Dos vidas.
Sumary: Tom y Loki se conocen una noche en un bar y se quedan sorprendidos al notar sus parecidos. Tom es el esposo trofeo de Tony Stark y odia su vida. Loki es un crítico de arte en una revista de sociedad pero desea ser cantante. Los dos hombres, hartos de todo, deciden cambiar de lugar por seis meses. Slash. Mpreg. Frostiron. Hiddlesworth.
Disclaimer: Ninguno de los personajes es de mi propiedad, todos pertenecen al universo Marvel o son actores muy conocidos, yo solo me divierto con ellos.
Aclaración: En este fic Jarvis es humano y no, que Loki quiera ser cantante no hará que este fic sea un musical, tal vez una canción por aquí y por allá pero no muy Glee (no que tenga algo en contra de Glee porque es uno de mis programas favoritos).
Capítulo 3:
Tony cogió las caderas de Steve mientras sentía como el orgasmo lo golpeaba con fuerza luego se dejó caer a su lado, ambos respirando agitadamente, el rubio se acomodó a su lado apoyando su cabeza en su hombro. Tony se quedó observando el techo, el sexo había estado genial, como siempre, pero había una molestia que no podía sacarse de la cabeza. No podía dejar de pensar en la noche del baile cuando Tom lo había enfrentado, se veía tan diferente, más seguro de él mismo y Tony recién notó en ese momento lo verde que eran los ojos de su esposo. Pero era una estupidez, probablemente solo estaba intentando parecer valiente, tal vez estuvo leyendo como mejorar tu confianza o algo por el estilo, Dios sabe que el hombre no tiene nada que hacer con su tiempo.
-¿Está todo bien? Estás muy callado hoy-murmuró Steve con voz adormilada.
-No es nada, proyectos en la cabeza-respondió el castaño con voz distraída-debería irme.
-Mm… quédate un poco más…
-No puedo, cariño, ya sabes que debo estar en la cena, la otra vez no estuve ahí, no quiero que empiece a parecer sospechoso-Steve soltó un suspiró resignado y se movió hacia un lado, Tony depositó un suave beso en sus labios-Te quiero-susurró.
-Yo también-respondió el rubio con una suave sonrisa. Tony se colocó de nuevo su ropa, le dio un beso de despedida y salió del hotel, el camino de regreso a casa fue rápido, con la música a todo volumen, tendría que bañarse apenas llegara, olía a sudor y sexo. Aparcó el carro en su sitio, se metió en el ascensor y esperó con paciencia llegar hasta el pent-house. Cuando las puertas se abrieron escuchó risas venir desde el balcón, se acercó con curiosidad y espió desde un lado, se sorprendió cuando vio que eran Tom y Clint.
-¡Eso fue malísimo! ¡Vamos, Barton, puedes hacerlo mejor!-se burlaba Loki mientras Clint le lanzaba una mirada fulminante luego se giró con la pequeña pelota de básquet e intentó meterla en la cesta pero falló por poco, Loki volvió a doblarse de risa.
-¡Hey, no te burles! Si esto fueran blancos para flechas, tú no tendrías oportunidad-Loki solo se rio más fuerte, Clint pronto se le unió-¡A ver, hazlo tú si puedes!-Loki cogió la pelota y con un suave movimiento de muñeca, cayó limpiamente dentro de la cesta, Clint lo miró con la boca abierta.
-Te odio.
-Eso pasa cuando tienes un hermano que juega básquet todo el tiempo y te obliga a ir con él-ambos se rieron y siguieron jugando a encestar, Tony se había apoyado en la pared, mirándolos. De repente, Loki se tensó y giró, sus ojos se cruzaron con lo de Anthony por unos segundos y el castaño se estremeció levemente al sentir la mirada molesta que le daba, Loki le murmuró algo a Clint y este también miró en su dirección. El hombre le saludó con poco entusiasmo y murmuró de vuelta, al momento ambos salieron del balcón.
-Buenas noches, Anthony-dijeron prácticamente al mismo tiempo mientras iban al ascensor, Tony pudo escuchar sus risas ahogadas mientras bajaban. Se quedó un momento parado ahí, nunca había visto a Tom tan libre ni reír con tanta franqueza, si tenía que ser sincero, Tom siempre había parecido estar triste desde que se casaron, esa era una de las cosas que Tony no podía soportar de él, lo fácil que se rindió a la voluntad de su padre, Tony había sido chantajeado con su empresa pero ¿Tom? Él no tenía nada que perder y, sin embargo, se rindió sin pelea a la voluntad de su padre, es por eso que Tony lo detestaba y lo trataba mal, siempre esperó que en algún momento reaccionara, que se defendiera pero el moreno no daba señales de hacerlo. Hasta ahora.
-¿Qué te pareció este museo, entonces?-dijo Darcy mientras salían de la galería.
-Bien…-la castaña enarcó una ceja.
-Mira, todavía estás muy suave como para pasar por Loki, tienes suerte que tu hermano sea un dulce y tus padres estén muy metidos en su hierba para notarlo, necesitas más confianza, di lo que piensas, no tienes por qué reprimirte nada, eres libre, Tom-el moreno la miró por un momento.
Su vida siempre había sido manejada por otras personas, le había enseñado desde pequeño que lo mejor que debía hacer para no enojar a nadie era mantener la boca cerrada y jamás refutar las decisiones de su padre, su hermano y último, Tony. Solo lo había intentado una vez, con ese matrimonio pero había estado tan asustado que Odín lo había aplastado en un solo movimiento, lo mandó con Anthony, alguien que parecía que lo odiaba desde el principio sin haberlo conocido y dejó que su vida fuera un completo infierno. Tom siempre había soñado con liberarse, con escapar sin mirar atrás, con ser alguien más, una nueva persona que no tuviera miedo del mundo. Ahora tenía esa oportunidad en sus manos, dada voluntariamente por su amigo ¿de verdad la iba a dejar pasar? ¿De verdad iba a desperdiciar esta única oportunidad?
-Sabes, de hecho la galería fue un asco, el artista debería tener un mínimo de presencia y el que sea un creador no lo excusa de aparecer como un vago frente a alguien que puede elevar su carrera o destruirla con solo unas palabras. El arte estaba bien pero no era nada muy sobresaliente, probablemente escribiré un artículo de lo medio del arte y destruiré al artista-Darcy lo miró con la boca abierta antes de sonreírle y darle un abrazo.
-¡Ahora, eso es actitud!-Tom le sonrió de vuelta.
Si le preguntan a Tony en qué momento todo cambió, probablemente te diría que fue en la fiesta de aniversario de Industrias Stark.
Había sido una fiesta aburrida igual que las otras. Steve estaba a su lado, como siempre, pero Tony no podía sacudirse la incomodidad que lo acompañaba desde hace varios días, se giró levemente y su mirada se enfocó en su esposo, el moreno conversaba con Clint (para no variar) y ambos parecían muy entretenidos en los que sea que hablaban. Tony observó que su sonrisa se veía divertida, sincera y, a ratos, maliciosa; era demasiado interesante como para apartar la mirada, el castaño quería saber qué es lo que había ocasionado ese cambio. Steve miró a Anthony y siguió la dirección de su mirada, se tensó levemente cuando notó que estaba fija en su esposo pero lo desechó rápidamente, sabía de primera mano que Tony no sentía nada por él.
-¿Sucede algo con Tom?-preguntó, el castaño salto ligeramente pero negó con la cabeza.
-No, solo fijándome que su tolerancia al alcohol no lo golpee y Pepper no parece estar cerca, no me gustaría nada tener que lidiar con eso solo para parecer "el esposo perfecto"-el rubio sonrió levemente, sintiéndose más seguro y siguieron conversando con las demás personas. Cuando Bruce llegó, Tony por fin dejó de prestarle atención al moreno y se embarcó en una gran conversación con Bruce acerca de tecnología y ciencia.
-Mm… ¿Tony?-murmuró Steve, el castaño lo ignoró mientras seguía debatiendo cosas con Bruce-Tony… ¡Tony!
-¿Qué, Steve?-preguntó con irritación, el rubio se limitó a señalar hacia el frente, Tony se giró a mirar y se quedó con la boca abierta. Loki estaba en el escenario junto con la banda, una guitarra en sus manos y riéndose con el cantante principal.
-Pero ¿qué…?
-¡Tony!-Pepper apareció entre la gente-¡Creo que Tom se ha vuelto loco! Él y Clint han apostado no sé qué cosa y él se ha subido al escenario.
-¿Qué demonios tiene en la cabeza? Si hace el ridículo no vamos a escuchar el fin de esto con la maldita prensa-maldijo Tony, frunciendo el ceño.
-No podemos hacerlo bajar, será peor, todos ya lo han visto ahí-el cantante cortó su conversación haciendo una breve introducción y presentando a Loki, este solo le sonrió retadoramente a Clint antes de tocar el ritmo dado.
Oh, bien. Eso sí que no se lo esperaba. ¿Quién sabía que Loki podía tocar tan bien? El moreno manejaba con maestría la guitarra eléctrica, como si llevara toda una vida tocándola. Cuando le tocó cantar, Tony se sorprendió de lo bien que sonaba, ¿cómo es que nunca lo había escuchado tocar guitarra ni cantar? Sintió un repentino deseo de ver como tocaba guitarra en un lugar menos concurrido. Vio a Loki sonreír con ferocidad cuando vino la parte del solo de guitarra, Tony casi sintió el impulso de sonreír estúpidamente a lo que evidentemente era un gran ritmo y un solo muy complicado. Cuando todo acabó, Loki agradeció y se quedó hablando un poco más con el cantante antes de bajar hacia donde estaba Clint y extender su mano, el castaño rodó los ojos y le puso un billete en la mano. Ambos se alejaron de la tarima, riéndose de algo. El viaje de regreso a casa fue lleno de ruido, Pepper hablaba excitada con Loki y Clint sobre la presentación, Natasha estaba inusualmente callada y Tony fingía no escuchar, cuando en realidad estaba atento a cada palabra. Pepper se quedó en el piso de huéspedes, Natasha y Clint bajaron en el pent-house menor y Tony y Loki subieron en silencio al mayor. Cuando las puertas se abrieron, Tony empujó a Loki contra la pared y se tragó su grito de sorpresa con sus labios. Tony quería saber por qué demonios se sentía atraído por él, quería saber la razón de ese cambio de actitud, quería subyugarlo para volver a verlo como el cobarde que era y dejar de pensar en él, quería hundirlo, convertirlo en el esposo silencioso e inútil que tenía para así poder dejar de sentir culpabilidad al sentir que engañaba a Steve pensando en él.
-¡Suéltame!-exclamó Loki apartándolo de un empujón, Tony no se apartó mucho.
-Te deseo. Ahora.-dijo con voz demandante y ronca, quería acabar de una maldita vez con la lujuria que lo había poseído.
-Me importa una mierda si me deseas ahora o mañana-los ojos verdes de Loki brillaban furiosos-tú no me vuelves a tocar sin mi maldito permiso, ¿me entiendes, Stark? Tú no me atraes, me das asco ¿por qué no te vas a revolcar con una puta si tantas ganas tienes? Pero. No. Vuelvas. A. Tocarme.-dijo con dientes apretados antes de pasar por su lado y encerrarse en su cuarto. Tony se quedó respirando fuertemente.
Era oficial. Deseaba a su esposo. Y que Dios lo ampare, lo iba a tener.
-Has estado callada esta noche-dijo Clint mientras dejaba su saco sobre el mueble-¿Sucede algo?
-¿Estás engañándome con Tom?-el castaño se quedó con la boca abierta por unos momentos y una risa sorprendida se escapó de sus labios.
-¿De qué demonios estás hablando?
-De todo lo que ha estado pasando, Clint, de todo el tiempo que pasas con él, casi nunca tienes vacaciones en la empresa y ahora que las tienes todo tu tiempo se va a ese maldito imbécil.
-Hey, detente un momento ¿sí? Primero, yo no tengo nada con Tom; segundo, deja de decirle así.
-¿Por qué? Nunca te ha molestado que lo llame como sea.
-Corrección, siempre me ha molestado pero tú sigues haciendo lo que quieres, ignorando lo que te digo.
-Bueno ¿por qué debería hacerte caso? Yo estoy al mando aquí.
-Cuidado, Natasha, no queremos que digas algo de lo que puedes arrepentirte-dijo Clint con voz suave pero su postura era tensa, la pelirroja ignoró la advertencia.
-No olvides de dónde vienes, Clint, yo te saqué de ahí, me casé contigo, te di un trabajo y un hogar que muchos envidiarían, ten mucho cuidado de traicionarme porque yo no perdono, he trabajado mucho en ti como para perder por tu lujuria hacia un estúpido.
-Creí que lo habías hecho porque me amabas-dijo el castaño, la pelirroja abrió la boca para responder pero Clint la cortó-yo no tengo nada con Tom y no tengo por qué probártelo, deberías de confiar en mí y tienes razón, tú me sacaste del mundo en el que estaba metido pero yo nunca quise nada de esto, yo solo quería estar contigo… no sabía que había sido solo tu maldito proyecto de caridad-Clint se metió de prisa a su cuarto mientras Natasha se sentaba en el mueble, al poco rato volvió a salir con una maleta en la mano, la pelirroja se levantó alarmada.
-¿Vas a irte? ¿Solo por una estúpida pelea?
-Es mejor que estemos lejos, por ahora, nos ayudará a pensar y… joder, la verdad solo quiero estar lejos de ti en estos momentos-dijo mientras se metía en el ascensor, ignoró los llamados de Natasha y apretó los ojos fuertemente cuando las puertas finalmente se cerraron. Unas lágrimas se escaparon de sus ojos y nunca se había sentido tan perdido como ahora ¿En qué momento habían cambiado tanto como para dañarse de esta forma? Clint no estaba seguro que Natasha todavía tuviera algo de aquella muchacha de muchos sueños de la que alguna vez se enamoró.
Natasha era una Stark, después de todo. Su apellido paterno era Romanov pero su actitud gritaba "Stark" por todos lados. Cuando Clint la conoció, ella fue la luz de sus días, fue la única motivación que él tuvo para salir del represivo mundo donde sus padres le habían enseñado a vivir. Natasha no era dulce ni paciente pero con él se volvía más suave, nunca dejaba de animarlo, de decirle que él era mejor que todo eso. Así que Clint se enamoró. Y él creyó que ella se enamoró también. Cuando se hincó en una rodilla para pedir su mano, él ya tenía un trabajo en Industrias Stark conseguido por ella, Natasha aceptó con brillantez y durante la planeación de su boda, soñaron con un futuro hermoso en sus manos.
Todo fue mentira.
Natasha quería vivir en la Torre Stark, el lugar en el que había vivido desde que era niña, Clint no quería vivir ahí pero deseaba complacerla así que cedió. Natasha soñaba con ser diseñadora, estudió en la universidad y se volvió conocida entre sus compañeros pero solo Clint la había visto dormida en su escritorio después de horas de trabajo, solo Clint se había encargado de sacarle una sonrisa cuando estuviera demasiado estresada y solo Clint la había ayudado a levantarse una y otra vez, apoyándola para alcanzar sus sueños, olvidándose de su propia vida en el camino. Pero ella cambió. La fama trajo sus consecuencias, había más silencios, menos sonrisas, más mandatos. Clint no está seguro en qué momento fue que perdió su voz pero siempre simpatizó con Tom por eso, ambos estaban en la misma situación. Tom había sido obligado a eso mientras Clint se había entregado por amor. ¿Era ahora el momento de despertar? ¿Era este el momento de sacarse la venda? Sí, ya no podía mentirse más. Tenía que enfrentarse a la realidad que no había querido ver todos estos años y tomar una decisión. Por difícil y doloroso que eso fuera.
-¡Loki, la película está lista!-llamó Chris desde la sala.
-¡Las palomitas están casi listas!-respondió Tom de vuelta. Ahora último parecía que una sonrisa vivía en su rostro, las cosas en la revista iban bien, Darcy y él eran más unidos, Chris y él se llevaban muy bien. Chris… Tom se sonrojó levemente solo pensando en el rubio pero no, no podía ni siquiera dejar que Chris supiera que le atraía de alguna manera, se supone que él era su hermano, nada más, además pronto iba a proponérsele a Elsa.
-¡Loki!-Tom soltó una risita y cogió las palomitas mientras corría hacia la sala.
-¡Dios, que impaciente!-refunfuñó mientras se sentaba en el mueble.
-¡Te demoras demasiado, hermano!-Tom rodó los ojos. Hoy estaban viendo "El efecto mariposa", con manos llenas de palomitas, se hundieron en la película, apenas comentando algo con el otro. Chris estaba muy concentrado en la película cuando sintió que Tom se apoyaba en él, giró a mirarlo y se sorprendió de verlo dormido, normalmente su hermano se quedaba despierto hasta el final de todas las películas. ¿Qué lo tendría tan cansado? Chris esperó a que acabara la película antes de apagar todo y cargar a su hermano, Tom ni siquiera se movió. El rubio lo depositó con amabilidad en la cama y se quedó observándolo un momento antes de depositar un beso en su frente, al estar tan cerca pudo observar su rostro muy bien y se quedó fascinado, habían tantas cosas en su rostro que no había notado, como las pequeñísimas pecas que adornan su nariz, ese lunar casi invisible al final de la barbilla, los labios color cereza semi abiertos, invitadores… Chris casi salta hacia atrás con ese pensamiento.
Definitivamente, él también necesitaba descansar, su cerebro empezaba a fallarle.
El día que las cosas empezaron a cambiar para Loki, fue probablemente cuando casi golpea a Natasha Romanoff.
-¡Suéltame!-gritó Natasha.
-¡No hasta que me escuches muy bien!-replicó Loki. El moreno tenía a la pelirroja agarrada del cuello hacia la mesa, sus brazos estaban atrapados entre una de sus manos.
-¡He dicho que me sueltes, estúpido!
-¡Estoy harto de ti y de tu mierda! ¡Clint es la probablemente la única maldita persona en este puto mundo que podría sentir siquiera la mínima traza de cariño porque tú estás hecha de pura basura! ¡Él es un idiota que ha sacrificado toda su puta vida por estar contigo! ¡Pero claro, la estúpida señorita que se cree el puto centro del mundo, piensa que si no tiene a su marido obedeciendo cada uno de sus comandos, entonces debería desecharlo! ¡¿Qué puto derecho crees tú que tienes para tratarlo como si fuera mierda cuando la única que no sirve para nada aquí eres tú?!-Loki se acercó hasta susurrar en su oído-Todos te odian, Natasha, nadie, absolutamente nadie te quiere, todos te soportan por tu posición pero nadie te aprecia realmente y la única persona en esta ciudad, no, qué va, en este maldito mundo, que te amaba, solo recibe insultos de ti-Natasha se había quedado muy quieta bajo sus manos. Loki la soltó con un empujón que la hizo caer al suelo, ella se giró a mirarlo furiosa y el moreno le lanzó una carpeta de papeles en la cara-tus papeles de divorcio-la pelirroja abrió los ojos grandes y miró rápidamente los papeles.
-¿Qué…? Pero… solo… solo fue una… una pelea… -dijo de manera temblorosa.
-Oh, no, querida, verás, eso, son años de silencio, de dolor escondido, de soportar todas tus palabras. Eso lo ocasionaste tú misma y oh, cariño, cuando Clint me lo dijo, yo mismo le conseguí el abogado, incluso Clint ha especificado que no quiere nada de ti solo quiere separarse y nada más-Loki disfrutó unos momentos la mirada perdida de la pelirroja-Pobre, pobre, Natasha, parece que se va a quedar sola ¿no?-el moreno soltó una risa antes de marcharse.
Loki regresó de ver a Clint en el hotel que se estaba quedando, el hombre estaba hecho un desastre realmente, nada que pudieras ver desde afuera pero sus ojos lo decían todo. Loki nunca había tenido un amigo, siempre habían sido Darcy y Chris, los únicos que habían estado a su lado, luego vino Tom, a quien casi sentía como su hermano. Conocer a Clint le gustó, era un hombre fuerte, divertido… y destrozado. Loki no había notado al principio lo mal que estaba Clint, no había notado como a veces sus hombros lucían como si cargara un gran peso; tampoco que las risas que Loki lograba sacar de él eran las únicas que había tenido en todo el año.
-No quiero divorciarme de ella-le había dicho el hombre-solo quiero que vuelva a ser la misma persona que una vez fue, la persona de la que yo me enamoré.
-Entonces hagamos que vuelva-dijo Loki, dispuesto a hacer todo por su amigo.
Así salieron con ese plan, Loki iba a enfrentar a Natasha (el moreno nunca le dijo como, probablemente porque Clint hubiera puesto el grito en el cielo), iba a entregarle unos falsos papeles de divorcios conseguidos por Darcy (esta mujer era una experta en falsificar cosas, en serio, podía ser una gran ladrona si tuviera esa inclinación) e iban a hacerla reaccionar. Si lo del divorcio no funcionaba, entonces sacarían las armas pesadas. Celos. Natasha era mujer muy posesiva, no le gustaría nada ver que Clint está con otra persona, desde ahí se puede crear un cambio también. Honestamente, Loki prefería un divorcio verdadero pero había algo que Clint había visto en ella que tal vez la haga parecer menos una maldita y más una persona normal. Loki entró en el pent-house con un suspiro cansado y se sacó la casaca, dejándola en el mueble.
-Muy bueno-Loki casi saltó cuando la voz de Tony le llegó desde atrás, se giró rápidamente y miró frunciendo el ceño.
-¿De qué hablas?
-Del plan, darle papeles falsos de divorcio a Natasha para asustarla, muy astuto de parte de Clint.
-Fue mi idea-Tony se sorprendió pero entonces un brillo se asentó en los ojos de Tony, Loki tragó al notar que era un brillo de deseo.
-Muy interesante…
-¿Se lo has dicho?
-¿Qué los papeles son falso? No, pensé que podía sacar algo de provecho en esto…-Loki contuvo el impulso de retroceder cuando Tony se acercó a él.
-¿Qué es lo que quieres?-preguntó.
-A ti-Loki apretó las mandíbulas y lo fulminó con la mirada.
-Ni en tus sueños-replicó con fuerza, Tony se rio entre dientes.
-Pero, Tom… ¿Qué pasaría si le digo a Natasha sobre esos papeles? Clint quedará como un completo estúpido, no conseguirá nada lo que quiere y probablemente sea Natasha quien lo deje-Loki pensó por un momento en su amigo, en lo destrozado que estaba. No, si Natasha se enteraba y lo dejaba de verdad, Clint no lo soportaría. Lágrimas de frustración intentaron formarse en sus ojos pero Loki no las dejó, él era fuerte y si tenía que hacer esto por su amigo… pues, que Dios lo proteja.
-Lo haré-la sonrisa del castaño fue casi fiera, se acercó a él como para besarlo pero Loki retrocedió-sin besos, algo rápido.
-Justo como me gusta-susurró Tony mientras lo dirigía hacia su cuarto-quítate la ropa-Loki sintió el innato deseo de responderle pero se controló, empezó a quitarse la ropa con rapidez, ansioso porque todo acabara de una maldita vez. Tony lo recorrió con una mirada interesada.
-Te ves… diferente… hasta mejor, diría…-el castaño tomó su mano y lo tendió sobre su cama. Contrario a su pedido, Tony empezó a besar lentamente su camino por su cuello, dejando ligeras mordidas sobre la piel pálida. Pasó por su pecho, jugando con sus pezones y Loki se mordió el interior de la mejilla, controlándose para no soltar ni un sonido… de asco, por supuesto. Tony bajó por su vientre, jugando con su ombligo un momento antes de pasar hacia los blancos muslos, los cuales mordisqueó y besó a gusto. Loki se maldijo cuando su cuerpo empezó a reaccionar a las caricias, Tony sonrió levemente y se agachó para recorrer con su lengua toda su longitud, ganando un suspiro rápidamente ahogado por Loki, besó el glande antes de meterse el miembro en la boca poco a poco. Loki no pudo contener su gemido esta vez.
Tony sacó de uno de los lados de la cama el lubricante, previamente escondido cuando planeó lo que iba a hacer. Derramó un poco en su dedo y penetró a Loki con cuidado, con una suavidad que antes no había tenido pero que ahora parecía lo más natural de hacer. Loki intentó no tensarse, respiró hondo para que las nuevas lágrimas de frustración no se formaran, gimió entrecortadamente cuando Tony lo distrajo, succionando un poco más fuerte. El segundo dedo ya estaba adentro, el castaño los abrió en forma de tijera para ayudar en la dilatación, observando atentamente cada reacción de Loki y fascinándose por ellas. Su esposo siempre había sido callado, reservado y exageradamente tímido en el tema del sexo pero aquí solo podía ver represión y Tony ardía en deseos de verlo gemir, gritar su nombre. Introdujo el tercer dedo y los movió vigorosamente dentro del moreno, rozando su próstata en el proceso, el gemido que abandonó los labios de Loki hizo que la erección del castaño se volviera más dolorosa.
Deslizó sus dedos fuera y su boca soltó su erección, se echó lubricante en su miembro y se acercó rápidamente a Loki, empezando a penetrarlo. El moreno soltó un suspiro tembloroso, forzándose a no tensarse, a no llorar, a no pensar… pero cuando toda la erección de Tony entró en él, no pudo evitar soltar un gemido. El castaño empezó a moverse lentamente, esperando que la incomodidad pasara pronto y en alguna parte lejana de su mente, recordó que solo había sido así de gentil con Steve pero esa parte fue fácilmente silenciada cuando aumentó su ritmo. Loki gruñó y posó sus manos en los fuertes hombros del castaño, dejando marcas de sus uñas. Tony gimió moviéndose más deprisa, una de sus manos se deslizó hacia la erección de Loki y lo masturbó al mismo ritmo. Ambos estaban casi ahí, lo podía sentir pero algo faltaba, una pequeña cosa para que ambos pudieran por fin liberarse. Tony observó el rostro de Loki, sudado, ligeramente sonrojado, y muy hermoso. Se inclinó sin pensarlo y lo besó con fuerza.
Fue ahí cuando todo cambió.
Fue en ese momento, cuando labios demandantes chocaron con labios suaves, que todo se volvió un desastre. Loki respondió inmediatamente y Tony pareció derretirse dentro de ese beso. Era extraño, se sentía tan bien, tan correcto que olvidaron todo a sus alrededor hasta que el orgasmo los pilló casi de sorpresa. Tony se apoyó en el moreno, respirando agitadamente, nunca, en toda su vida, había tenido un orgasmo tan potente ni un mejor beso que ese. Loki tardó unos segundos en reaccionar, en poder ordenar de nuevo sus pensamientos.
-Suéltame-dijo y empujó a Tony hacia un lado, se levantó de la cama, intentado no hacer una mueca al sentir un pinchazo de dolor en su parte baja, se puso los pantalones y la camisa, dejándola abierta-ya tuviste tu pago, espero que mantengas tu palabra-se marchó del cuarto con rapidez hacia su propio cuarto.
Las lágrimas que tanto había intentado retener, se soltaron con libertad en ese momento, nunca antes se había sentido tan asqueado de sí mismo ¿Cómo había podido perderse en ese beso? ¿Cómo demonios disfrutó cada uno de sus toques? No, Anthony Stark era un bastardo, alguien que no merecía la pena, Loki iba a borrar esa noche de su memoria, había hecho lo que tenía que hacer y nada más, Tony lo había chantajeado para tener sexo, esos eran los hechos y lo que pasó después, lo ocultaría en el fondo de su mente.
Lo que si era oficial, era que odiaba a Anthony Stark. Y el castaño iba a pagar por su atrevimiento.
Otro capítulo, yay! Esto estaba para postear ayer pero me quedé dormida, pero aquí está, espero les guste!
Leet.
