¿cuanto tiempo había pasado? era difícil saberlo cuando no veía ninguna diferencia entre estar dormida o despierta, la ceguera y la obscuridad se mantenía sin importar la hora o la acción, si bien su captora no le había hecho daño, ni había sido descortés en ningún momento, odiaba no saber nada mas que el como era su voz, el compas de sus pasos rígidos, el aroma dulce de su esencia y lo frio de sus manos, pero aun así, con todas las atenciones que recibía extrañaba a su familia, a su madre y a sus amigas, se sintió como una mascota cautiva y en ese momento comprendió la crueldad de tener una ave como mascota, aquella mañana no se levanto de la cama, permaneció con un sentimiento de melancolía y tristeza, sujeto las colchas y se recostó boca abajo.
natsuki camino hasta un costado de la cama y tomo asiento de forma lenta, dejando que el colchón absorbiese su peso, llevo su mano hacia el hombro cobijado de la castaña y le prodigo una caricia -es hora de desayunar levántate- le sacudió un poco pero esta vez shizuru no se irguió
-shizuru...- susurro una vez mas, haciendo una caricia en su espalda alta, suspiro resignada y se acerco a un gran calendario, y reviso las fechas rio bajo un segundo, tomo las llaves y salió.
shizuru escucho el sonido de las llaves que ya tan bien conocía, y la puerta cerrarse con seguro por fuera, su captora había salido ¿pero a donde? ni siquiera había probado bocado...quizá el haber rechazado el desayuno le había molestado demasiado, es decir.. ¿quien en su condición tendría la cortesía de recibir un desayuno caliente? y a cambio de la vista tener la libertad de sus manos y piernas, se levanto de la cama y a coloco la mano sobre el borde de la pared, camino siguiendo la guía que le daba y se acerco a lo que ella sabia era la cocina, al estar cerca de la estufa lo supo, pues aun irradiaba un calor que le mantuvo allí un momento, cielos, extrañaba tanto ahora un poco de sol, palpo con las manos el contorno de la alacena, donde la piedra pulida le indico el camino hasta donde su captora dejaba siempre la charola con el desayuno, memorizo la posición de esta, dio un giro de ciento ochenta grados y conto sus pasos hasta la mesa, choco con el respaldo de la silla que ocupaba siempre su compañera en el desayuno y cena, deslizo la silla hasta una distancia donde no significara un estorbo, regreso hacia la barra y tomo la charola, palpo el peso y con cautela dio el numero de pasos que había memorizado, dejo la charola con suavidad y reviso a tientas la superficie de vidrio en busca de algún objeto que hubiese dejado su captora, una vez segura que estaba limpio arrastro la charola hasta dejarle en el centro, acomodo los platos y se detuvo, el pasador de la puerta se abrió y escucho los firmes pasos se detuvieron en el canto ¿la estaría observando? ¿se enfadaría?
-shizuru...- susurro natsuki mientras se aproximaba a zancadas cortas hacia la castaña, tomo el sobre envuelto en papel que sostenía en sus manos y se lo entrego a la castaña, dejándolo entre sus cálidas manos, miro la expresión de confusión que se mantuvo en el rostro -casi es tiempo de que comience tu periodo, quizá por eso te sientes decaída..- le tomo de la mano y le guio hasta el baño, entro con ella y llevo sus manos cobijadas por las suyas hasta la taza, se mantuvo detrás de ella un momento luchando con sigo misma por no hacer una idiotez -lo demás puedes hacerlo sola...el lavamanos esta aquí, a mano izquierda- le susurro con el rostro contra la base de su hombro para luego salir del baño y cerrar la puerta.
sin poder ver le resulto la mitad de difícil que había pensado al inicio, acomodo su ropa y se levando, como si supiera donde se encontraba jalo la palanca del baño y dio un paso para chocar apenas nada contra el lavamanos, abrió la llave y el agua que salió estaba helada, probablemente no había agua caliente en aquel lugar, encontró el jabón y lavo sus manos, dio un paso hacia la derecha y paso en un roce la mano sobre una superficie fría y lisa, cerca encontró una toalla pequeña con la que se seco las manos, se acerco a la taza y encontró la puerta del baño, abrió el seguro y salió -shizuru...- la voz de su captora le llamo desde el otro lado de la habitación, y haciendo uso de su memoria camino hasta la proximidad de la mesa busco con las manos la superficie -casi...ya estas muy cerca de tu lugar..- dijo en tono divertido su compañera mientras dejaba los platos en su correcto lugar y acomodaba los vasos con el café y leche medio fríos en la mesa.
apenas tenia dos semanas con ella, mucho mas tiempo del que podrían haber vivido sus demás compañeras, claro ellas gritaban todo el tiempo y lloraban igual, eran unas verdaderas histéricas a las que solo tomo y puso un fin rápido dejándoles en el bosque haciendo compañía a las raíces de los arboles, sabia donde estaba cada una... había alguna razón por la que no había hecho lo mismo con aquella castaña, estaba segura, además de que se comportaba a la altura y no hacia dramas, y es que le gustaba tanto, le tenia embelesada al mirar como se adaptaba a la obscuridad permanente, le causo hila rancia aquello, quizá pronto podría quitarle la mascara si seguía con ese comportamiento, observo una risa suave curvar los labios de shizuru mientras encontraba el respaldo de su silla y sentarse a la mesa como si pudiera ver -adelante linda...hoy hice un omelette de verduras para ti y un poco de café con leche de tomar- le dijo en tono suave mientras le miraba buscar la cuchara para dejarla y tomar el circulo esponjado entre sus manos de forma educada e inclinarse para morderlo, natsuki comenzó a desayunar de igual manera haciendo un inusual comentario -si necesitas que vaya a la tienda por mas, me puedes decir...y hay galletas en el centro de la mesa-
vaya que atenta era esa mujer, cuando salió del baño pensó que le tomaría del brazo para llevarla hasta la mesa, pero no, en cambio le había dado espacio y le había dejado hacer todo por si misma, y ahora le decía que si necesitaba mas implementos sanitarios le dijera y hasta había comprado galletas para el desayuno, estaba comenzando a hablar mas y quizá si jugaba bien podría hacer que la mujer le quitase esa condenada mascara y en un momento nockearla y largarse de allí...aunque estaba siendo bastante considerada con ella, quizá le devolviera el favor -gracias...sabes me pregunto por que me elegiste a mi, habiendo mujeres mucho mas hermosas que yo...- una risa un poco lúgubre emergió de la voz próxima, era la primera vez que le escuchaba reír directamente, no supo si dijo algo gracioso o simplemente estaba loca, pero cocinaba bien y hasta ahora no le había hecho daño, así que se concentro en su desayuno.
-jajajaja...así es...hay mujeres hermosas, es una lastima que ellas sean tan vacías y superficiales, no como tu...shizuru...- un desperdicio ese tipo de mujeres, en ninguna de ellas había encontrado algo mínimamente interesante, pero fujino le hacia reír, algo que pocas personas lograban, era aun mas cautivante de lo que imagino, la forma en que había logrado adaptarse a su presidio, y el como ahora le brindaba algo que había soñado, comer en su compañía y cruzar palabras, algo que evidentemente jamás habría pasado si pudiera irse o estuviesen fuera -fue fácil elegirte, eres maravillosa...y mucho mas hermosa que cualquiera otra a mis ojos- sentencio natsuki observando con atención la reacción de desagrado en el rostro de la castaña que mas bien dedujo como confusión.
-yo? jajaja debe estar loca, las personas dicen que soy rara...por eso me extraña que me haya elegido a mi, por cierto...supongo que no me dirá su nombre, señorita misteriosa...el mío lo sabe de sobra y muchas cosas mas que nadie sabia, como mi fecha del mes...- shizuru termino su desayuno y por medio del escaso calor localizo el vaso, arrastro los dedos sobre la mesa y tomo un par de galletas.
-hmmmm tengo gustos exóticos...y usted se me hace maravillosa shizuru...y me tomo que no puedo decirle mi nombre eso seria un problema- natsuki rio esta vez de forma amena, se llevo un puño de galletas a la boca y tomo medio vaso de golpe, miro la forma paciente en que la mujer frente a si comió con calma las galletas.
-ara me dijo rara? jaja lo siento, se a lo que te refieres, y le agradezco las galletas, no es usual que las compres, aunque debo decir que tienes buen sazón y buena mano para la comida...si no te molesta podrías decirme cuanto tiempo tengo aquí contigo?- shizuru respiro profundo y trato de mantener la tranquilidad, esperaba que la ultima petición no molestara o rompiera la atmosfera que había establecido con su captora.
-...se que le gustan las galletas o las cosas dulces en el desayuno, y estamos a vente y cinco de noviembre...hace un mes que estas aquí shizuru...tus padres han recibido una nota donde les informo que estas bien y a salvo, que no te he hecho daño- la pelinegra se levantaba de la mesa y dejaba el plato de las galletas, llevaba su vaso y ambos platos para lavarlos mientras shizuru terminaba de beber de su vaso -he puesto dos colchas nuevas en tu cama, espero que con ellas no te de mas frio por las noches-
shizuru escucho el choque de los trastes y el chorro de agua de la tarja mientras natsuki terminaba de lavar los trastes, se levanto y siguiendo el ruido próximo choco contra la espalda su captora, era mas baja que ella paso el vaso por su costado, con ello noto que era delgada y en ese movimiento logro distinguir que no había nada mas que un cuerpo firme que detuvo sus movimientos cuando deposito el vaso en la tarja, recargo su mentón contra el trapecio frente a ella y le hablo con el tono mas despreocupado que logro componer -te agradezco que seas tan considerada...y gracias por el desayuno...- se retiro hacia atrás, coloco las sillas en su lugar y camino hacia el lugar de su cama, tomo asiento y se sentó dejando su espalda contra el respaldo y coloco sus manos sobre sus rodillas, uso sus piernas para calentar su estomago y hacer un poco de calor, aunque ahora estaba aun mas confundida, aquel breve acercamiento le había dado un retrato parcial de la mujer que la tenia cautiva, sabia que era mas baja, delgada, un cabello largo y olía a un aroma dulce...recordó sus manos frías y la forma en que le había hablado en el baño, con esa proximidad que le altero los sentidos, y ahora que ella misma se había acercado para comenzar a jugar sus cartas, salió perjudicada, se abofeteo mentalmente y recordó que casi era fin de mes, no podía dejar que sus padres pasaran una navidad con la preocupación de como estaba, ella tampoco deseaba estar sola en esas fechas, nunca había pasado una sola navidad lejos de su familia y no deseaba que esta fuera la excepción, ¿Qué cosas les habría dicho a sus padres? dios...seguramente eso solo les había dejado aun mas preocupados. que grosería tomarse semejante confianza, tendría que jugar rápido y ganar la confianza de aquella mujer para largarse lo mas pronto posible de allí.
