Capítulo 3

Brennan: ¿QUÉ?

Booth: Lo siento, sabía que te pondrías así.

Brennan: Por qué? Primero me llevas a donde quieres como si fuera una maleta más de tu equipaje y después tengo que hacerme pasar por tu esposa? Que más, quieres que sea tu sirvienta personal?

Booth: No seas exagerada, además no es algo que haya decidido yo. Cullen me lo ordenó, es por tu seguridad.

Brennan: Por mi seguridad? Mira Booth explícate porque no entiendo nada y no me hace gracia.

Booth: A mí tampoco-dijo mintiendo.

Brennan: Deja de darme largas y explícamelo.

Booth: Mira sé que quizá no entiendas muy bien porque tenemos que hacer esto.

Brennan: Desde cuando soy yo la que no entiende las cosas Booth?

Booth: Bien, pues el caso es que las mujeres en este tipo de países no están valoradas de la misma forma que en Estados Unidos. Hay gente muy fanática y no aceptan a una mujer…bueno como tú.

Brennan: Una mujer como yo? A qué te refieres?

Booth: Pues, una mujer inteligente, triunfadora, más que autosuficiente, fuerte y hermosa. Quizá alguien quisiera hacerte daño y esta es la única forma de trabajar sin ningún 'accidente' posible.

Brennan se quedó pasmada ante lo que había dicho su compañero de ella y estuvo un rato en silencio pensando en ello.

Booth: Huesos….lo entiendes, verdad?-dijo interrumpiendo las cavilaciones de su compañera.

Brennan: De verdad piensas todo eso de mi o sólo me estás haciendo la pelota para que no me enfade?

Booth: No, que dices Huesos. Yo… sólo he dicho la verdad, todo el mundo puede verlo.

Brennan: Gracias-dijo tímidamente.

Booth se sonrojó levemente y giró la cara mirando por la ventana para que Brennan no lo viera.

Booth: De nada.

Brennan: Pero sabes que yo puedo defenderme sola y no me parece bien tener que esconderme detrás de tu sombra, si no me aceptan allá ellos. Yo vengo aquí a hacer mi trabajo y encima para que puedan dormir en paz.

Booth: Lo sé Huesos, pero las cosas son así.

En ese momento el avión comenzó a descender.

Booth: Mira ya estamos llegando.

Brennan: Si, vaya se me han pasado las horas volando-dijo sorprendida.

Booth: Claro te has pasado medio viaje roncando a mi lado-dijo bromeando.

Brennan: Oye Booth, yo no ronco!-dijo molesta.

Booth: Sólo estaba bromeando jeje.

Brennan: Ummmm. No tientes a la suerte.

Y en pleno Egipto, Booth buscaba un vehículo para ir al hotel cuando un hombre se les acercó.

Hombre: Tú tienes una mujer hermosa. Yo compro por diez camellos, buen trato si?

Booth: Pero qué? Estás diciendo que quieres comprar a mi 'esposa' por unos camellos?

Hombre: Oh quiere negociar? Diez camellos y veinte alfombras de muy buena calidad, no más.

Booth no podía creérselo y Brennan se había quedado con la boca tan abierta que parecía que se le iba a desencajar la mandíbula. Los dos empezaron a enrojecer de ira por lo que había dicho el hombre. Comprar a una mujer como si fuera un animal más, no se lo podían creer y Booth furioso le atizó un puñetazo en toda la cara.

Booth: Toma degenerado, como te atreves a tratar a mi mujer como a un objeto con el que poder negociar?

Pero el hombre contraatacó empujando a Booth con todas sus fuerzas, lo que izo que éste se estampara contra el suelo con un fuerte crujido de su espalda.

Booth: Auuuu! Te vas a enterar.

Brennan que vio a su compañera gritando de dolor y al hombre acercarse para volver a golpearle, le atizó una patada en la cabeza que lo dejó inconsciente en el suelo.

Brennan: Booth estás bien? Vamos subámonos a ese taxi y vayamos al hotel. Apóyate en mí.

Ya en el taxi ambos se poden a conversar mientras se dirigen a su hotel para descansar después de un día bastante duro para ambos.

Booth: Oye Brennan siento lo que has tenido que oír, no me imaginaba que la gente hacía eso.

Brennan: Sabes, yo en realidad entiendo su actitud, estoy en contra pero lo entiendo. Yo he viajado mucho y he visto muchas cosas. En un viaje que hice a la India para ver unos huesos de unos 800 años de antigüedad fui testigo de cómo despreciaban a una mujer sólo por haber quedado viuda.

Booth: Y qué culpa tiene de su marido haya muerto? No lo podía evitar, es una barbaridad.

Brennan: Lo sé, pero sólo por eso las marginan y no las dejan en paz.

Booth: Vaya nunca pensé que sucedieran cosas así, sabía que pasan cosas horribles pero eso es realmente estúpido no tiene ningún sentido.

Taxista: Este es su hotel.

Booth: Vaya es enorme, tome su dinero.

Sin duda era el mejor hotel de la ciudad, parece que el gobierno de la ciudad estaba muy interesado en tratar bien a sus 'invitados' y que el caso quedara lo más rápido y satisfactoriamente posible resuelto.

Booth: Bien vamos quiero verlo por dentro.

Brennan: Vale, vamos yo te sujeto.

Booth: Sí, además tenemos que aparecer juntitos esposa mía-dijo riendo.

Brennan: Claro que gracioso…

Recepcionista: Los señores Booth?

Booth: Sí-dijo dándole un besito en la sien a su 'esposa'.

Recepcionista: Bien esta es la llave de su habitación ese señor les llevará hasta allí.

Botones: Déjenme su equipaje y síganme por aquí.

Booth: Vaya me siento importante, te aseguro que en los hoteles a los que me suele mandar el FBI no hay un botones que me lleve la maleta-dijo susurrando en el oído de Brennan.

Brennan: Booth-dijo haciendo caso omiso del comentario de su compañero-acaba de decir la llave no las llaves

Booth: Vamos huesos que tiene que ser creíble, estamos recién casados crees que se lo tragarán si pedimos dos habitaciones.

Brennan: Que sepas que no voy a permitir esto en el siguiente caso en el que tengamos que viajar.

Booth: Bien, pero disimula al menos en este.

Botones: Bien esta es su habitación, es la suite nupcial.

Brennan: La suite nupcial!-dijo agarrando fuertemente a Booth por el brazo.

Booth: Sí, que bien verdad!-dijo con precaución.

Botones: Pasen.

Brennan: Booth, la propina.

Booth: Oh sí claro, toma chaval.

El botones salió de la habitación y Booth empezó a fisgonear todo lo que había a su alrededor y a exclamar por cualquier cosa.

Booth: Mira Huesos, Jacuzzi!! Un buen baño me vendrá genial para la espalda.

Brennan: Te duele mucho? Porque si quieres te puedo hacer un masaje, hice un curso cuando salía mi ex Aaron. Le encantaban los masajes y aprendí como regalo de cumpleaños.

Booth: En serio? Vaya creía que nunca habías tenido una relación tan seria como para hacer eso.

Brennan: Sí, bueno fue la relación más larga y estable que he tenido en mi vida. La verdad es que me encantaba pero yo siempre ponía mi trabajo por encima de cualquier otra cosa y se cansó.

Booth: Y, cuanto duró? Si no es mucha indiscreción claro.

Brennan: Seis meses, la verdad es que el chico lo intentó pero nunca he sido de ese tipo de mujeres que tienen relaciones de varios años.

Booth: Sí eso está claro-dijo para sí mismo.

Brennan: Has dicho algo?

Booth: Sí…que me voy a dar se baño, la espalda me está matando de estar tanto rato de pié.

Brennan: Claro, yo iré al otro baño.

Hacia veinte minutos que Brennan ya había acabado de darse un baño y Booth todavía no había salido así que se puso a escribir para su libro. Después de diez minutos más Brennan comenzó a preocuparse y se dirigió hacia el baño de Booth.

Brennan: Booth!! Estás bien? Llevas casi una hora ahí dentro.

Booth: En serio? Es que estaba tan bien que se me ha pasado el tiempo enseguida salgo Huesos.

En un instante Booth salió del baño sólo con unos bóxers puestos y Brennan se quedó un poco pasmada admirando su cuerpo.

Brennan(pensamientos): Vaya que bien estructurado está Booth, con ropa se aprecia que tiene un buen cuerpo pero así wuau….pero que estoy pensando, vamos deja de pensar tonterías que es tu compañero.

- Uhmmmm-dijo carraspeando al sentirse un poco observado-hace calor, te importa…?

Brennan: No claro que no-dijo al fin alzando la vista hasta posarla sobre unos grandes ojos castaños-si tú estás cómodo a mi me da igual. Oye, el baño te alivió el dolor de espalda?

Booth: La verdad no mucho. Me tumbaré un rato a ver si disminuye un poco el dolor.

Diciendo esto se dirigió hacia el sofá andando a duras penas.

Brennan: Qué haces Booth?

Booth: Irme a dormir, no lo ves?

Brennan: Cómo se te ha ocurrido por una milésima de segundo que te iba a dejar dormir en el sofá si tan a penas puedes caminar?

Booth: Bueno pensé que era lo correcto después de haberte arrastrado hacia aquí y obligarte a pasar por mi esposa.

Brennan: Tú mismo lo dijiste, sólo haces lo que te ordena tu jefe. No ha sido idea tuya. Y ahora vamos túmbate sobre la cama.

Continuará.

PD: Lo de los camellos está basado en un hecho real, le pasó a mi prima en su viaje a Egipto.