CAPITULO 3
Las Cosmo Son Lo Máximo
.
…
…
…Le ragazze che ispirano tutti i testi delle canzoni
Sono sempre al centro dei discorsi di tutti noi
Che non conosciamo nemmeno la meta'
Di tutti quel che pensano
E dei segreti che ognuna ha…
.
Le Ragazze – Neri Per Caso
…
.
POV Nessie
…
…
.
Llegamos a Forks poco antes de oscurecer, el tiempo estaba lluvioso y el paisaje ofrecía caminos llenos de un verdor que lo llenaban todo. Sam, el primo de Jacob nos recibió con una gran sonrisa, él y Jacob hacia bastante tiempo que no se veían. Sam había decidido mudarse a Washington una vez que se había casado con su esposa Leah, la familia de ella había vivido en la reserva de La Push por muchas generaciones y él no quería desarraigarla. Los casi nueve meses de embarazo de Leah la hacían ser la figura más visible en el aeropuerto a nuestra espera, había insistido en ir a buscarnos, alegando de que estaba embarazada más no enferma, Sam le había confesado a Jacob que esperaba que el carácter de su bebe fuera distinto al de su mujer, sino él estaría perdido. Seth, el hermano de Leah, un chico de mi edad, también estaba esperando por nosotros en el aeropuerto y se mostraba realmente emocionado, no quito sus ojos de mi desde que arribamos y no oculto su entusiasmo cuando hablo de mí ante Jacob. Sus continuas insinuaciones de que con gusto pondría su reluciente moto a mi disposición para cuando yo quisiera, habían hecho rabia a Jacob.
—¡Eh Jake! ¿Todas las chicas de California son así de lindas como tu novia o es que tú tienes mucha suerte?
—Me gusta pensar que no es cuestión de suerte sino de personalidad —dijo Jacob en forma altiva.
—Ufss, que carácter, tranquilo, yo no intento quitarte a tu chica, solo pregunto si habrá una chica así de linda para mí —se defendió Seth. Jacob lo miro casi con rabia y yo no podía reprimir la risa, me agradaba Seth y mucho.
—Hay chicas lindas en California si, si no fuera porque mi amiga Claire ya está tomada ya estaría pensando en presentártela, pero un primo de Jake ya la conquisto —le dije muy sonreída.
—Oh que lastima —se quejó Seth.
—Pero tranquilo, en cuanto encuentre, a una chica linda como yo —lo dije mirando por el rabillo de mi ojo a Jacob, que bufó disgustado—. No dudare ni un minuto en presentártela, lo prometo.
—Cuento con tu ayuda Nessie, no me falles —dijo Seth con entusiasmo
Sam al igual que mi Madre, tomo todas las precauciones posibles para que Jacob y yo no mantuviéramos intimidad alguna. Me reí al ver que había preparado el cuarto de huéspedes para mí, mientras a Jacob le indicaba un "cómodo" sofá colocado en la sala, Jacob rodó los ojos y solo atino a sentarse encima de él haciendo que este se hundiera de manera preocupante, sabía que no tendría una buena noche y eso me hizo sentir hasta culpable, pero el sentimiento duro poco cuando vi en su rostro esa sonrisa pícara mientras me miraba, sabía que estaba diciéndome que tendría que compensarlo por todo esto y en realidad "compensarlo" no me causaba ningún problema.
Me gustaba estar con Jacob, habíamos roto esa barrera de sus "sanas intenciones" hacia un par de meses atrás, no por iniciativa de él precisamente, pues mantuvo su respetó hacia mi todo el tiempo que yo le permití, pero yo sabía que estaba lista para dar un paso más y sabía que Jacob era el indicado. Tome las palabras de mi Madre con mucha mayor seriedad y consulte al médico para que estuviéramos protegidos y una vez ya preparada, organice todo mi arsenal para la gran batalla y lo sorprendí en el dormitorio de la Universidad, creando una noche sumamente romántica, una copia fiel de las enseñanzas de la Cosmopolitan.
No puedo decir que la misión fue fácil, pues él se negaba a tocarme siquiera, pero una mirada a mi conjunto Victoria's Secret y supe que había ganado la pelea.
…
…
Llame a Claire en cuanto estuvimos instalados, aún tenía que sostener la mentira de que permanecíamos en California, en su casa, así que primero debía hablar con ella antes de colocar la llamada en conferencia con Mamá. El móvil repico 6 veces antes de que contestaran.
—¿Claire?
—¡Oh Nessie, eres tú! —dijo con voz agitada.
—¡¿Qué estás haciendo Claire?! Se supone que serias una niña buena y pasarías estos días tranquilos en casa —lo dije con el tono más serio que pude usar, ya que sabía que Claire no quería para nada un fin de semana tranquilo.
—Vamos Nessie, no haré nada que tú no estés haciendo o queriendo hacer —dijo entre risas.
—¿Dónde se supone que esta Quil? ¿Ya lo tienes amarrado a la cama? —dije con voz sensual.
—¡NESSIE!
—Bien, bien… pero por lo menos anda por allí, ¿no es cierto? Sé que Emily no debe estar en casa.
—Sí, sí, esta acá, pero no estamos hacienda nada… bueno, nada demasiado extremo.
Me reí con ganas, mi muy querida amiga no había pasado de segunda base***(1), Claire aún era demasiado tímida para tomar la iniciativa y Quil, su novio, 2 años mayor que ella, también quería mantener en pie sus "sanas intensiones".
—Tranquila Claire, lo entiendo —dije sin dejar de reír—. Recuérdame al volver a casa darte mis Cosmopolitan preferidas, las necesitaras más que nunca.
—¡NESSIE!
—Ok… está bien… ¿puedo llamar ahora a Mamá o esperamos a más tarde?
—No, prefiero ahora, más tarde no sabré.
—¡CLAIRE!
—No preguntes, tu solo has tu llamada.
Marque el número de Mamá sin preguntar nada, no arruinaría la noche de Claire, preguntaría ¡de todo! cuando estuviera en casa.
—Hablas tu primero, ¿recuerdas? —dije escuchando el marcado.
—Sí, sí, recuerdo, se cuál es mi papel, las clases de teatro funcionan Nessie.
El móvil de Mamá repico solo dos veces.
—¿Nessie? —dijo ella.
—No Sra. Swan habla Claire, Nessie está secándose el cabello y me pidió que marcara.
—Oh, ¿cómo estas Claire? ¿Emocionada con el paseo?
—Sí, muchísimo, no se imagina la cantidad de planes que tenemos, creo que no podré dormir esta noche.
Reprimí una risa, por mi mente pasaron escenas de Claire sin poder dormir y no precisamente emocionada con viaje alguno.
—Bueno solo inténtalo —dijo Mamá—. Te ayudara para poder cumplir con todos los planes que tienen.
—Pues sí, pero ud. sabe, yo soy siempre la de los nervios. Aquí ya está Nessie, se la comunico.
Era la pauta para mi entrada, la hora de demostrar mis progresos en mis clases de teatro había llegado.
—Mamá. ¿Qué tal estas? ¿Cómo estuvo la reunión en la Editorial?
—Oh Cielo, todo estuvo perfecto, me mostraron las nuevas portadas, debes verlas y ayudarme a decidir.
Mamá acababa de terminar su segunda novela, la primera se había vendido extremadamente bien y todas estaban enlazadas para formar una trilogía. No utilizaba el apellido Swan a la hora de publicar, prefería el Higginbotham de la Abuela Renée, que según supe murió cuando ella era muy niña, no se refería a ella como su Madre, era a alguien más a quien ella distinguía así, en todo caso Mamá decía que el cambio de apellido le permitía el anonimato y así seguir con las actividades en la librería que poseíamos hace más de 5 años.
—No te preocupes —le conteste—. En cuanto llegue a casa las veremos, sé que serán fantásticas, Zafrina siempre hace un buen trabajo con las promociones.
—¿Está todo listo? ¿No estas nerviosa?
—No… —si ella supiera que ya estaba bastante aterrada en un Estado que jamás había pisado, con mi novio a unos pasos y a horas de saber todo lo que había querido saber durante años—. Los nervios se los dejo a Claire.
De repente el ruido estridente de un secador de cabello se escuchó en alguna parte y la voz de Claire se escuchó a lo lejos.
—Lo ve Sra. Swan, siempre soy yo la nerviosa.
Claire estaba ganándose el Oscar, de veras asumía su papel. Mamá reía al otro lado de la línea.
—Intenta que Claire duerma y hazlo tú también, mañana será un largo día.
—Ni lo digas Mamá, ni lo digas.
—Te extraño Nessie —dijo con nostalgia.
—Yo también Mamá —y lo dije con sinceridad—. Pero solo es un fin de semana, antes de lo que crees estaré en casa.
—Me llamaras cuando llegues, ¿verdad?
—Si Mamá tranquila, nos portaremos bien.
—Diviértanse, se lo merecen después de un año duro.
—Gracias… —me mataba mentirle, nunca había necesitado hacerlo, pero este último año había guardado más secretos para mí que nunca antes—. Te quiero Mamá, no imaginas cuánto.
—Yo también te quiero mi amor y ansío a que vuelvas.
—Bien… te veo en unos días.
Nuevamente escuche la voz de Claire como si estuviera cerca.
—Buenas noches Sra. Swan.
—Besos para ambas, te quiero Nessie.
Escuche el clip del teléfono al colgar y me dirigí a Claire otra vez.
—¡Por Dios! De veras que aprovechas tus clases.
—Te lo dije —dijo con autosuficiencia—. Nessie espero que de verdad te cuides, no quiero pensar en tu Madre si se entera.
—Tranquila, todo estará bien.
—Suerte amiga, te dejo, Quil me espera y Nessie…
—¿Si?
—Creo que si voy a necesitar tus revistas.
—¡CLAIRE!
—¡Oh vamos! Tú las ofreciste.
No pude evitar reírme.
—Las tendrás todas cuando llegue a casa, tengo muchas ideas que meter en tu cabeza, no te preocupes.
—Bien… cuídate, te quiero Ness.
—Yo también te quiero, nos vemos pronto.
Cerré la llamada con la impresión de haber visto crecer a mi amiga a gran velocidad, definitivamente, ninguna de las dos era ya una niña.
.
…
…
—0000000—
…
…
.
…Understand what ive become
It wasn't my design
And people everywhere think
Something better than Ii am
But I miss you, I miss
Cause I liked it, I liked it…
.
Ode To My Family – The Cranberries
…
.
POV Bella
…
…
.
Deje mi móvil en la mesa de noche mientras contemplaba sobre mi cama las 4 portadas que Zafrina había preparado para mí. Sabía que tenía pendiente la escritura del cuarto capítulo de la última de mis 3 novelas, pero no me sentía con ánimo de escribir esta noche.
No es que Nessie no pasara noches fuera de casa, lo hacía, Claire y ella no pasaban una semana sin estar por lo menos un día en la casa de la otra. Últimamente podía sospechar que pasaba menos tiempo con Claire y más con Jacob, al principio eso me ponía extremadamente nerviosa, pero Nessie, mucho más que Jacob, me demostraba que podía llevar una relación y más aún "esa" relación. Era tan extraño verlos a los dos interactuar, un aura los envolvía a los dos mientras estaban juntos, creo que mi temor se incrementaba porque veía en ellos un reflejo de mi misma, a la misma edad de Nessie mi mundo giraba en torno a un solo ser, "Edward", al igual que Nessie, sentía que las cosas estaban colocándose en su lugar y que todo lo vivido en el pasado no significaba nada, porque mi mundo estaba completo.
A pesar de haber perdido a mis padres a los 5 años sentía que se me había compensado con otras cosas, los Cullen y los Hale pasaron a ser "mi familia" en todos los aspectos posibles, el cariño que jamás tuve con mi Tío o mi Tía fue compensado con el gran amor que Esme y Carlisle Cullen me brindaron. Ellos se convirtieron en mi Madre y mi Padre en todo el sentido de la palabra, me habían tratado como una hija desde que me vieron, cuando me fracture ambas piernas después del accidente que tuve al caer a una barranca, cuando perdí el control de mi bicicleta a la edad de 7 años. Mis Tíos alegaron que no podían cuidarme constantemente pues sus trabajos no se los permitían, así que me dejaron en el hospital por largos 2 meses. La primera vez que vi a Papá pensé que no podía haber hombre más hermoso que él, pero era una niña y los años me demostraron que estaba equivocada, "Edward me lo demostró". Cuando Carlisle me atendió se preocupó por mí y me visitaba a diario, pocos días después una sonriente Esme me fue presentada, la gran sonrisa de mi Madre ilumino todo a mí alrededor y desde ese momento jamás se separó de mí, ni dejo de cuidarme hasta el último día en que la vi.
Junto a ella casi todas las tardes, convergían en mi habitación sus tres hijos. Emmett con sus muy lindos hoyuelos y su sonrisa reluciente, traía bajo la manga todos los chistes que se le pudieran ocurrir, mientras vociferaba que no había chico que deslumbrara más en la escuela que él. Alice por su parte, se mostró sumamente emocionada de poder por fin charlar con otra chica, ya que decía que sus hermanos la volvían loca, aunque eran ellos quienes rodaban los ojos cada vez que ella sacaba a la luz sus locas ocurrencias. Y finalmente… los ojos verdes del chico más hermoso que hubiera visto jamás (y que aún después de tanto tiempo, estoy segura que jamás volveré a ver), Edward me miraba siempre desde una esquina evidenciando timidez y solo llego a cruzar palabras conmigo después de casi dos semanas de visitas y puedo jurar que cuando pronuncio mi nombre el corazón me dio un vuelco.
Los gemelos Hale por su parte, llegaron a nuestras vidas al mismo tiempo en que yo salía del hospital, sus padres al igual que los míos murieron en un accidente de tránsito y su único familiar era una prima de su madre que resulto ser Esme. Ninguno de los dos se mostraban muy abiertos ante nadie, no hablaban mucho y hasta las ganas de jugar las habían perdido. Jasper se acoplo a los chicos con mayor facilidad, fue increíble que él y Edward se hablaran como si fueran viejos amigos y Emmett los hacía rabiar sin parar. En cambio Rosalie, pasó semanas queriendo estar sola, prefería permanecer aislada el mayor tiempo posible. Alice y yo hubiéramos querido decirle mil cosas para consolarla, pero en vez de eso, nos sentamos una tarde en el patio de los Cullen, cada una a uno de sus lados y tomamos sus manos sin decir nada, una lágrima corrió por su mejilla cuando nos miró a ambas y desde ese día fuimos inseparables.
Cuando los seis entramos en el Instituto nos conocieron como el Clan Cullen y todos nos trataban como si fuéramos un ente aparte. Las únicas personas que integraron nuestro círculo más allá de nosotros seis, fueron Ángela y Ben, los únicos amigos sinceros que encontramos en medio de una maraña de hipocresía y adulación.
Con el tiempo, cada una de nosotras desarrollo sentimientos amorosos para con alguno de los chicos, pero ninguna era capaz de expresarlos (ni aún la muy extrovertida Alice) y los chicos no fueron demasiado atrevidos para declararse, el único que sorprendentemente se mostró valiente fue Edward. Cuando me pidió que fuéramos novios mi mundo se vio impactado por una bomba y ya nada volvió a ser igual, esa sensación que quemaba mi mano y recorría todo mi cuerpo cada vez que lo tocaba tuvo su similar en él y nuestros sentimientos se desbocaron desde nuestro primer beso.
Aún ahora, después de tantos años, podía recordar su exquisito olor a menta, la textura de sus cabellos enmarañados, la fortaleza de su cuerpo, su aterciopelada voz, la suavidad de sus manos, nunca fue posible para mí olvidar algo de él, mi mundo tenía dueño y ese dueño era Edward Cullen.
Y precisamente allí era donde radicaba mi temor, mi mundo se había derrumbado, mi ídolo se había roto en mil pedazos, todo lo que quise alguna vez, todo de lo cual me sentía segura, todo lo había perdido y lo único que quería en la vida era que mi niña, mi tesoro, no llegara a sentir ni la mitad del dolor que yo había sentido, quería protegerla de todo aquello, aunque eso significo ocultar siempre la verdad.
Volví de mis cavilaciones cuando el móvil volvió a sonar.
—Preciosa Isabella —la voz de Demetri sonó al otro lado de la línea.
—Hola. ¿Cómo estás?
—Mal, por supuesto, estuviste en la Editorial y fuiste incapaz de pasar por mi oficina, pensaba que como yo, podías tener ganas de verme, pero me equivoque.
—Oh, lo siento, si quería verte —dije sin poder convencerme ni a mí misma—. Pero salí corriendo pues había cosas pendientes en la librería.
—O que mal, yo solo quería… abrazarte y confortarte —dijo con una voz sensual.
—Eee… si entiendo el punto —dije sintiendo que mis mejillas se sonrojaban.
—Supe por Zafrina que tu nena pasa el fin de semana de paseo, ¿es cierto?
—Sí, lo es, viaja a Yosemite por el final del curso, sus calificaciones han sido excelentes así que pensé que se lo merecía.
—Entonces no habría inconveniente en que podamos salir a cenar mañana, bailar y… divertirnos, secuestrarte seria mi ideal, no me digas "no", ansió escuchar que me dices "si" a todo lo que te proponga.
Sabía perfectamente el sentido de "diversión" al que se refería.
A pesar de haberme negado a salir con nadie durante la infancia de Nessie, para dar un buen ejemplo, ella misma me insto a salir a citas desde que cumplió 12. Insistía en elegir los vestidos que usaría y hasta daba opiniones sobre mi maquillaje, era tan parecida a Alice en ciertas cosas. Podría decir que no todas las citas valían la pena, pero había conocido a hombres maravillosos en el proceso. Uno de ellos era Demetri, atento, educado, carismático, excelente amante, no podía pedirle más, pero aun así…
Estaba convencida de que yo misma saboteaba mis relaciones, hasta Nessie lo notaba, así que había puesto de mi parte en esta última.
—Pues "si" —dije con decisión—. Creo que podemos "divertirnos", veremos cuantos "si" puedes sacarme esta vez.
—Todos hermosa, prometo que te daré un fin de semana que no olvidaras, lo prometo.
…
…
.
***Nota(1): Existen numerosos símiles entre el béisbol y el sexo, en este caso y para quien no lo sepa, y si no lo saben por favor crezcan rápido jejeje, la primera base es la etapa de los besos y las manitas agarradas, algunos lo conocen como manos sudadas; la segunda base son las caricias y contacto corporal que llega hasta el sexo oral y la tercera base es el sexo o relaciones sexuales como tal.
…
…
—0000000—
.
