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-No no es eso, sólo quería recordártelo...- dijo tratando de seguir la corriente.
-Creo que ya sé qué está pasando...- dijo poniéndose muy seria y asustando al rubio que temía descubriera la verdad.
-Q-qué está pasando Teresa?-
-Tu y yo nos separamos recientemente por eso me llamas por mi apellido... No puedo creerlo! Que vergüenza! Y yo me lancé a besarte. - dijo muy avergonzada cubriendo su rostro.- disculpa, es que tengo amnesia y ni siquiera recordaba que tuvimos una relación...- dijo notablemente aflijida.
-Noo Teresa no es así, siempre nos llamamos por el apellido por un tema de protocolo laboral, hemos tenido nuestras diferencias pero no estamos "separados".-dijo esto con mucho énfasis mientras tomó su mano para que deje de cubrir su rostro y acariciarla en círculos suavemente. La cara de Lisbon volvió a cambiar y enfureció. Comenzó a golpearlo hasta que casi se arranca el suero que olvidó que tenía.
-Bastardo! Estás casado! Eres un caradura! Un cretino y un cerdo aprovechado!- Patrick no podía terminar de cubrirse para evadir los golpes y responder, por otro lado sintió que merecía su enojo.
-Espera espera! Por favor, no me pegues más, te va a hacer mal a ti. Yo te lo puedo explicar. - dijo tomando distancia.
-Qué me vas a explicar? Cómo engañas a tu mujer conmigo?- Lisbon estaba cerrada a escucharlo y muy indignada. De cierta manera Patrick Jane se le hacía familiar.
-Mira, yo sé que suena raro, pero hay una larga historia detrás de este anillo que mereces saber porque perdiste la memoria y no la recuerdas.- ella se calló y reflexionó que sería raro que él no hubiera escondido el anillo si es que engañaba a la esposa, pero tal vez era todo una trampa y le estaba haciendo doler mucho la cabeza.
El doctor entró y volvió a examinarla dándole el alta. Habló con Patrick y le dijo que el traumatismo fue leve y su memoria volvería en unos días. Teresa se vistió y en seguida se dispuso a marcharse.
-Espera Teresa, déjame que te explique. -
-Me quiero ir de aquí. - seguía cabreada.
-Te llevo a la oficina del CBI y en el camino te cuento la historia, te parece? Sería ganar-ganar. - trataba de manejar la situación con sus encantos.
-Mmm aceptaré porque no recuerdo cómo llegar...- contestó orgullosa.
-Genial! A ver si adivinas cuál era mi auto.- dijo divertido llegando al estacionamiento.
-Debe ser ése... - dijo efectivamente señalando su auto a lo cual Patrick quedó pasmado.
-Cómo? - sintió nuevamente miedo de que haya vuelto su memoria y estuviera metido en problemas.
-Porque te va con el perfil de casanova excéntrico y tiene una multa. Por otro lado lo encuentro extrañamente familiar.
-Otra multa?! Me la va a tener que pagar el departamento, fue una emergencia médica.- dijo sin prestar atención a lo demás.
-Así que eres un casanova...- lo miró con desaprobación.
-Claro que no! Sólo tengo ojos para ti.- dijo esta frase trillada para descomprimir la tensión, pero era algo que realmente sentía cierto.
Entraron al auto y se pusieron en marcha al CBI.
-Quieres que te cuente la historia?- ella estaba de brazos cruzados.
-Claro adelante. - dijo sin inmutarse y mirando hacia otro lado.
-Pues ponte el cinturón de seguridad y cambia el lenguaje corporal a uno que diga "estoy abierta a escuchar y dialogar".- dijo salido de un libro de autoayuda.
-Bien.- obedeció y se quedó con las manos en el regazo y mirándolo con atención.
-Es cierto que es raro que lleve el anillo de casado, lo cierto es que ahora simboliza otra cosa. - ella lo miraba incrédula mientras él le restaba importancia y seguía su camino. - desde que perdí a mi esposa ha pasado vario tiempo, pero es un recordatorio de que tengo que encontrarlo, a su asesino quiero decir, el mató a mi esposa e hija. - se hizo un silencio insoportable para Lisbon pero no para él.
