Capitulo 3

En un baño lleno de vapor... una pelirroja meditaba...

Pero, en realidad, tampoco comprendo porque luego también me irrita tanto cuando hablamos, a veces ni yo me entiendo, no se si contarle esto a Hayate-chan, con lo que a ella le gusta burlarse de mi sobre estas cosas. Por otro lado su mirada, pareciera que esconde algo, indescifrable para mi, como una especie de tristeza, o soledad, pero en realidad, parece que le gusta estar sola, ya que no parece que tenga amigos, al menos no he visto fotografiás de nadie en su casa, aunque tampoco me ha dado tiempo a mirar bien... bueno ya es hora de salir de esta piscina, que, se esta muy bien aquí, pero no debo abusar tampoco de la confianza de ella.- salio de la bañera, ahora bautizada piscina por Nanoha, y se dirigió a ponerse la ropa que Fate le había dado, miro curiosamente, una camisa negra con mangas largas, y un pantalón amarillo suave, como de pijama. Medio sonrió y se puso la camisa, esta le llegaba un poco mas arriba de las rodillas, como a mitad de las piernas, pensó que era casi como un traje de esos veraniegos, y las mangas le estaban muy grandes, al mirarse donde le llegaban las mangas percibió un suave olor en la camisa, olía como a vainilla, pego sus muñecas a su cara, y cerro lo ojos respirando aquel aroma, que estremeció por un momento todos sus sentidos, y hasta la hizo sonrojar, retiro las mano y se miro al espejo, con una sonrisa tonta, luego se coloco el pantalón, pero al parecer a esa rubia le gustaban las cosas realmente largas, porque no había modo alguno de que se le quedaran puestos... se quedo un poco que no sabia que hacer.- Bueno me quedare solo con la camisa, y le preguntare si tiene algo mas porque estos pantalones no me los puedo poner, aunque me da algo de corte salir así, pero no creo que se me vea nada.- se miraba al espejo dando pequeñas vueltas a ver si se le veía algo.- pero soy tonta, si las dos somos chicas, porque me tengo que poner así con ella?- decidida salio del baño, y noto una suave música que provenía de la parte de abajo, así que comenzó a bajar las escaleras.

- Fa-fate chan??

- si, estoy en la sala.- la rubia miro a la puerta y vio como Nanoha asomaba solo la cabeza algo sonrojada, y rascándose la mejilla con un dedo.- pasa algo?

- Esto... .- termino de salir solo con la camisa, a lo que la rubia abrió los ojos de par en par, y se pudo notar un ligero sonrojo en sus mejillas.- es que... los pantalones que me diste, se me caen y pensé q-que si tendrías algo que ponerme.

- Pues... - la rubia se había quedado pasmada al ver tan hermosa presencia, una chica pelirroja con el pelo cayéndole por completo un poco mas abajo de la cintura, y algunos mechones por la cara, con una de sus camisas, quedándole bastante anchas, pero no menos sexy, estaba parada frente a ella, simplemente se quedo sin habla, y la pelirroja empezó a ponerse algo nerviosa juntando sus manos y jugando con sus dedos. Fate estaba sentada en la mesa del comedor, con varios libros abiertos y un bolígrafo en la mano, que cayo al suelo en cuando Nanoha apareció por aquella puerta, disimuladamente e intentando esconder su sonrojo agacho la cabeza, y cogió el bolígrafo del suelo, no antes sin ver las preciosas piernas de la ojiazul, cosa que la puso aun mas nerviosa. Con la misma se levanto de la silla bruscamente y se dirigió caminando algo acelerada hacia ella.

- Fa-Fate-chan??- se puso histérica al ver a esa chica rubia caminando tan decididamente hacia ella, por un momento creyó darle un infarto allí mismo, pero la ojirubi siguió de largo subiendo las escaleras, cosa que Nanoha agradeció, porque creía que le iba a dar un paro cardíaco, dio un suspiro, y al mismo tiempo Fate en la planta de arriba, también acompaño a su suspiro con otro. Unos minutos bastaron, bajo con otro pantalón, este era rosa.

- Toma, espero que este te vaya mejor, no es mio, es de mi hermana, que se lo dejo aquí cuando vino de vacaciones.

- Ah, tienes una hermana.

- De que te sorprendes es algo muy común, tener hermanos

- bueno... s-si, es cierto, lo decía porque no veo fotografiás de nadie aquí.- dijo cogiendo el pantalón que esta le ofrecía.

- ...- volvió a quedarse callada, y así un pequeño silencio que ella misma volvió a romper.- deberías ponerte el pantalón.- dijo algo seria.

- Fa-Fate-chan? Lo... lo siento, si te molesto la pregunta, perdoname.

- No es nada, no importa.- se volvió a sentar en la silla y agacho la cabeza haciendo como que seguía estudiando, aunque en realidad en ese momento, se quedo pensando en su hermana. Una Nanoha algo apenada se sentó frente a ella, después de ponerse los pantalones, con la cara un poco confusa. No sabia si había hecho algo mal, y porque de golpe y porrazo, Fate había cambiado totalmente su cara, ahora no tenia esa mirada tranquila, y agradable, sino una mirada algo distante, y triste.

- Que estudias?- le pregunto la pelirroja mientras se inclinaba un poco a ver los libros sobre la mesa.

- Pues... psicología, es que mañana tengo un examen algo importante.- decía sin siquiera mirarla.

- Así que quieres ser psicóloga de verdad?.- decía con una pequeña sonrisa.

- Ya te lo dije antes, no?- dijo algo molesta, cuando se dio cuenta levanto la cabeza y miro a la chica que había cambiado aquella pequeña sonrisa por una cara de disgusto que miraba al suelo.- pe-perdoname, lo siento, creo que no soy buena anfitriona...

- no... no pasa nada, en verdad me lo habías dicho antes, perdoname tu, es que soy algo despistada.- decía mientras noto que una gota de sudor bajaba por su cara.- oye Fate-chan, tu no tienes calor?

- Pues no la verdad.- se la quedo mirando un momento, y vio como sus mejillas estaban algo sonrojadas y unas gotas de sudor bajaban por su cara, se quedo un poco extrañada, se levanto de la silla y se acerco a la pelirroja, que se le quedo mirando algo desconcertada, repentinamente la rubia agarro su cara con las manos y acerco su frente a la de la pelirroja.

- Fa-Fate-chan?- no sabia que demonios estaba haciendo, pero tenia los ojos de la rubia delante de ella, tan cerca que se quedo de piedra.

- Nanoha...-susurro.- tienes fiebre.

- Ehhh?? pero como es posible.- al pensar en la posibilidad de ponerse enferma un cumulo de imágenes de cosas que tenia que hacer se le pasaron por la cabeza, y comenzó a marearse.- Fa... Fate-chan?.- en un segundo dejo de enfocar a la preciosa rubia que tenia al lado, para acabar viendo solo oscuridad...


Abrio sus ojos poco a poco... todo estaba algo oscuro, y se veía todo un poco borroso, se rasco los ojos para ver si enfocaba bien la mirada, vio una pequeña luz de una lampara al fondo de la habitación donde se encontraba, y al lado en una butaca, una chica rubia, parecía dormida, estaba con la cabeza apoyada totalmente en el respaldar, y tenia un libro entre sus manos, que ahora medio caía encima de ella, miro a la mesita que tenia al lado, eran poco mas de las 2 de la madrugada, se quedo pensativa un momento y recordó que lo ultimo que había visto era a Fate algo borrosa y luego se despertó ahí.- así que me desmaye...- se toco la frente y noto un paño húmedo en ella, lo cogió y se incorporo un poco, observando como dormía la ojirubi, parecía tan dulce allí descansando, se levanto poco a poco, y agarro una pequeña manta que había a los pies de la cama, y al ponérsela por encima, esta se medio despertó...

- lo...lo siento, te he despertado...

- tranquila, pero deberías estar en la cama, aun tienes fiebre...- se quedo callada un momento.- gracias por la manta...

- no es nada, es solo que creí que tendrías frío, al parecer cada vez nos acercamos mas al invierno.- decía mientras volvía a la cama.- de veras que siento tanta molestia, en realidad eres una persona muy amable, tal como imagine siempre que te oía en la radio.- aquello ultimo, le salio sin penar y se tapo la boca sorprendida.. la rubia se la quedo mirando también algo asombrada, y con un ligero rubor en sus mejillas...

- gra-gracias, pero en realidad no es nada, que mas podría hacer?, caíste desmayada en mis brazos, y luego te subí aquí y te recosté,- la pelirroja se quedo impresionada de lo que acababa de oír, había estado en los brazos de aquella chica, tan hermosa, llamada Fate Testarossa, realmente parecía un sueño, aunque la irritara alguna que otra vez, pero ahora ya no le podía reprochar nada, ya que había sido totalmente encantadora con ella.

- No-no es nada.- sentada en la cama, y tapada con las mantas, se quedo un momento mirando la habitación, asemejada a la de una niña, la cama no era muy grande, realmente no parecía su dormitorio.- este no es tu dormitorio verdad, Fate-chan?

- No, no lo es, suelo usarlo para invitados.

- Entiendo... se que parezco una curiosa que no hace sino preguntar, perdoname, es que, la verdad, me gustaría poder conocerte.- dijo con una sonrisa en la cara.

- ya... veras es que yo... - intentaba decirle algo de ella.- no se para que me esfuerzo tanto, si total, me es imposible hablar de mi misma, no hay manera de que pueda confiar en nadie.- al mismo tiempo miraba a la pelirroja fijamente, y esta la miraba esperando lo que iba a decir.- la verdad es que tiene unos ojos preciosos, y una sonrisa muy bonita.- pensaba para si.

- Tu?- seguía esperando a que Testarossa dijera algo.

- eh... yo... no soy muy habladora, siempre suelo estar sola...

- eso no es malo...- decía con la misma sonrisa en la cara y ahora los ojos cerrados.- en realidad a mi tampoco me gusta mucho hablar de mi.- dijo mientras cambiaba su mirada de alegre a triste, desviándola a un lado. La rubia se la quedo mirando, y pensando.

- Realmente pareciera que me entiendes.- dijo la rubia con una pequeña sonrisa.

- Es la primera vez...

- eh?- se quedo la ojirubi interrogante de nuevo

- que es la primera vez que me sonríes de esa forma...- con la mirada algo tímida la miro.- y es una so-sonrisa preciosa... -

- ...-la rubia quedo totalmente sorprendida y sin saber que decir.- gra-gracias.- es la primera vez en mi vida que alguien me dice algo así.- sus mejillas subieron de tono.- también es la primera vez...

- de que?

- Que alguien me dice algo así.- murmuro algo ruborizada...

- Fa-Fate-chan...

- bueno deberíamos dormir, yo voy a bajar abajo aun debo estudiar un poco, así que descansa, y mañana ya te acerco a tu casa si te encuentras mejor.

- S-si, buenas noches Fate-chan...

- buenas noches Nanoha...

Fate bajo las escaleras dejando la puerta de aquella habitación cerrada, para que la luz no molestara a la chica de ojos azules profundos, se volvió a sentar en la mesa y volvió a su tarea de seguir estudiando un poco mas...

Pensamientos de Fate Testarossa.

Sin duda esa chica tiene algo, que no se porque demonios me hace sonreír, incluso cuando la conocí en la biblioteca, después de decirme aquellas cosas, me hacia gracia, como intentaba que yo retirara mi motocicleta, cuando cayo tras la puerta y se golpeo, también me hizo mucha gracia, pero fue muy extraño, la manera en que me miraba cuando llegue de comprar el azúcar, realmente parecía un perro abandonado, podría jurar que sus ojos me querían decir algo, y después de subir a mi casa, su actitud cambio totalmente, ya no me hablaba mal, mas bien parecía todo lo contrario, y como se le ocurre salir así del baño, a medio vestir, por dios, creo que casi me da un paro cardíaco, si es que una no es de piedra, y ademas, porque ahora, justo cuando debo concentrarme en estudiar me pongo a pensar en esto, que demonios me pasa?- le daba vueltas a las paginas de uno de los libros sin entender nada, estaba leyendo pero en realidad su cabeza estaba en el piso de arriba, - me dio mucha pena cuando vi que se desmayo, realmente creo que es una chica con mucha energía, pero creo que también tendrá un tope, imagino que siempre se esta esforzando al máximo, se la notaba muy cansada cuando la encontré en la puerta del portal, ahora que lo pienso no parecía tener buena cara, igual le preocupa algo, me gustaría que me lo contara, a lo mejor, yo... pero que estoy diciendo, Fate concentrate ya en lo que se supone que debes hacer, o sea, estudiar...

Pensamientos de Nanoha Takamachi.

En realidad es una persona amable, como siempre imagine cuando oía su voz, me parecía tan dulce, recuerdo que la primera vez que la escuche, fue cuando Hayate me regalo aquel radio despertador, y lo programe para que saliera una cadena de radio, pero resulto que aquella mañana no salio la que yo siempre escuchaba, sino que su voz, llamo a mis oídos, y desde entonces no podía dejar de escucharla, que raro, todo ha pasado tan rápido, de golpe aparece en la biblioteca, y se planta allí, como si fuera la mejor del mundo, realmente me dio rabia porque se salio con la suya y yo casi sin darme cuenta cedí sin mas, ademas me llamo la atención en la biblioteca, yo que trabajo allí, y una desconocida me corrige en medio de todo el mundo, aunque luego cuando nos encontramos en el portal de su casa, y me intento agarrar, fue genial sentir sus brazos, supongo que seria una reacción de esas automáticas, pero luego cuando vino de comprar, se me quedo mirando con aquellos ojos, pensé que iba a hacer algo, pensé que me iba a abrazar... y ya en su casa, ha sido muy encantadora, al ocuparse de mi, con lo del baño y luego traerme aquí a la cama por lo del mareo... cuando dormía en la butaca parecía una niña pequeña desamparada, bueno pero porque no dejo de pensar en ella ahora, si en realidad debería de estar durmiendo, debo recuperarme porque tengo que seguir estudiando para los exámenes que vienen...

Pensamientos de Fate Testarrosa.

La verdad fui un poco borde antes con ella, pero es que hablar de mi pasado me mata, no lo soporto, como le iba a decir que yo soy una niña rica que perdió a su familia en un accidente y que por eso no me preocupa en absoluto el dinero... en fin, esas cosas no son fáciles de decir.- Fate quedo en ese momento parada en lo que estaba haciendo, y al recordar lo que acababa de pensar, sus ojos se acristalaron.- ...me prometí que jamas volvería a confiar en nadie, porque no quiero que me vuelvan a abandonar, no quiero que se alejen de mi, no quiero.- esta vez las lagrimas amargas bajaban por su rostro sin permiso alguno...-bueno bueno, y ahora que hago porque estoy llorando, Fate deja ya de pensar... a estudiar, a estudiar...

Pensamientos de Nanoha Takamachi.

Realmente la entiendo cuando veo que no quiere decir nada sobre su pasado, en realidad es bastante lógico, posiblemente tendrá problemas con su familia, al igual que yo, que desde que mi padre falleció no he vuelto a nombrarlo, no he querido acordarme de el, porque me causa tanto dolor saber que ya jamas volveré a verle, y no puedo evitar hablar con mi madre y cuando cuelgo el teléfono llorar por saber que aun le recuerda y lo pasa mal.- algunas lagrimas cayeron de los ojos de la pelirroja, - Ma, ma, ya esta bien, no es momento de pensar en estas cosas.- decía mientras se secaba las lagrimas con las manos.- debo descansar, aun, tengo fiebre...

fin del capitulo 3