Capitulo 2.
Levanté la mirada, observando con atención los paneles de los próximos vuelos. Río de Janeiro.
Cuando lo había escuchado de boca de Jake no me lo creía, pero cuando me enseñó los billetes empecé a pensar que lo mejor sería ver que era verdad lo que me decía.
¡Brasil! Playas de arena blanca y aguas cristalinas. Sol. Lo que yo deseaba ver, puesto que Forks era el sitio más lluvioso que podía existir, al menos, en América.
Miré hacia Jake y de repente un pensamiento siniestro me cruzó la mente.
El era demasiado moreno y yo … parecía una hoja de papel. Estaba increíblemente blanca, y mi melanina estaba pidiendo a gritos un poco de sol. Pero eso no era lo importante.
¿Y si la gente pensaba que Jacob me estaba secuestrando? No pasábamos por una pareja de turistas normal…
"Pareja" Esa palabra se me taladró en la mente. Intenté quitármela de la cabeza.
Jake y yo simplemente éramos buenos amigos.
"Amigos" Era extraño porque esa palabra tampoco me gustaba para definir lo que había entre Jacob y yo. Decidí olvidarlo.
-Eh Bells, ¿Qué te pasa? Te noto algo cansada. - dijo Jacob, fijando la vista en mi.
-No pasa nada, estoy bien. - le aseguré. Sonrió levemente y mi corazón empezó a latir con rapidez. Entonces decidí que era el momento de formular la pregunta que se me estaba pasando por la mente desde hacía tiempo. - Oye, Jake…
-¿Sí? - preguntó, con dulzura.
-¿A qué venía esto de las vacaciones? -dije, con toda la suavidad que pude. No quería sonar brusca.
-Bueno, pues… ¿es necesario? - asentí levemente. - Decidí que no estábamos pasando mucho tiempo juntos y… no quería perder la amistad contigo.
Repentinamente, las lágrimas se acoplaron en mis ojos, pero tenía que ocultarlas. Le había dicho a Jake que estaba bien, no podía quedar mal.
El hotel estaba repleto de turistas que esperaban ansiosos por la llave de su habitación.
-Vaya… - musité. Algunos parecían tranquilos, mientras que otros parecían enfadados y a punto del infarto.
-No te preocupes. - dijo Jacob, acercándose a la recepción, apartando a los confusos clientes de en medio con sus enormes brazos. Sus sensuales brazos… Sacudí la cabeza. El calor me estaba afectando más de la cuenta.
Esperé unos minutos mientras Jacob hablaba con la recepcionista. Suspiré un par de veces e incluso llegué a odiar a la recepcionista. Miraba a Jacob como si fuera suyo. Volví a sacudir la cabeza.
Jacob era sólo mi mejor amigo.
Me tumbé en la cama. Había pasado 3 horas de pie, esperando por mi habitación. Cerré los ojos, concentrándome en el sonido del agua al caer, proveniente de la ducha. Esperaba que Jake tardase mucho en bañarse, ya que la cama era bastante cómoda. Normal en una suite. Suspiré. Tan sólo de pensar en el dinero que se hubiera podido gastar Jacob en mi me ponía enferma.
Me levanté de la cama y miré a través de la ventana, observando como la gente
daba chapoteos en la piscina o simplemente nadaban. Volví a suspirar.
Dejé de escuchar la ducha. Cerré los ojos con fuerza, el cansancio me estaba venciendo poco a poco. Al menos no era doloroso como las otras cosas que habían intentado vencerme.
-Eh, Bells, ya puedes ducharte. - dijo Jake. Me giré y entonces me sonrojé súbitamente… Jacob tan sólo llevaba una toalla que le cubría las piernas y… y eso. Sus abdominales eran… preciosos… Me sonrojé aun mas, apartando esos pensamientos de mi mente.
Iba a comenzar a híper ventilar de un momento a otro si yo no salía de aquella habitación.
-Si… claro… yo… ah… - tartamudeé.
"Perfecto Bella. Estás quedando como una estúpida."
-Bells, ¿estás bien? - preguntó el, preocupado, acercándose a mi… Eso era peligroso.
-Si, creo que si… - respondí, aunque era casi inaudible.
-¿Seguro?
-Si, seguro. - esta vez la voz salía mas fuerte.
-Bella, si quieres irte… adelante…. No estás obligada a estar conmigo. - dijo.
¿Qué? No era eso lo que pasaba.
-No es eso, Jake…
-¿Entonces? Es como si estuvieras rara.
Si, era eso. Tal vez era que estuviera rara o que estuviera encontrando sentimientos desaparecidos…
-Puede … que sea… eso. - musité, cada vez más nerviosa por su presencia.
Se acercó a mi y puso su caliente mano en mi frente. Me mordí el labio inferior, a punto de morir de los nervios. Miré sus ojos, eran hermosos también. Parecían carbón.
-No pareces enferma.
-No lo estoy… - se acercó aún más a mi, a punto de besarme… - Jake, yo… quiero a Edward. - dije, aunque por una extraña razón sentía que le mentía. Se separó bruscamente.
-De acuerdo. - dijo, con voz grave, como si estuviera a punto de llorar. Mi corazón se encogió.- Bella, será mejor que te duches, y prepárate elegante.
-¿Elegante? ¿A dónde vamos? - pregunté, mientras el me empujaba hacia el baño.
-Tu hazme caso, te vas a divertir.
Sonreí y me metí rápidamente en la ducha. ¿Qué habría pensado?
Fin del Capitulo.
Bueno, espero que os haya gustado. Besos! ^^ Y dejadme reviews. Chao!
