Bueno, me siento muy feliz! Es decir, A ALGUIEN LE GUSTÓ MI HISTORIA! Más aún, a alguien que no conozco en persona OoO ya saben, a veces siento que solo dicen que les gusta para que no me sienta mal... y saber que de verdad puedo escribir algo que le gusta a más de una persona es...

En fin :D Esta parte es de mi guapo y adorado Boomer, y la tierna y hermosa Miyako ;) así que si está demasiado empalagoso, me disculpo ^^U

Ojala les guste :D

Disclaimer: Demashita! Powerpuff Girls Z y sus personajes no me pertenecen (Ojala si, pero bue... xD)


El rubio respiró hondo, mirándose en el espejo.

-Vamos, Boomer, no es tan difícil.- Se daba ánimos mirando su reflejo. -Sólo debes ir e invitarle un helado o algo. Y listo. O ni siquiera. Puedes solo pedirle hablar y ya. Lo peor que puede pasar es que te diga que no... -el sólo pensarlo le dolía en el alma, pero jamás lo admitiría.

Entonces un golpes sonaron en la puerta, llamándole la atención.

-Apresúrate, ¿quieres?- era la voz de Brick, el mayor de los tres,

-Sí, vamos, diva, llevas como 20 minutos allí dentro- y ese Butch.

Él amaba a sus hermanos (por supuesto, jamás dejaría que ellos se enteraran), en serio, pero no podía negar que a veces se comportaban como unos idiotas totales. Suspiró y abrió la puerta ignorando a los dos adolescentes que lo esperaban al otro lado. Antes de que ese par de tarados decidiera abrir la boca y decir una de sus burradas, tomó su mochila y salió del lugar rápidamente.

Al llegar al establecimiento corrió a su salón y tiró su mochila, sorprendiendo a los pocos chicos que ya estaban allí. Tan abrupto como entró, salió y se apresuró al salón continuo. Se asomó y una sonrisa apareció en su rostro. Ella ya estaba ahí. Respiró profundamente y abrió la puerta, apoyándose ligeramente en la entrada.

-Miyako-chan- llamó a la chica rubia, que leía una revista de modas sentada en su lugar.

Los seis alumnos presentes (cuatro chicas y dos chicos), incluyendo a la aludida, se voltearon, y cinco de ellos abrieron la boca -grosera- exageradamente. Boomer rodó mentalmente los ojos, pero al topar su mirada nuevamente con la de su contraparte, su sonrisa se amplió.

-Hola, Boomer-kun- saludó levantándose. Porque sí, aunque sonara raro, Miyako era la única de las tres PPGZ que había logrado dejar de lado sus diferencias del todo (y no parcialmente, como sus amigas) y había aceptado a su rival, convirtiéndose instantáneamente en buenos amigos.

-¿Puedes venir un momento?- pidió, un poco incómodo por la mirada que le dedicaban las otras tres chicas. La rubia miró a sus compañeros de clase y reprimió una risita. Asintió y caminó en dirección a su amigo, sintiendo las miradas celosas de todos, pues Boomer le gustaba a las chicas y Miyako a los chicos. Lindo ¿no?

-¿Qué sucede, Boomer-kun?- preguntó una vez en el pasillo. El chico bajó la mirada y metió las manos en sus bolsillos del pantalón. Un adorable rubor cruzó su mejillas y se aclaró la garganta. ¿Por qué tenía que ser tan complicado?

-V-verás, lo-lo que pasa es que, pues, b-bueno...- Su amiga lo miraba confundida, esperando por lo que fuera que el le diría. El rubio la miró y el sonrojo aumentó; inhaló profundamente. -Bu-bueno, es que...

-Miyako-chan- gritó una chica desde el otro lado del pasillo con la respiración agitada. Al llegar hasta los rubios, agarró a la muchacha de los hombros y sonrió, al parecer no había notado al chico. -Vi... a Kaoru... cuando venía... para acá.- Anunció entre respiraciones profundas. Y entonces notó que la ojiazul miraba a alguien tras ella, por lo que volteó, encontrándose con Boomer.

-Buen día, Momoko-san- Saludó con una sonrisa de diversión. La chica sonrió y le correspondió, después de todo, el era el único realmente soportable de los chicos Him.

-Lamento si los interrumpí, pero Miyako y yo tenemos algo que hacer, te prometo que te la devuelvo después ¿ok?- Entonces tomó a la PPGZ azul de la mano y se la llevó a rastras. Ella se limitó a dedicarle un sonrisa y un encogimiento de hombros al chicos que solo pudo suspirar y conformarse. Nada que hacerle, pensó, será más tarde.

Pero 'más tarde', empezó a dudar. ¿Y si Miyako lo rechazaba? ¿O si luego lo detestaba? ¿Y si perdía su amistad? ¿Y si lo odiaba? ¿Y si nada de eso pasaba? ¿Qué pasaría si Miyako le decía que solo lo quería como amigo? ¿Podría soportarlo? Boomer suspiró; esto lo estaba afectando más de lo que debía. Pero se había prometido hacerlo, y cumpliría esa promesa, costara lo que costara.

Miró a su lado, y su mirada se topó con su hermano pelinegro. Butch tenía el ceño fruncido mientras miraba su mesa, aunque parecía no mirar nada en realidad. Se volteó hacia su otro hermano, pero Brick estaba demasiado concentrado en lo que decía el profesor para notar lo que pasaba.

El rubió volvió a mirar al de ojos verdes. Algo le pasaba, Butch nunca era tan pensativo. Él era más de dejarse llevar, cosa que siempre molestó a mayor de los Him. Boomer arrancó un pedazo de la hoja del final del cuaderno, escribió una nota y la lanzó con gran precisión hecha una bolita cayendo justamente en el lugar de su hermano.

"Qué pasa?" era lo que decía.

"Nada" simple y conciso, así era Butch por lo general.

"Sabes que 'nada' es la mentira más dicha por las chicas?"

El pelinegro se tensó y le dedicó una mirada que, de no ser por ser su hermano, lo habría paralizado.

"Tu sabes mucho de eso, no?"

Simplemente le brindó una mirada molesta, seguida de una escéptica y el moreno suspiró. Al menos era Boomer y no Brick. Él sí que no lo dejaría tranquilo.

"Conoces a Matsubara?"

¿Conocerla? Ella era uno de sus vieja enemigas... y la chica que primero le había gustado a su hermano, luego de Buttercup, claro (sus hermanos no tenían idea de que fueran la misma persona, solo sabían que se parecían un poco a las PPGZ, por eso se llevaron mal desde un principio); por supuesto, el jamás lo admitiría, ni siquiera a él mismo. Una sonrisita se le escapó y asintió. Su hermano comenzó a escribir, pero se detuvo un momento, dudando; finalmente sacudió la cabeza y se resignó a terminar de escribir.

"Me besó" Era lo que decía la nota. Boomer la leyó, pero tardó unos segundos en procesar la información y cuando lo hizo, por poco suelta un grito de sorpresa. Releyó la nota un par de veces. ¿¡Qué Kaoru hizo qué!?

Pero en ese instante, la campana sonó y Butch desapareció de su vista antes de poder a decirle algo.

¿Por qué Kaoru haría eso? Es decir, ella y Butch jamás se habían llevado bien, con ninguna de sus identidades. Porque sus hermanos no sabían lo de la doble vida, y él solo se había enterado después de hacerse amigo de las chicas, cosa que sus hermanos tampoco sabían... De todas formas, esto no era normal. Luego le preguntaría a Miyako qué estaba pasando.

Y entonces recordó... ¡Miyako! ¡Tenía que hablar con ella! Cualquier otra cosa desapareció de su mente y salió corriendo del salón lo más rápido que pudo, en busca de lo único en que podía pensar.

Miró a un lado y otro buscándola, hasta que sintió que chocó contra algo, o más bien, alguien. Por su altura y contextura debía ser una chica. Por inercia, más que nada, tomó a la muchacha por la cintura y se sorprendió muchísimo al ver de quién se trataba.

-Mi-Miyako-chan...- La miró con los ojos como platos y y un ligero sonrojo, pero eso no evitó que notara que ella estaba igual... y luego, notó la posición en la que estaban y se separó con rapidez -Ahh... ah...- tragó duro; de verás que no era bueno con las palabras. -Y-yo l-lo...- Se aclaró la garganta nuevamente. -Lo siento mucho, ammm...

-N-no pasa nada, Boomer..- respondió está bajando un poco la mirada, con timidez. Levantó la vista, solo un poco, y sonrió ligeramente.- Te... te estaba... buscando.

-¿A-ah si?- preguntó un poco sorprendido, pero aun sonrojado. Ella asintió. -Q-que coincidencia, yo... yo también- tragó con fuerza y llevó una de sus manos tras su cabeza.

¿Qué podía decir? Esa chica era su debilidad y lo que estaba por hacer era su mayor reto. Porque los mayores retos solían ser los que nosotros nos ponemos a nosotros mismo, o al menos eso creía. Quizá lo había leído en algún lugar, pero eso no era lo importante. Realmente era difícil para él. No sólo se trataba de Miyako. Sus hermanos tarde o temprano se enterarían de quién era ella. Y no sabía cómo reaccionarí otro lado, las amigas de ella sí que sabían quién era él, y las amigas eran las que más influenciaban en las decisiones de una chica. Eso sí que lo había leído, lo recordaba, fue un día que acompañó a Miyako al dentista, pues sus amigas no podían. Había tenido que esperar y tomó una revista cualquiera del montón. Sonrió al recordar ese día. Ella le había besado la mejilla al despedirse, como agradecimiento por acompañarla, y en consecuencia, él había llegado a su casa con una sonrisa idiota. Sus hermanos lo frieron a preguntas, pero él no respondió nada concreto... aun no lo dejaban de molestar con eso, y habían pasado meses.

Tan perdido en sus pensamientos estaba, que ni cuenta se dio cuando ya le había pedido que salieran del lugar y ahora estaban en un lugar medianamente oculto de la escuela, cerca de las canchas de baseball (ya saben dónde, no? Las dar´una pista: cap anterior ;)). Miyako le miró expectante y Boomer reaccionó. Se aclaró la garganta y una vez más el rubor se hizo presente.

-Miyako, mira yo..- no tenía idea de cómo comenzar. Era hora de decirle todo de una vez. Respiró y se dejó llevar.- No tengo idea de lo que hago... Y te ruego que no me interrumpas.- tragó duro. -Eres la chica más genial, dulce, amable y... bueno, perfecta que he conocido en mi vida y no entiendo cómo es que un idiota como yo tiene la suerte de ser tu amigo. Y no creo que tengas idea de lo difícil que es para mí ser solo eso. Sobretodo teniendo en cuenta quién eres tú, y quién soy yo.- Llevó sus manos a su cara, restregándolas y al sacarlas permaneció con lo ojos cerrados. No estaba listo para ver la reacción de ella, al menos, no aún. -Lo que trato de decir es... me gustas, y se que es mucho rodeo para solo decirte eso, pero me gustas. Mucho. Más allá de eso, te amo, muchísimo. Quizás demasiado para mi propio bien, porque te juro que daría la vida por ti, aunque suene cursi.- Suspiró. -Y creo que lo más difícil fue aceptarlo. Ese fue el mayor reto. Ahí estaba todos los... síntomas, pero me negaba a creerlo. El revoltijo en el estómago; el siempre presente sonrojo; el extraño escalofrío queme recorría cada vez que te veía; la sonrisa boba; la rabia cuando te veía con otros chicos... En resumen, me había enamorado de ti...- Suspiró y abrió los ojos, para mirarla. Estaba sonrojada y sus ojos estaban llorosos, quizás de lástima hacia él. -Me he enamorado de ti, y no puedo cambiarlo...- desvió la mirada. -y entiendo si no sientes lo mismo, pero tenía que...

Pero fue interrumpido por un efusivo beso de la chica frente a él. Si la hubiera dejado hablar en algún momento, sabría que ella sentía lo mismo. Si se hubiera fijado más, él sabría que ella le amaba. Se escucharon unos ruidos pero ninguno de ellos lo notó.

Le correspondió el beso, porque era lo que había querido hacer desde que la conoció, o sea, cuando la conoció de verdad, y no como una niña boba y llorona que podía volar. O como la chica que se parecía a ella. Miyako se separó un momento y lo miró a los ojos con una sonrisa. Boomer hizo lo mismo.

-Yo también te amo.- La sonrisa del rubio no podía haber sido mayor.

-Entonces ¿quieres ser mi novia?

-¿Qué clase de pregunta es esa, bobito? Claro que quiero.- Respondió alegre y se besaron una vez más.

-¡Basta!- gritó una voz masculina saliendo de los arbustos. -Entendemos, se aman, ahora dejen de ser tan empalagosos, que me van a dar diabetes.

-¡Butch!- le gritaron dos voces, una masculina y otra femenina, dos pelirrojos salieron de los arbustos.

Una cuarta persona se levantó, yendo directo hacia el moreno y golpeándole la cabeza. -Idiota- le dijo.

Los rubios se miraron entre sí, con un leve rubor en sus mejillas y luego miraron a sus amigos sonriendo de medio lado.

-¿Nos estaban espiando?- preguntaron al unísono.

-¡Ayy, si hasta hablan juntos!- se emocionó Momoko.

-Brick/ Momoko me arrastró- se excusaron los morenos. Se miraron sorprendidos por hablar al mismo tiempo y voltearon la mirada, sonrojándose.

-Estaban actuando raro- murmuró el otro pelirrojo, encogiendo los hombros.

Los azules se miraron una ultima vez, y no pudieron evitar soltar una carcajada limpia, haciendo que los demás rieran también. "Vaya día" pensó Boomer con una sonrisa. "Al parecer no fue un reto solo para mí" su mirada estaba fija en los de verde, que se evitaban la mirada a toda costa, a pesar de reír un poco con los demás.

Y eso que aún no habían terminado.


Bueno, qué dicen? Merece Review? Subo el siguiente -y ultimo- capítulo? Por qué hago tantas preguntas? (Okey, perdón por eso ultimo ^^U es que siempre quise decirlo xD)

Que responden? "Si"? "No"? "Cállate, eres aburrida"? Todo es válido ^^U

PD: Gracias a las 3 personas que me dejaron review (solo han pasado dos días!) Significó más de loque creen, aunque fuera sólo una palabra ;)