Cuando llevas tanto tiempo con una chica perfecta cariñosa amigable, no puedes encontrar el momento que mas disfrutaste de su compañía. Bella parecía cada vez más antipática ante la idea de mi matrimonio pronto a realizarse

—Edward estas temblando solo le vaz a pedir a tu novia que se case contigo —me Dijo Mi hermana sonriendo

Después de todo ella y Jasper Habían mantenido una hermosa relación y arreglados todos los problemas del pasado a causa de malos entendidos

Había organizado una cena con ambas familias para que ellos estuvieran presentes en este momento tan especial para nosotros. Y esperaba a que ella aceptara, mis padres ya estaban aquí y me miraban con una mirada entretenida ante mi nerviosismo. Jasper trataba de tranquilizarme con bromas tontas que solo ocasionaba que estuviera mas nervioso

—Edward tu suegros ya llegaron—Me dijo Jasper entretenido. Al parecer en el día de hoy yo era su payaso favorito

Voltee hacia donde mi cuñado me señalaba y efectivamente hay venían mis futuros suegros. Mire a Jasper asustado, el río entretenido camino hacia donde se encontraba mi hermana y le paso el brazo por la cintura

Detrás de mis suegros venia la mujer que ocupaba mis sueños desde hace ya un tiempo. Emily venia acompañaba de su Hermana, quien había dejado de fastidiar desde un tiempo

Me acerque a ellas y a mi futura prometida -O Al menos eso esperaba que fuera- La recibí con un calido beso en sus labios. Ella me respondió con una tímida risita al tiempo que sus mejillas se sonrojaban

—y bien, amor. ¿Por qué tanta insistencia en una cena? Parece una cena de compromiso— Bromeo, Reí nervioso. Si supiera que ese era el fin de la cena

—Eh, vamos con tus padres. Amor —Le dije tomando su mano y guiándola hacia donde se encontraba su madre conversando con la mía relajadamente

Cuando llegamos al lado de nuestros padres los cuales conversaban que era lo que había para el menú de la cena de esta noche. Me acerque al lado de mi madre pare para besarle la mejilla, ella río entre dientes ante mi actitud

—Ya esta todo listo, cuando deseen comenzamos a comer — Le comunique mirando a todo los presentes

Mi madre me sonrío asistiendo y caminando hacia donde se encontraban la mesa, mire nervioso a mi hermana que se encontraba a pocos metros de distancia. La cual se estaba riendo entre dientes escondiendo su rostro en el pecho de Jasper quien a su vez también trataba de no reír ante mi expresión. Les mostré a ambos mi lengua lo que ocasiono que aumentara su diversión

Me senté al lado de mi novia quien me miraba extrañada por mi actitud. En ese instante sentí el peso del anillo que se encontraba en el bolsillo de mi chaqueta. Suspire, tratando de tranquilizarme

La comida transcurrió en completa tranquilidad ante la mirada atenta de mi hermana que esperaba el momento en que me levantara de mi asiento y la pidiera a mi novia que se convirtiera en mi esposa

— Bien creo que mi hermano tiene algo que decir— dijo mi hermana levantándose de su asiento. Me tense

—No, no tengo nada que decir, Alice — Le dije entre dientes. Aun no estaba listo para pedir la mano de mi novia

—Es ahora o nunca, Edward

—Bien — La desafíe levantándome de mi asiento, suspirando finalmente

— ¿Ed, que significa todo esto?

—ay, Mily. Te amo, lo sabes cierto. Pues hace un tiempo que llevo pensando en como serian nuestros hijos y… ¡ah! Porque esto tiene que ser tan difícil. ¿Quieres compartir el resto de nuestros juntos? — Le pregunte sacando el anillo que se encontraba en mi bolsillo, arrodillándome frente a ella

Emily estaba atónita mirando el anillo que estaba frente a ella. De pronto su rostro se transformo y en su rostro se formo una hermosa sonrisa y arrojo sus brazos hacia mi cuello

—Te amo, idiota — Me dijo riendo cuando pequeñas lagrimas se asomaban en sus ojos

— ¿Aceptas? — Le sonreí mostrando el anillo

Ella asistió con la cabeza mirando a todos lo presentes. Mis padres sonreían, mientras que los de ella me miraban entretenidos por la razón de mi actitud durante toda la velada

La tome entre mis brazos y la hice girar en el aire ambos comenzamos a reír sin saber el verdadero motivo por el cual nos reíamos. La baje del aire para besarle los labios con ternura

—Te amo

—Yo más — le respondí besando su nariz, sin preocuparme de toda la gente que se encontraba a nuestro alrededor

Durante lo que quedo de la velada, el pase al lado de mi futura esposa que en ese instante ya llevaba su anillo de compromiso en su mano izquierda, Mi hermana estaba eufórica con Amy y ambas ya estaban planeando nuestra boda, a lo que yo solo sonreía ante la felicidad de mi prometida

— ¿y bien y los bebes cuando? — Dijo mi hermana tan inoportuna como siempre. Amy se tenso a mi lado, reí nervioso ante le pregunta de mi hermana

—Después del casamiento — Dijo Amy, volteándose para besar mi hombro. Reí relajado ante su respuesta

Cuando todos los invitados finalmente se fueron de mi hogar, me senté agotado en el sofá sacándome los zapatos y tirándolos dios sabe donde. De pronto sentí como mi prometida se sentaba a mi lado, abrí mis ojos y ahí se encontraba ella hermosa como siempre extendiéndome un vaso con vino en su interior. Le sonreí tomando la copa y bebiendo parte de su contenido

— ¿Todo bien? — me pregunto sacándose los zapatos de tacón que traía puesto

—Perfectamente ¿Cuánto deseas que sea la boda? —Le pregunte terminando de tomarme el vino de la copa

Ella río entre dientes para sentarse a ahorcadas mías y capturar mis labios entre los suyos. Sonreí gustoso devolviéndole el beso con fiereza. Nos recosté con lentitud en el sofá de mi casa

De pronto la ropa comenzó a estorbarnos y en pocos minutos ambos nos encontrábamos en ropa interior. Mi hermosa prometida gemía como loca cada vez que mis manos se encontraban en contacto con su cuerpo. Por mi parte comencé a besar su cuello y con lentitud fui bajando hasta encontrarme con el inicio de sus senos

Sus senos. Eras hermoso, perfecto. Perfectos para mis manos, quite con lentitud su brazier como si se fuera a romper cuando sus senos se encontraron libres. Capture uno en mi boca, lo que ocasiono que mi novia arqueara su espalda, lanzando un pequeño gritito, su otro pezón lo comencé a acariciar con las llamas de mis dedos

—Edward, por dios — dijo ahogando un nuevo gemido que salía de sus labios

—Mi amor, ¿Qué deseas de tu humilde servidor? — le susurre entretenido tomando su mano y guiándola hasta mi muy excitada entrepierna. La cual tembló ante su tacto. Ahogue un gemido cuando sentí que mi novia presionaba mi pene con un poco de fuerza

—Te amo — Susurro besando mi cuello con delicadeza

Sus manos comenzaron a hacer su propio trabajo acariciando mi torso con lentitud. Sus labios también comenzaron a realizar su propio labor bajaron desde mi cuello hasta mi torso y ahí comenzó a darme pequeños beso. Tome su cabeza con ambas manos tratándola de apartarla de mí, porque de otra manera me correría en cualquier momento

—Amor, necesito esta dentro de ti. Ahora — gemí quitándole la ultima penda que llevaba. Bese su centro con devoción a lo que ella me respondió con un grito

Me quite mis boxer con la misma rapidez con la que me entere en su interior

Emily, grito cuando me sintió dentro de ella de manera tan repentina. Tome su cadera entre mis manos y comencé a embestirla con ferocidad, sin preocuparme si ella lo estaba disfrutando de la manera que yo lo hacia

—Te amo

—Ed, más rápido. ¡Dios! — Simio mi novia cuando aumente el ritmo de mis embestidas

Tome sus pechos entre mis manos para tener un apoyo mientras continuaba mis estocadas con mayor fuerza que hace unos instantes. De pronto sentí como el cuerpo de mi novia comenzó a temblar y aumentaba el volumen de sus gemidos que a estas alturas parecían gritos

—Grita mi nombre, preciosa— Le susurre desde sus cuello

— ¡Edward!, me vengo — grito cuando su vagina apretó a mi pene. Tome sus caderas con mis manos para continuar con el moviéndome con fuerza

Grite su nombre cuando sentí que podía tocar el cielo con mis manos. De pronto sentí como me descargaba en el interior de Emily. Ella por su parte tomo mis hombros con fuerza llegando también a la cima gritando mi nombre

Mis brazos comenzaron a fallarme me voltee con rapidez colocando a mi agotada novia encima de mi pecho, el sofá era incomodo pero ninguno de los dos tenia la fuerza para moverse ni tampoco el deseo de hacerlo

—Te amo— Me susurro media adormilada

—Yo igual ¿Aun te estas cuidando, cierto? — Le pregunte el recordar que no me había puesto un preservativo para entrar en ella

—Sep, tranquilo. Pero después de la boda olvídate que me cuidare. Quiero tener dos bebes un niño y una niña — Me dijo con voz soñadora acurrucándose en mi pecho. Una sonrisa se me formo en el rostro al imaginarme como serian nuestros hijos

—Tendremos todos los hijos que quiera, pero con una condición —ella alzo su cabeza para mirarme con una interrogante

— ¿Edward?

—Tranquila, no es nada malo. Solo que deseo que nuestros primer Hijo tenga mi nombre— le confesé. Sonrojándome débilmente

Ella me miro asombrada y luego se abalanzo hacia mi y capturo sus labios entre los míos, perdí el equilibrio y caí por de espaldas en el suelo de la sala, cuando sentí el frío entrar por cada uno de mis poros recordé que nos encontrábamos desnudos

—Creo, que tenemos que ir a la cama — Me dijo riendo. Levantándose del suelo y caminando desnuda hacia mi habitación. La mire irse hasta que me levante con rapidez y la seguí hacia mi habitación

Me coloque a su lado y la abrace hacia mí. Bese su frente y cerré mis ojos con disposición poción a dormir un poco, mire la hora en mi reloj y este marcaba las 5:30 AM, ¡Rayos a las 8 entraba a trabajar! suspire dejándome llevar para disfrutar las pocas horas de sueño que me quedaban

Sentí el despertador sonar a lo lejos. Gemí frustrado y abrí los ojos, mire a mi lado y Amy ya no se encontraba a mi lado. Seguramente ya se había ido a trabajar

Emily, trabajaba como trabajadora social en un hogar a las afuera de la ciudad. Mientras que yo por mi parte era editor de la revista más importante de Chicago, y la editorial se encontraba en el centro de la ciudad

Me levante con pereza, me di una ducha rápida para vestirme luego tome una manzana para no tener que ir con el estomago vacío a trabajar. Cuando mire el reloj quedaba media hora para que entrara a trabajar. Baje apurado por las escaleras para tomar mi auto y dirigirme hacia mi lugar de trabajo

Durante toda la mañana estuve repleto de trabajo sobre un la nueva edición de la revista de la próxima semana. Cuando era pasado el mediodía, tome mi teléfono para llamar a mi prometida pero esta no me respondió ninguna de mis llamadas

Cuando Salí de mi jornada laboral, continúe tratando de comunicarme con ella, pero esta estaba incomunicada, fui a su casa para verla pero ella no estaba ahí y su departamento estaba intacto, como si nadie hubiera estado ahí. Después fui a mi casa y ella tampoco estaba en la mía. La llame un poco preocupado por su ausencia, pero esta vez ella si me respondió

— ¿Dónde rayos estas? — le pregunte un poco molesto

—En mi casa, acabo de ir a comprar la cena. ¡Edward, por favor!

—voy a tu casa. Espérame— Dije suspirando y de nuevo hacia mi auto para ir al departamento de mi amada

Cuando llegue a su casa entre con mi llave y Emily se encontraba radiante preparando la mesa para que cenemos los dos, me irrito un poco su actitud de cómo si no hubiera pasado nada en todo el día

—Amor, ya llegaste — Me dijo besando mis labios con ternura, la aparte cerrando la puerta y entrando al comedor de su casa

— ¿Por qué rayos no me contestaste el teléfono? Sabes lo preocupado que estuve cuando no te localizaba — le reproche, pero ella parecía no importarle ya que fue hacia la cocina cantando relajadamente una canción

—No lo se. Ed, tenemos cosas mas importantes que conversar. Como por ejemplo nuestra boda. Hoy almorcé con Alice y Bella, ambas tienen muchas ideas sobre el vestido y otras cosas. Sin contar que tu hermana quiere que pongamos la fecha para el matrimonio

Dijo sonriente mientras ponía unos platos con carne en la mesa y se sentó en uno de los puestos. La mire sorprendido y me senté un poco consternado a su lado

—Bien, ¿Cuándo quieres que sea la boda? —Le pregunte metiéndome un bocado en la boca

—No lose ¿Cuándo nos demoraremos en planear la boda? — Me pregunto mirando mis labios sonrío y movió su cabeza aun con una sonrisa en su rostro

—6 Meses, ¿quizás?

—Por mi me parece bien. Te amo — me susurro besando con delicadeza mis labios. Le sonreí volviéndola a besar y me lavarte para mirar un calendario para poner la fecha para nuestra boda

—Que piensas del día 30 de Junio, seguro que será un día calido— Le dije sentándome en el sofá con el calendario en mis manos

Ella río nerviosa y camino hacia uno de los sofás se sentó en el y luego encendió la TV

— ¿Entonces el 30 de Junio? — Pregunto mirándome con una sonrisa en el rostro

No supe en que momento paso tan rápido el tiempo de pronto ya habían pasado los 6 meses de preparación de nuestra boda y en 3 días mas finalmente uniríamos nuestras vidas

—Edward, hijo. Tenemos que ir al ensayo general de tu boda. Y vamos con media hora de retraso, Emily no tiene que estar muy contenta— Me dijo mi madre, apurándome para que terminara de comer mi tutti-frutti, con yogurt

—Mamá, déjame terminar de comer mi postre. Lo importante es que no llegue retrasado el día de la boda. Amy me mataría — Le dije levantándome de mi asiento y dejando el plato vacío en la mesa

Mi madre me saco literalmente de la oreja de mi hogar, mi padre que miraba la escena muy entretenido solo negaba con la cabeza. Cuando llegamos al auto fue un alivio que el viaje fuera rápido ya que casi nunca encontramos un semáforo en rojo. La iglesia que habíamos escogido era hermosa y aun teníamos que decorarla para la ocasión. Entre relajado a la iglesia, pero me recibió un fuerte golpe en la mejilla

— ¡Como rayos se te ocurre llegar mas de una hora tarde! — Me grito mi novia realmente enojada

—Las cosas se pueden conversar, Emily los golpes no son siempre la solución

—Pues que más quieres que hiciera, cuando mi novio parece que no le importa nuestra boda, si Edward, nuestra boda. Porque tu ni siquiera has estado en todos los preparativos. ¡Y ni siquiera tienes la decencia de llegar a tiempo!

—bájame el tono, Emily. Solo fue un retraso y la boda es… unir nuestras vidas ¡No mostrarle a todo el mundo lujos y cosas caras! — Le recrimine comenzando a molestarme

— ¡¿Un retraso? Maldita sea Edward, No quiero verte. Ensaya tu solo si de verdad te importa tu casamiento — Me dijo triste, buscando sus cosas y saliendo de la iglesia al borde de las lagrimas

—Edward, ¡¿Qué rayos fue eso? Ve a buscarla ahora—Me dijo mi hermana batiendo sus brazos como una gallina

—No iré, ella tiene que entender que no todo es como ella lo desea. Parece más una niña caprichosa que una mujer que esta a punto de casarse, y al parecer tenemos conceptos diferentes sobre nuestro matrimonio— Le dije tomando mis llaves que había soltado por la sorpresa del golpe de mi novia

— ¿A dónde se supone que vas?

—A mi casa, estaba mucha mejor comiendo, que aquí. Permiso— Dije saliendo de la iglesia. Entre a mi auto y suspire sin saber lo que estaba haciendo

Cuando estaba dispuesto a arrancar el auto, la que alguna fue mi mayor confidente entro en mi auto mirando hacia el frente. Con una mirada decidida a mantenerse donde estaba. La mire con el ceño fruncido

— ¿Qué rayos haces aquí? Quiero estar solo. Bella, sal de mi auto quiero irme de aquí — Le dije abriendo la puerta, esperando a que saliera de mi auto para salir de ese lugar. Pero solo se quedo mirando hacia el frente

Suspire, sabiendo que ella no saldría de mi auto. Así que cerré la puerta de mi auto. Cuando lo hizo arranque el auto aun molesto por la actitud de mi novia, la cual actuaba como una niña cuando no le daban lo que quería. Ambos teníamos conceptos totalmente diferentes de nuestra unión

Llegue hasta un bar conocido por el lugar de encuentro de muchos artistas del medio del espectáculo, baje del auto ante la mirada expectante de quien era la persona que venia arribando hacia el bar. Al darse cuenta que era yo con mi amiga sacaron un par de fotos y después siguieron esperando a otros artistas

—Edward, escúchame bien. Tienes que escucharme— Me grito Bella colgándose de mis brazos, para que yo la mirara .finamente cedí

—Habla

—Tienes que hablar con ella, no escúchame. Te vas a casar en dos días. Que pretendes casarte y que ambos estén enojados y no disfruten de su boda— Me dijo con rapidez. Me detuve helado ante la verdad

—Yo no pensé en eso

— ¡No claro que no!, nunca piensas cuando tienes la cabeza caliente

—Demonios, Bella me voy a buscarla— Le dije a mi amiga saliendo del bar dispuesto a ir a la casa de mi prometida a arreglar todo

Cuando llegue a la puerta de su casa, entre lentamente esperando un recibimiento algo agresivo, pero no había señales de ella en toda su casa, camine por la cocina la cual estaba intacta. Fui a su habitación y ahí estaba ella acostada como un hermoso gusanito. Suspire y me recosté a su lado

Ella se sobresalto, cuando sintió que alguien estaba a su lado. Pero yo no me moví de su lado, al contrario acerque más mi cuerpo al suyo. De pronto su pequeño cuerpo comenzó a temblar ligeramente: estaba llorando

—Ya tranquila, no pasa nada. Todo estará bien—susurre besando su cabello que tenia fuera de la colcha, ya que se encontraba tapada hasta las orejas

—Eres un irresponsable. Un niño — Me susurro entre llanto

—Cariño, perdóname de verdad. No imagine que te fuera a doler tanto el que llegara tarde al ensayo de la boda— Le dije sacándome los zapatos para acostarme a su lado. Ella me evito

—Sal de mi cama. No quiero verte Ed. Solo déjame sola, no se si quiero compartir mi vida con alguien tan irresponsable

— ¿Qué estas insinuando? Amy, no puedes estar pensando en atrasar la boda o algo por el estilo— Le pregunte temiendo la respuesta

—Quiero estar segura de mi decisión

—Te amo y eso es todo lo que tu debes tener claro— Le dije obligándola a mirarme, ella no evito mi mirada. Beso mis labios con ternura

—Ahora estoy más segura, necesito un poco mas para estar segura— Me dijo seductora aun con lágrimas en sus ojos

—Oye, en menos de dos días vamos a hacer marido y mujer. Y vamos a tener peleas eso es obvio. No podemos hacer este tipo de berrinche cada vez que pase. No es sano

—Lo se, pero es imposible no enójame contigo por tu irresponsabilidad. En las cosas mas simple esta el compromiso y tu no los cumples — Me dijo comenzando a molestarse de nuevo

—Amy, se que fue mi error, pero no volverá a suceder y también se que no eh estado presente en los preparativos de la boda pero estaba trabajando tu sabes que mi trabajo me exige tiempo— Argumente. Esperando el contraataque de mi novia

—Y cuando tengamos hijos, tampoco estarás presente por que "tu trabajo exige tiempo". Edward. Esto no puede seguir así

—Y no será de esa manera, te lo puedo asegurar. Cuando ampliemos la familia mi trabajo ya no será prioridad. Dejemos de hablar de aquello, solo disfrutemos de esto—Dije dando por finalizada la discusión acurrucándome a su lado

Ella suspiro rindiéndose, para acurrucadse también a mi lado, ambos nos quedamos dormidos por nuestros pensamientos e inseguridades que es ese instante se apoderaban de la mente de mi novia. En ese instante me prometí cumplir todos sus sueños con tal de verla feliz

Cuando desperté a la mañana siguiente acurrucado a la espalda de mi mujer. Ella estaba durmiendo placidamente, suspire sobando mi nariz en su cuello, ella medio adormilada comenzó a balbucear cosas que no entendí, reí entre dientes antes lo suyo. Bese su cuello y después fue bajando hasta el hombro ella ya se estaba despertando, bostezo un poco molesta por se despertada de tan abrupta manera

—Amor, ¿no puedes despertaste mas tarde? — Balbuceo, acurrucándose en su almohada. Yo continúe besando su hombro

—Tenemos el ensayo de la boda, Alice me envío un mensaje y tenemos dos horas para comer, ducharnos y a lo mejor hacer el amor una o dos veces— Le dije seductoramente besando su oreja ella río ante mi propuesta

Ella se volteo y comezo a besarme con ferocidad, respondí a su beso con ferocidad colocándola debajo de mi cuerpo, reí besando sus labios, baje con mi boca hasta sus hombros en donde bese húmedamente. De pronto ella se tenso y golpeo mi hombro para que me apartara de su cuerpo. Noqueado por su actitud me coloque al lado de la cama

Emily al instante se levanto y fue hacia el baño de su habitación en donde al parecer dejo todo lo que había ingerido la noche anterior, me levante para ver que sucedía. En el baño ella se encontraba sentada en el wc, pálida como un papel

— ¿hace cuando que estas así? — Le pregunte besando su frente para acariciar sus ahora pálidas mejillas

—Dos Semanas o menos —Me respondió suspirando pesadamente

—Amor, ¿Seguro que no estas embarazada? — Le pregunte un poco temeroso. Ella rió entre dientes y negó con la cabeza

—Me indispuse hace cuatro días. Es imposible— Suspire aliviado.

—Deben ser los nervios, Ve a hacer el desayuno mientras yo doy una ducha— Me dijo voz débil. Asentí saliendo del baño

Prepare el desayuno aun preocupado por lo que le pudiera suceder, cuando ella bajo su aspecto era mucho mejor que el de hace unos minutos

— ¿Cómo te sientes? — Le pregunte entregándole un vaso de leche con chocolate

—De maravillas

—Edward, luces…wow— Se burlo mi hermana.

Ambos nos encontrábamos a las afuera de la iglesia recibiendo a los invitados que llegaban, y esperando a que la flamante novia llegara. El incomodo traje no mejoraba los nervios que a esa altura se encontraban consumiéndome por completo

—Vamos Alice, no te burles. Esto es lo más incomodo de todo lo que te puedas imaginar. Sin contar que mi futura esposa parece que no dejo ningún detalle al azar para este día

—Solo te cas una vez en la vida hermanito, disfrútalo— Me dijo mi hermana con una sonrisa en su rostro

Permanecimos los próximos minutos en silencio hasta que mi madre hizo acto de presencia al borde de las lagrimas al verme con el ridículo traje que llevaba puesto, reí entre dientes abrazándola por los hombros

—No lo puedo creer, ¡Estas a punto de casarte! — Dijo enterrando su rostro en mi cuello, bese su cabello

—Dímelo a mí. Que soy el que tiene que llevar puesto este traje

— ¡Edward!

Alice comenzó a reír por la repentina emoción de mi madre, por otro lado yo me encontraba recibiendo a los últimos invitados en llegar. Mire nervioso el reloj de mi muñeca y según este me quedaban alrededor de 10 minutos de soltería. Me encontraba mirando mi reloj cuando sentí que mi padre me llamaba

—Hijo, tu futura esposa ya se encuentra a dos calles de la iglesia, creo que será mejor que entremos — Me informo el dándome unas palmaditas en el hombro en señal de apoyo

Suspire aun mas asustado que antes, entre a la iglesia siendo el centro de la atención algunos me miraban sonrientes por mi matrimonio y otros como mi hermana me miraban divertido por mi expresión de miedo y nerviosismo. Cuando llegue a mi posición suspire profundamente un par de veces para tranquilizar mis nervios que se encontraban a flor de piel en esos instantes

—Ya esta aquí

Ante mi se encontraba mi futura mujer con un vestido blanco, y con una sonrisa en su rostro que la hacia lucir mas hermosa que nunca. Me miro a los ojos aun con una sonrisa en el rostro, le devolví la sonrisa suspirando nuevamente mientras ella caminaba hacia mi acompañada de su padre que venia a un lado de ella

—Luces Hermosa. Te amo— Le comente cuando ella llego a mi lado, ella río dándome un beso al aire

—Te Amo

De ese momento me convertí en un hombre casado y con una persona la cual llamaba mi mujer, disfrute de la misa como no pensé que lo haría, Emily solo podía sonreí y de vez en cuando suspiraba esperando a que pasaran luego los minutos para que el padre nos declarara oficialmente marido y mujer

Cuando finalmente llego ese momento pensé que saltaría de felicidad, pero solo mire a Amy con felicidad, ella rió entre dientes, solo yo me di cuenta de ese gesto

Cuando finalmente el dichoso padre nos unió en matrimonio, no espere a que terminara de decir la típica frase "ya puede besar a la novia", porque yo en ese instante ya había tomado a mi esposa y la bese en los labios con ternura tratando de no reflejar lo muy extasiado que me encontraba por mi nuevo estatus

—Felicidades, Ed— Me felicito Jasper, dándome unas palmaditas en la espalda, le sonreí en modo de agradecimiento

Mi esposa por su parte se encontraba recibiendo felicitaciones de todas su familia mientras las luces no se hacían esperar, mi madre se acerco con lagrimas en los ojos hacia mi, me abrazo con fuerza

—Felicitaciones hijo mío. Ya eres un hombre casado

—Entonces, ¿No estoy soñando? — Comente divertido. Ante la mirada asesina de mi madre

Deje atrás a todos los integrantes de mi familia para unirme a mi flamante esposa que se encontraba abrazada con Jasper, ambos reían de algún chiste

—Me permite un momento, señora — Le dije tomando su mano

Ella me miro divertida y salio de los brazos de Jasper para entrar a los míos que la recibieron con gusto

— ¿Te lo puedes creer? Todo esto parece irreal — Dijo capturando mis labios entre los suyos con pasión

Le respondí a su beso con la misma ferocidad que ella me lo dio, el tome por la cintura levantándola del suelo. Ella por su parte envolvió mi cuello con sus brazos y entrelazo su lengua con la mía. Deje sus labios para Luego bajar por su cuello.

— ¡Por dios!, podrían esperar a la noche para desnudarse— se burlo mi hermana

Ambos nos separamos con una sonrisa en el rostro. Ella me beso el cuello en señal de tranquilidad. Suspire tomando su mano y guiándola hacia el auto para ir a nuestra fiesta y al inicio de nuestras vidas juntas

Los 11 meses que llevábamos de casados fueron los mejores de mi vida. Al principio costo un tiempo a que nos acostumbráramos a vivir juntos todo el tiempo sin tener espacio para nosotros. Pero luego todo fue felicidad y Armonía

—Amor, voy a llegar tarde si no comes rápido— La voz de mi esposa me saco de mis pensamientos

La mire con una sonrisa metiéndome una tostada en la boca con rapidez. Emily negó con la cabeza divertida y camino hacia el comedor para buscar su cartera. Apenar termine de tragar Salí de la cocina para reunirme con ella. Pero Amy se encontraba sentada en el sofá pálida.

—Amy, ¿Qué sucede? ¿Te encuentras bien? — Le hable llegando a su lado en un tiempo record, Mi esposa negó con la cabeza aun pálida

—No se que me sucede— Me dijo con un hilo de voz

—Creo que deberías ir al medico, no quiero asustarse, amor. Pero puede ser algo grave — Le dije temblando ante la idea Emily estuviera enferma

—O quizás debería ir a la farmacia mas cercana — Dijo mirando hacia la nada mientras hablaba

— ¿A La farmacia? Amor no se a que te refieres pero ya llegamos tarde a nuestros trabajos. Así que creo que o mas conveniente es inventar una buena escusa

—Ya tengo una— Dijo ella aun con la mirada vacía

—Amor de verdad me estas asustando. Dime de una vez que te sucede — Le dije sacudiéndola un poco

—Creo…que estoy embarazada— Me paralice ante sus palabras pero a la vez sentí como un pequeño calor se hacia presente en mi pecho

—Amor, ¿Cuan segura estas de tus palabras? —Le susurre mirando su plano vientre que estaba cubierto por un hermoso vestido blanco

—No lo se. Pero tengo un atraso. Edward, me urge ir a una farmacia, tengo náuseas, asco, miedo, emoción. Ah, Tan solo vamos— Asentí ayudándola a levantarse, ya que al parecer ella por sus propios medios no podía hacerlo

Durante el camino llame a la revista informando que no me presentaría a trabajar durante el resto de la jornada y que me enviaran el trabajo a casa. Por otro lado también llame al trabajo de mi esposa también excusándola sobre su inasistencia a su trabajo

—Amor, no quiero sonar pesimista pero si el test sale negativo. No quiero que te desanimes ¿entendido? — Le dije cuando ya nos encontrábamos en nuestro hogar. Le pase el test que aun se encontraba en la bolsa

Emily entro al baño temblando de nervios, los minutos en los cuales ella estuvo dentro del baño fueron los mas largos de toda mi vida. Me senté en el sofá imaginándome la idea de ser padre…Tener algo que era realmente tuyo un bebe al cual cuidar, amar, proteger y mimar

—Cariño, Vamos a ser papás — Dijo Emily saliendo de baño con el test en su mano y con lagrimas corriendo por sus mejillas… Lagrimas de felicidad

—Te Amo — Fue lo único que pude articular es esos instantes antes de abrazarla con fuerza— Perdón amor, ¿estas bien?, ¿No te abrace con mucha fuerza?

—Tranquilo amor, me siento estupenda— Me dijo besándome de una manera completamente distinta a la que lo había hecho antes. La abrace con delicadeza por la cintura ella río por mi extrema delicadeza

Durante toda esa tarde hicimos el amor, la ame con sumo cuidado temiendo dañarla a ella y a mi hijo…nuestro hijo