Disclaimer: Los personajes son de Stephanie Meyer pero la trama es mía propia de mi propiedad, use los personajes porque AMO a Jasper!

Actualización del día: 02 de Julio de 2011

Clasificación M por temas adultos, escenas fuertes y quizás lemmons.

En el capitulo anterior…

"Jasper miraba a Peter como advirtiéndole algo y su mirada a pesar de no ser conmigo me asustó, Peter por su parte lo miraba con actitud retadora, nunca desde que había conocido a Peter siendo novia de Jasper los había visto enfrentarse de esa manera, ellos siempre fueron cómplices, compañeros, compadres, hermanos, y ahora parecían odiarse…"

Capitulo 3

Alice POV

-¡Tío Peter! - exclamó mi hijo a modo de saludo haciendo que su padre y su padrino rompiesen la guerra de miradas y ambos voltearan a verlo.

Yo sin darme cuenta había contenido la respiración y en ese momento también volví a respirar.

-¿Cómo sigues campeón? - Le preguntó Peter ignorando a Jasper y colocándose del otro lado de la cama, yo estaba aparte prácticamente agazapada en un rincón.

-Canshado tío, tengo sueño...- le respondió mi pequeño.

-Duerme pequeño, eso ayuda a sanar - le dijo Jasper.

-¿No te vas a ir? - Preguntó Dylan mirando a su padre con duda y temor, le hacía daño a él también y Jasper no se daba cuenta.

-Te lo juro - le aseguro y yo la verdad no supe si creerle, no podía verlo a los ojos y tampoco observar su expresión. Pero ya sabía que Jasper era bueno para las mentiras.

Dylan se acomodo en la cama y me miró, pidiendo silenciosamente que lo tomara en brazos y arrullara. Peter y Jasper siguieron el transcurso de la mirada de mi hijo y ambos se apartaron de la cama cuando me acerqué.

Ignorando que estaba con dos de los doctores del hospital que solían rechazar que los visitantes se acostaran con los pacientes, me subí a la cama de mi hijo por el lado contrario a donde tenía la intravenosa y lo acuné en mis brazos. Era consciente de la mirada de ambos hombres sobre mí y me inquietaba pero los ignoré, no sabía cuál era su problema.

Peter se despidió con la mano de mí y se dirigió a la puerta pero cuando estaba por salir Jasper lo llamó.

-Peter, espérame en mi oficina. Quiero hablar contigo…- dijo con su tono de voz neutro. No entendía a donde se había ido la camaradería que había antes entre ellos. Peter simplemente asintió con la cabeza y salió de la habitación cerrando la puerta tras él.

-Duerme Alice, debes estar cansada también- me dijo Jasper mirándome con ojos suplicantes.

Yo lo miré con furia mientras apegaba con más fuerza a mi hijo hacia mí. ¿Cómo se atrevía siquiera a decirme que hacer?

Se sentó en la silla donde hacia unas horas había estado sentada yo y nos miraba a ambos, no apartaba la vista de nosotros. Entendí que estaba esperando que ambos nos durmiéramos para salir de la habitación y yo tenía muchas dudas en mi cabeza, opté por hacerme la dormida para así poder librarme de su mirada inquietante.

A los minutos de haber cerrado mis ojos y haber acompasado mi respiración para que creyera que me había quedado dormida lo sentí moverse de la silla. Se acercó a la cama por el lado donde tenía a Dylan, sentí que acarició sus cabellos, mientras sus dedos acarician al mismo tiempo ligeramente mi mejilla como si temiera que me despertase.

-Perdónenme, los amo por sobre todas las cosas y por eso hago lo que hago, para mantenerlos libres de mi suciedad - susurro y lo sentí besar la frente de Dylan para luego besar suavemente mis labios.

Mi corazón parecía querer salirse por mi boca y no sé cómo hice para seguir pareciendo tranquila mientras por dentro me sentía revolucionada ¿A qué se refería con esas palabras? ¿Qué era lo que hacía? ¿De qué suciedad hablaba?

Se alejo y sentí la puerta cerrarse suavemente, abrí los ojos y tomé la resolución que antes no había tomado, lo seguiría hasta su oficina y averiguaría qué pasaba. Peter debía saberlo pero no me había dicho por su lealtad hacia su amigo, aunque anoche la había quebrantado un poco no había sido suficiente para que me contara que pasaba y yo tenía que descubrirlo porque presentía que Jasper jamás me lo diría.

Me levanté cuidando de no despertar a Dylan y le coloqué una almohada para que no extrañara mi cuerpo junto a él. Al salir de la habitación me encontré a la enfermera de la noche anterior.

-Señorita Tanner, ¿podría estar al pendiente de Dylan un momento por favor? Esta dormido y necesito decirle algo a Jasper y se ha ido a su oficina - le dije para no dejar a mi hijo completamente solo.

-No hay problema Señora Withlock, pero si desea mejor yo le llevo el recado al Doctor para que si se despierta el niño no se altere - dijo la enfermera amablemente.

-Es que se trata de algo personal, es solo un momento… regreso lo antes posible - le dije para rechazar su oferta.

-Está bien, no se preocupe. Estaré al pendiente del niño - me dijo con una sonrisa cómplice, se notaba que en su vida personal era una excelente amiga.

-Otra cosa, la verdad es que no sé dónde queda la oficina de Jasper - dije mientras me mordía el labio nerviosamente.

Ella sonrió y me explico cómo llegar fácilmente. Yo le agradecí y casi corrí para llegar allí. Cuando lo hice agradecí que afuera no hubiera secretaria donde debería haber una y me acerqué a la puerta que estaba cerrada.

Busqué la manera de entreabrirla para que no me escucharan pero encontré algo mucho mejor, al lado había como una sala de reuniones. Entré por no dejar y allí me sorprendí al ver que había una puerta que comunicaba a la oficina y que esta estaba abierta de par en par. Afortunadamente pude agazaparme en la oscuridad de la sala y observar lo que adentro acontecía.

-¡Eres un irresponsable! ¿Cómo puedes dejar a tu familia así, a la deriva? - le reclamaba Peter a mi esposo. Al cual no podía verle la cara porque estaba sentado en uno de los muebles que adornaban la enorme oficina de la cual yo podía observar solo la mitad, tenía la cara entre las manos mientras apoyaba los codos en las rodillas, su actitud era la de un culpable arrepentido ¿pero de qué?

-Tú no sabes nada, no me juzgues - Le susurro en un tono más bajo del que estaba utilizando Peter.

Era ilógico, Jasper era el que había pedido a Peter que lo esperase y parecía como si fuera Jasper el que iba a reclamar algo pero ahora me encuentro lo contrario, me había perdido de algo mientras llegaba aquí.

-Claro que lo hago Jasper, ¿qué te está pasando? ¿Qué estás haciendo con tu vida? ¿Con la vida de tu hijo? ¿Qué estás haciendo con la vida de la dulce Alice? ¿Has visto la amargura en sus ojos esta mañana? Es tu culpa… - le reprochó con voz dura.

-No te atrevas a hablar así de mi esposa - le dijo Jasper mientras se levantaba y lo señalaba con un dedo -. ¡Es mía!, recuérdalo, ¡mía! - dijo enfáticamente acercándose amenazadoramente al rostro del que yo creía su amigo.

-No he dicho que no sea tuya, lo he sabido desde siempre y no necesitas recordármelo - le dijo Peter con dolor en su voz, no lograba ver su rostro con claridad desde mi escondite.

Me sentía inquieta, con el corazón en la boca por lo que estaba escuchando, Peter reclamándole por nosotros, ¿La voz dolida de Peter significaba que sentía algo por mi? ¿Por nosotros? ¿Por qué esa posesividad de Jasper con respecto a Peter si son amigos? Cada momento que pasaba más dudas se arremolinaban a mi alrededor y sentía como mi corazón se encogía cada vez más por el miedo y el dolor.

Jasper pareció relajarse pero advertí que aún lo miraba amenazador.

-Ni se te ocurra decirle a Alice lo que sabes, ella no debe conocer mi horrendo secreto - le advirtió con voz dura.

-¿Le seguirás mintiendo? ¿Hasta cuando crees que ella creerá tus mentiras? Alice no es estúpida Jasper, ella sabe que algo te pasa y no tardara en darse cuenta de la verdad - le contestó Peter.

¿De qué horrendo secreto hablaban? ¿Qué me ocultaba Jasper?

-Una mentira que la hace feliz, vale más que una verdad que le amargue la vida Peter. La amo tanto que tengo que protegerla del dolor, no puedo contarle porque la ensuciara con mis asquerosidades - le dijo mi esposo bajando la guardia nuevamente y luciendo apenado.

No se trataba de otra mujer, si fuera así se referiría a alguien y no a algo. ¿Pero qué era ese algo?

-La vas a perder Jasper - le dijo Peter alejándose dos pasos de él.

-Si le digo la verdad - le respondió muy convencido.

-Si le dices la verdad lo más probable es que te entienda y te perdone. ¿Y quién quita? Quizás te ayude con tu problema… Alice es una mujer única y es capaz de hacer lo que sea por ti, pero debes ser sincero con ella, confiar en ella – le aconsejó Peter y pude sentir que su cariño por mi era fuerte y quizás llegara hasta la admiración. Parpadee para liberar mis ojos de las lágrimas que luchaban por salir.

-¿Cómo se te ocurre pensar que la llevare por ese camino? Ella es un dulce e inocente ángel, ella no pertenece a ese mundo - Jasper se levantó nuevamente y lo miraba amenazador de nuevo.

-Yo solo te digo lo que creo que es mejor para ustedes - respondió Peter levantando las manos en señal de rendición y se volteo para salir de la oficina.

-¿Para nosotros o para ti?- Pregunto Jasper mientras Peter tenía una mano en el pomo de la puerta.

-Ella te ama y por lo menos era feliz contigo y eso es lo único que deseo, que sea feliz - fue la única respuesta de Peter, yo respiraba cada vez más aceleradamente.

-No será tuya nunca - le advirtió Jasper mientras mi corazón latía con fuerza al comprender sus palabras.

-Antes tenía esa certeza pero si tu continuas cagándola, ten la seguridad de que luchare por ella, por su amor y por el amor de Dylan, porque tu no los mereces - Peter se había volteado y lo miraba fijamente a la cara con actitud retadora, luego giró sobre sus talones y salió como un torbellino de la oficina, azotando la puerta a sus espaldas haciendo que yo diera un respingo.

Me tapé los labios para no emitir ningún ruido por la impresión. No podía ser verdad, Peter no podía estar enamorado de mí, de la esposa de su mejor amigo.

Jasper se había quedado apoyado del escritorio con los puños y la mirada gacha, podía ver su respiración irregular. Yo obligué a mi cuerpo a moverse porque en el momento menos pensado Jasper regresaría a la habitación de Dylan y tenía que encontrarme allí, no podía detenerme a pensar en lo que había escuchado.

Salí de mi escondite y afortunadamente tampoco estaba la secretaria y corrí de regreso a la habitación de mi hijo.

Cuando llegué no pude entrar, estaba tan fuera de mí. ¿Es que acaso todo el mundo mentía? Jasper, Peter... había ido allí para descubrir lo que le pasaba a mi esposo y salí de mi escondí deseando no haber escuchado nunca esa conversación, no había descubierto nada de Jasper pero si mucho de Peter. Me apoyé en la pared y me deslice por ella hasta llegar al suelo.

Jasper me esperaba al final del pasillo con una sonrisa radiante en su rostro, su mirada fija en la mía y yo tampoco podía dejar de sonreír. Llegué a su lado me beso la mano en símbolo de adoración, miré a los lados y a mi izquierda divise a mi mejor amiga Bella sonriendo con mi bebé de apenas un mes en sus brazos, Ángela otra amiga se acercó y quito el bouquet de rosas de mis manos para que pudiera aférrame a Jasper con ambas. A mi derecha Jasper seguía mirándome como si no creyera que yo fuese real, lo comprendía, yo tampoco creía que aquel hermoso momento fuera real, justo al lado de Jasper estaba Peter, sonreía mirándome a mí...

Ahora entiendo que nada de eso fue real, ni Jasper, ni Peter. Nada tan bueno y hermoso podía ser real, no para mí.

Bella y Peter cargando entre los dos a Dylan mientras el sacerdote rociaba su pequeña cabecita con agua bendita, Jasper rodeaba mi cintura con uno de sus brazos mientras observaba como era bautizado nuestro hijo, el bouquet de rosas estaba en mis manos, mi hijo lloró y Peter lo tomó en brazos y lo calmo, mirándolo con anhelo...

En aquel momento pensé que se trataba de que Peter deseaba ser padre, pero ahora entiendo que no era solo eso, deseaba ser el padre de Dylan. Me sentía tan confundida y engañada, mi mente era una enredadera sin fin... ¿desde cuándo había pasado todo esto y yo no me había dado cuenta?

-¿Sra. Withlock? ¿Qué hace allí?

Levanté la vista y observé a la enfermera saliendo de la habitación de mi hijo, cerrando la puerta con cuidado.

-El niño está evolucionando bien ¿le pasa algo más? - Preguntó con aspecto preocupado y se agachó delante de mí. Su mirada era de preocupación y me dieron unas ganas enormes de confesarle todo, pero no podía estar contándole a todo el mundo que mi esposo me mentía, que su mejor amigo estaba enamorado de mi desde quién sabe desde cuánto tiempo y que mi mundo se estaba cayendo a pedazos, que lo único que me mantenía a flote era ese niño que estaba en esa habitación durmiendo. Así que suspirando hondo le sonreí ligeramente disimulando mi revuelo emocional.

-Todo está bien señorita Tan…

-Bree - me interrumpió con una sonrisa sincera -. Me gusta más que me llamen por mi nombre - dijo encogiéndose de hombros.

-Está bien, Bree... pero tú tienes que dejar de decirme señora Withlock, detesto que me llamen así - le pedí sonriendo tristemente.

-Si la escucharan...- la miré entrecerrando los ojos - si te escucharan algunas por aquí dirían que estás loca - dijo sonriendo cuando asentí porque hubiese entendido mi mirada.

-Muchas desearían ser la señora Withlock, ¿verdad?- Pregunté tragando grueso al tomar en cuenta la opción que menos quería imaginarme.

-Pero solo una puede serlo y es usted. El Doctor Withlock lo ha dejado muy claro - me dijo sonriendo e infundiéndome confianza.

-¿Cómo...?

-¿Mami? - El grito ahogado de mi hijo me hizo saltar, levantándome del suelo mientras la enfermera hacia lo mismo. Corrí hacia la puerta adelantándola escuchando el llanto de Dylan.

Cuando entré estaba intentando bajarse de la cama y lo tomé en brazos antes de que lo hiciera, lloraba desconsoladamente aferrándose a mí, apretando sus puños en el suéter de Jasper que llevaba puesto (necesitaba quitármelo pronto).

-Shhh, aquí estoy cariño, mami solo salió un momento, pero no fui lejos bebé, estaba aquí, detrás de la puerta...- le murmuraba para tranquilizarlo mientras me subía con él a la cama nuevamente acostándonos ambos como hacia un rato. Bree me hizo señas de que se iba y que volvía al rato y yo simplemente asentí con la cabeza.

-Pensé que te habías ido, que me ibas a dejar solo como papá... él prometió quedarse aquí y no está - susurraba mi hijo aún aferrado a mi cuello. Sus palabras me dolían en el alma porque su sufrimiento era lo que menos quería, mi hijo tenía que ser feliz por sobre todas las cosas, su bienestar y felicidad están primero que yo misma.

Sin decirle nada más comencé a tararear una nana y pronto estuvo dormido nuevamente, pero esta vez no podría escaparme muy fácil ya que seguía aferrándose a mí como si fuera un salvavidas en mar abierto. Tampoco puse mucho empeño que salirme de su abrazo, tenerlo acurrucado contra mí era terriblemente reconfortante y me daba las fuerzas que necesitaba para seguir adelante y tomar las decisiones que tenía que tomar.

-Alice... cariño despierta...- Jasper estaba acariciándome el rostro mientras me susurraba delicadamente para que me despertara.

Sonreí al tenerlo tan cerca pero tan pronto recordé los acontecimientos de las ultimas horas y me tensé e intente levantarme rápidamente para apartarme de él, pero no pude, mi hijo estaba prácticamente sobre mí.

Me quede allí acostada con Dylan sobre mí y Jasper muy cerca inclinado sobre nosotros. Me miró a los ojos, no pude evitar sostenerle la mirada, allí había culpa, arrepentimiento, miedo, dolor, tristeza, un cúmulo tremendo de emociones negativas que me hicieron estremecerme y me desgarraron el corazón.

-Bella me ha llamado preocupada por ti. Le parecía extraño que no te aparecieras por el colegio esta mañana y que tuvieras apagado el celular.

-Por Dios, me olvide hasta de avisar en el trabajo - le interrumpí, mi voz sonaba ronca por acabar de despertar.

-Le pedí que te hiciera ese favor - dijo mientras se alejaba y yo me relaje. Se ubico dándome la espalda, mirando hacia la ventana con sus manos en los bolsillos, se había cambiado y vestía su uniforme azul de medico con la bata blanca encima, era extremadamente guapo y antes solía pensar que era solo mío, pero que equivocada estaba.

-Gracias- le dije susurrando tratando de tragarme el nudo que tenía en la garganta.

-Como dijo que venía en cuanto saliera, le pedí también el favor de que pasara por la casa y trajera mudas de ropa para ti y el niño ya que sé que tú no querrías sepárate de él y yo tampoco pienso irme, pero puedo arreglármelas con los uniformes - dijo volteándose nuevamente y mirándome intensamente.

-No había pensado en eso tampoco, gracias también, pero no es necesario que te quedes, yo me basto para cuidar de mi hijo y tú puedes ir a hacer lo que sea que hagas cuando me dices que haces guardias - no pude evitar soltar el veneno que tenia por dentro, ya no me engañaba con su perfecta fachada.

Asintió aceptando mis palabras.

-No es el mejor momento para discutir, pero sea lo que sea que estés pensando quiero que sepas que te amo como nunca he amado a nadie...

-Si alguien ama, no miente...- le interrumpí mientras volteaba a mirar el rostro de Dylan, asegurándome de que estuviera dormido.

-No pienso discutir en éste momento Alice, pero tú tampoco eres muy sincera que digamos… - se sentó en el sofá cama que habían colocado en la habitación para que yo estuviera cómoda, cruzo las piernas por los tobillos todavía con sus manos en los bolsillos.

Yo levanté una ceja interrogante de lo que para él eran mis mentiras. Era un cínico y se le había caído la careta, la rabia comenzó a crecer dentro de mí. Nos quedamos viendo a los ojos, en una guerra de miradas por no sé cuánto tiempo pero que por mí hubiese durado horas.

-Te amo - habló con una sonrisa en sus labios como si no estuviese pasando nada, al mismo tiempo que él hablo se abrió la puerta de la habitación y entró una enfermera que no conocía.

Ella se quedó paralizada al ver a Jasper y estoy segura de que lo escuchó por el rubor que cubrió sus mejillas.

-Lo… lo siento, yo venía a revisar el tratamiento y no sabía que...- bajó la mirada avergonzada.

-La próxima vez toqué antes de entrar y no solo aquí, en todas las habitaciones. Los pacientes tienen su privacidad y debemos respetarla, ésta no es su casa señorita - la reprendió Jasper -. ¿Es su primer día aquí?- La manera en que nos miraba a ambas alternativamente no me gustaba, me dio un vacío en el estomago al ver como Jasper se ponía nervioso.

La chica solamente asintió con la cabeza gacha, creí ver una sonrisa perversa en el rostro de Jasper pero solo fue por una fracción de segundo y no estoy segura de habérmelo imaginado ya que estaba buscando intencionalmente señales que me llevaran a descubrir la verdad... ¿qué estaba pasando aquí?

-Cumpla con su trabajo señorita...- le dijo Jasper de forma dura y hablo con tanta fuerza que Dylan se removió intranquilo, traté de mecerlo para que no despertara completamente, pero fue inútil, despertó cuando la enfermera cambiaba la bolsa de suero con manos temblorosas, el niño solo observaba lo que ella hacía, sin decir una palabra.

Cuando la enfermera sacó la inyectadora para colocar el antibiótico en la vía mi hijo volteo a mirarme asustado.

-¿Me van a puyar ota vez?- Preguntó con los ojos muy abiertos y apartándose de la enfermera. Ella se mantuvo paralizada, no sé si era porque estaba muy nerviosa, porque no quería asustar al niño ó simplemente porque no sabía cómo actuar.

-No hijo, la enfermera solo pondrá la medicina en el tubo que tienes en el brazo - dijo Jasper acercándose a nosotros por el lado de la cama donde estaba yo. Tomó mi mano y tuve ganas de apartarla pero no quería que Dylan notara siquiera el mínimo cambio en el trato entre nosotros, cuando tomara la decisión definitiva seria otra cosa y ya sabría como explicarle.

-Hijo...- susurró la enfermera mirando a Dylan y luego a Jasper, luego me miró a mi y creí ver celos en su mirada.

No soporte más y me levanté, llegué rápidamente al lado de la chica y le arrebate la inyectadora.

-No quiero que ninguna incompetente trate a mi hijo... Jasper ponle la medicina tú - le pedí extendiéndosela a través de la cama.

La enfermera me miraba con los ojos abiertos de la impresión o el miedo, no lo sé, y Jasper miraba la inyectadora indeciso.

-¿Lo haces tú o lo hago yo? He visto como lo hacen y no me parece la gran cosa, estoy segura de que puedo hacerlo mejor que ella- le dije tendiéndole la inyectadora todavía.

-Es su trabajo, Alice, debe hacerlo ella. Es el protocolo - murmuró Jasper entre dientes.

-Está bien, lo haré yo - dije decidida, no entendía cuál era el problema pero la situación me estaba colmando la paciencia quería que esa chica se fuera cuánto antes, me incomodaba su presencia.

-Maldición - murmuró Jasper llegando a mi lado apartando a la enfermera que se había quedado estática viéndolo -. Dame eso - ordenó quitándome la inyectadora de las manos y ubicando el sitio de la vía para colocarlo sin mucho protocolo.

-Podría haberlo hecho yo - le dije levantando una ceja.

-Lo sé cariño pero podrías haberme metido en un lío, ya que hay cosas que los visitantes no pueden hacer ni por muy esposas del Jefe de Cirugía que sean - dijo acariciando mi barbilla, por un momento me olvide de todo y le sonreí en respuesta.

-Oh Dios mío - susurró la chica de la que por un momento me había olvidado, encerrándome en el pasado, confiando en Jasper hasta el más mínimo detalle.

Ambos volteamos a verla y estaba temblando completamente.

-¿Le pasa algo? - Preguntó Jasper acercándose a ella.

Lo miró con los ojos abiertos como platos y cuando la fue a tocar rechazo su tacto.

-Tranquila, no presentaremos queja y no perderá su trabajo - le dijo Jasper -¿verdad, cariño? - Me pregunto volteando a mirarme.

Yo entrecerré los ojos, era una reacción extraña para ser solo miedo a perder el trabajo.

-¿Alice? No presentaremos quejas, dile...- volvió a hablar Jasper.

Yo negué con la cabeza, saliendo de mis pensamientos y mis sospechas.

-No lo haremos, pero quiero otra enfermera para Dylan - dije, no sabía por qué pero no quería a esa mujer cerca de mí ni mucho menos de mi hijo.

-Está bien, cariño, lo que quieras - dijo Jasper, volteo a mirarla -. Puede retirarse - le ordenó y la chica por un momento parecía no querer moverse, levantó la mirada hacia el rostro de mi esposo y su expresión era de desconcierto.

Pareció despertar de una ensoñación y salió de la habitación sin decir una palabra dejando la puerta abierta detrás de ella.

-Mami, Papi...- nos llamó Dylan que se había mantenido quieto y en silencio durante toda la conversación.

-¿Qué pasa hijo?- Preguntó Jasper acercándose a él.

-Estoy aburrido - le respondió haciendo un puchero. Yo sonreí, Dylan era un niño mimado, lo sabía pero no me importaba, quería que mi hijo fuera un niño feliz.

-¿Quieres ver televisión? - Propuso Jasper mientras tomaba el control remoto de la mesa que estaba al lado de la cama.

-Quiero mis muñecos de Ben 10- dijo haciendo pucheros.

-Tus deseos son ordenes, mi príncipe hermoso - dijo Bella desde la puerta mientras de una bolsa sacaba los dichosos muñecos.

-Titi Bella - dijo mi niño emocionado arrodillándose en la cama, ya tenía más energía y no había sufrido de más fiebre.

Bella prácticamente me empujó y también empujó a Jasper para llegar a Dylan y lo abrazo cubriendo su rostro de besos.

-¿Cómo se siente el consentido de la tía? - Le preguntaba mientras peinaba con sus manos el cabello rubio de mi hijo.

-Mejor Titi - dijo Dylan pero como para recordarle que estaba enfermo y que no podía agitarse mucho tosió en aquel momento.

-Si ya veo lo mejor que estás - respondió Bella con sarcasmo al escuchar su pecho congestionado rugir prácticamente.

Nos miró a Jasper y a mí mientras Dylan se distraía con sus juguetes.

-¿Y a ustedes qué les pasa?- Preguntó con rudeza. Sentí la mirada de Jasper sobre mí y yo mire a mi amiga.

-Nada... ¿por qué?- Le pregunté de vuelta y trate de mantener el rostro inexpresivo, ella pareció leer mi mente cuando la miré a los ojos suplicándole que no insistiera y prometiéndole que le contaría después.

Asintiendo se levantó de la cama y tomó uno de los bolsos que había traído.

-Toma Ali, cámbiate que pareces una loca con esas fachas - dijo dándome el bolso.

-Quisiera ducharme - dije caminando hacia el pequeño baño de la habitación.

-Puedes ducharte en el baño de mi oficina si quieres, es más grande y cómodo - ofreció Jasper.

-No, gracias - fue lo único que respondí secamente. Jasper resopló exasperado y camino hacia la puerta.

-Iré a ver a unos pacientes de estado grave y regreso, no tardo - dijo cerrando la puerta de un portazo.

Dylan se sobresalto y volteó a la puerta, mirando con tristeza por donde había salido su papá sin haberlo tomado en cuenta. Se me partía el alma cada vez que veía a mi hijo sufrir por las ausencias de Jasper.

-Ali, ¿qué sucede? - Preguntó Bella y yo miré a Dylan que había vuelto a jugar pero no con la misma alegría de antes. Negué con la cabeza suavemente antes de hablar.

-Ahora no te puedo contar Bella y es algo complicado - le dije señalándole con la cabeza hacia Dylan.

-Entiendo... pero sabes que cuentas conmigo ¿verdad?

-Lo sé y de verdad te lo diré pero cuando podamos hablar a solas - le asegure, porque necesitaba sacar todo lo que me estaba tragando.

Bella se pasó a jugar con Dylan y yo entré a ducharme rápidamente. Para cuando salí del baño esperaba que Jasper hubiese regresado pero no, suspiré y me golpeé mentalmente por esperar todavía cosas de él.

El estómago me rugió y me di cuenta que no había comido nada en toda la mañana, el niño había desayunado con la comida del hospital pero yo no y comenzaba a tener hambre.

-Iré a la cafetería a comprar algo de comer - le dije a Bella mientras rebuscaba en mi bolso por un poco de dinero.

-Si quieres yo voy y te lo traigo para que no tengas que separarte de Dylan- dijo Bella soltando los muñecos que tenía en las manos y comenzando a levantarse.

Vi la cara de tristeza que puso mi hijo y sonreí.

-En este momento, le importa más que tú te separes de él a que lo haga yo - le dije con una sonrisa-. Sigan jugando, yo voy...

Bella besó el tope de la cabeza de Dylan y me sacó la lengua.

-Me quiere más a mí que a ti...- se burló juguetonamente y yo negué con la cabeza mientras salía y cerraba la puerta.

Caminé lentamente por los pasillos del hospital pensando en qué hacer. Llegué a la cafetería y pedí lo primero que vi, me senté en una mesa apartada intentando pensar solo en la comida para que no me cayera mal, si hasta conté las veces que masticaba cada bocado para distraerme.

Cuando termine de comer, pagué y salí de allí para ir nuevamente a la habitación de mi hijo, como lo de contar los bocados me había funcionado para no pensar en Jasper lo intente con mis pasos.

-Compórtate como la mujer adulta que eres – reconocí la voz de Jasper y me quedé paralizada en el sitio, esperando escucharlo nuevamente para cerciorarme que no era una mala jugada de mi estúpida mente.

-¿Que quieres que haga? No sabía que eras casado - era una voz femenina, se escuchaba llorosa y venia de una puerta cerrada que acababa de pasar, no tenia identificación así que imagine que era un armario o algo así.

Para disimular me recosté de la pared junto a la puerta, también me servía para sostenerme ya que mis piernas estaban temblando.

-Eso no te importaba saberlo, de hecho nunca debiste saber ni mi nombre ni haber visto mi rostro, se suponía que era algo anónimo. ¿Por qué demonios lloras? - Le preguntó y por su voz sonaba fuera de sí.

-Pensé que eras diferente al resto - dijo la chica -. Por ti me habría salido de toda esa porquería- su voz se cortaba por los sollozos.

-Soy diferente, pero solo lo soy para la mujer que amo y esa es mi esposa - le dijo Jasper entre dientes.

-Entonces anda y haz con ella todas las porquerías que haces conmigo - le dijo con rabia pero se podía saber por su voz que seguía llorando -. ¡Ah no! pero es que con ella los papeles se intercambian y eres tú el que recibe órdenes - exclamó con sorna.

-Cállate, jamás se te ocurra abrir la boca y contar lo que sabes o yo podría arruinar tu carrera - le dijo amenazante.

-Me lastimas - le dijo ella en voz tan baja que casi ni pude escuchar. Yo tenía el corazón en la garganta, sentía mi estomago retorcerse queriendo devolver lo que había ingerido. Corrí como alma que lleva el diablo por todo el hospital y cuando entre en la habitación pasé como un rayo directamente al inodoro devolviendo lo que había desayunado.

-¿Alice qué pasa?- Preguntó Bella entrando al baño mientras yo vomitaba, me sobo la espalda con movimientos circulares.

-Jasper me engaña, tiene una amante- dije a media voz, mas para mí misma que para ella.

-::-

Nota de Autora:Hola Chicas! Aquí un nuevo capitulo… ¿Qué les pareció? Peter enamorado de Alice, Jasper y la mujer misteriosa, El secreto de Jasper… Todavía falta mucho por saber…

Les anuncio que cambie de trabajo, tengo un horario más cómodo que me permite escribir mas seguido y hasta puedo hacerlo en el trabajo. Así que decidí colocar día fijo de publicación para que ustedes sepan y así yo ponerme la meta, ahora mis días de publicación serán los Viernes y pueden llegar hasta la madrugada del sábado como hoy por lo menos… Así que ya saben viernes día de Pesadilla.

Gracias a las que me dejaron su review: betzacosta, Asira Cullen, MarVe.S, Adriu, Celestt, Alice Carlie Hallen, gabyhyatt.

También gracias a las que me agregaron a sus Alertas y Favoritos. Y no me puedo olvidar de los que leen y yo no me entero, gracias de igual manera…

Muy ingrata yo en los capítulos anteriores no he agradecido a mis betas, que soy afortunada de tener y dos y las mejores del mundo Ginegine y betzacosta, gracias por ser de gran ayuda con esta nueva aventura y disculpen no haberlas nombrado antes… Las Quiero Bulda! xD

Bueno chicas espero les guste este capi y díganme sus teorías en lo reviews…

¿Los merezco o no?