que seguía a Starscream con aquellos ópticos rosados, mostraba demasiado interés por este, y no confiaba en sus intenciones.
Sideways le saludó con mas que correctas maneras y empezó a contarle como Starscream había manifestado quejas que sonaban sospechosamente a rebelión...
Sideways salió de su reunión con Megatrón no poco molesto, no había ido tan bien como esperaba. Antes había ido tras Starscream, que había estado notablemente perturbado y fuera de sí, gritando con angustia y rabia desbordadas. Había sido muy facil aproximarse al herido decepticon y simpatizar con su dolor y la irracionalidad de Megatrón, guiándole hacia la rebelión. Starscream no había quedado del todo convencido, pero Sideways sabía que la idea estaba en su procesador.
Inmediatamente después había regresado a la base decepticon y dado una versión sesgada de la conversación al necio Megatrón sobre las "intenciones usurpadoras" de Starscream.
"... no me preocupa que Starscream tome represalias..."
Megatrón se había mostrado sorprendentemente pensativo, lejos de la actitud descontrolada de hacía unas horas. Desconcertante. Tan solo había conseguido hacerle perder el control al sugerir que su poder sobre Starscream dependía del sable estelar. Ah, eso sí que le había molestado al necio montón de chatarra.
Eso era bueno. Megatrón tenía que haber mordido el anzuelo. Después de todo había mencionado que Starscream le forzaba a hacer un ejemplo de él. Debía empujarles al enfrentamiento, confiaba en que Starscream pudiera derrocar a Megatrón. Era un riesgo que debía correr para que continuara la guerra.
Quizá debía dar otro empujoncito a Starscream. Quizá una pequeña mentira...
Starscream meditaba. Sobre todo tipo de cosas. Su origen perdido. La soledad. La guerra. La pelea de hoy. Las peleas de ayer. Megatrón. Todo estaba descontrolado. En la sala de ordenadores contemplaba una colección de imágenes de archivo de Cybertron y de la guerra en uno de los archivos de estrategia. Imágenes de transformers destruidos, de fuego, lucha, las ruinas de Iacon, escenas de destrucción y victoria. E imágenes de los generales, y de Megatrón.
¿Se tambaleaba el suelo bajo sus pies?. Sideways le había dicho que alguien más capaz debía liderar a los decepticons y la insinuación del espía había sido evidente pese a la sorpresa. ¡Si incluso le había dicho que Megatrón le tenía miedo!
Había tenido tiempo para pensar en soledad.
La pregunta era si quería derrocar a Megatrón y dirigir a los decepticons...
Demolisher apareció, interrumpiendo sus vagabundeos.
- ¿Donde demonios estabas, Starscream? Contéstame.
Demolisher... no era un mal transformer, se podía confiar en su fanática devoción por la causa decepticon, pero su incapacidad para la improvisación era molesta, era un decepticon con sentido común, pero un procesador duro y lento.
- Salí por mi cuenta para pensar un poco, Demolisher. Estoy cansado de esta guerra y estoy tratando de darle sentido.
- ¿Uh?. Eres tú el que no tiene sentido.
¿No lo tenía?. Estaba en aquella guerra... pero... ¿por qué?. Era por Megatrón, era un decepticon por Megatrón, y si no podía confiar en su líder, si era despreciado por él, entonces tampoco podía confiar en la causa decepticon. Y convertirse en el líder de la facción tampoco tendría razón de ser.
- Tiene que haber un motivo por el cual luchamos, porque no tiene sentido continuar a menos que lo haya. Esta guerra ha durado millones de años, de hecho he sido un guerrero desde que salía de mi cámara de Iacon y entré en la armada de Megatrón. La única diferencia entre un autobot y yo es la forma en que luchamos y el código de los Decepticons.
Starscream escrutó a Demolisher, era evidente que el viejo guerrero no le comprendía. ¿Cómo iba a hacerlo?. Ningún decepticon se cuestionaría su facción, era como luchar contra la programación básica, y mucho menos iba a hacerlo alguien tan simple como Demolisher. Quizá así era más fácil. Era lo que hacían todos. Era un decepticon, ningún decepticon se preguntaría por la guerra, ningún transformer lo haría.
- Supongo que me siento un poco... confuso. Pero tú no deberías estarlo. Somos soldados que han jurado obedecer a Megatrón; capturemos a los mini-cons y regresemos a Cybertron triunfantes.
Eso era todo. Simple. Demolisher se quejó, curiosamente sorprendido por el simplismo de la proclama, pero Starscream se sentía más sereno después decirlo en voz alta. Era un decepticon, un soldado leal a Megatrón, le había dado su palabra, su juramento. Podía... podía tragarse el dolor para poder continuar hacia delante, por que sino lo hacía, ¿qué sería de él? ¿qué haría?. Esto era todo lo que quería, porque era lo único que tenía.
La recién reestablecida resolución apenas si duró unos minutos cuando Sideways apareció en escena... con un mensaje de Megatrón.
En apenas unos segundos Starscream lo vio todo rojo.
"...quiere que hagas guardia frente a la puerta de teleportación por si a los mini-cons se les ocurre escapar..."
Después de todo lo ocurrido, después de los golpes, de la humillación, después de que había desistido de desobedecer... aquella orden... aquella degradante, humillante, insultante orden...
Una cosa era la lealtad... ¡y otra su orgullo!. Degradarle de aquella manera, mandando a Sideways con recados indignos después de todo... ¡¡Al infierno con la causa decepticon!. Starscream desenvainó su espada. ¡Megatrón era indigno de su lealtad!. ¡Lo mataría! ¡Lo mataría!
Demolisher intentó en vano detener a Starscream, pero el otro era mas fuerte y le apartó de un empujón en tanto corría espada en ristre gritando su desafió a Megatrón. ¡Por Primus! Demolisher no había podido parar su locura, interponiéndose en vano. Por ese motivo había considerado un error ascender a Starscream, demasiado joven, todo orgullo e impulsividad, un segundo confirmaba su lealtad y al otro bramaba sobre venganza.
Menudo momento había elegido Sideways para traer el mensaje de Megatrón con aquella tarea absurda, ¿y en qué pensaba Megatrón?. Era evidente que aquello era una provocación para el orgulloso decepticon aéreo... y justo cuando parecía que se había calmado y recapacitado. Demolisher corrió a por ayuda.
- ¡Cyclonus!
Por Primus que necesitaba ayuda para detener aquel desastre. Megatrón y Starscream podían hacerse pedazos, y ganara quien ganara todos perderían.
Megatrón aguardaba. Había ido a meditar en soledad, le gustaba el silencio que reinaba en la luna, aquel satélite rocoso tenía cierto encanto en ocasiones. Incluso consiguió quedarse dormido sin problemas de desvelo. Ahora tenía las ideas claras y un objetivo en mente.
Cuando oyó los propulsores de Starscream no se sorprendió en absoluto, le molestaba que Starscream se atreviera a desafiarle pero... en cierta medida sentía cierto orgullo. Orgullo, valor, Starscream tenía grandes dosis de ambas. Eso era bueno en cierta medida.
Hoy se enfrentaría a Starscream por primera vez. Era algo inevitable, y ahora veía que necesario. Hoy enseñaría una valiosa lección a Starscream, una necesaria. Era su soldado. Nunca debía olvidarlo, y Megatrón debía reafirmar su poder.
Iba a reestablecer su dominio. Le gustara a Starscream o no.
Starscream aterrizó y Megatrón se puso en pie para enfrentarle.
- Me sorprende que tengas el valor de enfrentarte a mí, Starscream.
- ¿¡Cómo... ?!.- Starscream desenvainó coléricamente.
Ja, era tan fácil tirar de sus cables. Predecible. Le conocía muy bien. Megatrón clavó el sable estelar en el suelo, clavándolo con firmeza, no necesitaba la poderosa arma, les demostraría a todos que él estaba al mando por sí mismo. Aquello no era un juego.
- Hagamos esto interesante, te entregaré el sable estelar, eso, si consigues derrotarme.
Ahí estaba, que Starscream demostrara si tenía el valor necesario.
- ¡Prepárate! ¡Ataca!.- Típico de Starscream, su equivocado sentido honorable llevándole a anunciar el primer golpe.
Ambos transformers se lanzaron el uno contra el otro con ferocidad, en el primer golpe Megatrón apartó la espada de Starscream, lanzándola a un lado y después dando un fuerte puñetazo al soldado. Los siguientes ataques fueron uno detrás de otro, vapuleando a Starscream sin demasiada dificultad. El joven decepticon no reaccionaba con suficiente rapidez, pronto Starscream acabó en el suelo. Megatrón frunció el ceño, denigrante, Starscream no luchaba así, no debía luchar así. Era humillante para ambos.
- Al menos lucha como un cybertroniano, porque lo que estas haciendo es patético.
Agarró a su rebelde subordinado por el cuello y le levantó del suelo, no le consentiría caer tan fácilmente y de esa manera. Starscream valía mucho más, sacaría de él todo lo que tenía, aunque tuviera que sacarlo a la fuerza.
- Esta vez es una lucha hasta el final, y no aceptaré una de tus torpes excusas. ¿Me entiendes, torpe inútil? Espero que comprendas lo que está en juego.- La cara de Starscream era un poema de sorpresa.- El sable estelar y supremo mando de los decepticons para el ganador.
Megatrón no dudó al pronunciar estas palabras, iba a demostrar a Starscream la seriedad de la situación, no iba a perder su tiempo.
- Podrías gobernar el universo... si sales victorioso. No hay mayor premio, y esta es tu única oportunidad de conseguirlo, así que no la desaproveches. Pero recuerda esto Starscream, no te mostraré piedad, vas a ser un ejemplo para mis soldados, para prevenir toda insubordinación.
Megatrón insultó el orgullo de Starscream al tiempo que le incentivaba para combatir, esta era la prueba. Para Starscream, para probarse a sí mismo y ante Megatrón.
Y surtió el efecto deseado, Starscream resurgió de su aparente derrota para devolver los golpes con todas sus fuerzas, respondiendo con ferocidad al desafío y la provocación.
Sideways observaba desde lo alto de la colina, observando el enfrentamiento junto a Demolisher y Cyclonus. Megatrón había tenido a Starscream contra las cuerdas, lo cual le había provocado no poca preocupación, si las cosas se ponían feas tendría que intervenir para salvar la vida de Starscream.
Si Starscream era destruido Unicrón montaría en cólera, y nada era peor que la cólera de Unicrón, Sideways sería irremisiblemente destruido. A riesgo de poner en peligro su puesto como espía tendría que actuar para ayudar al soldado decepticon.
Esperaba que no llegara a eso.
Otro punto que le incomodaba era que Megatrón no estaba usando el sable estelar, esto tenía el inconveniente que le irritaba. Si Megatrón hubiese usado el terrible arma habría menoscabado su autoridad y los demás decepticons, Demolisher y Cyclonus se hubieran decantado por ayudar y apoyar a Starscream. Y tal cosa no estaba ocurriendo. No era bueno.
Starscream contraatacó con ferocidad, devolviendo golpe por golpe. Esto iba mas allá de una venganza, era cuestión de orgullo, porque si no le demostraba a Megatrón su valía entonces no tenía sentido continuar aquella guerra. Si Megatrón le daba esta oportunidad no la iba a desperdiciar. A muerte. Hasta el final. No podía permitirse perder. ¡No iba a perder! ¡Recuperaría su orgullo y el respeto!
Megatrón acababa de poner todas las cartas sobre la mesa, le ofrecía esta oportunidad libremente. Aquí estaba el desafío. No fracasaría.
Por desgracia para Starscream no bastaba con fuerza de voluntad. Un puñetazo lanzó a Starscream hacia atrás con tanta fuerza que giró sobre su mismo completamente aturdido. Antes de poder recuperarse otro puñetazo le machacó el servo por la espalda, destrozando los sistemas de equilibrio básicos, el siguiente puñetazo hizo temblar todos los sistemas de su cuerpo, sus audios se llenaron de mensajes internos de alarma.
Starscream cayó a plomo al suelo, incapaz de ponerse en pie, no tenía ni la energía ni la capacidad de hacerlo, varios sistemas fallaban, tenía varias articulaciones dañadas. No podía hacer más. Estaba al límite de sus fuerzas.
Megatrón se impuso sobre él, en pie ante su postrado adversario, inmenso y amenazador, mientras él no podía hacer otra cosa que mirarle desde abajo. Megatrón tomó el sable estelar y lo puso contra su cuello. La fría energía se sentía implacable...
Había perdido. Se acabó. No podía luchar más.
- Tu ganas, Megatrón... ahora... solo acaba conmigo.
- ¿Te rindes?.- Megatrón parecía entre decepcionado y... divertido.- Esperaba más de ti. Por lo menos suplica por tu miserable existencia, ¿o está tu necio orgullo interponiéndose incluso en eso, Starscream?. ¿Y bien, lo está?
Starscream no tenía palabras, aturdido, Megatrón no estaba enfadado siquiera, sino mas bien divertido. Y había algo... había algo familiar en aquello, no en las palabras sino en la imagen, sus ópticos parecían sufrir un deja vü.
- Tu problema es que tienes conciencia, no tienes redaños para terminar la lucha porque juegas según las reglas.- Megatrón le aleccionaba, tal y como solía hacer allá en Cybertron, como un maestro.- Bueno, en ese caso nunca serás el vencedor, Starscream.- Apartó la temible espada.- Conozco tus debilidades y por eso yo soy el ganador y tú yaces ahí como un perro miserable.
Megatrón dejó de cernirse sobre él, y se apartó, dándole la espalda. Le... ¿le dejaba vivir?
- Siempre estoy abierto a un desafío, SOLDADO, y un día tú... PODRÍAS derrotarme.
Starscream se quedó en el suelo, contemplando el espacio estrellado en tanto Megatrón se marchaba, dejándole solo con sus pensamientos. Megatrón le permitía el desafío, respondía, ganaba... y después le perdonaba.
Era Megatrón. Su líder. Como antaño. Pese al dolor que registraban sus sensores se sentía extrañamente en calma, como si hubiera tenido una catarsis. El conflicto había llegado a su fin, y Megatrón... Megatrón era de nuevo el maestro... el general por el que valía la pena darlo todo.
Y esa imagen, cuando Megatrón se había cernido sobre él... era curioso, le había provocado una especie de redundancia cíclica momentánea... no lo entendía... ¿qué...? Revisionó el recuerdo con extrañeza.
"... tu problema es que tienes conciencia, no tienes..."
Esa imagen... era la imagen, no el sonido...
De pronto se quedó anonadado. Una idea... absurda cuanto menos... surgió de su procesador. No... no podía ser. La imagen borrosa, la silueta difusa... si rellenaba los huecos con la de Megatrón... si definía la imagen con la guía de la imagen más moderna... las siluetas, la forma... ¿encajaba?
"Superponiendo... buscando coincidencias... coincidencias encontradas... coincidencias del 99'7 "
Megatrón. Su imagen primera. Megatrón. Su creador matriz. Megatrón. Padre matriz.
Starscream perdió el conocimiento y entró en recarga de emergencia.
Nota de la autora: Y se desvela lo que supongo que ya se sospechaba.
Este capítulo es una recreación lo más fidedigna posible del episodio 23, Rebellion. Es uno de los mejores episodios de transformers armada y me pareció perfecto para un capítulo.
Espero que les guste, espero haber traducido bien los diálogos, me parecieron tan buenos que no tenía sentido desperdiciarlos.
Gracias por los reviews, me animan mucho.
