CAPÍTULO 2
Detrás de cámaras
-Qué Diablos está pasando aquí, mi cabeza da vueltas y porque me siento débil … - Iori estando tirado en el suelo de algo que parecía ser una ciudad en ruinas, mientras a unos cuantos metros de donde se encontraba pudo observar la silueta de 5 jóvenes que al parecer trataban de defenderlo a él y a otras dos siluetas masculinas quienes también se veían muy mal heridos, 2 de los jóvenes tenían marcado en su ropa el símbolo de los Yagami, 2 mujeres el símbolo Yata además de otra chiquilla con flamas de un tono carmesí al igual que hielo, en el suelo un poco más lejos se podía apreciar la silueta de una mujer quien en sus piernas tenia acostado a alguien perteneciente a él clan Kusanagi y a otros dos jóvenes alrededor de estos y como sus oponentes alguien que parecía los antiguos CYS, sólo que más diferentes a como el los recordaba, atrás de él pudo observar a 1 mujer que se encontraban en el suelo, no pudo reconocerla, de repente esta grito
-¡LEVANTATE IORI Y PELEA POR FAVOR!- lágrimas caían de ella mientras gritaba eso
Iori despertó de golpe, ese sueño se sintió demasiado real.
-Solo fue un sueño, más bien una pesadilla, cada vez son más frecuentes este tipo de situaciones, y para mi mala suerte nunca son claras aquellas siluetas que siempre veo- se dijo Iori así mismo
Iori estaba bastante desconcertado… ese sueño se hacía más frecuente y lo peor de todo es que no podía reconocer las siluetas que observaba, pero decidió no darle importancia, miro su reloj y decidió prepararse para salir.
Iori estaba caminando por una de las calles en la región de Osaka, era el horario de salida para la mayoría de los alumnos de preparatoria, por esa calle, estaba una de las preparatorias más prestigiadas de Osaka.
Sin prestar atención a su alrededor, el pelirrojo se retranco en un poste de luz cerca de dicha preparatoria, al perecer estaba esperando a Alguien.
La campana suena marcando el final de otra sección de clases y los alumnos se preparaban para irse a sus casas, en dicha preparatoria estudia nada más y nada menos que Kyo Kusanagi, Shingo Yabuki, Athena Asamiya estando en el último de sus semestres, los cuales se llevaban muy bien ya que tras el conocerse por los torneos pasados formaron lasos de amistad. En la misma escuela asistía Kula Diamond (ella recién había ingresado a dicha escuela y no interactuaba mucho con las personas anteriores ya que estaba en un grado menor)
-Oye Kyo- escucharon estos tres chicos para volver la mirada a la entrada de la escuela
-¿Qué sucede Yuki? – Le responde un poco cansado el castaño
-Prometiste llevarme a casa después de clases o acaso se te olvidó – le reprochaba Yuki al castaño
- Claro que no Yuki, de hecho estaba a punto de esperarte por ese poste- Kyo apuntaba a un poste de luz fuera de la escuela en donde pudo observar una silueta muy conocida para él.
-¿Qué pasa Kyo? Por qué te quedaste mudó así de repente- Y Shingo al terminar de pronunciar sus palabras miro hacia donde su maestro apuntaba observando la misma silueta y al mismo tiempo observó a Kyo dirigirse hacia esa persona y los chicos inmediatamente fueron detrás de él.
- ¡¿QUE HACES AQUÍ YAGAMI?!
-Eso no es de tu incumbencia- Respondía Iori volteando la mirada para ver quién era la persona que se atrevía a hablarle
- Bien pues si lo que estás buscando es una pelea déjame decirte que…
- Suficiente, no vengo por ti idiota- le decía Iori a Kyo mientras lo empujaba para poder pasar por en medio de él y sus amigos.
Todos al igual que Kyo quedaron muy sorprendidos ante la respuesta de él pelirrojo, por lo que dirigieron la mirada a donde esté caminaba, y más sorprendidos quedaron al ver que una chica de su clase se dirigía muy contenta hacia él.
-¡Iori! Si viniste
-te hice una promesa
-Entonces vámonos
Iori se fue acompañado por una hermosa Joven de cabello largo de color castaño claro, de test blanca y de estatura media, era demasiada parecida a la ex novia muerta que tenía el pelirrojo. La única diferencia era el color de sus ojos y su nombre era Hiyori.
El pelirrojo decidió llevar a su novia a un parque cerca de la escuela para tomar un helado ya que cumplían un mes de novios y el solamente accedía a hacer tales acciones con ella ya que era con la única persona con la que podía dejar su imagen de persona seria y mostrar una diferente personalidad.
Todo era tranquilo en esos momentos, era como si la soledad que el pelirrojo sentía desaparecía poco a poco, como si por fin alguien podría ayudarlo por muy insignificante que sea, alguien que no lo discriminaba por ser como es.
-Aun recuerdas cómo nos conocimos…- dijo Hiyori muy emocionada por la respuesta de él pelirrojo.
-Fue en uno de los conciertos que di, tocaba la guitarra cuando de repente gire la cabeza hacia el público y te vi, sentía que ya nos habíamos conocido y decidí buscarte para hablar. Respondió Iori demasiado acertado
-Tienes razón, cada detalle es muy acertado, pero debo confesar que al principio tenía miedo, muchos de mis amigos decían que eras un tipo de asesinó, tu actitud era demasiada fría y que no serías tan buen partido- dijo Hiyori mientras una lágrima caía y pronto soltó en llanto
Era como si la actitud de Hiyori, una chica demasiado apartada encajará en la actitud fría de Iori.
La tarde pasó rápido y Hiyori tenía que estar en casa, ambos partieron con rumbo a casa de Hiyori. Al dejarla en la puerta y tras caminar un rato Iori fue detenido por Alguien sin importancia para él.
-Espero no tengas malas intenciones con mi amiga entendiste Yagami- Grito Yuki demasiado agresiva siendo detenida por cierto castaño para que esta no intentara hacer una locura.
Iori no hizo caso a tal advertencia de una niña mientras que Yuki seguía gritándole millones de cosas.
El día acabó, uno nuevo empezó, las dudas se extendieron y había que aclararlas
Yuki y otras compañeras se acercaron a Hiyori, Athena quién se sentaba justo atrás de Hiyori estaba con otras compañeras hablando de un tema incómodo para Athena
-Athena, como preferirías a un hombre- pregunto una de las alumnas que estaba con Athena
Al mismo tiempo Yuki le pregunto a Hiyori que como se enamoró del heredero del clan Yagami y cómo es con ella
-Simplemente, se dio, él es muy buena persona, si lo llegas a conocer muy bien no es esa persona que sólo busca asesinar a alguien, y en una relación él es bastante bueno, detallista, romántico, atento, protector y siempre trata de que yo esté feliz- respondió Hiyori, todas quedaron impactadas por la respuesta, ese no era Yagami, Athena quién estaba atrás de Hiyori no pudo evitar escuchar, y llamándole la atención la respuesta de Hiyori no respondió la pregunta que le hicieron a ella, sabía que Hiyori había descrito exactamente lo que a ella le llama la atención en un hombre.
El día escolar estaba a punto de terminar, Yuki estaba sola, Athena no pudo evitar ir con ella y hablar de Hiyori
-¿crees que deberíamos seguirlos?- preguntó Athena a Yuki demasiado atrevida.
-Sería bastante interesante, buena idea Athena!, - respondió muy interesada en la idea de la psíquica.
-¿Puedo ayudar?, Jeje no pude evitar escuchar su conversación- se escuchó la voz de Shingo
-Lo siento Shingo, esta vez sólo seremos Athena y yo- respondió Yuki.-pero nada de ir a contarle esto a Kyo
- Esta bien chicas, pero después espero que me den detalles de lo que vean.
Sonó la campana de salida todos los alumnos saliendo como si ya no fueran a regresar mañana, Hiyori nuevamente se encontró con el pelirrojo, éstos empezaron a caminar sin rumbo fijo, Athena y Yuki iban justo atrás de ellos guardando una distancia segura para que no las vean.
-Parecía como si fuera otra persona, ¿No lo crees Athena?- preguntó Yuki sintiéndose mal por lo que hizo la otra vez
Athena no supo que responder, estaba en una clase de shock por lo que veía, el pelirrojo realmente era lo contrario de lo que parecía ser en cada torneo.
La pareja empezó a caminar nuevamente al parque, quedaba cerca y era un buen lugar para hablar tranquilamente, además de que era uno de los lugares favoritos de Hiyori.
A medida que pasea la feliz pareja, Hiyori no pudo evitar sentirse angustiada, tenía un poco de miedo, era como si alguien la siguiera.
-Iori, ciento que alguien nos está siguiendo- Murmuró Hiyori, sonaba preocupada.
Iori no pudo evitar el saber si era cierto, pero por el tono preocupante de su novia, el decidió ponerse en marcha, ya que para su suerte era bastante astuto, decidió llevarse a Hiyori a una zona del Parque en donde estaba cubierta de arbustos, era un lugar donde un espía podía esconderse perfectamente.
Athena y Yuki se escondieron detrás de un arbusto como se lo esperaba Iori, hicieron algo de ruido al esconderse llamando la atención del pelirrojo, por lo que no dudo en encender una pequeña llama y lanzarla directamente hacia un arbusto.
De repente un calor inmenso empezó a hacerse presente, las dos chicas no pudieron contenerse, el calor era demasiado por lo que no pudieron evitar salir de su escondite antes de ser consumidas en llamas.
Hiyori no pudo evitar el que le salieran unas lágrimas, no podía creer que dos de sus mejores amigas la estuvieran siguiendo y aún peor que no confieran en ella ni en el pelirrojo.
A Iori no le gustaba verla así. Fue en donde estaban aquellas espías cuando algo las interrumpe. Era Shingo quien estaba acompañado de su maestro Kyo.
-Ya acabaron con su espionaje muchachas- dijo Shingo muy animado, ignorando completamente al pelirrojo.
- Gracias por la información imbécil- Decía el pelirrojo dispuesto a atacar a atacar a los tres bribones.
Pero un sonido lo detuvo en seco, no pido evitar voltear a ver a su novia. Ella está muy mal, su ánimo estaba muy bajo. Iori no pudo evitar sentirse mal al ver a la única persona que lo entendía tan triste, en ese momento lo único que pasó por su mente era sacarla de ese lugar
Él les dio la espalda prometiéndoles pagar por lo que habían hecho y tomó la mano de su novia para llevársela de ese lugar.
Ya cuando todo se calmó se escuchó la voz de Kyo con el tono molestó y no con el tono despreocupado de siempre
-¿Qué hacen aquí, Yuki, Athena?-
Ellas sólo bajaron la cabeza, no sabían que responder.
-Hicieron llorar a Hiyori, Yagami casi las mata, además de que intervinieron en la vida privada de ellos dos – decía muy molesto Kyo y luego dirigió la mirada hacia Shingo- y tu Shingo si sabías de esto porque no me lo dijiste-
Shingo negó con la cabeza, igual no supo responder, por su cabeza pasaba que su maestro dudaría de él de ahora en adelante. Athena pensó que ser regañada por su irresponsabilidad por Alguien más irresponsable que ellas no se podía llamar regaño, por otro lado Yuki sólo quería proteger a Hiyori.
-Es por la maldita maldición que tiene ese hombre, tengo miedo de que su vida acabé después de nueve meses si se llega a embarazar de Yagami- le dijo Yuki a Kyo mientras lágrimas caían de su rostro, sonó tan sincera que Kyo no supo que responder.
-¡Esa no es excusa Yuki! Supongo que Hiyori está al tanto de la maldición de Yagami, él no es un ignorante como para guardar eso en secreto, además saben una cosa, si me hubieran dicho lo que iban a hacer les hubiese ayudado en algo- expresando esa idea Kyo se fue del Parque dejando a Athena, Yuki y Shingo, ahí decidieron que lo mejor era pedir una disculpa a Kyo, Iori y sobre todo a Hiyori.
Y así los días pasaron, Hiyori tuvo cierta distancia, cuidándose del trío que los espiaba, no los saludaba, los ignoraba por completo, para ella no existían tales nombres, se mantenía hablando con otras compañeras mientras que ellos tres trataban de disculparse.
Un viernes antes de salir, el grupo de Hiyori tenía una hora libre, Athena y Yuki aprovecharon para tratar de que Hiyori las escuche, puesto que al único que ha disculpado es a Shingo.
-Hiyori por favor escuchamos.
-No voy a escucharlas, por un momento pensé que eran mis amigas y luego ustedes desconfiaron de
- Lo sentimos mucho Hiyori- Interrumpió Athena a la castaña – Sabemos que lo que hicimos estuvo mal, realmente no teníamos que desconfiar de ti ni de tu novio
-Es por eso que te pedimos una disculpa, lo que hicimos estuvo mal, esperamos que puedas perdonarnos.
-Está bien, solamente prométanme que confiaran en mí y en Iori.
- ¡Te lo prometemos Hiyori!-
Después de eso las tres chicas volvieron a ser amigas pero ahora ellas se habían resignado a comenzar a confiar en ella y en Yagami.
