Hola! Bueno, primero que nada mis agradecimientos a: Zoe Hallow, dana, kitigirl, damalunaely, Night down, al comentario anónimo, cariiito96, MdeCullen, alice tsukiyomi bezaruis, perl rose swan, julia, Leila Cullen Masen, mirgru, flexer y Mary-Cullen-Masen... muchas gracias a todas por sus comentarios, en verdad me alegra saber que a alguien le gusta lo que escribo y que se tome el tiempo de decírmelo :D

Bueno, sin más, las dejo leer este capitulo :)


- Te mentimos – dijo Emm.

- ¿Qué? ¿Sobre qué?

- Sobre nuestros dones – dijimos mi hermano y yo al unisono.

La cara de Demetri se puso seria al instante.

- ¿Qué? ¿Como pudieron mentirme sobre sus dones? Yo se bien que tu Emm – dijo señalándolo - no tienes ninguno y tu Bells – señalándome – tienes un escudo mental ¿Cierto? – Su tono se estaba volviendo algo histérico, se notaba preocupado.

- Si, es cierto,… a medias – dijo Emmett

- ¿Cómo que a medias? Por favor explíquenme que demonios es lo que pasa aquí – ahora estaba enojado.

- Te lo diremos pero primero sentémonos – hice una seña a uno de los sillones.
Si bien podíamos hablar parados, el sentarnos nos hacia lucir mas humanos.
Una vez que estuvimos sentados comencé a hablar:

- Bien tú sabes que yo poseo un escudo ¿Verdad?

- Si… – dijo no muy seguro

- Bueno… yo poseo más dones que ese – dije y vi como su expresión se tornaba sorprendida.

- ¡¿Qué? ¿Es eso posible? – pregunto inseguro pero a la vez sorprendido.

- Si, si tienes mi don original

- Ah, y ¿Cuál es? – preguntó como un niño emocionado

- Bella tiene el don de copiar, quitar o "prestar" dones – dijo mi hermano por mí

- Eso es absolutamente… ¡GENIAL! Y tu Emmett ¿Qué dones tienes?

- Mi don original es el control de los elementos: agua, tierra, viento y fuego; pero gracias al don de Bella tengo unos cuantos más – dijo con una media sonrisa.

- Asombroso… Pero ¿Por qué no me habían contado acerca de todo esto? ¿Por que esperaron hasta ahora? – se veía un poco enojado y me pareció atisbar una chispa de tristeza.

¿Se lo decimos? - Le pregunte a Emm

Creo que será lo mejor, ya nos sinceramos con esto ¿verdad? – dijo irónico

Si, tienes razón

- Veras… - empecé yo, pero Emmett decidió terminar por mí

- Pensamos que irías a decirle a los Vulturis

- ¿Los Vulturis? ¿Qué tienen que ver ellos con todo esto?

- Como tu trabajas para ellos corríamos con miedo de que si te hablábamos con la verdad, tu "nos apuñalaras por la espalda". Los Vulturis pagarían lo que fuera por unos dones así – dijo Emmett sin rastro de emoción en su rostro – Jamás quisimos excluirte de esto. Tú deberías entendernos… Solo nos defendíamos.

- ¡Por supuesto que no los delataría! Yo se la sed de poder que tienen y también se como los obligarían a unírseles y siendo completamente sincero, prefiero que me desmiembren antes que contarles. Ustedes son mis amigos – dijo sonriendo, pero cuando sus ojos se posaron en mi susurro un casi inaudible "lamentablemente, solo amigos". Fue tan leve el sonido que creo que mi imaginación estaba haciendo de las suyas.

- Ciertamente me sorprende que piensen eso de mí – dijo algo ofendido - ¿Qué no les he demostrado que no soy malo? No podría traicionarlos ni aunque quisiera, y menos por algo que ellos puedan darme.

- Sabemos que no eres así, pero la codicia hace añicos hasta al más honrado de los hombres – dijo mi hermano.

- Bueno, la codicia no tiene efecto en mi, ya que lo que yo quiero no es algo que ellos puedan darme, ni es algo que se pueda comprar – dijo dirigiéndome una mirada significativa.

Yo desvié mis ojos debido a la intensidad de su mirada.

En esos momentos me sentía muy aliviada gracias a que aquel secreto había salido a la luz y una parte de mi me decía que podíamos confiar en él, que no diría nada, pero una mínima parte de mi cerebro, aunque casi inexistente, me decía que mantuviera los ojos abiertos y que no me confiara tan fácilmente.

A pesar de todo, en las palabras de Dem se escuchaba la sinceridad, aquella con la cual afirmaba con convicción que prefería la muerte a delatarnos y eso solo hizo que la parte cautelosa de mi cerebro se convirtiera, de un pequeño susurro, a un inaudible sonido, provocando que mi alivio y alegría ocasionaran estragos en mi interior.

No se de donde me salió el impulso, simplemente no me pude controlar y salte sobre Dem ocasionando que el sofá se fuera junto con nosotros, provocando que mi hermano rompiera en estrepitosas risotadas.

- ¡Gracias! – le dije muy feliz y tampoco se de donde salió esto, pero le di un gran beso en la mejilla, casi en la comisura de los labios.

¿Me estaré volviendo loca? ¿Por qué hice esto?

- Guau,… Emm ¿no tienen algún otro secreto? si Bella va a reaccionar así siempre me encantaría saber todo de ustedes – ese comentario solo sirvió para que mi hermano siguiera riéndose mientras rodaba por el suelo.

Cállate Emm o usare el poder de Jane contra ti – y le lance una mirada furibunda.

No puedes, recuerda que tengo el escudo – y rió aun más fuerte, si es que eso es posible.

Si y tu recuerda quien te lo dio y quien te lo puede quitar sin ninguna vacilación – le dije con una sonrisita de suficiencia.

Paro de reír abruptamente.

- ¿Qué paso? - preguntó Dem que nos miraba alternamente y no entendía el porque de nuestro repentino cambio de expresiones.

Evite contarle el hecho de nuestra pequeña conversación y le dije algo mucho mas serio.

- Demetri, con Emmett te contamos este "secreto" ahora porque nos haremos pasar por alumnos en el instituto de Forks y tu obviamente vendrás con nosotros – le dije convencida.

- ¡Bella son demasiados humanos! ¡Los masacraría en un segundo! – dijo asustado - ¿Cuál es el punto de querer cambiar de dieta si en mi primer dia me van a llevar a un restaurante con mas de 100 platillos?

- Primero que nada, cálmate. Segundo, no los dañaras. Con Emmett hackearemos el sistema del colegio y así tu compartirás siempre las clases con alguno de nosotros dos, y si en algún momento llegas a tener algún inconveniente, nosotros te ayudaremos.

- Ah, bueno, pero…

- No acepto peros – dije firmemente.

- De acuerdo. Solo tengo una pequeña duda más –dijo pensativo

- ¿Cuál es?

- ¿No les parecerá extraño a estos humanos que lleguen tres alumnos increíblemente pálidos, incluso para este clima, y que tengan colores de ojos tan extraños como lo son el dorado y no sé, EL ROJO? Por que voy a recordarte que mis ojos tardaran al menos un mes en tornarse como los suyos y los lentes de contacto no funcionan ya que luego de media hora la ponzoña los disuelve.

- A esa parte quería llegar yo – dije feliz – No tenemos porque vernos así.

- ¿A que te refieres? – preguntaron los dos muy sincronizados, con una mueca de extrañeza bastante chistosa.

- Bien, hace ya un tiempo le copie por accidente un don a un nómada que paseaba por los alrededores de nuestra casa y durante un tiempo estuve perfeccionándome y ahora, se como manejarlo.

- ¿Qué tipo de don? – volvieron a preguntar juntos. Era muy cómico.

- ¿Ustedes están sincronizados o que? – dije riendo. Ellos se unieron una ves se dieron cuenta de sus acciones.
Cuando nos calmamos lo suficiente, fue Emm quien hablo primero.

- Ya en serio ¿Qué tipo de don?

- Bien ustedes solo cierren los ojos y escuchen con atención.

Ellos obedecieron a mis palabras, mientras que me concentre en dejar fluir este poder y pronto se escucharon tres corazones latiendo en la habitación.
Ambos abrieron los ojos sorprendidos solo para darse cuenta que los corazones no pertenecían a ningún humano, sino a ellos.

Poco a poco nuestra piel fue adquiriendo una tonalidad que fácilmente podía confundirse con el tono de piel de un albino, pero al menos ESA tonalidad no desentonaría tanto como una palidez tan solo comparable a la de un muerto.

Nuestros ojos fueron adquiriendo tonalidades diferentes. Los ojos de Demetri se tornaron en un lindo y extraño color verde-grisáceo, mientras que los nuestros se tornaron de una tonalidad celeste, igual a la que teníamos cuando éramos humanos.

La sangre comenzó a circular por nuestras venas reemplazando poco a poco el olor a vampiro por uno totalmente opuesto: efluvio humano.

En poco tiempo los tres habíamos pasado de ser vampiros, unos seres poderosos, casi indestructibles, creaturas sumamente bellas y veloces, a unos simples humanos, comunes y corrientes… o quizás no tanto.

- ¿Qué? ¿Cómo?

- Hace unos años absorbí el don de un vampiro que se estaba haciendo pasar por un humano, sinceramente no lo habría reconocido sino hubiera sido por mi rastreador.
Cuando llegue a casa tú no estabas, y quería sorprenderte, así que practique y hoy lo controlo perfectamente. Así que… ¿Qué les parece?

- Genial – dijeron los dos y nos volvimos a reír recordando lo ocurrido hace unos minutos, con la leve diferencia de que tardamos un poco más en calmar nuestras respiraciones.

- Entonces… - dijo Dem un poco más calmado - ¿El olor de la sangre no nos afectara? ¿Volveremos a ser humanos?

- No exactamente – dije. Vi la confusión pintada en sus rostros por lo que me explique mejor – El don solo cambia la apariencia. Recuperamos aquellos rasgos característicos humanos: el latir de nuestros corazones, el olor, el color de ojos, nuestro tono de piel, todo… pero no volvemos a ser humanos; Aún poseemos nuestra vista bien definida, al igual que el olfato y el oído, como seguro ya notaron, aún tenemos nuestros dones y podemos manejarlos de la misma manera, nuestra velocidad permanece intacta al igual que nuestra fuerza y belleza… En resumen: Parecemos humanos, pero tenemos todas las cualidades de un vampiro.

- ¿Esto es permanente? – pregunto Emmett.

- No. Solo puedo hacer que dure durante unas ocho horas como máximo, luego, se desvanece. He de decir en mi defensa que antes solo podía hacerlo durar dos simples horas.

- No te preocupes Bella, te entendemos, además con ocho horas es suficiente para fingir durante el instituto – dijo Demetri.

- Lo sé, lo sé, pero no puedo evitar preocuparme. ¡Esta en mi naturaleza! – dije mientras le sonreía cariñosamente, solo para recibir la misma sonrisa de su parte.

- Oigan tortolos, debemos ir a registrarnos en el colegio – dijo Emmett mientras que yo bajaba la cabeza sonrojada (cosa que solía hacer mucho de humana y que siempre odie profundamente) haciendo que Emmett se riera a carcajadas.

- Hacia siglos que no te hacia sonrojar Bells, había olvidado lo divertido que era – y continuo riéndose libremente. Este don iba a ser mi tortura personal durante nuestra estadía aquí, de eso estaba segura.

Sintiéndome observada gire mi cabeza en dirección a Demetri solo para ver en sus ojos una mirada de ¿adoración?

- Te ves hermosa Bella – dijo mientras me acariciaba dulcemente la mejilla.

Me quede pegada de su mirada, de ese color tan peculiar, e inconscientemente me fui acercando cada vez mas a él, solo para reaccionar cuando mi hermano nos hablo, y notar que nuestros rostros estaban a menos de cinco centímetros de distancia.

- Oigan… que te quiera Demetri no significa que te diera permiso a estar con mi hermanita y mucho menos a demostraciones públicas de cariño frente a mis narices; y a ti Bells que tengas doscientos veinte años no te da derecho a querer salir con Demetri – dijo serio pero la enorme sonrisa que adornaba su rostro arruinaba totalmente su fachada de "hermano protector y celoso".

Demetri y yo bajamos la cabeza avergonzados y un tierno rubor cubrió sus mejillas, al igual que las mías, dándole una apariencia sumamente adorable.

Emmett se encontraba rojo de tanto reír pero no por eso iba a detenerse.

- Me encantara esta escuela – ante este comentario no pudimos evitar reímos, ya que sabíamos a ciencia cierta, que con Emmett allí, seria así: puras risas.


¿Les gusto? ¿Merece aunque sea un comentario?

Ya falta menos para conocer a los Cullen :D

Espero les este gustando la historia y me acompañen con ella =)

Nos leemos pronto...

Camy