Capitulo Tres
Un nuevo día llego, y los estudiantes se arrastraron de sus cómodas camas para enfrentarse al día.
Sin embargo, el ánimo en la Torre Gryffindor estaba un poco decaído. Harry Potter no estaba allí. Nadie parecía saber donde se encontraba. Bueno, excepto por cuatro estudiantes y unos cuantos profesores pero nadie sabía que ellos sabían.
"¿Me pregunto si estara bien con Snape?" dijo Ron mientras él y Hermione se dirigían al Gran Comedor para desayunar.
"Estoy seguro que si, Ronald," dijo ella chequeando una vez su mochila para ver si tenia todos los libros que necesitaba. "Harry no lo habría escogido de otra manera."
"Supongo que tienes razón…"
-o-
Fred y George actualmente esperaban con ansias la clase de Pociones. Todos los habrían catalogados de locos si hubiera dicho algo como eso, así que no comentaron nada.
Pero fueron los primeros en llegar al salón para esperar la intimidante entrada de Severus. Estudiantes comenzaron a llenar el pasillo, conversando y esperando al profesor.
Cuando la puerta se abrió sola todos se miraron confundidos. Normalmente él llegaba a abrir el salón. Aun así entraron.
Y se quedaron mirando al profesor. Fred y George escondieron sus risas.
Harry estaba feliz dibujando en un pergamino, sentado en el regazo de Severus mientras el hombre revisaba sus ensayos. Parecía no notar al niño sentado en su regazo, e incluso tenia apoyada la cabeza en una mano.
Levanto la mirada y los vio mirándolo. Harry, ni siquiera se estremece cuando el gruñe:
"¿Que están mirando cabezas de chorlito? Vayan a sus asientos, lean las instrucciones en la pizarra y no lo arruinen. Por si acaso, este es el hijo de mi prima, Coran que estará conmigo de ahora en adelante. Lastímenlo, y encontraran que El-Que-No-Debe-Ser-Nombrado es un hombre mas compasivo que yo."
Prácticamente todos corrieron a su asientos y comenzaron a tomar notas de las instrucciones antes de ir a buscar los ingredientes que necesitaban, todos tratando de ignorar la mirada de enojo del hombre. Uno de sus brazos envuelve protectoramente a Harry. El niño no se da cuenta de nada.
Después de un rato, Harry se cansa de dibujar y se baja del regazo del mago. Severus mantiene un ojo vigilante sobre el chico que empezó a recorrer los escritorios. Algunos de los estudiantes no podían dejar de mirar al chico que simplemente los ignoraba. Para su sorpresa se detuvo junto a los gemelos Weasley y estiro sus brazos hacia Fred.
"Hola Coran," dijo Fred y lo tomo en brazos. Sentó al niño en la silla a su lado y continuo, "Ahora estoy trabajando en una poción, y es muy importante que dejes que me concentre. También es muy importante que no toques nada de esto porque puede ser peligroso para ti. Pregúntame primero antes de tocar nada. ¿Esta bien?"
Harry asintió y Fred continúo con su trabajo. George solo sonrío.
"¿Ustedes conocen al hijo de la prima del profesor Snape?" no pudo evitar preguntar Lee. Los demás estudiantes escuchaban atentamente.
"Solo ayer. Cuando venían llegando," dijeron los pelirrojos.
"¡Sigan trabajando!" gruño Severus.
De inmediato quedaron en silencio.
-o-
Harry pareció pasar un buen día mientras que Severus se quería golpear la cabeza contra un muro debido a todos los murmullos y supuestamente sutiles miradas que recibió en clases por sus estudiantes. Declino comer en el Gran Comedor, y comió con el niño en sus habitaciones. Harry no se quejo.
Severus miro como el niño lucho por mantener sus ojos abiertos. Parecía que estar todo un día despierto era un esfuerzo para el niño, considerando la falta de fuerza de su cuerpo para seguir funcionando. Y la cena parecía haberlo adormilado bastante.
Harry bostezo mientras Severus lo acarreo a su cama. Allí le puso un pijama y mágicamente el Maestro de Pociones le lavo los dientes. Harry hizo una arcada ante el sabor pero no dijo nada; sin embargo hizo un pequeño puchero por que no le gusto. Severus solo lo miro divertido. Harry se acurruco entre las almohadas y mantas y miro adormilado a Severus. El hombre lucho contra la sonrisa pero igual logro salir. Harry le sonrió antes de quedarse dormido. Severus gruño y golpeo su cabeza contra la pared, aunque con cuidado.
Por el amor de Merlín el niño lo estaba poniendo suave. ¿Cual era su truco? El Maestro de Pociones decidió no pensar profundamente en el asunto y moverse a corregir ensayos. Cualquier cosa que alejara su mente de que estaba volviéndose suave. ¡No, no había que pensar en eso! ¡Mente traidora!
-o-
Severus se levantó de la cama antes que el primer chillido hubiera parado. Estuvo en el pasillo en un momento, y abrió la puerta de Harry. El niño estaba llorando, su cara arrugada y las manos cubriendo sus orejas. Sus llantos sonaban como gritos vagos de 'perdón tío' e hizo que el pelo de la nuca de Severus se parara. De seguro este no era comportamiento normal para un niño de seis años, incluso hasta el Maestro de Pociones lo sabía.
El Maestro de Pociones rápidamente abrazo al niño. Al principio, Harry lucho contra el abrazo, entrando en pánico, pero entonces entro en su cerebro el aroma único del hombre y se calmo. Severus sostuvo la cabeza del niño con una de sus manos, y con el otro brazo sostuvo a Harry contra su pecho mientras se puso de pie. No habría forma en que dejara al niño dormir solo el resto de la noche. Pese a lo mucho que lo intento, se había encariñado con el niño y se sentía muy protector de él.
"¿Sev'rus?" las voz sonaba adormilada pero su respiración estaba entrecortada.
"Si niño, soy Severus," dijo el hombre en voz baja y comenzó a caminar a su dormitorio, Harry seguro en sus brazos. Ni siquiera se molesto ante el error de pronunciación de su nombre.
"¿Quien era el hombre grande?"
"Solo era una pesadilla niño. No hay un nombre grande aquí, no te preocupes. Solo Severus esta aquí contigo."
Harry, demasiado adormilado para comprender el sueño (o memoria), bostezo y asintió. Sintió que Severus lo acostaba en la cama y se ponía a su lado cubriéndolos con las mantas. Harry empuño la camisa de dormir del hombre y sucumbió al sueño con rapidez. Sin embargo, Severus estuvo despierto mucho tiempo. Conversaría con Albus sobre esto.
-o-
Al día siguiente Ron y Hermione tendrían Pociones y nerviosamente esperaban ver a Harry de nuevo. Severus no había asistido a ninguna comida en el Gran Comedor, probablemente prefiriendo comer en paz. No encontraron ningún argumento apropiado para que comiera en el Gran Comedor con Harry y actualmente sentían algo de simpatía por él. Habían oído todos los comentarios relacionados con el Maestro de Pociones y el misterioso hijo de su prima así que no era una sorpresa que Severus hiciera todo en su poder para escapar al bullicio.
Cuando entraron al salón en las mazmorras, una vez más abierto con magia, los ojos de Ron y Hermione involuntariamente buscaron a Harry.
Que estaba sentado en el regazo de Severus mirándolos a todos. Sus grandes ojos esmeralda apenas parpadeaban. Severus les ladro órdenes y todos se apresuraron a hacer lo que el hombre les dijo. Todos estaban consientes del hijo de la prima del profesor pero nadie dijo nada sobre el niño sentado en el regazo de Severus aunque todos miraron. Hablar era para después, o mejor dicho para el momento en que dejaran la clase y estuvieran seguros que el Maestro de Pociones no pudiera oírlos.
Ron y Hermione pasaron un tiempo difícil porque sabían que era su amigo el que estaba adelante. El pelirrojo casi se ahojo cuando Harry le mostro su mas encantadora sonrisa… al hombre. Los labios de Severus se retorcieron, su control decayendo ante el encanto el niño. Harry continúo con lo que fuera que estaba haciendo en el pergamino mientras Severus los fulminaba con la mirada. Una vez más aferrando al niño más hacia su cuerpo, osando a cualquiera a que tratara de quitarle a Harry
-o-
Draco Malfoy se quedo una vez que la clase termino, curioso y a la vez furioso con su padrino.
"¿Hay algo que necesites, Draco?" pregunto Severus.
"Dos cosas. Porque de repente tengo un pariente y porque me diste una mala nota en mi ultimo trabajo."
"¿No hablando a medias tipo Slytherin?" pregunto Severus, levantando una ceja.
"No funciona contigo," respondió el rubio agriamente. "Vamos, no lo hice tan mal en la tarea. Quizás solo merecía un Aceptable en ella, pero no menos."
"Considéralo un castigo por siempre hacerme limpiar tus desastres," dijo el maestro de pociones.
"¿Es por lo que le hice al caldero de Potter?"
"Quizás. ¿Algo mas?"
"El niño."
"Es el hijo de mi prima. Ella murió, y ahora él esta conmigo."
"No parece que tenga mucha pena por la muerte de su mami," dijo Draco. Dicho niño estaba dibujando algo en un pergamino, usando una pluma en una forma que ninguno de los dos creyó posible. Bueno, de todas maneras, de vuelta a la discusión; asombrarse por los múltiples usos de una pluma después.
"Nunca fueron muy cercanos," dijo el maestro de pociones, alejado sus pensamientos con un irritado empujón mental. "¿Ahora podrías marcharte de mi salón?"
Harry levanto la cabeza y miro a su 'tío' y luego al rubio adolescente. Draco estaba con el ceño fruncido, al igual que Severus. Mirándose feo mutuamente por si no lo habían notado. Harry volvió a mirar a Draco, y decidió que el adolescente no se quedaría allí mirando así a su Sev'rus.
Draco grito cuando una botella de tinta conecto con su cabeza. Cayó de trasero, mirando con ojos bien abiertos a Harry que se veía muy superior para ser un niño de seis años.
"Creo que no mencione que Coran tiene muy buen control de lo que desea hacer con su mágica accidental," dijo Severus con una sonrisa. "¿Quieres que te arroje ahora un libro?"
"¡Vete!" Harry le dijo al rubio. "¡Mala persona!"
"¿Mala?" dijo Draco. "¿De que diablos esta hablando?"
"Al parecer no le agradan las personas a las que no les caigo bien," dijo Severus. 'Y yo siento lo mimo por él', Severus pensó con reluctancia.
Dicho niño saco su lengua. Enojado, Draco hizo algo que nunca antes había echo; también le saco la lengua, no iba a dejar que le ganara un niño nueve años menor que él. Harry se asombro por el gesto (¡nadie le había echo algo así!) y se apoyó en el pecho de Severus.
"Quizás no es tan malo," murmuro Harry. "Él no mira."
"¿No mira?" pregunto el maestro de pociones.
"Todos lo demás se quedan mirando," dijo Harry y miro a su guardián. "Pero él no lo hace."
"Él se llama Draco, y Draco no es tan malo como parece a primera vista," dijo Severus. "¿Porque no le dices hola a Draco?"
Harry se bajo del regazo del hombre y caminó hacia el rubio adolescente con vacilación. Draco tenía que admitir realmente que no estaba molesto con el niño. Quizás un poco irritado porque el niño había sido capaz de lanzarle una botella de tinta pero la irritación era mayormente dirigida a si mismo.
"Hola," Harry dijo con timidez. "Soy Coran."
"Hola Coran," dijo Draco y estiro su mano. Sabía que aun estaba sentado en el piso, pero ignore el hecho como solo un Malfoy podía hacerlo. "Soy Draco, y Severus es un hombre muy malvado."
"¡Draco!"
Harry rio y el adolescente le sonrió a su padrino. Dicho padrino gruño en miseria y dejo caer su cabeza en el escritorio.
-o-
Ron casi se ahogo con su comida cuando lo vio. Hermione se giro hacia Ron y miro hacia donde el estaba mirando con la boca abierta. Sus ojos se abrieron.
Harry estaba sentado con Draco en la mesa Slytherin, balbuceando feliz y mirando a Draco con una brillante sonrisa. El Príncipe de Hielo de Slytherin solo le sonrió y lo sentó derecho antes de pasarle un plato con comida.
"¡Él va a envenenarlo!" Ron le siseo a la chica.
"¿Que? Draco cree que es el hijo de la prima del profesor Snape," le respondió ella en voz tan baja para que solo Ron escuchara. "Él jamás lastimaría a un familiar del profesor Snape."
Severus estaba ligeramente nervioso. Él había tenido a Harry a su lado constantemente desde que Harry se había convertido en un niño y de repente el niño ya no se encontraba allí. Estaba sentado un poco mas allá con Draco, Severus sabía eso, pero sentía que estaba demasiado lejos para su gusto. Aunque Harry se veía bastante feliz, y completamente confortable con el rubio adolescente así que el maestro de pociones se obligo a calmarse.
Harry miro alrededor de la mesa con ojos increíblemente grandes, tratando de mirar todo a la vez. Aunque el comedor era muy bullicioso y después de los días con solo la compañía de Severus para las comidas el niño sentía que le retumbaban los oídos. Él logro meterse bajo el brazo de Draco y presiono su cabeza contra el pecho del chico cubriendo con una mano la oreja que aun estaba expuesta al ruido.
Draco lo miro y parpadeo. Gentilmente acaricio el suave cabello de Harry y lo miro.
"¿Demasiado ruido?" le pregunto al niño que asintió. "No te preocupes; te acostumbraras pronto. Vamos, come un poco más ¿okay? Severus me matara si no comes."
Harry considero esto y acepto el tenedor que Draco le ofreció y comió la comida. Logro comer un poco mas antes que el ruido lo molestara. Se acurruco al lado del adolescente antes que el chico lo tomara en su regazo. Pansy lo arrullo desde el otro lado de Draco y Harry la miro a ella. Ella le sonrió y acaricio su mejilla tiernamente. El niño parpadeo y luego miro a Draco.
"Ella es Pansy, pequeñín," dijo el adolescente. "Ella no muerde."
"¡Draco!" dijo Pansy y le dio una palmada en el brazo. "Que no te moleste el pequeño Dragón, Coran."
"¡No me llames así!" siseo Draco. Pansy solo le sonrió y el rubio pronto perdió su expresión furiosa y meneo la cabeza. Harry se puso a reír.
