Cap 3
Por fin el largo y caluroso día había concluido. Los tres amigos se juntaron en el estacionamiento de la escuela para dirigirse a sus respectivas casas y/o actividades. Se subieron al auto de Trunks. Un BMW z4 que había recibido para su cumpleaños. Uno de sus tantos hobbies era restaurar autos junto a su abuelo. Tenía unos 4 vehículos clásicos que había podido modernizar desde su motor hasta la fachada y carrocería, todos desde que tenía 13 años. Cuando cumplió 16 y obtuvo su permiso, su madre y abuelo le obsequiaron esa preciosa maquina (no estamos hablando de Marron ¬¬). Desde entonces y por los últimos 2 años, Trunks obtuvo el título del chofer del pueblo ya que solía llevar a sus amigos a todos lados, especialmente a Marron hasta su casa. La familia de Krilin luego del torneo de artes mariciales en el que nº 18 logro una suma importante de dinero, hizo una inversión en las acciones de la CC y obtuvo beneficios increíbles. Se pudieron mudar desde la isla y se compraron una casa dúplex en un barrio muy lindo y tranquilo cerca de la residencia de los Briefs. A Marron no le importaba mucho en donde vivían o la cantidad de dinero que tuviesen ella siempre se las ingenio para conseguirlo bajo su propio esfuerzo, ya sea trabajando como mesera durante el verano, haciendo algunas campañas de modelaje para unos amigos o enseñanado Ballet, que practicaba desde los 8 años, a las chicas más jóvenes. Tenía su licencia de conducir, pero no le hacía falta un vehículo.
Todos los lunes después de la escuela Trunks la llevaba al estudio/escuelita de ballet para que diera las clases. ¿Qué día es hoy?...ay diablos…hoy le tocaba llevarla. No era que ella le ordenaba que la llevase, él se había ofrecido porque bueno, en el estudio también practicaban las chicas grandes (¬¬ baboso).
-Te dejaremos en la escuelita y luego iremos con Goten a mi casa-le dijo Trunks mientras ella se acomodaba el largo cabello en una cola de caballo alta.
-Está bien. De acuerdo. Trata de levantarle un poco el ánimo. No pude sacarle nada de información.-Le susurro al conductor. Goten miraba distraído por la ventana,con su mentón,de nuevo apoyado sobre la palma de su mano. Ambos se lo quedaron mirando por el espejo retrovisor.
-Por dios y por su propio bien espero que no esté así toda la tarde.-Musitó el joven Briefs apretando las manos contra el volante. Marron apoyó una de sus manos sobre la suya y en seguida se relajó.-Ten paciencia-ella le sonrió y él se derritió en ese mismo momento. El calor de afuera no se comparaba con el que hacia dentro del auto. Luego de un par de vueltas más llegaron a destino. Los tres se bajaron del auto y ella se los quedo mirando confundida.
-Alto,alto. ¿A dónde creen que van ustedes dos?- se les paró enfrente, frenándolos. Los chicos se miraron entre ellos y Trunks se quito los lentes de sol que traía puestos.-Queremos beber un poco de agua. Anda, no seas tan arisca, solo nos saciaremos la sed y nos iremos-le contestó y entro al estudio. Goten lo siguió y Marron suspiró totalmente derrotada. Una vez dentro el aire acondicionado y el aroma a mujer les choco de lleno. Se quedaron extasiados ante la vista de tantas mujeres en trajes ajustados y faldas blancas de tela semi transparente. Mujeres de distintas edades y de distinta estructura corporal. No sabían hacia donde ver primero (como dije antes…babosos ¬¬).
-Ejem… ¿Que no tenían sed ustedes dos?-se aclaro la garganta la rubia, ya que ambos hombres captaron la atención de varias de las chicas presentes.
-Sss…si. En seguida-tartamudeó Goten y arrastró a su amigo hacia la cocina de aquel sitio. "Parece que ya se siente mejor" pensó Marron.
- ¿Marron?-La llamo una voz suave por detrás de ella causando que la rubia voltee. Allí estaba. Su amiga de la infancia, su amiga de campamentos y bailes. Obviamente ya con algunos cambios en su cuerpo. Su cabello castaño y sus ojos marrones seguían teniendo el mismo brillo de siempre.
-¿Pares?-respondió la rubia, temiendo haberse equivocado de persona. La joven asintió reiteradamente mientras reía como loca .Ambas saltaban de la emoción y se abrazaban -Amiga. ¿Cómo has estado? Hace tanto que no te veía- preguntaba una. -Mira que has madurado y estás hermosa- decía la otra. Se abrazaron de nuevo. Sin darse cuenta que desde la cocina un joven alto, musculoso, de cabellos negros las miraba en estado de shock.
"Es ella. Por fin la encontré"
Ahí fue el que empiecen a ver la trama de la historia!
