Rumbo al Sur

III. Continuando el viaje

-Hermana, despierte. Debemos irnos.-Dijo Darien moviendo con la punta de la bota a la hermana que estaba en el suelo

-No puede dejarme dormir un poco más.-Respondió ella

-Si quiere seguir conmigo no

-¡Mmm hay! Me duele todo.- Dijo ella retirando la manta que le cubría.- En mi vida había cabalgado tanto. ¿Me ayuda a levantar? -Dijo extendiendo su mano hacia el hombre que estaba de pie junto a ella. El la miro con algo de recelo y después la halo. Ya de pie ella continúo

-¡Hay! Cada músculo me duele. Va a ser imposible que continúe hoy.- Dijo estirándose

-Yo lo hago desde que amanece hasta que anochece. Tendrá que seguirme el paso.-Dijo el dando una taza de café a la mujer.-Se sentirá mejor cuando lleve un par de horas en su mula.-Decía mientras se acercaba a la fogata encendida

-Prepara un muy buen café Sr. Chiba

-Un hombre solo debe cuidar de si mismo

-¿No tiene esposa?

-NO

-¿La tuvo?

-NO.-Dijo el tirando el resto del liquido contenido en la cafetera sobre las ardientes llamas

-¿La desea?

-NO.-Dijo el mirando de reojo

-¿NO le hace falta una mujer, una compañera?

-¿Para que?

-Darle hijos, cuidar de usted, honrar su nombre…

-¿Y pedirme que deje el vino, que deje de beber…que busque empleo y escuchar sus quejas todo el día? No. Gracias

-Es una vida solitaria

-Una gran vida. Mujeres cuando quiero, las que quiero

-¿Usted hermana¿No ha deseado lo que toda mujer?-Dijo dirigiéndose hacia las bestias seguido por Serena

-¿Qué cosa?

-Un hombre que le haga el amor (en el buen sentido de la palabra) tener hijos

-Yo tengo una vida diferente

-Pero que pasa con todos esos sentimientos que su Dios le dio a cada mujer.

-Bueno, somos humanas claro.

-Y nunca se ha preguntado como es estar con un hombre.-Dijo él mientras levantaba las mantas del suelo.- ¿Qué hay de antes de convertirse en monja¿Estuvo con uno?

-NO

-Alguno la beso

-No

-¿Sabe? Todas las mujeres que he conocido en mi vida son mentirosas, pero nunca pensé que una monja lo fuera

-Tiene razón. Pero yo solo cambie unas complicaciones por otras

-Le voy a ser sincero hermana.-Dijo colocando la montura en la mula.-Realmente me hubiera gustado conocerla antes de que hubiera tomado los hábitos.-Dijo viéndola fijamente a los ojos, a lo que ella respondió con una tierna sonrisa, sobre su sonrojado rostro.

Horas después, llegaban a las afueras de un pueblo. Por el camino se encontraba una pequeña capilla con un crucifijo en ella. La Hermana se detuvo de inmediato, bajo de la mula y se postro frente a la imagen

-¿Qué hace?-Pregunto el

-Debo decir una oración en esta cruz.- Dijo ella mientras se "persignaba".

-Ya rezo anoche y esta mañana. ¡Se le van a gastar!

-Es un pecado pasar una cruz sin oración

-Si lo hace con los ojos cerrados no

-Basta Sr. Chiba

-Bueno. Es una cruz pequeña, que sea una pequeña oración.- Minutos después, la hermana termino su oración. Siguieron su camino, hasta llegar al centro del pueblo. Compraron algunos víveres, hicieron algunas preguntas y continuaron con su viaje.

La noche llego, así que se detuvieron en un paraje para descansar. Serena dormía, cuando de pronto

-Súbase al árbol.-Dijo Darien con voz queda y parado junto a la Hermana

-¿Árbol¿Por qué?- Dijo ella entre sueños, a lo que el respondió halándola y levantándola

-Por favor Sr. Chiba, me da miedo estar en lugares altos

-Vea hacia arriba.-Dijo el tomando por la cintura a la hermana.-Creo que hay un gato montes por aquí, así que suba. Disculpe hermana.- Dijo el poniendo su mano en el "derriere" de la hermana, para empujarla hacia arriba del árbol. Mientras ella hacia todo lo posible por no mirar hacia abajo, Darien, tomo de la montura un costal con pólvora.

-¿Qué esta haciendo?-Pregunto Serena abrazada a las ramas del árbol

-Si uno no lo ve, no puede matarlo.-Dijo él mientras hacia un circulo en el suelo con la pólvora.- ¿Qué esta haciendo hermana?-Pregunto el sentándose junto al árbol

-Miro arriba

-Bien. Dejemos de hablar.-Dijo el encendiendo el puro que había puesto en su boca.-Si ha de presentarse que lo haga ahora.-Después, con el mismo fósforo, encendió la pólvora. El fuego hizo su trabajo y se formo un circulo de llamas que alumbraba gran parte del lugar.- ¿Qué diablos?- Dijo el al observar un grupo de mujeres y niños.- ¿Qué hacen aquí esas mujeres? –Serena fijo su vista hacia aquel grupo y grito

-Oigan. Soy monja. El señor estaba tratando de proteger a nuestros animales

-Vamos. Ya puede bajar.- Dijo Darien.-Dese vuelta, la bajare.- Dicho esto, la tomo por la cintura y la ayudo a bajar

- Listo.- Después, ella se dirigió hacia el grupo

-Amigos ¿Qué están haciendo aquí tan noche?

-Venimos huyendo de los franceses que están en la estación de San Luís.- Dijo una de ellas

-Están esperando el tren que va para Santa Maria

-¿Santa Maria? Es ahí donde me dirijo.-Le dijo Darien a Serena.- Los hombres que me contrataron están escondidos ahí. Tenemos que averiguar a que van a Santa Maria

-Descuide. Creo que lo sabremos pronto

-Es un largo camino a San Luís. Será mejor que durmamos un poco.- Dijo el a lo que ella se volvió a dirigir al grupo

-Muchas Gracias. Vayan con Dios.- Y las mujeres se perdieron en la oscuridad de la noche. Ella volvió a recostarse en la manta sobre el suelo

-Ah! Por cierto hermana, le debo una disculpa, cuando la ayude a subir al árbol…

-No es necesario que lo haga Sr. Chiba. En emergencias la iglesia concede dispensas.-Dijo ella mientras se cubría con otra manta

-Además…no es pecado que me haya subido con las manos en mi trasero (Pido disculpas por el lenguaje)

-¿Qué?-Dijo el volteando sorprendido hacia la mujer.- ¿Donde aprendió a hablar así?

-¿Así como?

-Trasero

-Oh. En el convento.- Dijo ella volteando a ver al hombre.- La hermana Mina nos enseño diferentes palabras para cada parte del cuerpo. A eso le dijo trasero.- Dijo ella dando una palmada en salva sea la parte

-Y ¿de donde es esa dichosa hermana Mina?

-Nueva Orleáns ¿Por qué?

-Ja. Quisiera saber que es lo que era antes de convertirse en monja.-Dijo el con una burlona sonrisa en el rostro.

A la mañana siguiente, los dos llegaron a lo que hasta hace poco, era la estación de San Luís y ahora era un campamento militar ocupado por los franceses. Darien observaba desde lo lejos en una pequeña colina, mientras Serena, que halaba a su mula, se adentraba entre las tiendas de campaña, las fogatas y los soldados

-Bonjour mademoiselle.- Dijo uno de los soldados

-Bonjour.-Respondió ella. Mientras caminaba, pudo observar como un hombre era fusilado por los soldados. Y después, como una mujer corría hacia el cuerpo inerte de aquel pobre hombre. De pronto, un soldado salio de las oficinas de la estación y al verla corrió hacia ella.

-S'il vous plaît elle vient. Un fonctionnaire ce mourant.- dijo el soldado estando frente a ella

-No le entiendo.-Dijo Serena

-Por favor venga, un oficial esta muriendo.-Respondió de nuevo el hombre, y la tomo por el brazo.-Cuiden el animal.- le dijo a dos soldados que estaban justo tras de la hermana. Después la condujo apresuradamente a las oficinas mientras decía: -Aunque no sea un sacerdote creo que podrá darle ayuda espiritual.- Así llegaron a la puerta del lugar. – El coronel esta muy enfermo.- Entraron en el lugar, había una especie de biombo pequeño, tras el cual, estaba un cama y varios soldados a su alrededor. El soldado aquel dijo algo al doctor que revisaba al hombre, cuando este se movió, la hermana quedo sorprendida. En ese momento, el soldado le hizo una seña y ella llego hasta el lecho. Lo vio por unos segundos y después tomo el crucifijo que portaba en la cintura y lo puso sobre el hombre aquel. Después se arrodillo y hizo una especie de bendición al hombre aquel y dijo con las manos elevadas al cielo

-Recibe a este humilde ciervo en la paz de tú reino, madre de Dios.- Y dicho esto se persigno. Tomo de nuevo el crucifijo y lo beso. De pronto, el hombre aquel abrió los ojos y dijo

-¡Desgraciada¡Maldita embustera!- Ella prontamente puso el crucifijo sobre la boca del hombre y dijo

-Bese la cruz. Bese la Cruz!

-Hermana, debe disculparlo. Esta delirando.-Dijo el soldado, en ese momento el hombre dejo de respirar.-Por favor perdónelo.

-Esta perdonado. Lo perdono de todo corazón.- Dicho esto, volvió a colocar el crucifijo en el torso desnudo del hombre y cerró los ojos de este.-Ahora está con Dios.

Poco después, Serena montada en su mula, llegaba hasta la pequeña colina donde se encontraba Darien esperándola. El salio a su encuentro,

-Her…? -pero ella no lo tomo en cuenta y paro hasta estar frente al caballo de el. Bajo del animal y buco desesperada en la montura

-Rayos.- Dijo ella y después saco una botella de licor, la abrió y la bebió como si fuera lo ultimo que tomaría en su vida. De pronto escucho que alguien se acercaba a ella, volteo y vio que era Darien a lo que ella tosió y dijo.- ¿No se como puede beber esto?- Y volvió a empinarse la botella

-Si bebe tanto se va a embriagar hermana.- Dijo el quitándole la botella.- ¿Qué le paso?

-Fui reconocida. Eso es lo que paso

-¿Por quien?

-Jama he tenido tanto miedo.-Dijo ella mientras se arrodillaba en el suelo.- Ya me veía fusilada

-¿Pero quien la reconoció¿Qué ocurrió?

-Murió.-Dijo ella al borde de las lagrimas

-¿Pero de que rayos habla?

-Me pidieron darle conforte espiritual al coronel que esta muriendo de fiebre. Cuando lo vi, casi me desmayo. Es uno de los oficiales a quien enseñe español en el fuerte de San Antonio. ¡Hay gracias a Dios que los otros¡Ninguno creyó lo que me dijo!

-¿Qué fue lo que dijo?

-eh?... Traidora

-Bueno, el murió; ya esta a salvo. ¿Qué fue lo que averiguo?

-Están esperando el tren que llega hoy para Santa Maria para cargarlo de municiones y víveres.

-Bien hecho hermana.-Dijo el con una leve sonrisa.- Entre este lugar y San Luís habrá un pequeño desfiladero. Y donde hay uno debe haber un puente. Solo debemos llegar ahí antes que el tren.- Dijo tomando un trago de licor

-¿Va a quemarlo?

-No. Voy a volarlo junto con el tren. Vamos. Monte. Tendrá que cabalgar o tendré que abandonarla

-No estoy intoxicada.-Dijo ella poniéndose de pie

-Pues debería. Es demasiado whisky antes del desayuno

-Mi fe en el Señor lo volverá agua.- Dijo ella y se dirigió hacia su bestia. El solo la miro con recelo y monto en su caballo

-Démonos prisa. Jamás he visto volar un tren en mil pedazos.- Dijo ella azuzando al animal con la vara que llevaba en la mano.

Así pues, aquel hombre y la monja, continuaron con su largo camino.


Bueno, pues aqui me tienen con otro capitulo de esta ¿como sera¿Descabellada o inconsebible historia? Bueno, sea lo que sea, espero sigan leyendo y como siempre, (en tono suplicante) les pido que dejen reviews ¿vale?.

Ahora vamos con los agradecimientos (pido disculpas, no soy muy buena en esto)

sailorinti: Gracias por tú mensaje, espero esta continuación sea de tú agrado

Daniel San¿Que te puedo decir que no te diaga siempre? Gracias por tomar un poco de tú valioso tiempo en leer lo que tu humilse servidora se dispone a redactar.

Sailor Fan: Pues si es una idea loca, pero que le vamos a hacer ¿No dicen que todo se parece a su dueño? (en este caso autor). Solo espero sigas leyendo esta "locuas historia".

Aya-starmoon: Espero te siga agradando esta historia. Y comosiempre espero tús comentarios

marinlucero-chiba: Espero que con este capitulo, se vayan despejando las dudas con respecto a la epoca y lugar donde se desarrolla la historia. Con respecto a si Serena finge oh no sobre ser hermana, lo dejo para despues, asi podre seguir contando con tú lectura.

?0: Espero te siga pareciendo gracioso este capitulo.

Superfansoy: Yo tampoco me esperaba esta mezcla en los personajes, pero ya ves cuando surgen, surgen.

Espero que seguir contando con su lectura y por supuesto, esperando con ansias sus comentarioas, quejas sugerencias o lo que sea (bueno, lo que sea no).

Hasta pronto

Senshivisa