Hola a todos y todas!
He cambiado el combate de Gray del anterior capítulo, después de publicarlo me sentí mal por haberle hecho perder de esa forma tan injusta y lo he alargado un poco.
Espero que os esté gustando la historia!
Por primera vez en 10 años sentía como el frío recorría su cuerpo, la sangre de sus venas se helaba poco a poco y sus insensibles extremidades se entumecían sin que pudiera hacer nada por evitarlo.
"¿Dónde estoy?"
De pronto, entre tanta gelidez una voz reconfortante susurró su nombre al mismo tiempo que su mano derecha recobraba un poco de sensibilidad gracias a unas caricias cálidas que solo podían pertenecer al dueño de esa voz.
"¡Natsu!"
Intentó contestarle y gritó de rabia en su interior ya que las palabras no se formaban en su garganta. Quería decirle que no se marchara de su lado, que tenía miedo y que necesitaba que le sacara de ese infierno congelado, pero Natsu no podía oírle y, abatido cayó de nuevo en la inconsciencia, en la más absoluta oscuridad.
Dos días habían pasado desde el final del inesperado torneo y desde que Gray fuera vencido de esa manera tan inusual y sospechosa. El maestro de Fairy Tail, Makarov, por petición de los compañeros de equipo del mago de hielo, decidió seguir con el torneo, ya que nadie se pudo imaginar la gravedad del choque.
Natsu obtuvo su venganza gustosamente y el resto de magos fueron alentados por esa misma rabia y determinación que desbordaba el dragonslayer. Con una amplia diferencia derrotaron a los magos del gremio del hijo de su maestro, pero en la base de Fairy Tail no había ánimos para celebraciones, se encontraban cabizbajos y preocupados porque después del día del torneo, Gray aún no había despertado.
"No, Laxus... Iré yo solo, sé lo que quiere"
"Tsk... Siempre tan cabezota, viejo. Haz lo que quieras, pero luego no digas que no te lo advertí"
Makarov ordenó a su nieto permanecer al margen y se dispuso a adentrarse en los dominios de Iván para exigirle una explicación que esclareciera el estado de salud del mago de hielo.
Salió de su despacho con paso ligero y sin mediar palabra con ninguno de sus confusos hijos, quienes le miraban con caras de interrogación mientras recorría su camino hacia la salida. Al poner un pie fuera paró unos segundos y suspiró siendo perfectamente consciente de que no era una buena idea ir solo, pero no podía poner en peligro a nadie más por su error, al fin y al cabo él fue quien cayó en la trampa tan evidente que le había tendido su hijo al confiarse pensando que no se saldría con la suya y que sería derrotado estrepitosamente.
Natsu volvió a la enfermería para comprobar cómo estaba su amigo. Entró y se sentó en la silla al lado de la cama con sus manos en la nuca.
"¿Sabes? He aplastado a ese cabronazo. No sé cómo te ha podido noquear de esa forma ¿En qué estabas pensando?... ¡Por cierto! dijiste que si te derrotaba no te volverías a reír de mi ¿recuerdas? jajajajaja"
De pronto cesó su actitud alegre y le miró con una expresión de tristeza y al borde de las lágrimas "El abuelo está intentando averiguar qué te pasa" acarició los bíceps de su brazo derecho mientras un par de lágrimas resbalaban por sus mejillas "Estás helado"
Le arropó con la manta sin dejar de mirar su cara "Más te vale recuperarte… no nos dejes o iré a donde haga falta a patearte el trasero y traerte de vuelta"
"Natsu" Erza apareció detrás del dragonslayer sin que éste se percatara de su presencia y con un sobresalto se giró a mirarla "Va a ponerse bien, ya sabes lo duro que es. El maestro averiguará lo que le pasa" Puso una mano en su hombro para reconfortarle mientras sonreía pensando en que aunque aparentaban llevarse mal en el fondo se querían y respetaban.
"¡Es un idiota, no debería asustarnos así!"
Natsu se fue y Erza se quedó sonriente en la habitación con su inconsciente compañero de equipo.
"Sabes que te quiere, aunque es incapaz de admitirlo… Tienes que reconocer que te pasa exactamente lo mismo"
El cansado maestro llegó a las coordenadas que su hijo le había proporcionado cuando le pidió que se reuniera allí con él para pactar una tregua. Suspiró y esperó a que alguien apareciera mientras observaba la extraña base que supuestamente pertenecía al gremio de Raven Tail "Debe ser una base temporal para que no sepamos donde se encuentran realmente" El edificio amenazaba con derrumbarse en cualquier momento, todas las ventanas estaban destruidas, carecía de puertas y tan solo podía distinguir el esqueleto de lo que en su día debió ser una edificación importante.
"Vaya, vaya ¿has decidido venir a hablar ahora? ¿cómo has podido caer tan fácilmente en la trampa? Tengo que admitir que incluso yo tenía mis dudas del plan, pero no veía otra forma de acercarme a tí y que me hicieras caso"
"No creas que me has engañado Iván, sabía perfectamente a lo que me atenía cuando acepté tu infantil propuesta. Deberías elaborar algo más tus planes estúpidos"
"¿Cómo está ese chico?"
"Dime que le has hecho y quizás salgas de esta impune. No seas tan iluso de pensar que he venido por otra cosa" dijo alzando la voz y mirándole amenazadoramente.
"Ya sabes lo que quiero a cambio del antídoto. Solo tienes dos días más para pensártelo"
"No tengo nada que pensar, no voy a darte lo que buscas… cueste lo que cueste" siguió adelante con su decisión, muy apesadumbrado pero con la determinación firme de no entregarle bajo ningún concepto el mayor secreto de su gremio "No seré yo quien lleve Fairy Tail a la ruina, ni tú tampoco" volvió a adoptar su pose de amenaza y apretó los puños mientras la rabia alimentaba la energía de su interior.
"DIME QUE LE HAS HECHO A GRAY"
"Yo lo llamo hibernación degenerativa ¿no es algo maravilloso?"
"¿¡Hibernación degenerativa!?"
"Eso es… Dentro de dos días todas sus extremidades quedarán inutilizadas y su mente entrará en un estado vegetativo irreversible. ¡Y todo con tan solo un roce!"
"¡Estás enfermo Iván! ¿Por qué te has vuelto así? ¡Incluso te has atrevido a experimentar con la vida de tu propio hijo!"
"¡Laxus es ahora más fuerte gracias a mí! Ese desagradecido te ha elegido a tí en vez de a su propio padre, pero no importa lo que hagáis… lo conseguiré"
"No conseguirás nada, siempre has sido un fracasado. Por eso estamos en esta situación, porque alguien tan egoísta como tú y tan inútil no puede ser el maestro del gremio más fuerte de Fiore. No mereces tener el control de un poder así y deberías de dejar de intentar conseguirlo, porque si vuelves a aparecer con una de tus amenazas o si a Gray le pasa algo por tu ambición… TODA LA FUERZA DE FAIRY TAIL CAERÁ SOBRE TÍ"
Iván bajó la mirada sonriendo y le dijo "Te iba a dar una última oportunidad para redimir a ese chico de su sufrimiento… pero veo que va a ser inútil, estás muy decidido a dejarle morir… padre"
Antes de que terminara de pestañear su hijo desapareció de su vista sin dejar rastro.
"¿¡Era una ilusión!?" apretó de nuevo los puños con la cara enfurecida y se prometió a si mismo: "Juro que te encontraré Iván… esta vez has ido demasiado lejos"
Las caras largas y el desánimo seguían imperando entre las paredes del gremio, de vez en cuando lanzaban miradas a la puerta de la enfermería del piso superior esperando que alguien saliera y les diera una buena noticia, pero Gray parecía estar empeorando cada minuto que pasaba. Había comenzado a sudar copiosamente y su pulso estaba algo más acelerado.
Natsu se encontraba fuera, sentado en una roca y mirando al mar. Pensaba en todas las peleas que habían ganado, nunca antes ninguno había sido derrotado en un enfrentamiento importante y mucho menos de esa forma tan dramática. Dió un paseo por su infancia hasta el día en el que conoció a Gray, ese pequeño niño de cabello negro que siempre iba sin camiseta y que le retaba cada vez que se atrevía a hacer algún comentario sobre él. Las lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos cuando se acordó de sus peleas inocentes, y de como Erza les intentaba separar con su habitual agresividad, también recordó con una sonrisa algunas de esas travesuras que conseguían acabar con la paciencia de su abuelo y sobre todo las veces que Gray había estado a su lado en momentos decisivos de su vida, ayudándole y ofreciéndole su apoyo incondicional. Desde que había llegado a Fairy Tail siempre había estado junto al mago de hielo, para bien o para mal él había sido su primer amigo y ahora estaba sufriendo mientras miraba impotente sin poder hacer nada.
A media tarde el maestro entró en el gremio como un rayo, muy enfadado y alterado llamó a gritos a Freed y a Levy. Ambos subieron a su despacho en cuanto escucharon sus nombres evitando impacientar al irritado maestro y se sentaron esperando que les dijera que quería de ellos.
"Lo que Gray tiene se llama hibernación degenerativa. Según me ha dicho ese imbécil en dos días todas sus extremidades estarán completamente inutilizadas y su mente entrará en un estado vegetativo... en el mejor de los casos"
Ambos magos escuchaban asombrados y aturdidos el pronóstico que le habían diagnosticado a su compañero.
"Yo iré a ver a Polyushka para ver si puede ayudarnos, pero mientras tanto intentad averiguar más cosas sobre este extraño hechizo, me ha confirmado que tan solo un roce fue suficiente para dejarle así"
Ambos asintieron y juraron a su maestro hacer cualquier cosa que estuviera en sus manos.
"Cuento con vosotros… tenemos que recuperarle"
Justo en el momento en el que los dos magos se disponían a abandonar el despacho para empezar su tarea Natsu entró como una bala.
"ABUELO Se pondrá bien… ¿verdad?"
"Siéntate Natsu" le dijo bajando su mirada. Era muy duro para él tener que darle esa noticia a una persona como Natsu, siempre tan alegre y optimista.
"UNA MIERDA SIENTATE NATSU ¡QUÉ LE PASA A GRAY!"
"¡Sé cómo te sientes! Pero no sirve de nada perder la calma, estoy haciendo todo lo que está en mi mano para recuperarle y ¡necesito que te tranquilices y me dejes concentrarme!"
El dragonslayer permaneció callado apretando sus puños y sus dientes esperando todavía la respuesta a su pregunta.
"Gray está inconsciente como ya sabes" paró unos segundos, no sabía si debía contarle la verdad o darle un pronóstico más optimista, pero al final decidió omitir algunas cosas "Sus extremidades se están atrofiando y…"
"¿ATROFI QUÉ? ¿¡Qué narices es eso, por qué hablas raro!?"
"E-eeeh... sus extremidades están dejando de funcionar correctamente y si no le despertamos en menos de dos días puede que… que haya algunas partes que no le… lleguen a funcionar bien"
Natsu se quedó perplejo con los ojos muy abiertos "¿Y qué hay que hacer para despertarle?"
"Eso es lo que estamos intentando averiguar… Ten paciencia Natsu, le salvaremos"
"¡Voy a ir a por ese gilipollas y como…!"
"Natsu…"
"Le sacaré a ostias cómo despertarle y…"
"¡NATSU!"
"E-eh… quiero ayudar abuelo" las lágrimas volvieron a brotar por segunda vez ese día de sus ojos "¡No puedo quedarme mirando!"
"Ya lo sé, hijo. Pero ahora mismo no hay nada que tú puedas hacer"
Makarov sabía que era muy duro para él no poder ayudar cuando la vida de uno de sus amigos pendía de un hilo, y también sabía que no se estaría quieto como le había ordenado, así que llamó a Erza y la pidió que le vigilara mientras él se marchaba inmediatamente en busca de la doctora del gremio. Titania accedió y se convirtió en la sombra del joven dragonslayer.
Mientras Freed y Levy estaban rodeados de libros que podían contener la respuesta a su problema, la mayoría de ellos estaban escritos en idiomas extraños que difícilmente entendían, muchos contenían hechizos similares pero no tan crueles y poco a poco el cerco se iba reduciendo hasta que al final del día únicamente quedaban una docena sin revisar.
La mayoría de magos se marcharon a sus casas mientras que Levy, Lucy, Mirajane, Freed y Laxus se quedaron en el edificio.
Mirajane preparaba té caliente junto con Lucy en silencio hasta que la maga rubia se percató de que Natsu y Erza habían desaparecido sin decir nada.
"Mira… ¿Dónde han ido Natsu y Erza?"
"Hmm, pues no lo sé. Estaban aquí hace un momento… Oye Laxus" llamó a su compañero que estaba en el piso de arriba concentrado con su música.
"Qué" dijo él tan arisco como siempre.
"¿Sabes dónde han ido Natsu y Erza? ¿Te han dicho algo?"
"El mocoso se fué hace un rato, no sé a dónde y Erza ni idea" volvió a colocarse sus auriculares mágicos dando por finalizada la conversación.
"No es muy amigable ¿verdad?"
"Laxus es Laxus…"
"Espero que Natsu no haga ninguna de las suyas. Está muy afectado por lo de Gray"
"Nunca pondría en peligro a sus amigos, así que aunque haya decidido hacer alguna locura de las suyas, será por el bien de Gray" La sonrisa de Mirajane siempre lograba apaciguar los nervios de cualquiera que buscara consejo en ella.
"Aaaaah… esto es frustrante" Levy se llevaba las manos a la cabeza mientras descartaba otro de los libros. Freed estaba tan inmerso en el que tenía entre manos que ni siquiera la escuchó, terminó de leer unas líneas con bastante dificultad y sonrió lanzando un grito cuando creyó haber encontrado la respuesta.
"¡Eso es! ¡Aquí está!"
"Ya era hora, te estás volviendo lento" se escuchó la voz de Laxus desde el piso de arriba.
Todos se volvieron a mirarle emocionados, esperando una respuesta, pero Freed guardó el misterio unos minutos más intentando encajar todas las piezas.
La noche era cálida y agradable y las estrellas iluminaban junto con la luna el sendero del bosque por el que caminaba el abatido dragonslayer. Nunca antes había tenido una persona cercana sufriendo de esa manera y la novedad no estaba siendo nada agradable, así que le dijo a Happy que quería tener un momento a solas y se encaminó hacia el bosque. Tenía las manos en los bolsillos y caminaba cabizbajo y con desgana, dando patadas una y otra vez a la misma roca. Después de casi una hora se desvió del camino y se quedó quieto de pie en la orilla de un río, mirando como el agua fluía abundantemente.
Erza reconoció ese lugar, era el sitio donde entrenaron Gray y Natsu en su infancia. Acostumbraban a salir del gremio retandose en una carrera hasta ese lugar en el cual después luchaban hasta que uno de los dos ganaba la sesión y regresaba triunfante con el otro siguiéndole los pasos enfurruñado. Así fue durante casi 8 años, pero cuando rozaron los 13, cada uno comenzó a entrenar por su cuenta, haciendo creer al resto que se odiaban y que no querían saber nada el uno del otro, pero todo el mundo en el gremio sabía que se trataba tan sólo de una época adolescente por la que pasaban en la que era normal que ambos demostraran su amistad retándose continuamente. Pero momentos como el que estaba presenciando en ese instante Erza, confirmaban que en realidad se querían.
El dragonslayer se aproximó a una roca grande que descansaba sobre el agua y se sentó en ella con las piernas cruzadas sin dejar de mirar el río, inmerso en sus pensamientos. Su compañera entendió que Natsu no tenía intención de realizar ninguna tontería y decidió que era mejor dejar de espiarle para que pudiera tener su momento de intimidad a solas.
Desandaba el camino pensativa, deseando que todo acabara de una vez por todas y preguntándose por qué había llegado a ocurrir. ¿Qué era eso tan importante que el hijo de su maestro quería? ¿Por qué estaba dispuesto a llegar tan lejos? ¿Por qué Gray? Ella también tenía motivos para estar decaída y triste. Cuando regresó de aquel infierno en el que estuvo de pequeña él fue el único que se acercaba a ella constantemente y, aunque pareciera que solo quería molestarla, en realidad intentaba que se intregara y que fuera menos agresiva con sus compañeros.
Llegó por fin al gremio y cuando entró vio a todo el mundo muy ilusionado y contento.
"¿Qué pasa?" preguntó buscando ansiosamente una respuesta.
"¡Freed ha encontrado como despertarle!" La respondió Mirajane.
"En cuanto el maestro llegue con Polyushka podremos comenzar"
Con mejor ánimo aguardaron impacientes la llegada de los dos ancianos y, en cuanto entraron por la puerta, empujaron a Freed a contarles lo que había descubierto.
"Vale, vale… tranquilos…" Se aclaró la garganta y les contó la supuesta solución "Parece ser que es un virus extremadamente raro. Solo lo pueden transmitir los mamíferos de unas zonas que…" observó las caras de impaciencia y decidió saltarse los detalles insignificantes "Tan solo un mordisco o arañazo es suficiente para que el virus viaje por el sistema cardiovascular provocando ese estado de "hibernación", que en realidad es un proceso vegetativo que puede derivar hacia una… emmm… mu-muerte cerebral" Paró unos segundos pero Laxus le obligó a continuar.
"No seas idiota Freed, diles lo que hay que hacer"
"E-eh sí… Es bastante simple, me ha sorprendido mucho. Solo hace falta una transfusión de sangre"
"¡¿Qué?! ¡No digas tonterías chico, una transfusión de sangre no erradica un virus!"
"Déjale acabar, mujer" la dijo Laxus en su habitual tono de desprecio.
"Laxus…" Miró a Polyushka después de regañar tímidamente a su dios para que no se alterara y la explicó porque su idea funcionaría.
"Parece ser que ese virus es bastante inusual. En cuanto entra en la sangre, automáticamente el sistema inmunitario del individuo concentra sus fuerzas en intentar acabar con él, pero el 98% de las veces logra engañar a las defensas y viaja por la sangre como una célula más destruyendo todo a su paso, pero eso solo lo puede hacer con las defensas de ese individuo en el que ha entrado, así que al producirse una transfusión entra un sistema inmunitario nuevo que reconoce a ese virus como algo hostil y se encargan de expulsar a la diminuta cantidad de intrusos sin problemas"
Freed observó las caras de no-he-entendido-nada y decidió intentar resumirlo para que quedara más claro: "Se podría resumir en que la sangre externa alienta a las células infectadas para que combatan el virus que las ha poseído, haciéndolas ver que es algo maligno"
La doctora bajó la mirada pensativa y le pidió disculpas.
"Discúlpeme joven, nunca había oído de ningún virus que se eliminara de esa forma"
"Ya, yo me he sorprendido también"
"Entonces… ¿solo tenemos que hacerle una transfusión?" preguntó Makarov para confirmar que había entendido lo que Freed había dicho."
"Eso es" le dijo el peliverde.
"Pues no perdamos más tiempo. Tenemos que hacernos una prueba para saber quién de nosotros tiene que donarle sangre, no todo el mundo puede hacerlo, hay que tener el mismo tipo" la doctora se encaminó a la enfermería para organizar lo que necesitaba.
Mientras preparaban todo, el maestro se dio cuenta de la ausencia de Natsu y de que Erza no estaba con él. La preguntó el por qué y ella le contó lo que su compañero estaba haciendo justo en el momento en el que este entraba por la puerta. Observó las sonrisas de todo el mundo y subió como un rayo al piso de arriba.
"¿Se ha despertado ya?"
"No, pero sabemos cómo salvarle" Le dijo Erza sonriendo.
"Ya era hora" dijo él molesto por la espera.
"¿¡Ya era hora!? ¡Han hecho todo lo que han podido!"
"Déjalo Erza" dijo Levy "es normal que esté nervioso, es su mejor amigo"
"¿¡QUÉ!? ¡Ese memo no es mi amigo! pero nadie tiene derecho a patearle el culo ¡Solo yo!"
Todos se hicieron la prueba y ninguno de los que se encontraba en ese momento en el edificio era válido para la donación, tan solo quedaba Laxus que permanecía ajeno a la situación y aislado en su mesa. El maestro le gritó agrandando su cabeza como hacía cada vez que se enfadaba con él y su nieto le dijo tranquilamente:
"¿Qué quieres, viejo?"
"¡MUEVE TU CULO HASTA AQUÍ Y HAZTE LA MALDITA PRUEBA!"
"Paso"
"LAXUS ¡No te conviene cabrearme en estos momentos!"
"Tsk, ¿no podéis dejarme en paz nunca?"
"¡Por qué estás aquí si no quieres ayudar, imbécil!"
"Freed me ha dicho que me quedara, creo que tiene miedo de volver solo a casa"
"¡La-Laxus! E-eso no es verdad" el agotado mago rúnico se dejó caer en una silla con las mejillas ruborizadas mientras su ídolo accedió de mala gana a que le pincharan en el dedo enterandose de que él era compatible.
"Una mierda… nadie va a sacarme sangre para dársela a ese mocoso"
"¡Laxus no empie…!" Su abuelo le quiso convencer por las malas, pero Natsu le interrumpió.
"¡Maldito cerdo egoísta!" Se lanzó a por él como un huracán, pero Laxus esquivó su arremetida ágilmente "¡Yo lo haría por él!" dijo señalando a Freed para después decirle casi susurrando "Por favor Laxus… es Gray"
El dragonslayer de rayos se quedó unos instantes mirándole y se dio cuenta de lo que quería decirle, si algo le pasara a su mejor amigo, él también querría que la gente le ayudara, así que suspiró y accedió a donar su sangre al mago de hielo.
Después de media hora salió de la habitación con la doctora, quién les dijo que aún no había recobrado la consciencia pero que sus pulsaciones habían disminuido y el sudor desaparecido.
La noche entraba en su Ecuador, las caras de cansancio y los bostezos se generalizaron y decidieron descansar sabiendo que nada más se podía hacer por Gray, tan solo esperar. Natsu dormía en la incómoda silla de la habitación de la enfermería, intentando relajar su cuerpo de la tensión sufrida estos últimos tres días por el ataque del remolino de sensaciones dispares que había sufrido.
El frío desapareció y todas sus extremidades parecían haber revivido milagrosamente.
"¿Qué ha pasado?"
Se revolvió en su cama e intentó estirar los músculos, pero el dolor agudo que sintió le truncó su intención de moverse y decidió en su lugar abrir los ojos. Poco a poco, como si alguna fuerza externa se lo estuviera impidiendo, separó sus párpados hasta que distinguió borrosamente el techo de la habitación en la que yacía.
"¿Dónde estoy?"
De pronto se acordó de todo, del torneo, de su oponente, de la derrota tan fulminante… Su respiración se alteró mientras la rabia que le recorría el cuerpo terminaba de despertar a sus extremidades de su letargo. Gimió de dolor y aspiró una gran cantidad de aire intentando aplacar su estado de ánimo, su visión dejó de ser borrosa y pudo recorrer la habitación con la mirada para poder orientarse; distinguió las paredes, los armarios llenos de utensilios médicos y de medicamentos y una figura durmiendo en una silla a su lado.
"¿Qué hace aquí este idiota?"
Le observó mientras dormía con esa postura que parecía tan incómoda y sonrió sin querer al contemplar lo tranquilo y apacible que estaba.
"Es difícil verle así de relajado, normalmente es un saco de nervios"
Se incorporó en la cama y notó como el dolor empezaba a amainar encontrándose bastante mejor, después volvió a mirarle y retiró instintivamente un mechón de pelo de sus ojos, su dedo se desvió después por su mejilla muy despacio mientras Gray miraba como se despertaba perezosamente. Se apartó con rapidez y decidió hacerse el dormido.
Con un bostezo Natsu se estiró en su silla exageradamente y miró a su amigo.
"Joder, Gray… Despierta de una vez. Hasta para recuperarte eres lentito… ¿mmm?"
El dragonslayer acercó su rostro para observar detenidamente el de su amigo, ya que le parecía que estaba esbozando una sonrisa. Sin previo aviso, Gray se incorporó rápidamente y Natsu se echó hacia atrás cayéndose al suelo del susto mientras escuchaba como Gray se partía de risa en la cama.
"jajajaja, que memo eres"
"¿¡Memo!? ¡Tú sí que eres un memo por darme ese susto!"
"¿Qué hacías en esa silla? Parece incómoda"
"¡Lo es!..." La expresión de Natsu se ensombreció y bajó la mirada "Gray…"
"¿No estás cansado del torneo? deberías descansar, ha sido un día largo y…"
"¡Gray!"
"¿Hmm?"
"Han pasado tres días"
"¡¿Qué?!"
"No despertabas y… estabas helado… más que de costumbre quiero decir. Parecía que…" paró unos segundos y levantó la mirada para que Gray pudiera darse cuenta de la expresión de tristeza que tenía "Me has asustado, idiota. No dejes que te ganen tan fácilmente"
Se lanzó a abrazarle y el sorprendido mago de hielo le devolvió el abrazo tímidamente. Puso sus manos temblorosas en la cintura del dragonslayer dejando que su calidez le envolviera, sintiendo de pronto una paz que no había sentido nunca, hundió su cara en el pecho de su amigo escuchando su corazón acelerado y dejó que el tiempo se detuviera unos minutos.
Después se separaron y se miraron fijamente a la vez que Natsu llevaba una de sus mano a su cara. Le acarició lentamente y Gray cerró los ojos con el pulso aún más acelerado y apareció una sensación de embriaguez que se estaba apoderando de sus sentidos. No recordaba haberse sentido nunca tan bien, deseaba que ese momento no acabara nunca y que su mano no dejara de tocarle, pero la crueldad de la realidad le sacó de su mundo artificial al escuchar como alguien abría la puerta. Se separaron despacio como si dependieran de ese contacto para respirar y dejaron de mirarse fijamente a los ojos.
"¡Vaya! ¡mira quien está despierto!" Erza se acercó a la cama "¿Cómo te encuentras?"
"Como si me hubiera pasado un tren por encima, pero por lo demás creo que... bien"
La pelirroja observó la expresión pensativa tan inusual de Natsu y le preguntó:
"¿Y tú, Natsu?
"¿E-EH? ¡Genial!" Se incorporó adoptando una de sus poses alegres y salió de la habitación con la excusa de que iba al baño.
Gray le observó mientras se marchaba y suspiró sin querer cuando cerró la puerta.
"Gray ¿todo bien?"
"Sí, sí… han debido ser unos días raros ¿no? Tendréis que ponerme al día"
"¿Raros? sí mucho, y también intensos y estresantes, pero lo importante es que estás bien. Cuando salgas de la cama te lo contaremos todo. Por ahora, descansa"
A media mañana Gray decidió intentar salir de la cama con la ayuda de Lucy, que fue la que se ofreció a llevarle el desayuno. El dolor había desaparecido casi por completo, pero aún tenía que ser capaz de ponerse en pie sin marearse, así que se agarró a su hombro con una mano y apoyó la otra en la cama para impulsarse. Una vez de pie permaneció unos instantes quieto intentando conseguir el equilibrio y le dijo a Lucy que le podía soltar. Caminó unos pasos hacia la puerta y cuando fue a apoyarse en ella, esta se abrió de repente y un eufórico dragonslayer entró chocándose contra su cabeza y haciéndole perder, lógicamente, el equilibrio. Se llevó la mano a la frente y le gritó:
"¡¿Pero qué haces?! ¡¿Es que no piensas nunca?!"
"Ouch, Lo siento ¿estás bi…? Bah...claro que estás bien, tienes la cabeza muy dura"
"¡Tú sí que tienes la cabeza dura! Menos neuronas, tienes de todo ahí dentro"
"Vaaaale chicos, no empecéis" Lucy intentaba mediar en la batalla verbal.
"Tsk ¿vas a ayudarme o que?" El mago de hielo le pidió de mala gana su ayuda.
"¿Eh?"
"No me puedo levantar solo…"
"¡Ah, sí!"
Se levantó y le agarró de los hombros para ponerle de pie, después le sujetó por la cintura hasta que Gray terminó de mantener el equilibrio y le dijo:
"¿Quieres dar una vuelta?"
Su sonrisa era tan sincera y dulce que era muy difícil para cualquiera decirle que no cuando les miraba de esa forma, así que le dijo que sí.
"Está bien pero… despacio"
Dieron un paseo por las inmediaciones del gremio y se sentaron en una roca mirando hacia el mar. Natsu le fue contando todo lo que había pasado en esos tres días tan largos mientras Gray le escuchaba perplejo.
"No me había imaginado que era tan grave… vaya. Tendrías que habérmelo dicho antes, tengo que darle las gracias a Freed por haberme salvado la vida"
Guardaron un rato silencio, el mago de hielo intentaba asimilar lo que le había pasado y Natsu simplemente miraba al mar pensativo.
"¿Qué te pasa, Natsu? Pareces que piensas en algo, te debe de estar costando mucho"
Natsu ignoró su sarcasmo y le dijo con una expresión de tristeza:
"Es que… estos tres días no he podido evitar acordarme de Igneel y de lo que sufrí cuando desapareció. No quería que eso me pasara contigo también, he… tenido miedo de… No quiero volver a sentirme así nunca"
"No tengo intención de irme a ninguna parte"
El mago de fuego le miró sonriente y recuperando su alegría le dijo:
"Gracias, Gray. Si lo hicieras yo..."
El corazón del mago de hielo se aceleró irremediablemente al escuchar el tono tan tierno con el que eran pronunciadas las palabras que escapaban de la boca de su amigo y esperó ansiosamente la continuación de su frase mientras sus ojos seguían clavados en los suyos.
"No podría patear tu trasero nunca más y…"
"¿QUÉ?" se decepcionó e impulsivamente le dio un puñetazo en el hombro "Mira que eres idiota"
"¿¡Pero qué pasa!? ¡Eso ha dolido!"
"¡Nada, cállate ya!"
