Disclaimer: Los personajes son de C.S Lewis. Solo la trama y algunos de los ambientes son míos.

Summary: Las aventuras los llaman siempre. Aunque esta vez, nada es igual que antes. ¿Serias capaz de enamorarte de la esposa de otro? ¿Te atreverías a seguir un amor "olvidado"? ¿Te enamorarías de tu hermana? Todo puede pasar. Peter/Liliandil. Susan/Caspian. Edmund/Lucy

Capitulo III: Decisiones


— Lilian... ¿Liliandil? — Pregunto Lucy finalmente.

Lily frunció el ceño observándola — ¿Como sabes mi nombre? — Pregunto a la defensiva. Ella jamás había visto a esas personas. ¿Como sabían quien era?

Edmund y Lucy se observaron confundidos. Regresaron su vista a Liliandil— ¿No nos reconoces? — Dudo Edmund, dando un paso hacia ella.

La invitada retrocedió un paso — No, no los conozco. Chicos, creo que me están confundiendo con alguien mas — Observo a Peter, quien los veía totalmente desconcertados en silencio — Peter, creo que será mejor que me vaya a casa.

— Espera Lily — La llamo él, regresando a la realidad. ¿Que acababa de pasar? Ella negó lentamente, metiendo las manos en los bolsillos de su abrigo.

— Lo siento, adiós — Y se dio media vuelta, y huyo de la vista de los Pevensie. Los cuatro se quedaron observándola durante varios instantes, cada uno en sus confundidos pensamientos

Peter se volvió a ellos y asesino con la mirada a sus hermanos menores — Tienen muchas cosas que explicar — Dijo entre dientes. Edmund y Lucy bajaron la mirada. Los cuatro entraron. Los menores se dejaron caer pesadamente en los asientos de la sala.

— Era ella, Lu — Dijo finalmente Edmund. — Era ella — Aun le costaba salir de su estupor. ¿Que diablos hacia ella ahí?

Lucy asintió en acuerdo. Ella también la había visto — Pero, ¿Que hace aquí? — Hizo una pausa, y luego se acerco a él y hablo en un susurro — Ella es la esposa de Caspian. No debería estar aquí.

Edmund pasó una mano por su cabello y negó lentamente. Era ella, daría su vida asegurando aquello. Él mismo había quedado impresionado la primera vez que la vio en la Isla de Ramandú. Pero después de que vencer a la niebla verde, regreso tan solo una noche más a aquella isla. Se despidieron. Incluso había visto a Caspian hablando en privado con ella, desde ese momento sus esperanzas se habían acabado. Rió en su interior, ella había sido un simple capricho en su vida. Pero lo importante era ¿Que estaba haciendo ella en Inglaterra? ¿Y por que no los reconocía?

— No lo se Lu. Pero esto es extraño. Muy extraño — Respondió en un suspiro mientras pasaba una mano por su cabello.

Sus hermanos mayores entraron a la sala y se quedaron de pie, esperando por respuestas. Edmund y Lucy se miraron, esperando por que el otro hablara. Finalmente, Lucy tomo una respiración profunda. — ¿Recuerdan lo que les contábamos sobre la ultima vez que fuimos a Narnia? — Susan y Peter asintieron lentamente, sin saber a donde quería llegar — ¿Que recuerdan de la hija de la estrella?

— Ella los ayudo ¿No? — Comento Peter.

— Y se caso con Caspian — Agrego Susan, apretando sus manos en puños y tensando su mandíbula. Recordando como le había caído la noticia del compromiso del Rey telmarino, como miles de dagas a su corazón.

Edmund paso una mano por su cuello — Es ella.

Los ojos de los otros dos Pevensie se abrieron como platos — Es imposible, Edmund — Finalmente Peter reacciono — Tienen que estar confundiéndose. Es imposible — Repitió.

— No, Peter — Defendió Lucy a Edmund — Es ella. Incluso el nombre.

— Pero, ¿Que hace aquí? — Se pregunto Susan. Los otros tres la miraron, sin saber que responderle. — Ella no es de este mundo. No debería de estar aquí.

Peter se volvió a ella — Espera Su. Yo hable con ella, es de aquí, de la Tierra. Recuerda toda su vida, la ha pasado toda su vida en este mundo.

— ¿Y que hay de Narnia? — Dudo Lucy.

El Magnifico se encogió de hombros — No me dijo nada acerca de algo así. Dudo que recuerde algo.

— ¿Que recuerde? — Pregunto Edmund — ¿De que hablas? Ella no es de aquí Pete, no debería estar acá.

Susan lo observo — ¿Que podemos hacer nosotros? Nos huyo Ed, dudo que quiera hablarnos de nuevo. Cree que estamos locos.

Un grave silencio invadió la sala. Susan tenia un muy buen punto, habían cometido un grave error, dejar ver la confusión ante Liliandil. Cada uno intentaba pensar en algo, pero era sumamente difícil. Había demasiadas preguntas y muy pocas respuestas. Necesitaban soluciones en ese momento.

— Vamos a cenar — Dijo Peter finalmente, terminando la conversación, camino hacia la cocina. Edmund y Lucy empezaron a caminar tras él. Susan se quedo en silencio, tan solo observándolos.

— ¿No vienes, Su? — Lucy la saco de sus ensoñaciones.

Ella la miro y sonrió falsamente — No tengo hambre, Lu. Buenas noches — Y salio corriendo hacia las escaleras. Trancándose en su habitación. Lucy suspiro, algo le pasaba a su hermana, y ella ya sabía que era.

Susan camino hacia el baño que compartía con su hermana menor, abriendo el grifo, echo agua fría en su cara. Respiro agitadamente, la mascara de tranquilidad y calma había caído. Apretó sus ojos con fuerzas y sus manos en el lavabo. ¿Que hacia ella en Inglaterra? ¿Donde estaba Caspian? Un sollozo salio de su garganta. Ella era su esposa, la mujer que se había casado con el hombre que mas amaba ¡Y ella ni siquiera lo recordaba! Era hermosa, ¿Como no querer casarse con ella? Caspian la había cambiado por ella, con ella había decidido pasar el resto de su vida.

Mojo su rostro una vez mas, llevándose el rastro de las lagrimas que habían caído por su rostro. ¿Por que? ¿Por que tenia que aparecer ella y aumentar las penas de su corazón? ¿Por que tenia ella que recordarle que Caspian ya no era suyo? ¡Que él era un hombre casado! ¡Que ya no la amaba! ¿Por que? ¿Por que castigarla de esa forma?

— Yo si te amo... — Susurro mientras buscaba aire para llenar sus pulmones. — Yo si te quise. ¡Yo nunca te mentí! — Exclamo, dejando que las lagrimas cayeran libremente por su rostro...

— Buenas noches, chicos — Murmuro Peter, parándose de la silla y caminando a su habitación.

Edmund y Lucy se miraron pesadamente. — Esto esta mal — Dijo Lucy lentamente, hundiéndose en la silla.

— ¿De que hablas? — El Justo frunció levemente el ceño.

— Liliandil... No debería estar aquí, esta mal — Suspiro — Susan ha de estar pasándola muy mal.

Edmund alzo sus cejas en sorpresa, no había pensado en eso y se sintió culpable por ello. Lucy tenia razón, Susan de seguro estaba sufriendo, su hermana menor le había contado muchas veces que la escuchaba llorar en las noches, dentro de sus sueños. La llegada de Liliandil debía ser un golpe duro.

— Tengo miedo, Ed — Susurro Lucy. Él se levanto y la abrazo tiernamente. Ella escondió su cara en el pecho de su hermano.

— No pasara nada Lu. Te lo prometo — Y acaricio su espalda, consolándola.

La Valiente levanto su rostro de pecho de su hermano, que le llevaba casi una cabeza. Le sonrió — Gracias.

— No hay nada que agradecer — Y dejo un beso en su frente.


Liliandil llego a su casa y se sentó en las escaleras, dispuesta a esperar por su padre. Sabia que no había sido muy buena idea haber huido de esa forma. Ella no era así. Pero aquellos hermanos la confundían a extremos. ¿Por que sabían su nombre? ¿Y por que ya la conocían? Dejo caer su cabeza entre sus manos.

— ¿Lily? — Pregunto una voz grave delante de ella. Ella levanto su mirada, suspiro aliviada. El hombre tenia ojos azules brillantes, escondidos detrás de unas gafas, su cabello totalmente blanco y corto. Un maletín colgaba de su mano derecha.

— Hola, papa — Respondió poniéndose de pie. Su padre beso su frente y abrió la casa.

Se volvió hacia ella, dándose cuenta del detalle. — ¿Que hacías afuera?

Las mejillas de Liliandil se coloraron intensamente — Deje las llaves.

Raman, el padre de Lily, rió entre dientes — ¿Que haré contigo, Lily?

— ¿Quererme por quien soy? — Y sonrió, mostrando todos sus dientes blancos

Su padre rió con ganas. — Es tarde. Buenas noches pequeña — Y beso una vez mas su frente.

— Buenas noches, papa — Y ella se encerró en su habitación. Se dejo caer en su cama, suspiro profundamente. Su cabeza le estaba empezando a doler enormemente. Camino hasta su closet y saco ropa para dormir.

Se observo en el espejo. Su piel era bastante pálida, incluso en comparación con un ingles. Su vista viajo a su abdomen, una cicatriz estaba en la parte media de éste. La rozo con sus dedos. No tenia la mas mínima idea de donde se la había hecho, pero desde que tenia memoria, la cicatriz había estado ahí. Jamás cambio con el paso de los años, tan solo ahí, la marca de algo que ella ni siquiera recordaba.

Negó lentamente con su cabeza. Había sido un día duro, era mejor descansar.


Golpeo la pared con fuerza, frustración, ira... Pero sobre todo dolor.

Su voluntad decayó, dejo caer su cabeza en la pared. Ahogando un sollozo. — ¿POR QUE? — Grito a la nada, intentando dejar ir todos los malditos sentimientos que llenaban su ser. La perdida, el desespero, el dolor — Mis padres, Susan ¿Y ahora Lily? ¿Por que no yo, ah? ¿POR QUE? — Grito nuevamente, su espalda se deslizo por la pared hasta quedar en el suelo. Dejo caer su rostro entre sus manos.

— No es tiempo de desespero, hijo mió — Hablo una voz en frente de él. Caspian levanto su vista, a través de sus ojos empañados de lagrimas miro como Aslan lo observaba como un padre ve a su hijo.

— ¿Por que? — Pregunto con voz rota. ¿Por que ella? ¿Por que se había llevado a la única que había llevado algo de equilibrio a su vida?

Aslan suspiro — Las cosas pasan por una razón, hijo de Adán.

— Esta muerta...— Susurro mirando a la nada, las lagrimas cayendo desde sus ojos. La realidad le chocaba horriblemente, no quería vivir de esa manera, no quería volver a los tiempos en los que Susan lo había dejado. No quería que su corazón regresara a esa dolorosa agonía.

— Tiempos difíciles se acercan. Hay que ser fuerte — Dijo el león sabiamente. Soplo el rostro del telmarino, intentando llenarlo de la paz que tanto necesitaba. Caspian levanto la vista. Ya no estaba.

Apretó sus ojos, tragándose todas las lagrimas — Son difíciles desde hace mucho... — Su mente llenándose de los recuerdos desde que Susan había vuelto a su mundo.


— Adiós Peter — Dijo Edmund caminando fuera del auto. Él asintió distraído, suspiro. Había pasado una noche pésima, escucho a su hermana durante toda la noche llorando, las palabras de Lucy intentando consolarla. Aun resonaban en su mente, y a él le dolía. Se suponía que Caspian había quedado en el pasado de Susan, habían pasado años. Paso una mano por su rostro, ¿Como tan solo una persona podía poner de cabeza a su familia?

No sabia como, pero podía. Liliandil Blaze lo había logrado. Se sentía mal por ella, había huido de ellos, no podía culparla. Incluso para él había sido muy confuso la situación de la ultima noche. Sacudió su cabeza sacando todos esos pensamientos, tomo una gran bocanada de aire y salio del auto.

Camino lentamente hasta la biblioteca, listo para terminar sus trabajos. Una cabellera rubia clara llamo su atención — ¿Lily? — Pregunto, llamándola.

La aludida se volvió de inmediato. Palideció levemente al verlo. — ¿Si?

Peter se acerco a ella — Lamento mucho lo de anoche.

Ella se movió incómodamente — No hago bien en tu familia Pete.

— Tu no... — Pero ella lo interrumpió.

— Peter es mejor que... — Dudo en sus palabras, ella no era ese tipo de persona. Pero los Pevensie la confundían enormemente — No nos juntemos mas. No es bueno.

Peter abrió sus ojos como platos — Vamos, Lily...

Pero ella negó lentamente con su cabeza — Es lo mejor — Y se dio la vuelta, dejando a un Peter desorientado. La siguió con la mirada hasta que ella llego con un grupo de amigas, se volvió tan solo una vez. Él asintió resignado y camino hasta la biblioteca.

Él no podía hablar con sinceridad con ella.


— ¡Vamos, Susan! Acompáñanos esta noche — Dijo una de las muchachas. Iba vestida con ropas finas, y su rostro lleno de maquillaje, escondiendo todos los pequeños defectos de su rostro.

Susan frunció los labios, pensativa.

— Te divertirás. Además, habrá muchos jóvenes guapos. Te encantara — Intento otra de ellas. Su cabello iba arreglado en un moño bastante exagerado.

Susan las observo en silencio. Su mente divagando aun.

Quizás ya había sido suficiente de llorar por Caspian. Quizás ya había sido suficiente de soñar con un mundo al que no volvería. Quizás era hora de vivir en el mundo que le tocaba. Quizás ya tenia que dejar ir todos aquellos sueños que jamás se cumplirían. Ya era tiempo de crecer.

Era hora de olvidar a Caspian y a Narnia.

— Esta bien, iré — Sentencio finalmente. Dejando que la Reina Susan "La Benévola" empezara su camino hacia una mujer superficial. Una mujer que ella no era en realidad.


Ay pobre chicos. Entiendanlos, estan confundidos. Y ni hablar de Liliandil, ponganse en su situacion D:

Caspian tambien la esta pasando de horrores. Pero tengo que decirles que posiblemente no aparezca en los proximos dos o tres capitulos, pero despues les aseguro que se cansaran de él.

Susan ya esta empezando por el mal camino, se dejara llevar por esas horribles mujeres. ¿Sus hermanos la dejaran?

¿Que pasara ahora?

Pronto lo sabran, lo prometo!

Besos! Y no olviden dejar reviews.

AgathaDark.