Ahora mi suegra vivía en nuestra casa, menudo coñazo iba a dar.

Ya era la hora de ir a cenar así que llame a la familia para que se reuniera a la mesa. Empezamos todos a comer aunque había un silencio incómodo, nadie estaba hablando y eso molestaba, hasta que Steve decidió romper el hielo.- ¿Y qué tal te ha ido la exposición?- Me preguntó, cosa que yo le respondí: -Muy bien, ahora los de SHIELD están pensando en hacer una aplicación para los jóvenes, aunque no se me ocurre que nada.- Conté. -Pues pregúntale a James a ver que le parece.- Me propuso Steve y preguntó a nuestro hijo. -James, si pudieras crear cualquier aplicación, de que querrías que se tratara?- Preguntó Steve, cosa que él respondió: -Me gustaría un juego de 'Patrulla Canina'- Dijo James a su padre, una vez contestó la pregunto Sara se levantó para ir a la cocina. -¿A dónde vas?- Le pregunté sin fiarme demasiado. -A cortar pan, que conversación más aburrido que estáis teniendo-

Cuando Sara llegó a la cocina empezó a cortar el pan tal y como había dicho, pero vi que la tablilla de madera estaba intacta y cuando vi sobre donde estaba cortando el pan... La vi cortándolo sobre mi iPad. -¡Maldita loca, esa es mi tablet de trabajo!- Dije toda furiosa, como no podía saber que es una tablet. -Lo siento, no lo sabía- Dijo apenada. Me acerqué a la herramienta te trabajo y vi que estaba llena de migas, rallada y con la pantalla rota. -Da igual, volvamos a la mesa-

Volvía a ser lunes, menudo fin de semana nos dio Sara, en fin, que me tocaba volver a ir al trabajo, aunque no me encontraba demasiado bien.

Estaba sentada en un sillón cuando sentí que no me podía mover y las palabras no me salían, eso hizo que me preocupara, hasta que vino Steve y me sacó de mis pensamientos. -cariño, tienes que ir a trabajar, llegarás tarde- Pero no podía responderle, y cuando intentaba hablar no podía formular bien las palabras, solo tartamudeos -N~n~no p~p~pue~d~do ha~b~blar b~b~ien...- Aunque Steve no me dejó terminar.

Me llevó al hospital para ver que me pasaba, no solía hablar así, más bien con fluidez. Cuando llegamos nos dijeron que esperásemos y eso mismo hicimos, esperamos cinco eternos minutos. El doctor que no habían dado era Bruce Banner, un antiguo amigo nuestro. -Vale, voy ha hacerte unas cuantas preguntas, quiero que me las respondas con total sinceridad- Me pidió -¿Has estado perdiendo movilidad en algún momento?- Afirmé-¿Ha sentido algo fuera de lo común aparte del tartamudeo de hoy? Es decir, como pérdida de equilibrio, menos vista, etc.- Con lo que volví a afirmar -Solo la vista, un poco- Con esa respuesta el doctor cambió de cara seria a aún más. -Tendremos que hacerle un escáner para ver si lo que le pasa es lo que pienso que es.-

Me pusieron en una camilla y me hicieron el escáner, si el doctor estaba tan preocupado debía ser por algo grave, y esperaba no tener positivo.

Una vez terminé volví a su despacho donde me dio la noticia que me cambiaría. -Señora Rogers, me temo que estamos delante de la enfermedad llamada esclerosis múltiple- Nos dijo con tono de seriedad, los dos nos quedamos boquiabiertos. No. Me negaba a tener esclerosis, y menos cuando tenia un espectáculo por delante, no me lo quería creer.

-Me niego- Dije cortante -No me lo creo, ese análisi esta mal- Quise creer mientras estaba al borde de las lágrimas. Me levanté y salí de ese hospital tan rápido como pude.