Diamante en Bruto
Capítulo 2. Necesito saber que están a salvo.
Hermione se levantó sobresaltada en la cama de su dormitorio en Hogwarts, tenía casi una semana en clases, pero había algo que no la dejaba dormir.
-¿Qué pasa conmigo?- dijo al tiempo que se sentaba y cubría su pecho con una almohada.
-Hermione ¿Estás bien?- Alicia Spinnet, una de las compañeras.
-Sí Alicia, gracias.- Contestó Hermione entrecortadamente. Algo no anda bien pensó para sus adentros.
El día comenzó muy raro para Hermione, hasta que se encontró con sus amigos en la Sala Común… donde pasó de la confusión, a la total nostalgia.
-Hey Hermione ¿Qué harás hoy?- Preguntó Ron, que se encontraba sentado en el sillón más allegado a la chimenea.
-Nada Ron, ¿Por? Bueno, tengo que atender unas materias, pero… Fuera de eso, nada.- Ron vaciló un momento.
-Es que Ron y yo queremos hablar contigo… pero es un tema un poco delicado.- Dijo suavemente Harry, que parecía ir llegando a donde se encontraban sus amigos.
-Oh, pues, está bien, ¿Ahorita?- Quiso saber la castaña.
-Pues si es posible sí.- Solicitó Harry.
El Trío de Oro salió de la sala común con rumbo al Lago Negro, tenían unas cuantas horas libres antes de comenzar las clases, una vez a la orilla del lago, los chicos se sentaron en el césped, Hermione en medio de ambos chicos.
-Hermione, mira, sabemos que va a ser muy complicada para ti la pregunta pero… Queremos saber…- El pelinegro volteó a ver a Ron con inseguridad, como buscando éste le diera apoyo, pero al no encontrarlo terminó. –Queremos saber si piensas buscar a tus padres en Diciembre.-
-¿Tantos rodeos para esto?- Preguntó confundida Hermione.
-No lo tomes a mal Hermione, pero Molly y yo queremos saberlo, verás, sabes que ahorita todo está un poco confuso aún en torno a los mortífagos y…- Hermione no lo dejó terminar.
-Harry, no pienso buscar a mis padres hasta que todo está bien, necesito saber que están seguros, que nada les va a pasar.- Explicó Hermione, a decir verdad, le complacía infinitamente saber que su mejor amigo ahora se preocupaba de tal manera por ella.
-Hermione, creo que no pasará nada.- Dijo Ron, ciertamente, los chicos sabían lo mucho que la castaña extrañaba a sus padres, Alicia y las hermanas Patil los habían puesto al tanto de que la chica lloraba mucho en las noches, aún estando dormida.
-No Harry, nada es seguro.- Concluyó Hermione –Ron, sabemos perfectamente que todavía hay muchos mortífagos prófugos, no quiero que mis padres peligren, soy capaz de cualquier cosa por ellos, y si eso implica mantenerme alejada de ellos, estará bien.- Decretó la castaña con un nudo en la garganta, Harry y Ron la abrazaron a la par.
A kilómetros de Hogwarts, Lucius Malfoy atormentaba a la pareja Granger.
-Bien Robert… Jane…- Dijo burlonamente. –Así que su hija se… sacrificó con tal de protegerlos…- Comenzó a reírse como loco. La pareja se encontraba sentada en una esquina del calabozo, aterrados, Robert había recibido un par de cruciatus y Jane trataba de calmar los quejidos del pobre hombre.
-Se… Señor.- Dijo Jugson –Su hijo le ha enviado una carta.
Lucius tomó la carta, mientras Jugson, vestido como mayordomo, esperaba unas "gracias" o, algo más real, como nuevas órdenes.
Malfoy leyó la carta con cierta satisfacción:
Padre:
Espero que estés bien, al parecer sí podré tomar clases con el resto de mis compañeros, todo va de maravilla.
Te quiere: Draco Malfoy
-¿Aún sigues aquí?- Dijo molesto a Jugson. -¡Vete!- Jugson se fue dando tumbos y chocando con todo en dirección a cualquier otro lugar lejos de la ira de Lucius.
-En cuanto a ustedes dos- Sentenció a los padres de Hermione. –Necesito mantenerlos vivos, que para ustedes, hay otros planes.-
Lucius pasó un año en Azkaban, los Malfoy habían perdido el respeto de antes, pero estar preso, le sirvió para confirmar lo que era, un ser lleno de rencor a todo y todos aquellos que no pensaran como él.
Lucius se marchó del calabozo con un aire de suficiencia (como todos los Malfoy), parecía tener muy bien pensado lo que haría a continuación. Mientras tanto, en su sala común, un chico de 17 casi 18 años, un chico rubio platinado y profundos (hermosos) ojos grises leía la noticia principal de "El profeta":
LUCIUS MALFOY ES PUESTO EN LIBERTAD TOTAL
Luego de un año de haber culminado su sentencia en Azkaban, y otro año de estar bajo vigilancia, el conocido seguidor de lord Voldemort ha concluido la totalidad de la sentencia puesta por el Ministerio de Magia.
"Una nueva era ha dado comienzo, no solamente para mí, sino para mi familia" declaró pacíficamente el ahora renovado Sr. Malfoy.
-Así, es padre, es el comienzo de una nueva era.- Dijo satisfecho el Príncipe de Slytherin.
Aparentemente las aguas comenzaban a calmarse, mes con mes y de manera paulatina se acercó la culminación de la preparación mágica de los alumnos de Hogwarts, y con ello, así como para muchos las despedidas de sus compañeros, para otros, la transición que tanto habían deseado…
Julio de 2001 (3 años después de la Guerra Mágica)
-Y bien Draco, ¿Qué será de tu vida?- Dijo dramáticamente Blaise Zabinni al ojigris.
-Colegio de sanadores.- Anunció Malfoy a su amigo. –Quiero irme cuanto antes de Inglaterra, llevo E (Extraordinario) en todos los EXTASIS, así que me iré sin mayor problema al Colegio de Sanadores de Cuba.- Explicó pacientemente a Blaise, que se encontraba sentado en la mesa de centro de la Sala Común de Slytherin, Draco estaba recostado en el sillón más próximo a la entrada, dando la espalda a los escalones de la puerta principal de la Sala.
-Pensé que pasarías una temporada con tus padres, digo, con ambos, apenas y supimos de ti al terminar la Guerra, pero, tu padre…- Cuestionó Theodore, que iba llegando pero había alcanzado escuchar buena parte de lo dicho por el Príncipe de Slytherin, Blaise le hizo un ademán de "Cállate idiota" con los ojos a Nott.
-Está bien Blaise, no hay por qué molestarse.- Draco había notado la expresión de su amigo.- Mi padre está bien Theo, solamente que quiero dedicarme a Sanador, quisiera pasar tiempo con ellos, obvio, pero regresaré en máximo dos años, que es lo que dura la carrera, llevo mucho adelantado.- Y sí, Draco Malfoy era Premio Anual de su Casa, así que podría adelantar materias y concluir pronto su carrera.
-¿Ustedes?- Preguntó Malfoy a sus amigos.- ¿Qué será de ustedes?
-Yo me dedicaré a administrar el negocio de mi padre.- Dijo Zabinni. (Blaise).
-Dragones.- Dijo emocionado Nott.
-Estaremos en contacto, ¿Verdad?- Preguntó anhelante Malfoy.
-¡Claro! ¡Faltaba más!- Exclamaron los otros dos.
El Trío de Plata parecía tener planes de quedarse unido mucho, mucho tiempo más.
Al otro lado del colegio, en el que fue el Despacho de Albus Dumbledore, la Directora McGonagall platicaba maternalmente con el Trío de Oro:
-Y bien Harry, Ron… No creo que quieran desperdiciar esta oferta, ¿O sí?- Preguntó a los chicos.
-¡Por supuesto que no! ¡Vamos! La carrera de auror con todo pagado, ¡Deberíamos estar locos si la rechazamos!- Exclamó Harry, Ron estaba en estado de shock.
-Hermione, ¿También tomas la oferta? Carrera de Leyes, en un año y medio- McGonagall extendió el sobre con la oferta a la castaña.
-¡Por supuesto que lo tomo!- Aceptó emocionada.
Los tres chicos abrieron los sobres con las ofertas de carreras, los cursos comenzaban en 3 semanas, apenas tendrían tiempo para descansar, pero estaban conscientes de que ese tipo de ofertas no llegaban dos veces en la vida.
-¿Academia de Aurores? ¿Suecia?- Dijo Harry, no creía que fuera tanta su suerte, estaba extasiado.
-Así es, hay una plaza para cada uno.- Explicó la profesora McGonagall. –Estoy orgullosa… de los tres.
-Facultad Mágica de Leyes ¿En Roma?- Hermione tenía los ojos llenos de lágrimas.
-Efectivamente, les recomiendo tomen las ofertas.- Aconsejó McGonagall. –Pueden retirarse.- Anunció levantando sus anteojos para secarse una pequeña lágrima que amenazaba con salir de su ojo derecho, había visto crecer a los tres chicos que tenía enfrente, los vio en los mejores y peores momentos, ahora, veía como marchaban de Hogwarts para iniciar "su vida adulta".
Los tres chicos se retiraron del despacho emocionados.
-¡Lo logramos! En una semana nos vamos de Hogwarts, y ahora…- Ron interrumpió la frase, y volteó a ver con nostalgia a sus amigos.
-No Ron no nos separaremos- Hermione tomó la mano de ambos chicos –En las buenas, las malas y las mortales, nos veremos en vacaciones.- Planeó inmediatamente.
-Así es Hermione- Dijo Harry que también estaba conmovido por lo que dijo Hermione, al igual que Ron.
Los tres jóvenes se abrazaron, este trío, tampoco tenía planes de separarse.
Dicen que no hay momento que no llegue ni plazo que no se cumpla, y eso fue lo que pasó en Hogwarts, todos los alumnos se graduaron, algunos mejor y otros peor que otros, y, muy particularmente, a unos días de concluido el curso, un rubio platinado, un chico de anteojos, una castaña, y un pelirrojo, abordaron los trenes para continuar sus vidas, pero… dejaron mucho en Londres, algo, alguien, lo que fuera que les esperara, les haría regresar.
