CAPÍTULO 3 "HERMANITA, TENEMOS NOTICIAS PARA TI"
"Isabella ¿estas segura de querer venir?"
"Sí, estoy segura. Seguro que Candace lo entenderá."
El día después de decírselo a sus padres, Phineas e Isabella había decidido írselo a decir a Candace y Jeremy. Aunque Phineas no estaba del todo seguro si Isabella debía acompañarle. Pero ella insistió en que si quería ir y decírselo juntos a los otros.
Phineas acepto con la cabeza y sonrió.
"Pues venga, vamos"
Veinte minutos más tarde, cuando seguían yendo hacía la casa de la hermana del chico, Isabella sin ton ni son empieza a sentirse muy mal, trata de ignorarlo ella, pero Phineas se da cuenta de que estaba un poco regular.
"¿Quieres que detenga el coche un momento?" Le preguntó, preocupado. Isabella intento negarlo pero con el movimiento se sintió peor, y se le infló la boca y se llevó las manos a la boca un momento. Y ya Phineas se dijo a si mismo que debía detener el coche enseguida. Busco rápidamente un sitio donde pararse, y a la velocidad de la luz decide detenerse ahí. Y rápidamente, Isabella abre la puerta del coche y sale corriendo hacía un árbol que había por ahí, Phineas tuvo que darse la vuelta a ver tra cosa, no podía ver a Isabella vomitar. Apagó el motor y decidió bajarse, sin saber si debía hacer algo.
"¿Isabella?" le preguntó. Y se paró Isabella, con la mano sobre su pecho y respirando profundamente.
"Estoy bien cielo, sólo dame un segundo."
Ella cerró los ojos y respiró hondo varias veces. Justo cuando parecía que estaba bien y marchaba hacía el coche, se inclino de nuevo y volvió a vomitar. Phineas esperaba con ansiedad, enfadándose consigo mismo sabiendo que no podía hacer algo al respecto. Después de un minuto Isabella se reincorporó de nuevo y volvió caminando al coche donde estaba Phineas esperando con cara de preocupado. Cuando estaba cerca del vehículo, Phineas la envolvió en sus brazos durante unos largos segundos, luego el chico le ayudo a subir al coche y se sentaron, pero Phineas no encendió el motor todavía.
"Creo que deberías volver a casa, en serio" dijo Phineas suavemente, y le cogió la mano a ella. "Voy a llamar a Candace y le digo que ya voy solo, mañana a verla"
Pero Isabella ladeo la cabeza, negándole, y ahora pudo hablar un poco.
"Aunque no esté bien ahora mismo, pero dame un minuto antes de arrancar."
Phineas pensó por un momento, y luego le dijo con la cabeza que sí. Y le acarició la cara suavemente, cosa que hizo sonreír y cerró los ojos, y apoyo su cabeza en el asiento. Aunque Phineas se dio cuenta de que era más cuidadoso con estas cosas, ni siquiera podía explicar lo feliz que estaba siendo de apoyo para ella. Isabella sabía que había chicos que si embarazan a la novia por error, las abandonan al instante. Pero Phineas no era para nada así. Siempre estaba pegada a ella, a pesar de lo imprudente que había sido ella aquel fortuito día. Pero ella sabía lo afortunada que era de tener un novio tan increíble como Phineas.
Unos minutos más tarde, comenzaron a conducir de nuevo. Aunque el chico se negó a sobrepasar los 50 km/h, y decidió no ir por la carretera. Cosa que añadió diez minutos al tiempo del viaje. Candace aún vivía en Danville, pero a las afueras, a una media hora en coche de donde vivía Isabella y Phineas. Candace y Jeremy se habían comprado una casa, gracias a una amiga de Linda, llamada Charlene, que se mudaba a España. Gracias a que eran conocidos, les había bajado el precio un poco. Phineas e Isabella habían visitado esa casa varías veces, aunque en último mes no los habían visitado a Candace y Jeremy. Estaban muy emocionados por ver a Candace, nerviosos por su reacción. Phineas desconocía si su hermana iba a reaccionar bien, pero confiaba en que lo entendería perfectamente.
Tocaron el timbre, y casi al instante Jeremy les abre la puerta, y los saluda.
"Hola chicos ¿cómo estáis?"
Phineas e Isabella entraron en una casa muy grande, apenas entrar se podía ver el salón. Las paredes estaban pintadas de un tono verdoso de mar espumoso, y suelo de madera nuevo. A la izquierda se podía ver dos sofás y unas sillas, también se podía ver un gran televisor nuevo Sony, en el cual estaba Peppa Pig puesto. Como era tan grande el salón, había bastante sitio entre los muebles para caminar. En el centro había una mesa no muy grande y bajita para poner bebidas, o aperitivos. Ahora encima de la mesita había unas muñecas y otros juguetes, obviamente, pertenecían a Amanda. A la derecha de la entrada se podía ver un pasillo con varías puertas y una escalera al fondo. En la planta de arriba estaban los dormitorios y un despacho para el oficio de abogada de Candace, y en la planta baja había una habitación para música de Jeremy, donde practicaba su banda del instituto a veces. Más allá del salón estaba la cocina de granito, bastante moderna, con una bonita vitrocerámica y una campana a juego con los colores de la cocina. Ahí fue Jeremy después de hacerles pasar, y luego les dejó con Candace. Ella inmediatamente se acercó a su hermano y a la novia, dándoles un abrazo a ambos.
"¡Hola! ¡No os veía desde hacía tiempo!" exclamó, con una gran sonrisa. "Deberías venir más a menudo a visitarnos."
"Es un placer verte de nuevo hermanita." respondió Phineas, sonriendo también. Estaba a punto de seguir cuando de repente siente algo que le tira del pantalón hacía abajo. Mira y ve a una pequeña niña pelirroja como su madre, sonriéndole.
"¡Hola Amanda! ¿Cómo ha estado mi sobrina favorita?" le dijo a Amanda Phineas jugandole. Y se agachó a recogerla en brazos, ella rio alegre. Candace rio y Amanda bajo al suelo, para ir a la mesa.
"Amanda esta creciendo muy rápido, se está haciendo grande" dijo Isabella mientras la veía jugar.
"Sí, últimamente esta un poco alborotadora." agregó Jeremy, pero contento. Los cuatro se sentaron en diferentes sofás. Candace y Jeremy en uno, y Phineas e Isabella en un sofá enfrente de los otros dos. Amanda se sentó en el suelo y se empezó a distraer viendo la televisión.
"Bueno Phineas, nos dijiste que tenias algo que decirnos ¿no?" dijo Candace, sonriendo cálidamente. Phineas le apretó la mano a Isabella y le respondió.
"Sí, tenemos algo importante que deciros. Y pensamos que lo mejor era decíroslo en persona, en vez de por teléfono."
Candace afirmó con la cabeza, mirándolos a ambos.
"Algo pasó hace un tiempo, y luego de dos días Isabella me dijo algo sorprendente". Continuó Phineas, miró a Isabella, y ella tomó aire y dijo.
"Estoy embarazada." Ambos s se esperaban lo peor de Candace, pero no fue así, Candace puso una gran sonrisa en su rostro y se puso de pie, acercándose a la joven pareja para darles un gran abrazo.
"¡Oh! Esto es… ¡Increíble! ¡Felicidades!" Exclamó, moviéndose hacía atrás y llevándose la mano a la boca por la semejante sorpresa. Jeremy al instante sonrió, poniéndose de pie y dándole un abrazo rápido a Isabella, y otro a Phineas.
"¿De verdad lo crees?" Dijo Isabella, que parecía muy feliz por la buena reacción de Candace.
"¡Claro! Aunque era algo completamente inesperado ¡pero vosotros vais a ser padres! Pensé cualquier era cosa, no sé, que os mudaríais fuera de Danville, por ejemplo, o alguna cosa así, pero no esto" rio rápidamente un poco "¡Felicidades de nuevo!"
Phineas le sonrió a su hermana, impresionado ante la positiva reacción de ella, ya que ella entendía lo ocurrido. Y el chico dejó de pensar en cosas negativas, y le dio un fuerte abrazo a Isabella. La cual, sorprendente, no lloró.
Media hora mas, seguían en la casa de Candace, les había pedido que se quedaran un rato más, tenía un montón de preguntas para hacerles. Y ya cuando escuchó que iban a tener gemelos, bueno, éxtasis puro. Flipando en colores se había quedado, no se lo esperaba de ellos tan temprano y encima dos.
"¿Y tenéis planeado mudaros a una casa mas grande?" ella preguntó. "Porque si bien un apartamento puede estar bien para dos, pero si vais a tener dos niños correteando de aquí a allá, me parece que vais a necesitar más espacio."
"Lo pensado es quedarnos donde ahora estamos, y ya empezar a buscar una casa mas grande en unos meses." Respondió Phineas, este tema ya lo habían hablado anoche en la cama, sabían que no podían quedarse por mucho tiempo en aquel apartamento, pero Phineas ya tenía un plan para aquello.
En ese momento, Isabella se puso la mano en su estomago y frunció el ceño.
"Me disculpáis un momento pero ya vuelvo." preguntó Isabella. Candace le dio una sincera sonrisa, sabiendo lo que le sucedía a Isabella. Ya que ella hacía un tiempo había estado embarazada, y le señaló el pasillo.
"La primera puerta a la izquierda". A continuación se fue diciendo un adiós rápido, corriendo hacía el baño. Phineas todavía seguía preocupado por lo ocurrido en el transcurso de ida hacía la casa de Candace, así pues, seguía nervioso por ello, el esperanzaba que mejorara. Candace como hermana mayor de Phineas se dio cuenta de lo nervioso que estaba su hermano.
"Phineas llevo notándote nervioso desde que has llegado, pero lo harás bien, confía en mi. Phineas le dijo si con la cabeza y de golpe Amanda comienza a lloriquear, por lo que Jeremy suspira y la recoge. Es duro ser padre.
"Ya me ocupo yo." dijo Jeremy y se la llevo escaleras arriba. Y Candace volvió a ver a su hermano. Mientras éste veía lo que le sucedería en el futuro.
"¿Y cuándo tienes pensado preguntárselo?" dijo Candace. Phineas, abrió mas los ojos por un momento y se rasco un poco la nariz, pensando, que responderle.
"Ufff, no se exactamente cuando, pero quiero que las cosas se calmen antes de todo para proponérselo. Esta costando llevar éste momento tan difícil para nosotros dos ahora mismo."
Candace sonrió, y se cambió de sofá para sentarse al lado de su hermano.
"Mira, tómalo de alguien que sabe de lo que esta hablando. Sé que a veces puede parecer aterrador, que no estás preparado para algo así. Pero no puedo pensar en otra persona que vaya a cuidar a sus hijos tan bien como tú. Pero vosotros como padres haréis un trabajo increíble. Y tú tendrás a cada uno de nosotros para ayudarte, empezando por mí.
"Muchas gracias hermanita."
Un minuto más tarde la puerta del baño se abrió y salió un momento Isabella sonriéndole para llamarlo.
"Phineas podrías venir un momento" dijo ella. Y ella se volvió al baño, Phineas se puso en pie y fue rápidamente al baño, y cuando entra al baño ve a Isabella viéndose en el espejo de lado.
"Dime que no ves una protuberancia aquí." dijo con ojos brillándoles. Phineas efectivamente lo notó debajo de la camiseta de Isabella. Se había quedado de piedra ante eso, sabía que era pronto para ello, pero con los gemelos que esperaba no era de extrañar mucho vamos. Le salió una lagrimilla del ojo al ver eso, y se acerco a ella, se colocó pegada detrás a Isabella, y apoyó su mano en el estomago de su novia, sintiendo unas emociones nunca ante sentidas para él. Isabella se giró y le dio un beso a Phineas, ambos llenos de felicidad.
Candace esperó sentada en el salón, era impropio ir a molestarles. Sin embargo se olía lo que podía suceder en el baño. Por supuesto era pronto para ver los cambios del embarazo a esta altura, pero de nuevo, con los gemelos, sabía que ella estaba teniendo reacciones tempranamente. Ella sonrió y pensó que su hermano pequeño ya no era tan pequeño. Y también pensó.
"Y pensar que ya voy a ser tía ¡ay dios mío!" pensó muy felizmente.
Cuando Candace se enteró de que su hermano se iba a mudar con Isabella, le puso muy feliz por ellos. Ella ya había calculado que tarde o temprano pasaría, y tendrían un gran anuncio, aunque pensaba que primero se casarían antes que eso. Ahora mismo estaba nerviosa por querer hablar con Isabella, sospechaba que el embarazo no había sido a propósito. Ella se los imaginaba, a esos dos saliendo del baño, juntos de la mano, muy felices. Y así salieron.
"Candace, no es por ser maleducado, pero pensamos que deberíamos volver a casa pronto." Dijo Phineas. Candace sonrió y asintió con la cabeza.
"Por supuesto, está bien, pero ¿me dejarías hablar a solas con Isabella antes de iros?"
"Si, tranquilas" respondió el chico. Aunque a Isabella le picaba la curiosidad la charla con Candace. Él se fue a la cocina a mirar el móvil y a escuchar música con unos auriculares, y ellas se sentaron a hablar en el salón. Candace le indico que se sentara al lado de ella en el sofá.
"Por lo que he notado, supongo que esto no ha sucedido a propósito."
Isabella negó con al cabeza, mirándole a Candace.
"No, yo me sorprendí tanto como vosotros."
"Solamente dime una cosa ¿mi hermano te hace feliz?"
"Creo que sabes la respuesta a eso."
"Sólo quiero escucharlo."
Isabella no dudó ni un instante antes de responder.
"¡Phineas me hace sentir como la chica más afortunada del mundo! Él es el chico más dulce, el más increíble y el cuidado que me da. Él me apoya en todo, inclusive en mi actual embarazo. Él me hace estar más feliz siempre. Es un chico tan maravilloso, ya no se expresarlo con palabras, tendrías que verlo, como se comporta conmigo, es impresionante."
Candace sonrió cuando Isabella terminó.
"Bueno, siempre y cuando siga así, que estoy absolutamente convencida de que sí, estoy segura de que vosotros dos tendréis una vida increíble juntos."
"Gracias Candace."
Una hora más tarde, Isabella había decidido juntar a las chicas Scout de nuevo en un restaurante, como es obvio, no era el Nosh-Olé de su madre al que siempre iban, por los problemas anteriores. Todas se juntaron alrededor de una mesa redonda. Todas ellas seguían siendo amigas y haciendo actividades de vez en cuando. Y cuando Isabella, dijo que esperaba unos gemelos, todas empezaron a chillar de alegría y empezó un bombardeo de preguntas.
"Danos todos los detalles sucios." pidió Adyson
"¿Él hizo el primer movimiento, o fuiste tú? ¡Guarrilla!" quiso saber Holly y todas rieron.
¿Os molestasteis en poneros protección?" Pidió Katie.
"¿Cuándo fue que te enteraste de que estabas embarazada?"
"¿Por qué no nos llamaste al segundo de saberlo?"
"¡Hey! Dijo en voz alta para llamarles la atención. Tenía la intención de responder a todas las preguntas, pero había algunas que le daba un poco de vergüenza responder, como la de Adyson, o eran un poco embarazosas como la de Katie.
"A ver, me enteré hace dos días cuando fui al hospital porque me sentía mal, y me hicieron un test de embarazo y los médicos me dijeron que estaba embarazada. No os llamé de inmediato porque quería decíroslo en persona, y antes teníamos que decírselo a nuestros padres primeramente."
"¿Pero que pasó esa noche? ¡Venga, vamos, queremos salseo, queremos saber como fue esa noche picante!"
Isabella se sonrojó, pero aún así les respondió
"Veréis, antes de llegar a la cama, en lugar de ponerme la ropa de siempre, me puse algo un poco…"
"¿Más atractivo?"
"Sí Gingerbread, algo mas atractivo, mas ligerito. Entonces me senté al lado de él, y nos desnudamos, y empezamos y primero empezó él, ¡ah! Que bueno es en la cama." Todas rieron bastante, alguna que otra se había puesto un poco cachonda.
"Oh si… ¿Pero que pasa con mi pregunta?" exigió Katie "¿Os preocupasteis en poneros protección?"
"Bueno veréis, estaba usando un método anticonceptivo durante un tiempo, se trataba de tomar una pastilla cada día, pero sin embargo, ese día se me olvidó tomarme una pastilla, y pasó. Aparte de eso, no, nos pusimos protección"
"Oooh, que malotes" dijo Adyson mordiéndose un labio de forma sugestiva.
"Oh, cállate Adyson, por favor"
Todas rieron de nuevo, y mas preguntas le hicieron, aunque sobretodo por la fiesta de nacimiento y sobre la posible boda.
"¿Cuándo te lo propondrá?"
"Creo que no debería saber eso, aunque es una decisión suya, lo hará cuando este listo."
"¿Y te gustaría casarte antes o después de tener los bebés?
"Sería estupendo tenerlos cuando sea en nuestra boda."
"¿Y cuándo sería la luna de miel? ¿Os podremos ir a ver?
"Es posible que haya, pero será un tiempo después de tener los bebés, ya que no podemos dejarlos durante un tiempo sin su madre. Tengo que permanecer un tiempo con ellos."
"¿Podremos ser las damas de honor en la boda?"
"¡Por supuesto que las chicas Scout podéis ser damas de honor!"
Las preguntas siguieron durante un largo rato, preguntaron de todo, que si esto que si de que color iban a ser las flores. Finalmente, luego de casi media hora de preguntas y respuestas, Isabella se despidió y llamó a Phineas para que la viniese a recoger en la cafetería, le dijo que estaría allí en unos minutos, pero él aprovechó la llamada para preguntarle como fue su reunión.
"Ellas han estado aún más felices que Candace, al menos por fuera. Creo que se quedaron sin preguntas que hacerme."
De vuelta a casa, Phineas se pone a preparar la cena, ya que era tarde. Después de cenar unos ricos espaguetis, decidieron quedarse a ver una película en Netflix, aunque ninguno le presto mucha atención. Isabella se acurrucó cerca de Phineas, apoyando su cabeza sobre su pecho. Y él le puso un brazo por encima. Y le acariciaba el pelo mientras veían la película.
A pesar de que se había estado sintiendo muy bien durante el resto del día, Phineas todavía está preocupado por ella. No sólo estaba mostrando signos del embarazo demasiado pronto, pues era temprano para lo que tenía, incluso si eran gemelos. Le dijo que quería llevarla al hospital de nuevo para que la viese un medico sobre sus tempranos signos. Pero había otra que le molestaba aún más, la reacción de Vivian. No sabía si entraría en razón o que pasaba. Pero lo que si sabía era que Isabella necesitaba todo el apoyo que pudiese conseguir, pero le faltaba de alguien tan importante como el de una madre en algo tan difícil y nuevo se notaba, las cosas no iban también como lo habían pensado. Por suerte la madre de Phineas le dijo que iba a ir a hablar con ella para que lo razonase y entendiese.
Hacía el final de la película, Isabella se quedo dormida encima de Phineas. Él sonrió, cogió el mando de la televisión y la apagó. A continuación la levanto en brazos y la llevo a la cama. Estaba a punto de levantarse y escucha a Isabella que se empieza a sacar la ropa, se había despertado cuando la llevaba en brazos. Pero le dijo
"Vuelvo en un momento cielo" Le susurró, agachándose para darle un beso en la mejilla.
"Rápido." murmuró ella, y Phineas sonrió, se fue al baño a lavarse los dientes, se desvistió y se puso una de esas camisetas antiguas para dormir y abajo los calzoncillos. Cinco minutos más tarde se metió a la cama junto a Isabella. Isabella se giró a hacía el lado de Phineas, y el le cogió de la mano y con la otra le empezó pasar la mano a su suave y laceo pelo negro. Phineas la observaba. Era tan hermosa y bella, tan maravillosos hechos el uno para el otro. Aunque ella podía haberse enamorado de cualquier otro, pero lo había elegido a él desde niños, y eso le hizo sonreír.
"Te amo, Isabella." le susurró, y finalmente se durmieron los dos.
Espero que te haya gustado este tercer capítulo, este si me ha costado menos traducirlo, que bonita historia, en la otra página está el emocionante capítulo cuatro, te invito a que continúes leyendo.
