los personajes no me pertenecen...son de rumiko takahashi, Bla...Bla...Bla... disfruten la historia kekeke!
Advertencia: tiene algo de lemon ^^
en el capitulo anterior:
-q-que ah, pretendes kag- inuyasha aun estaba agitado y descansaba su cabeza sobre el respaldo del sofá
-ya te lo dije... tengo un fin de semana movidito para ti-le dio un casto beso en los labios
-¿pero porque?-levanto su cabeza y miro a kagome a los ojos
-quiero demostrarte que no solo puedo ser una niña buena
-y no crees que ya me lo haz demostrado
ella movió varias veces su cabeza en signo de negación y sonrió
-esto, mi querido inuyasha ...es apenas el comienzo
CAPITULO 3 :
-¿qué hago?-gritaba exasperado el peli plateado, mientras se pasaba una y otra vez sus manos entre sus cabezos y caminaba a todo lo largo de la sala de estar-no puedo...mierda!
-tranquilo Inuyasha!-dijo un muchacho de cabellera castaña, ojos azules y tez morena, que se encontraba sentado en el sofá viendo como Inuyasha caminaba de un lugar a otro
-pero, es que no sé qué hacer Miroku
-deberías por empezar a contarme que te pasa... porque caminando de esa manera no lograras más que hacer un holló en mi salón
Inuyasha detuvo sus pasos y miro a su al rededor algo confundido..., miro nuevamente a su amigo y recordó como había llegado ahí; después de aquella "calurosa" escenita con Kagome; su madre había llegado y el salió arrancando como alma que lleva el diablo y se había escabullido hasta la casa de su mejor amigo
-y... ¿me contaras lo que pasa?-Miroku lo miro arqueando una ceja
-es un tanto complicado...y confuso-suspiro-
-vaya, vaya, el gran Inuyasha tiene problemas, que novedad amigo ¿qué es esta vez?, ¿te metiste con una mujer casada? no, tal vez ¿tuviste sexo duro con una monja y quedo embarazada?
-deja de decir mierdas Miroku, no es nada de eso
-¿entonces?
-¿tienes tu laptop?
-sí, ¿para que la quieres?, no me digas que la quieres para ver uno de mis video y correrte una...
-Miroku!-grito inuyasha -tráeme la puta laptop antes de que te parta la Cara
-ok, ok, no te sulfures mi buen inuyasha
Miroku se levantó con pereza des sofá y a paso lento subió las escaleras para ir a su habitación en busca de lo que su amigo le había pedido. Después de un par de minutos regreso al salón con una laptop de color gris entre sus manos
-¿para que la quieras?-dijo mientras le entregaba la laptop
-mostrarte cual es mi problema
Rápidamente escribió la dirección de la red social, ingreso en su cuenta y se puso en busca de un perfil en particular
-aquí esta-
-¿qué cosas?-cuestiono, mientras dirigía su mirada a la pantalla del monitor
-esto-le mostro la foto de una bella azabache, de ojos grandes y marrones que sonría ampliamente y que vestía con un delicado vestido blanco hasta los muslos, que resaltaba bastante su figura
-hey! quien es esa hermosura...mira ese cuerpazo... ¿quién es? ¿Me la presentas?
-¿recuerdas a mi pequeña vecina?
-¿Kagome?...esa niña flacucha y fea... ¿acaso es un familiar de ella?
-no Miroku, ella es Kagome-dijo apuntando a la muchacha de la fotografía
-no jodas-abrió lo más que pudo sus ojos por la impresión-pero si hasta hace un par de años ella... y ahora...mamacita-mordió su labio inferior-
-sí.
-no jodas
-no te jodo...esa niña da unas mamadas, si de solo acordarme me dan ganas de correrme
-pero... ¿solo mamadas?, nada de sexo -inuyasha negó-y que estas esperando idiota
-tiene 15 años, es una menor de edad
-claro, pero eso no te impide que dejes que te la chupe
-para tu información, eso fue contra mi voluntad
-uy si al pobre inuyasha se la mamaron a la fuerza, el pobre he indefenso niño fue violado por una niña que esta buenísima... ¿qué mierda tienes en la cabeza?, ¿dónde quedo el semental? ni siquiera te importo que más de la mitad de la universidad te viera tirándote a kikyo en la oficina del decano
Inuyasha sonrió al recordar las miradas que les dieron después de haber salido de la oficina, sin duda había dejado la vara bastante alta y dudaba que alguien superara lo ocurrido
-¿dónde que el dios del sexo que se tiraba a cuanta mujer se le cruzara por enfrente?
-es que ese es el problema Miroku... no es una mujer, es una niña
-sus acciones no son de niña, si yo fuera tu...
-pero no eres yo Miroku, y tampoco lo serás- agrego rápidamente al ver que su amigo iba a abrir la boca para decir algo
-¿celoso?- rio burlón al ver el rostro de desagrado del peli plateado – sabes, creo que aquí hay algo mas
-no sé de qué hablas- inuyasha desvió la mira hacia la laptop y empezó a jugar con el teclado
- si lo sabes, ella te gusta
Inuyasha lo fulmino con la mirada, quien se creía el para decirle quien le gustaba o quien no, su amigo ya comenzaba a parecerse a su madre
-no digas idioteces, ella es solo una mocosa, ¿cómo podría gustarme?
Aquella pregunta la dijo más para sí mismo, que para su amigo, ¿realmente le gustaba la mocosa?, apenas la conocía, la había visto crecer claro, pero eso no significaba que la conociera más allá que en persona. Todo esto no debía más que ser atracción sexual… ¿o no?
-si- dijo en voz alta- solo es atracción sexual
-no lo creo-Miroku le respondió rápidamente- si fuera "atracción sexual"- imito las comillas con sus dedos- ya te la hubieras
-.-
Después de haber estado más de 4 horas en la casa de Miroku, se había ido a dar un paseo al parque, a pesar de que fue en busca de su amigo para que lo ayudara, este solo había logrado exasperarlo mucho mas, vaya amigo el que tenía, estaba pensando seriamente en buscarse uno nuevo.
Camino a lo largo del parque con un hot dog a medio comer en su mano izquierda, ni siquiera tenía ganas de comer, ¿Por qué se sentía así?, ¿Qué era lo que le ocurría últimamente?, suspiro cansado y decidió que ya era hora de volver a casa
-.-
-Mamá! Ya regrese – grito al momento en que entro a la casa- ¿Mamá?-grito nuevamente, pero no recibió respuesta como acostumbraba- ¿Shippo?-camino desde el salón a la cocina, miro a través de la ventana esperando ver a alguien en el patio trasero, pero no había nadie- ¿dónde rayos están todos?-keh! Por lo menos que avisen –suspiro y comenzó a subir las escaleras para ir a su habitación a descansar un momento-Kagome tampoco está-murmuro una vez que cerró la puerta detrás de él, miro al suelo con… ¿pesar?, ¿Cómo podía estar angustiado por algo así?, debería estar feliz porque no se encontraría con la mocosa
-¿acaso no quieres verme Inu?-
¡Esa voz!
Inuyasha levanto rápidamente la mirada y la vio sentada con las piernas cruzadas sobre su cama y con esa sonrisita con autosuficiencia que lo dejaba embobado
-¿que haces aquí?- la voz apenas la salió de su boca, respiraba con dificultad y ya comenzaba a sudar frio. Sabía lo que iba a ocurrir
La joven se levantó de la cama y camino a paso lento, jugando con su remera
-¿me tienes miedo?
El negó con la cabeza y dio un paso atrás, chocando con la puerta, provocando que la mocosa se riera de el
-¿entonces porque escapas de mí?- una vez llego frente a él, puso su mano contra el pecho del mayor, y abulto sus labios formando un pequeño puchero, fingiendo estar triste- ¿porque te alejas de mí? Yo quiero estar cerca de ti Inu…tan cerca como pueda- levanto su pierna frotándola contra el miembro de él
Inuyasha cerró los ojos y trago duro- otra vez no por favor- pensó mientras se mordía el labio- O..oye no!- apenas pudo decir- alguien podría entrar y…
-Tu madre no está- le corto- podemos hacer lo que queramos-acerco su boca al oído del contrario y lamio su lóbulo
-detente Kag!- suspiro, en ese momento la sintió alejarse, suspiro aliviado ¡por fin lo entendía! O eso creía,hasta que sintió nuevamente como algo se restregaba contra su miembro-Dios- pensó, quiso abrir los ojos, pero si lo hacía no iba a poder controlarse…pero a la mierda! Abrió los ojos y lo que vio lo dejo sin aliento, Kagome estaba inclinada, tocando sus senos sobre la remera y restregando su gran trasero contra su miembro, el cual comenzaba a despertar después de semejante escenita. Se moría de ganas por tirarla sobre su cama, romperle la ropa y cogerla, cogerla duro. Estaba a punto de llevar sus manos a las caderas de la menor, pero la voz jadeante de ella lo interrumpió.
- me encanta cuando me miras así- la muchacha había ladeado su rostro y lo miraba de reojo, con las mejillas sonrojadas.
-¿así como?- pregunto sintiéndose nervioso de repente.
-con esa mirada pervertida llena de deseo- él se sonrojo y volvió su cabeza para que no lo viera.-estabas imaginando cosas ¿verdad pervertido? ¿Que me quieres hacer?- continuo frotando su trasero contra el miembro ya duro
-"la pregunta es que NO te haría"- le dijo su mente. Se sonrojo más -yo…- ¿Por qué de repente parecía un quinceañero apunto de tener su primera experiencia sexual? -tengo demasiado en mente como para decírtelo- abrió los ojos sorprendido al decir sus palabras en voz alta. Kagome sonrió emocionada y se restregó más contra él causándoles a ambos un gemido-no sabes lo que haces…- le dijo llevando sus manos a las caderas de ella y apretándola contra el, sintiendo que en cualquier momento perdería el control- detente…- suplico cuando ella siguió meciéndose contra su entrepierna- no voy a poder parar…
- no lo hagas, no te controles- susurro
El la agarro con firmeza de las caderas y aun con la ropa la envistió, la volteo para besarla con pasión en los labios y avanzo hasta llegar a un lado de la cama, la tomo de la cintura y la recostó en el piso. Los dos jadearon y gimieron cuando el sin dejar de besar sus labios con vehemencia, comenzó a mover sus manos por las piernas de ella sujetando su trasero y apretándolo para acercarla a su intimidad que estaba erguida y se podía notar en el pantalón. Kagome sonrió en medio del beso y rodeo la cintura de Inuyasha con las piernas moviéndose contra él gimiendo cada vez que sus sexos se tocaban. Aun con la ropa era algo excitante y muy placentero y se notaba que Inuyasha era de naturaleza apasionada por la forma que tenia de tocarla y besarla-Kagome…- susurro contra sus labios para profundizar más el beso. Ya había perdido el control y el que Kagome no hiciera nada para detenerlo lo motivaban más a seguir. Subió sus manos hacia los pechos de ella y metió sus manos por debajo de la remera que ella llevaba ese día, para tocarla directamente. Sentir lo voluptuoso y suave que eran sus pechos solo hicieron que gimiera y la envistiera con rudeza. Quería poseerla, quería estar dentro de ella y dejarla sin fuerzas. A la mierda si era menor de edad, esta vez no se le escaparía
-Inuyasha…- dijo en un lamento moviendo aun contra él y acariciando su rostro.
-te gustara… lo juro- le dijo de manera seductora. Kagome sonrió y lo beso imitando sus acciones y metiendo sus manos bajo su ropa para acariciar su pecho. Ambos se estremecieron y se miraron al dejar de besarse. De manera un poco desesperada, Inuyasha levanto la remera de Kagome y su sujetador para ver sus pechos libres. Se relamió los labios, sonrió con malicia y acerco su mano izquierda a su pecho y pellizco con suavidad el rosado botón que había ahí. Kagome gimió y se arqueo contra el frotando su intimidad contra su miembro. Jadeo excitado y comenzó a frotar su pecho y acerco sus labios al otro para lamerlo y succionarlo, sonrió con felicidad cuando ella gimió un poco más alto y sujeto su cabeza con las manos, remplazo su boca por su mano libre y torturo el que había acariciado con anterioridad sonriendo más ampliamente cuando ella volvió a arquearse.
-Inuyasha…- escuchar su nombre de la boca de ella y más en un gemido, le causaron una enorme satisfacción que solo lo ayudaron a ponerse más duro. Kagome eligió ese momento para posar su mano en contra de su entrepierna y apretar con fuerza medida su miembro escondido por el pantalón. Gimió roncamente y se froto contra esa mano que se aferraba a él y lo acariciaba sobre el pantalón.
-Kagome…- suspiro para besarla y acallar a su boca que quería gemir con fuerza. Ella lo apretó un poco más y froto su miembro haciéndolo sentir un placer que su propia mano jamás le daría-yo…
-hijo!- la voz de su madre rompió el momento de placer que había vivido e hiso que se miraran, el interior de Inuyasha grito, lloro y pataleo, ¿porque lo interrumpían cuando ya había tomado una "importante" decisión?, ¿acaso estaba maldito?, ¿la vida lo odiaba?, ¿qué era lo tan malo que había hecho para que el destino lo tratara así?... oh, ya lo recordaba- Inuyasha, haz visto a Kagome
-si mamá- había algo de rabia en su voz- está aquí conmigo
-oh que bueno, me había asustado. Bajen por favor traje algo delicioso para la cena
-ahora vamos- dijo Inuyasha haciendo un esfuerzo para que su voz sonara normal.
-de acuerdo- le dijo su madre tranquilamente.
-¿estás bien?- le pregunto a Kagome que estaba jadeando sonrojada.
-mejor que bien- le dijo sonriendo con picardía- eres muy pervertido…- Inuyasha se sonrojo y le devolvió la sonrisa
-claro…- dijo sin dudar.
Se puso de pie y le tendió la mano a la muchacha que en ese momento acomodaba sus ropas
-vamos o de seguro vuelve a subir por nosotros
Ella asintió y acepto la mano tendida-¿luego seguiros con nuestro asunto pendiente?
Puso los ojos en blanco y se encogió de hombros, aparentando que no le interesaba, aunque el inuyasha de su interior gritaba "claro que si hermosa"
-CONTINUARA-
Lamento la tardanza, sé que ha pasado mucho tiempo desde que subí el capítulo anterior, pero es que la universidad, los exámenes, proyectos, aprender idiomas y el trabajo me dejaban sin tiempo, minhae!. Desde ahora actualizare todos los domingos, ya tengo la historia terminada así que solo debo darme el tiempo de subirla, espero que el capítulo les haya gustado, nos leemos el siguiente domingo
¿Les gusto, lo odiaron ¬¬, sugerencias, amenazas, una cita^^?...algo por san siwon xD = reviews
KAMSAMNIDA LECTORES ¡FIGHTING!
