Capítulo 3
Cuando volvieron del recreo (o descanso, como prefieran llamarlo) les tocaba la clase de Biología. La maestra comenzó avisándoles que ése fin de semana tendrían que realizar un viaje de estudios a Okinawa, para poder ir a conocer la biología marina. La mayoría se mostró contento, menos algunos de ellos.
-Lo siento maestra, pero no podré ir -dijo seriamente Maki- El equipo de softball también entrena los fines de semana, y las finales del campeonato se acercan...así que lo siento
-Comprendo señorita Akanime -contestó pacientemente la maestra- Pero usted también deberá comprender que se juega gran parte de la nota final de Biología, así que decida bien
-¿Y por qué ir a Okinawa? -preguntó de mala gana Hisui
-Porque, señorita Sawada, no creo que pueda estudiar la biología marina en Hokkaido -respondió la maestra con cierta ironía- Además es un lugar hermoso y el más indicado para nuestro objetivo
Ante tal respuesta todos sus compañeros disimularon la risa, mientras Hisui se sentía ofendida y avergonzada.
-¿Y nosotros tendremos que pagar el viaje? -preguntó Kawabe
-Sí y no -contestó la maestra- Solamente los becados no lo harán
-O sea que nosotros sí -comentó de mala gana Matsumoto
-Sí ¿algún inconveniente con eso?
-No maestra, ninguno
-Como si fuéramos mendigos -murmuró ofendido Ken
-Deja de quejarte -lo regañó Hisui en voz baja- Yo no le veo lo malo, de todos modos es un viaje costoso como para que lo paguemos nosotros
-Siendo así, prefiero no ir
-No seas tan orgulloso -siguió Hisui reprendiendo a su amigo- Además es obligación del colegio pagar ése tipo de viajes para los becados
-Entonces yo no pienso ir -dijo Kojiro, tajantemente
-¿Por qué no, señor Hyuga? -le preguntó sorprendida su profesora
-No pienso aceptar su lástima -respondió con soberbia el muchacho
-Señor Hyuga -dijo a punto de impacientarse la maestra- No se trata de lástima, ustedes deben ir a ése viaje porque es de estudios y el colegio tiene el compromiso de pagar los gastos de los becados
-¡Como si fuéramos unos miserables! -exclamó alterado Kojiro, poniéndose de pié y apoyando sus manos sobre la mesa de su banco (o pupitre, como le llamen)
-Él tiene razón -dijo Maki sin mirar a Kojiro, ni él a ella- Me parece algo ofensivo tal como lo planteó maestra: los becados no están aquí para recibir nuestra lástima ni nuestra limosna
-Ustedes lo entendieron mal, yo no dije eso -afirmó indignada la maestra
-Eso lo podemos arreglar -opinó tímidamente Tsubaki- Sé que el viaje es costoso, porque incluye la estadía y demás; pero para que todos podamos viajar sin sentirnos ofendidos, los becados pueden pagar un porcentaje del precio total
-¡Qué buena idea! -la halagó Matsumoto
-Je, gracias -dijo apenada la muchacha
-Buena idea señorita Yamaoka -dijo la maestra- Sólo espero que los becados, o mejor dicho, todos los alumnos estén de acuerdo, ¿señor Hyuga?
-Me parece justo -contestó Kojiro, sentándose nuevamente
-¿Alguien más que no esté de acuerdo?
Nadie dijo nada, solamente Kawabe levantó la mano para preguntar.
-Dígame señor Kawabe -¿Y sólo irá nuestro curso o lo hará también el paralelo?
Ante tal pregunta, y sabiendo que Kazuki estaba en el otro curso, Tsubaki esperó ansiosa la respuesta.
-Así es, también irán ellos
-¡Genial! -exclamó Matsumoto, golpeando su palma contra la de Kawabe- Así será más divertido -¿Y cuándo partiremos? -preguntó una muchacha, de apellido Yamada
-El viernes por la mañana
-¿Y las clases de ése día? -preguntó otro compañero
-No las pasarán, ya hablé con el Director y los maestros -contestó la maestra- Bien, si no tienen más preguntas, iniciemos el tema de hoy...
Por la tarde, muchos de los jóvenes se marcharon a sus casas mientras otros se quedaban en sus habitaciones del colegio. Como era miércoles, ya estaban planeando todo lo que harían en el viaje de fin de semana.
-¿Dónde se supone que nos alojaremos? -preguntó Koike, mientras charlaba con sus amigos, sentado en el borde de la cancha de fútbol
-Espero que en un buen hotel -comentó Takashima
-El lugar donde estemos es lo de menos -opinó Kazuki- El asunto es divertirse
-Así es -lo apoyó Yoshida- Por cierto, me contaron que hubo problemas en su curso
-El capitán y Akanime, como siempre -dijo fastidiado Kawabe
-¿Volvieron a discutir? -le preguntó Shimano intrigado
-Eso no fue lo peor: Akanime le dio una cachetada a Hyuga -contó Matsumoto
-¡Qué! -dijeron al unísono, asombrados, sus compañeros
-¡Cómo se atrevió! -dijo indignado Takashima
-No sé, pero lo hizo -contestó aun incrédulo Matsumoto
-Esa... -comentó Yoshida, apretando lo puños
-Pobre Kojiro -comentó Kazuki apenado
-¿Por qué pobre? -preguntó curioso Shimano
-Porque si fuera un hombre podría contestarle como se merece, pero como es una mujer
-Yo sí la golpearía si fuera necesario -dijo Koike golpeando con su puño la palma de su otra mano
-¡Koike! -lo regañó Kawabe- Sea como sea, ella es una mujer
-¡Y eso qué! Kojiro es nuestro amigo, ésa arpía debe pagar
-Tienes razón -lo apoyó Kazuki pensativo, sus amigos lo miraron intrigados- Así que diversión y venganza la podemos tramar para este fin de semana
-En el viaje de estudios -concluyó Koike malicioso
-Hablando del rey de Roma... -comentó Takashima
Sus amigos voltearon a ver hacia donde Takashima veía y notaron que Maki y sus amigas se dirigían a la cancha de softball. Tsubaki sintió las miradas sobre ella, miró hacia ellos y se encontró con la mirada seria de Sorimachi, lo que la hizo enrojecer y bajar la cabeza. Hisui también notó que las miraban.
-¡Qué! -exclamó alterada- ¡Se les perdió algo o buscan a alguien entre nosotras!
Ninguno respondió, sólo Kazuki se puso de pié, la miró fijamente y se fue. Sus amigos se fueron tras de él, y tampoco dijeron nada.
-Qué les pasará a éstos -dijo confundida Hisui
-No les hagas caso, vamos a calentar -dijo seriamente Maki, sin siquiera mirar a los muchachos, dejando sus cosas sobre el piso una vez que llegaron a la cancha
-Pero Maki -se quejó Hisui- ¿Por qué me haces esto? Sabes que lo mío es el volleyball, no el softball
-No puedo contar con Tsubaki para que me ayude de catcher, así que saca los guantes que traje y colócate en tu sitio
-¿Y qué hará Tsubaki mientras? -protestó Hisui
-Yo las voy a estar animando -dijo tiernamente la muchacha
-Ah, gran cosa -comentó de mala gana Hisui
Mientras Maki hacía calentamiento, sus amigas se sentaron cerca de ella mientras esperaban a que termine.
-Realmente me sorprendiste hoy -dijo Hisui
-¿Por qué? -preguntó Maki
-No creí que fueras a defender a Hyuga
-Yo tampoco -añadió Tsubaki
-No lo defendí -aclaró Maki- Es sólo que no me gustó cómo los trató la maestra
-Ella piensa que los becados deberíamos recibir el mismo trato que todos, pero eso no es así desde el pago de las mensualidades -dijo Hisui
-Ustedes hicieron méritos diferentes para entrar en el colegio -contestó Maki seriamente- No me parece justo que los discriminen
-Sí, pero ya ves, la gran mayoría en éste colegio tiene mucho dinero, por eso discriminan al que no lo tiene
-Yo no tengo mucho dinero -aclaró Maki- Recuerda que mis padres hacen un gran esfuerzo, trabajando en dos sitios distintos, para poder pagar el colegio
-Bueno, sí
-Yo no los discrimino -dijo sonriendo Tsubaki- Ustedes son muy buenas personas
-Gracias -contestó sinceramente Hisui- Eres una de las pocas personas con dinero que nos acepta
-El dinero no tiene nada que ver -respondió Tsubaki- Yo pienso que les tienen envidia, porque ustedes son buenos en estudios y en deportes, ¿o no?
-Eso es cierto -dijo Maki
-Pero aunque eso fuera cierto y ustedes lo creyeran, sé muy bien que no se fijarían en un becado -dijo muy segura Hisui
-¿Por qué lo dices? -preguntó intrigada Maki, dejando de hacer sus ejercicios
-Porque...ustedes pueden ser amigas de un becado, pero nunca saldrían con uno. Aunque no quieran admitirlo, les importa el qué dirán de ustedes si las vieran con uno
-No sé a qué viene eso -dijo Maki
-¿A qué? -preguntó ofendida Hisui- A que Kojiro tiene razón y ustedes lo saben: aquí nos ven como a parásitos, pueden acercarse como amigos, pero nunca se les ocurriría tomarnos en cuenta como algo más
-No digas eso -dijo tristemente Tsubaki
-Mírate -le dijo Hisui- ¿A ti te gusta un becado? ¡No! te gusta Kazuki Sorimachi, un niñito rico del Toho
-Kazuki no es así -lo defendió ofendida Tsubaki
-Y tú Maki -siguió Hisui- A veces pienso que discutes con Kojiro y Ken sólo porque son becados
-Es absurdo de lo que nos acusas -se defendió Maki- A ver dime, ¿cómo ves tú a los que no son becados? De la misma manera que según tú nosotros miramos a los becados
-Eso no es cierto -contestó Hisui
-¿Segura? -le preguntó Maki- Entonces dime por qué no haces amistad con otras personas que no sean Hyuga, Wakashimazu y nosotras
-Porque... no me simpatizan
-Ésa no es razón -dijo Maki- Lo que pasa es que o les tienes repulsión o tienes miedo a que te rechacen y te traten mal
-¡Eso no es cierto!
-Sí lo es, y lo sabes -afirmó Maki- Por lo menos cuando llegaron Hyuga y Wakashimazu hicieron amistad con otra gente, tú no
-Porque no les agrada mi forma de ser -dijo Hisui- No les gusta mi sinceridad y franqueza
-Y tampoco que cada que puedes, les echas en cara que "según tú" todos tratan mal a los becados -acotó Maki
-¿Acaso no es cierto? -preguntó indignada Hisui
-No -contestó Tsubaki- No niego que haya gente de ése tipo, pero no todos somos así, ¿acaso no viste a los del equipo de fútbol?
-Todos ellos, menos Hyuga, Wakashimazu y tu hermano, no son becados -añadió Maki- Sin embargo los respetan y los aprecian
-¿Qué o a quién quieres atacar? -le preguntó Tsubaki preocupada
-¡Nada ni a nadie! -respondió Hisui- Pero ustedes nunca verán la realidad como yo
-Tal vez no, pero tú tampoco la quieres ver desde nuestro punto de vista -le dijo Maki- Nosotros no tenemos la culpa de los malos tratos de unos pocos
-Sí, además deja de decir que nosotros no nos queremos mezclar con ustedes, cuando tú eres una de las primeras en rechazar la amistad de los alumnos del colegio -opinó Tsubaki
-Te encierras en el mundo que tuviste -siguió Maki- Estabas en el Meiwa, ahora en el Toho, pero porque decidiste que era lo mejor
-¡No es cierto! -respondió Hisui, poniéndose de pie- Yo no quería venir a este colegio de "estirados", mis padres me obligaron a rendir el examen de prueba cuando a Takeshi le dieron la beca deportiva, ¡yo estaba feliz en el Meiwa!
-¿Los extrañas? -le preguntó Tsubaki entristecida
-Ellos no me trataban como aquí lo hicieron desde el comienzo -respondió Hisui- Eran mis amigos de verdad
-¿Y nosotros no lo somos? -le preguntó Maki
-No es igual -contestó Hisui
-El que te hayan obligado no es razón para encerrarte y echarnos la culpa -dijo Maki
-Ustedes no lo entienden -les dijo Hisui con tristeza- Dejé a mi familia y mis amigos por alcanzar un sueño de mis padres
-Pero tienes a Kojiro, Ken y tu hermano -respondió Tsubaki, tratando de animarla
-Sí, pero ellos tienen a mucha gente más con ellos, me dejaron sola
-No estás sola -le dijo Maki, poniendo una mano sobre el hombro de su amiga- Nos tienes a nosotras, para ocasionarle rabietas a cualquiera
-Además ellos no te dejaron sola -añadió Tsubaki- Sé muy bien que te quieren mucho
-Aunque seas nuestra amiga -dijo Maki sonriendo- Mejor dicho, aunque nosotras seamos tus amigas
-Si pudieras ver lo valiosos que son para mi -le dijo Hisui
-Lo veo, por eso los aguanto -contestó divertida Maki
-Son buenas personas -comentó Tsubaki
-Bueno...prefiero no opinar -dijo Maki
-Gracias muchachas, por aguantarme y escucharme -les dijo Hisui
-Para eso están las amigas -respondió sonriendo Tsubaki, poniéndose de pie
-Bien, dejemos la melancolía y pongámonos a entrenar -dijo Maki, alcanzándole el guante a Hisui
-Yo las aliento desde aquí -dijo emocionada Tsubaki
-Ni modo -contestó Hisui encogiéndose de hombros, colocándose el guante y parándose en el lugar indicado
Maki se paró sobre el montículo y se puso a jugar lanzando la pelota al aire.
-¿Estás lista? -le preguntó a Hisui -Ya lanza, o me aburro más -¡Dale Maki! -gritó Tsubaki
