Tralalallala~ tercer capi, here we go! Wah, ya tengo planeado cómo será todo! Jojojojo Bueno, doy gracias por adelantado a quienes leéis el fic, me emociona tener seguidores aunque sean pocos de verdad! Bueno, aunque parezca un poco más largo de lo normal, hay una conversación a lo messenger por lo que eso alarga un poco xd Gracias otra vez a kumo, que me ayudó a escribir esto y a los que comentasteis también! Acepto ideas!

Bueno, como ya sabéis, po desgracia no me pertenece hetalia~


Clicó el botón "agregar", al cabo de unos segundos, se abrió una nueva ventana, centelleando. Tino clicó en ella para abrirla.

"Hola"

Era Berwald. Tino escribió una respuesta.

"Moi moi~"

Unos segundos más, abajo salía "Berwald está escribiendo algo..." ¡Cling!

"¿Qué tal?"

"Bien, muy bien. ¡Ah! Nlo de antes... lo siento, no sabía que eras mi vecino"

"No pasa nada, tampoco lo dije" Bueno, no era muy hablador por internet tampoco, pero al menos hablaba más y se le podía entender mejor lo que decía. Siguieron hablando un buen rato más, Tino puso al día a Ber en cuanto a la escuela, le dijo lo que habían hecho en cada clase y que podía salir en los exámenes, hablado de los profesores... Una voz llamó al finlandés a cenar, su madre.

"Debo irme ya, ¿mañana vamos juntos al colegio? Te esperaré delante de mi casa, ¡moi moi!"

Antes de que el sueco pudiera contestar, Tino ya se había desconectado, pues ya lo habían llamado un par de veces y no quería hacer enfadar a su madre.

Cerró la tapa de su portátil, con una sonrisa. Tino era simplemente adorable. No toda la gente le dedicaba sonrisas como él había hecho... Berwald se levantó de la silla con una pequeña sonrisa en sus labios.

Eran las ocho y cinco de la mañana, Tino salió de su casa, y cuando estaba ya en la reja del jardín, vió cómo el sueco llegaba. Su rostro parecía dar más miedo... debía andar aún dormido, seguro...

- ¡B-buenos días!- lo saludó el más bajito, con una sonrisa con restos de sueño aún en ella, aunque al ver al otro se había despejado del susto.

- ...Días... - contestó el alto.

Al ver que no daba tema de conversación, el finlandés decidió romper el hielo – Vamos tirando, o llegaremos tarde – el sueco simplemente asintió y empezó a andarl al lado del finlandés, que se había apresurado por ir al lado de Berwald.

Llegaron al instituto sin haber hablado mucho, Tino creía que el sueco podría haber cogido confianza con él tras hablar a través del ordenador, pero parecía que lo suyo era crónico, y que era de pocas palabras simplemente. Iban andando uno al lado del otro, y no se dieron cuenta de que una cámara hacía una foto.

- ¿A qué le haces fotos? El fantástico yo está a tu derecha, no adelante – dijo un albino a la húngara que tenía al lado.

- Idiota, ¿crees que te haría fotos a tí? Los fotografiaba a ellos – señaló a la pareja de nórdicos - ¿No son adorables? Seguro que acaban juntos, ¡mi alma fujoshi lo detecta! - continuó emocionada. El pruso los miró detenidamente... Eran el carasusto y el finlandés de su misma clase... ¿Tan amigos eran que ya venían juntitos a clase? Kesesesese, ya tenía algo que comentar y hacer bromas con sus inseparables amigos Francis y Antonio...

En las taquillas había varios alumnos cogiendo los libros de las clases del día. El estonio vió a su mejor amigo llegar junto a Berwald, cosa que le extrañó un poco.

- Buenos días Tino, ¿habéis venido juntos?- le preguntó, sin dar rodeos, eran amigos y tenían confianza.

- Hola Eduard. Pues sí, esque resulta que vive en la misma calle que yo, así que hemos venido juntos- dijo con una inocente sonrisa, ignorando lo que la húngara y más gente podía pensar de eso.

- Entiendo – en ése momento sonó el timbre. Los alumnos empezaron a irse a sus respectivas aulas, pues en cinco minutos empezaban las clases.

Las clases pasaron tranquilamente, y llegó el fin de la jornada escolar. Ésta vez, Tino se fué sin esperar a nadie. Berwald se extrañó y lo siguió, y vió que iba a una de las clases de primero. El sueco vió cómo el otro se acercaba a un niño rubio con grandes cejas y ojos azules, el cual estaba hablando con un ojivioleta de pelo castaño claro tirando a rubio.

Tino llamó la atención del más pequeño, el cual lo saludó enérgicamente y se despidió de su amigo. Para empezar a andar al aldo del finlandés. Berwald observó la escena serio, preguntándose quién era el niño. El ojivioleta se percató de la presencia del sueco, dando un pequeño brinco al verlo. El de lentes lo miraba curioso, como esperando una explicación de pro quñe estaba con el niño.

- Ah, Berwald – empezó- éste es Peter, es el hermano de Arthur, el delegado de nuestra clase, ¿sabes? - el sueco asintió – Pues verás, hoy no voy a casa, proque tengo que cuidar de él mientras su s padres no están, y como Arthur está ocupado también, me encargo yo de él. -dijo, explicándole el por qué no iba hacia su casa hoy. Berwald se qeudó en silencio mirando al jover Kirkland.

- Hm, no necesito niñeras desu yo, ¡ya soy mayor! - protestó el cejón en miniatura, pero en el fondo le gustaba estar con Tino, hacái tiempo que era su niñera y le caía muy bien, así que se lo tomaba como si fuera un amigo que iba a su casa ajugar.

El finlandés se despidió del sueco y se fué en dirección contraria a la que iba normalmente, dejando a Berwald solo. El sueco observó la pareja alejándose, "parece una madre con su hijo" pensó, y esbozó una sonrisa enternecida.

Entonces una imagen de ellos tres a lo "familia feliz" se le pasó por la mente. Sacudió su cabeza para alejar ése pensamiento, y sonrojándose a la vez al imaginar a Tino siendo su... esposa.

¿Pero por qué había pensado en eso? Ni siquiera eran una pareja y ya los veía cómo matrimonio... ¡Un momento! ¿Pareja? ¿Él y Tino? La verdad es que en cierto modo se sentía atraído por el finlandés... Su pelo rubio, sus ojos violetas... y sobretodo ésa sonrisa suya que le dedicaba sin miedo... El sueco se estaba planteando seriamente pedirle para salir... al menos una cita. Una cita no hace daño a nadie, ¿verdad? Así que se decidió. Se dirigió hacia su casa, pensando en cómo pedirselo. Sí que hacía sólo dos días que se conocían, pero el sueco no había dejado de pensar en lo lindo que era Tino desde que coincidieron en la tienda de animales... Suspiró. Quizás era muy pronto para quedar con él... ¿Y si quedaban a la semana siguiente? Le daría tiempo a conocerlo mejor y saber si de verdad le gustaba, y bueno, quedar con un amigo no es tan raro, ¿así que por qué no? Llegó a casa, decidido del todo, le iba a proponer de quedar a Tino para el sábado de la semana que viene, e ir a dar una vuelta por el centro comercial... y lo que surgiera.


Oh si! Wah, Tino no es la mami de peter, pero sí su niñera! y no podia terminar el fic sin que Ber pensara en Tino como su esposa... xd Y bueno... la reflexión final... a ver, esque se conocieron el martes, el miércoles tuvieron su primera "conversación" y el viernes le va apedir una cita apra el día siguiente? Lo vi muy precipitado, así que les doy una semanita para que se vayan conociendo mejor y esas cosas~ Hala! Hasta el próximo capítulo!